lunes, 25 de octubre de 2010

Crítica constructiva

En sanidad, como en cualquier sector, la crítica es gratuita y libre. Menos mal que casi siempre es constructiva, como nos recuerda esta reciente viñeta de Alberto Montt:


Una duda final: ¿de verdad todo va tan mal? ¿no hay esperanza? ¿ni siquiera con buenas ideas y ganas de trabajar van a cambiar las cosas? ¿o es que sonreír y creer que todo puede ir mejor está prohibido? La verdad es que verlo todo con mala cara es agotador, y sinceramente entre el espanto y la ternura hay mil caminos...

8 comentarios:

  1. Hemos convertido la queja en el deporte nacional, nos gusta amargarnos la existencia por estupideces, la ventaja es que no es verdad.
    La Vida es un milagro que hay que disfrutar, la gente es maja (salvo excepciones) y si quieres aprender (que para eso sirve vivir) tienes el Universo entero a tu servicio .... como dicen por ahí ¡soríe! jajajajaja me encanta desentonar .... y es contagioso.
    ¡Buenos días guapo!

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  2. Que una crítica sea constructiva o no, depende del receptor de la crítica principalmente...

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  3. Hombre, cada uno puede construir su chiringuito con lo que quiera, y mejor si no es sólo con opiniones homogéneas y favorables. Pero para los lugares comunes, dos no construyen si uno no quiere...
    Hay cosas contra las que hay que luchar todos los días y romperse los cuernos si hace falta, para todo lo demás la alegría es más sana y aconsejable. Que no hemos venido a este mundo a sufrir...

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  4. Bueno, eso de que el tipo de crítica depende del destinatario creo que es solo en algún caso muy concreto. En muchas críticas ya se adivina su tono desde el mismo momento en que nacen...

    Sobre críticas y comentarios, justo acabo de encontrar este enlace:
    http://milenuno.blogspot.com/2010/10/fisterra.html

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  5. Un post con marca de esperanza, tienes razón Miguel Angel,no esta prohibido sonreir, ni trabajar con profesionalidad y ternura, de hecho yo lo hago y muchos compañeros y compañeras míos también,y esa es la esperanza que tiene este Sistema, que nos tiene a nosotros a los que sonreímos a los que tenemos ganas de trabajar.
    La segunda parte...no estamos preparados para la crítica y el sistema menos, y el emperador debe saber que no lleva traje cuando no lo lleva y cuando va guapo o guapita, tambien debe saberlo, creo que es lo justo.
    Y que conste que yo soy una crítica, al igual que lo soy en mi casa, conmigo misma...asi avanzamos e intentamos mejorar, siempre me ha gustado llevar la crítica y la mejora en el mismo texto a la dirección.
    un saludo rosa

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  6. > Bueno, eso de que el tipo de crítica depende del destinatario creo que es solo en algún caso muy concreto.

    El mediocre se rodea de aduladores, el inteligente se rodea de críticos... y aprende gracias a ellos. Pero ya lo decía Einstein y Baltasar Gracián... el mundo está lleno de mediocres (cosas de la campana de Gauss, supongo).

    En cuanto a Fisterra es curioso. Uno comenta publicamente las cuentas de resultados de una empresa (recordemos que esas cuentas de resultados son públicas por ley) y la gente se siente atacada o perseguida. Lo llaman "crítica destructiva", yo lo llamo transparencia.

    ¿Es una tabú decir que las empresas ganan dinero?. ¿Tienen otros paises la misma reacción ante la transparencia?.

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  7. Pobre Gracián, ahora es un guru del management!

    Una cosa es rodearse de críticos y otra es que esos críticos ejerzan la critica como herramienta de destrucción masiva, caiga quien caiga. Y para mi, esos no son los mejores compañeros de viaje, y si soy un mediocre, pues viva la mediocridad :)

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  8. En mi experiencia el único poder de destrucción que tiene una crítica es el que le otorga el receptor de la crítica.

    Ocurre también al contrario, y una crítica solo será "constructiva" si el receptor está dispuesto a usarla para mejorar.

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