viernes, 26 de noviembre de 2010

Gratis


Hablar de dinero y de motivación lleva siempre al mismo laberinto: la afición por el cortoplacismo en la sociedad actual y en muchos profesionales hace que se siga prefiriendo el euro de hoy al reconocimiento de mañana. Sin embargo, los incentivos de tipo económico acaban confundiendo al trabajador, que se dedica pensar en el posible euro de mañana cuando aún está recibiendo el de hoy.

Los otros incentivos, los factores de motivación no monetarios, el llamado por algunos salario emocional, tiene una base diferente. Si bien el dinero "brilla mucho", la parte emocional importa mucho más, aunque no nos demos cuenta. La transparencia y honestidad del jefe, el reconocimiento por los compañeros, un buen clima de trabajo, valorar las aportaciones de los demás y no pensar que la palabra "gracias" o la palabra "enhorabuena" son una ñoñeria... todo es esencial en un mundo tan veloz y tecnológico como el actual.

Lógicamente, el dinero importa, y en determinadas situaciones importa mucho. Pero seguro que a igualdad de sueldo monetario, todos preferiremos un buen ambiente de trabajo, o una mesa junto a una ventana por la que se vea un prado, o un balcón con vistas a las salinas, o un jefe de los que da ejemplo, o la capacidad de dirigir en equipo tu propia unidad, o un entorno creativo con compañeros que empujan en la misma dirección. Y no digamos si tu entorno reconoce el trabajo diario: una forma sencilla y muy potente de transformar lo cotidiano en pura magia.

Pero claro, muchas veces ese ambiente se crea en equipo, y es necesario dejar de lado ciertas actitudes egoistas o corporativistas que no llevan a ningún sitio. Lo fácil es aceptar ese entorno, lo difícil es construirlo. Pero como ya sabemos y hemos comprobado mil veces, todo es cuestión de empezar.

Nosotros, sin dudarlo, elegimos abrazo.

21 comentarios:

  1. Qué sería de nosotr@s sin esos abrazos, esas sonrisas y esas muestras de cariño que tan poco nos cuestan y sin embargo aportan tanto!!!

    Habrá días que por unas cosas o por otras nos cueste ofrecerl@s pero es soltarse y ver cómo un día desastroso se convierte en un día mucho mejor! :)

    Creo que tanto en el trabajo como en la vida en general no pueden faltarnos ese tipo de cosas que no te aportan nada material pero sin embargo pueden hacerte feliz en un momento.

    Y me encantan los abrazos!!! Desde aquí te mando uno muuuuy fuerte!!!! ( espero que te llegue algo! :))

    Enhorabuena por todo lo que haces, no cambies! :)

    ResponderEliminar
  2. La pregunta ¿quién cuida al cuidador? me la hago frecuentemente. En un entorno de alta presión asistencial y falta de liderazgo, los equipos sanitarios están demotivados y vagan a la deriva. Contextos de alta incertidumbre como el de Madrid, dificultan aun más la construcción de ambientes laborales cómodos.

    Por eso me espoleo en repensar formas de mejorar el trabajo en equipo. Hoy coincido contigo en la importancia de incentivar. Me permito añadir otros dos conceptos, a tenor de la experiencia del #manyezday de ayer: Reconocer, agradecer

    http://doctorcasado.blogspot.com/2010/11/reconocer-agradecer-incentivar.html

    Podemos hacer mucho. Y cada gesto cuenta.

    Al igual que tu, no quiero que me recuerden por mis quejas, sino por mis abrazos ;-)

    ResponderEliminar
  3. Yo me obligo a sonreir cada día, intento no buscar culpables sino soluciones, intento ayudar a todo el mundo, y todo aunque después me califiquen de tonto o de blando.

    Prefiero ser el que más consigue de los demás y no el que más grita...

    Gracias a los dos!

