miércoles, 10 de diciembre de 2008

Clasismo y miedo... ¿realidad sanitaria?




En las organizaciones jerarquicas (como ocurre en la sanidad), el miedo es uno de los elementos fundamentales en la gestión... A mi, personalmente, esto no me da miedo, me da pena. Y muchas veces he comentado esta forma de trabajo con compañeros y algunos se resignan y dicen que si un dia ellos temieron, en el futuro les temerán, y esperan a que llegue ese momento.

Un ejemplo... Hace unos meses hubo movilizaciones por parte de los residentes ya que no libraban las guardias. En mi hospital algun residente puso carteles y demás, cosa que me extrañó, ya que en el centro en el que trabajo no hay problema para librar. ¿Cual era el problema? El miedo... miedo a que te evaluen mal, miedo a que tu jefe no cuente contigo para un congreso, miedo a perderse alguna operacion o caso concreto que pueda ser interesante, etc. Y claro, entre perderse algo por librar al día siguiente, o trabajar (con sueño), algunos prefieren esto último. Menos mal que solo son algunos...

Al final, ¿hay culpable? Tal vez ese atisbo de clasismo en la profesión médica sea peligroso, aunque lo peor viene cuando los que se resisten acaban cediendo.

Hoy la canción debe ser esta:





Puedo volver, puedo callar,
puedo forzar la realidad,
puedo doler, puedo arrasar,
puedo sentir que no doy más.

Puedo escurrir, puedo pasar,
puedo fingir que me da igual,
puedo incidir, puedo escapar,
puedo partirme y negociar la otra mitad.

Puedo romper, puedo olvidar,
puede comerme la ansiedad,
puedo salir, puedo girar,
puedo ser fácil de engañar.

Puedo joder, puedo encantar,
puedo llamarte sin hablar,
puedo vencer, puedo palmar,
puedo saber que sin vosotros duele más.

Puede ser que mañana esconda mi voz
por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!

Puede ser que haga de la rabia mi flor
y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!

Puedo torcer, puedo lanzar,
puedo perderme en la obviedad,
puedo servir, puedo cansar,
puedo saber que sin vosotros duele más.

Puede ser que mañana esconda mi voz
por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!

Puede ser que haga de la rabia mi flor
y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!

Puedo torcer, lanzar,
perderme en la obviedad,
servir, cansar,
saber que sin vosotros duele más.

Puede ser que mañana esconda mi voz
por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!

Puede ser que haga de la rabia mi flor
y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!
¡Sálvese quien pueda!
¡Hay tanto idiota ahí fuera!


Vetusta Morla
"Salvese quien pueda"

2 comentarios:

  1. No estás solo... y mañana será un día nuevecito por estrenar!

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  2. Nunca entenderé lo de tratar mal a los que vienen detrás, son el futuro y si los tratas mal, la vida te colocará a alguno en el sitio que menos esperes. Me pasaba en la Universidad, nunca entendí a los profesores que trataban mal a los alumnos, tengo muchas anécdotas que demuestran que luego te los encuentras en el sitio más inesperado.
    "Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos", espero que sean una minoria, aunque no estoy segura, dadas las quejas de los Mir.

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