miércoles, 2 de septiembre de 2009

La sanidad puede ser un gran evento

Es el momento de crecer, y ya que no podemos influir mucho en el número de lectores, al menos creceremos desde el punto de vista de los que lanzan sus ideas a través de saludconcosas. Nuestra intención es que de vez en cuando, algún invitado nos regale sus divagaciones nocturnas en temas relacionados con la salud, gestión sanitaria, health 2.0 o cualquier tema paralelo, y hoy es el día D.

Para empezar, nada mejor que tirar el blog por la pantalla...
Xavi Bellot es periodista, trabaja en el mundo de la televisión, escribe un blog sobre actualidad y sobre política en valenciano (Els Nuvols de l'Àtic) y además es amigo de los que resisten cualquier puntocero (lo es 1.0 y también, lógicamente, 2.0). Además pulula por twitter y es habitual (o lo debería ser) de los medios de comunicación y de mesas redondas y debates varios. Su colaboración habla de trasplantes, de confidencialidad, del Dr. Cavadas y, lógicamente, del mundo de la sanidad. Os lo regalamos...



La sanidad puede ser un gran evento
por Xavi Bellot

Hace dos semanas el hospital La Fe de Valencia acogió el primer trasplante de cara que se ha realizado en España. Pedro Cavadas, posiblemente el cirujano más mediático del país, ha sido el responsable de devolver, tal como él mismo remarca, la dignidad al receptor, que había sufrido un cáncer de mandíbula cuya consecuencia fue la desfiguración de su rostro, tras una docena de infructuosas operaciones para devolverlo a su estado original.

De Pedro Cavadas se pueden decir muchas cosas; su carácter no le permite hacer ningún tipo de concesión en cuanto a su simpatía. No se calla y, ciertamente, peca de un cierto divismo que le granjea no pocas enemistades entre la profesión. Sin embargo, no se le puede negar el mérito de ser uno de los más importantes expertos a nivel mundial en el ámbito de la microcirugía reconstructiva.

Tuve ocasión de entrevistarlo hace unos meses para una revista sectorial en la que colaboro. Después de tres citas frustradas por diferentes operaciones de urgencia, finalmente me recibió en su clínica. Me encontré con un profesional atípico en su vestimenta (sabemos de su afición por la ropa informal y por los complementos africanos) y contundente en sus opiniones.

Cuando le pregunté sobre su papel como profesional ajeno al sistema público de salud pero que colabora frecuentemente con él, me aseguró que la suya es la única forma de ofrecer cierto tipo de servicios altamente cualificados, que un hospital público no puede permitirse en tanto que el coste es inasumible. No sé hasta qué punto esa afirmación es cierta (en este punto deben hablar los profesionales de la gestión sanitaria como mi anfitrión en Salud con Cosas) pero la realidad es que tiene acuerdos con el sistema de salud valenciano y, según me aseguró, estaba a punto de cerrar convenios similares con otras autonomías. Para Cavadas, “afortunadamente el sistema es lo suficientemente flexible y ágil como para permitir esta colaboración que al final beneficia a los pacientes, que es de lo que se trata”.

También le pregunté sobre el impacto mediático de sus operaciones, a lo que me contestó que “debería llegar el momento en que esto ya no fuera noticia, como está ocurriendo con el trasplante de manos”. Ciertamente, en el caso del trasplante de cara ha sido noticia de portada al ser la primera experiencia de ese tipo en España. Por este motivo, y quizás también porque la sequía informativa del mes de agosto tiende a magnificar los hechos verdaderamente interesantes, la expectación creada en torno al caso desde el momento en que se conoció que había un donante para uno de los tres pacientes en espera fue abrumadora. Todos los medios se desplazaron hasta La Fe para informar en directo de un hecho sobre el que apenas se daba información. En este sentido, la confidencialidad de los casos de trasplantes imponía un prudente silencio de los servicios de información del centro de referencia de la sanidad valenciana, máxime cuando la operación era larga y muy compleja.

La sorpresa fue la publicación de determinados datos al tiempo que se estaba culminado la intervención quirúrgica, sobre todo la identidad del donante. El responsable de la filtración no se conoce, aunque cada una de las partes (el equipo de Cavadas y el propio hospital) ha procurado escurrir el bulto y sacudirse la responsabilidad de tal indiscreción que atenta contra el protocolo de la Organización Nacional de Trasplantes. Es llamativo, sin embargo, las diferencias que hay entre el caso español y otros como el norteamericano, cuyos profesionales no tienen ningún problema en convocar ruedas de prensa con el paciente y la familia del donante. Puestos a elegir, prefiero la confidencialidad española, incluso en casos tan especiales como en el que nos ocupa, aunque con una política de transparencia muy precisa, de ayuda a los medios de comunicación, cosa de la que durante muchos años han adolecido los hospitales valencianos

Relacionado con este último tema (la difusión pública del hecho médico) encuentro muy interesante la reacción que en los medios de comunicación valencianos. El director adjunto del periódico Levante, Pedro Muelas, dedicaba su columna semanal al trasplante, y lo contraponía a los fastos de la Fórmula 1 tanto en su variable económica como en la de impacto informativo y, finalmente, repercusión en la sociedad. No estoy de acuerdo en equiparar ambos hechos, que se parecen como un huevo a una castaña. Sí es destacable, sin embargo, que una buena noticia del ámbito de la salud sea portada por encima de los monoplazas: a la larga, los avances médicos siempre son mucho más beneficiosos para la sociedad que una carrera de bólidos lanzados a 300 por hora. Ojala que haya muchos más.


4 comentarios:

  1. Que buena idea!!!

    Es una forma de darle otro punto de vista al blog.

    Enhorabuena ademas al colaborador, ojala haya exitos sanitarios de este tipo que frecuentemente vayan ocupando portadas, y que tambien rapidamente vayan dejando de serlo por la normalidad en su uso, en vez de las actuales portadas sanitarias mas dedicadas al panico y al mercadeo farmacologico.

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  2. ¡Estupenda colaboración! Como periodista, me interesa leer un acto tan mediático narrado a través de alguien que lo ha vivido de cerca. Estoy deacuerdo cuando dices que es bueno que noticias positivas como ésta ocupen portadas. Aún así, seré un poco "ceniza" y apuntaré un peligro: ante tanto avance supersónico, podemos llegar a creer que los médicos son una especie de superhéroes que pueden con todo. Y cuando nos ocurra algo y nos digan "no hay nada que hacer", no aceptemos la situación.

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  3. ¡Excelente post! Un peligroso precedente que se filtrara la identidad del donante. Peor aún que, como siempre, queden impunes estas cosas.

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  4. Muy buena idea esto de las colaboraciones, y muy buena la colaboración de hoy.

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