    ResponderEliminar
  4. Pues veréis a mi me sorprende que trabajando con gente de sueldos bajos, en la planta -2 de mi hospital, en el último rincón, el personal te da los buenos días con una sonrisa, te cuenta varios chistes y te ríes a primera hora de la mañana .... tampoco cuesta tanto ¿no?
    No me canso de repetir esta frase "Se tu mismo el cambio que quieres que se produzca"

    ResponderEliminar
  5. El discurso del salario emocional es maniqueo porque suele asumir que el buen ambiente y el buen sueldo son incompatibles. En especial en el mundillo sanitario donde cuando un profesional se queja de su salario siempre hay alguien que dice "pero es que tu trabajo es vocacional".

    Pero el trabajo del mecanico, del fontanero, del notario no es vocacional y suelen pedir dinero y no aceptan solo palmaditas en la espalda.

    A mi me gusta quee aprecien y me motiven, pero primero pagenme salarios adecuados y denme contratos dignos (factor higienico) y entonces hablamos de motivacion intrinseca

    ResponderEliminar
  6. Dirijo un equipo de 10 personas o, mejor dicho, cuido o intento cuidar un equipo de 10 personas. Cuestión clave la que plantea Salvador Casado, ¿quién cuida al cuidador?. Mi duda y necesidad de ayuda: ¿cómo transformar los palos que reciben los líderes de equipos reducidos en abrazos a las personas que dirigen?. La gestión del palo que recibes sin que golpee a quien te rodea. Ufff, qué difícil. Yo cambio golpes por abrazos, pero los abrazos tengo la sensación de que cada vez tienen menos fuerza.

    Gracias por este blog.

    Esteban Bravo (@estebancicero)

    ResponderEliminar
  7. Como dice Salvador, "no quiero que me recuerden por mis quejas, sino por mis abrazos" De hecho, con éstos se consiguen muchas más cosas que con las primeras (al menos, en mi poca experiencia como médico y en la vida, siempre ha sido así).

    En cuanto a quién cuida al cuidador? gran pregunta, yo no paro de hacérmela en mi día a día con las familias (mujer, padre, hijos...) que ven cómo su marido, hijo, madre... está siendo "consumido" poco a poco por una enfermedad sin cura y que a veces les cambia tanto que ya no son el marido, hijo, madre... que eran antes de caer enfermos. Creo que darles apoyo es fundamental. Cuántas veces habré visto cómo conseguimos que el paciente esté "bien, tranquilo" sin poder ofrecer nada a su familia, que lo está pasando realmente mal con la situación, que en muchos casos consume más que la enfermedad. Para ellos no tenemos medicina pero sí que tenemos esa humanidad que nos permite darles el apoyo que a veces les hace tanto bien. Muchas veces sólo puedes escucharles y dejarles que se desahoguen un poco, otras veces no pueden ni hablar pero las miradas dicen mucho y un simple abrazo les hace tanto bien!!! Ojala pudiera hacer algo más por ellos, pero no puedo, eso sí, no me corto a la hora de dar un abrazo, una caricia, o cualquier gesto de cercanía que pienso puede ayudarles. Llegué a plantearme si como médico estaría sobrepasando esa barrera médico-paciente y acutando mal... pero no sé, creo que nunca cambiaré.

    Cambiemos golpes por abrazos, siempre! :)

    ResponderEliminar
  8. Dr Bonis: siempre que me hablan de los contratos dignos, siempre pongo el mismo ejemplo. Como cubrimos las faltas de asistencia por motivos legales (dias libres, libranzas de guardia, asistencia a congresos, bajas, etc) de los profesionales?

    No me gusta nada hacer contratos de un dia, pero incluso teniendo a gente contratada todo el mes que cada dia va a un sitio, necesitamos contratar a otros profesionales por 1 o 2 dias.

    O cambia el sistema, o esto seguirá ocurriendo

    ResponderEliminar
  9. Es triste cuando en una organización sea del tipo que sea, el no decir nada equivale a un "lo has hecho bien" y por el contrario cuando algo sale mal se repite, se repite y se vuelve a repetir para que no se olvide. Con el tiempo, hay el riesgo de entrar en lo que yo denomino la franja gris (voy-trabajo-vuelvo y punto) y salir de ahí cuesta mucho. A veces un pequeño, pequeñísimo gesto de reconocimiento compensa el esfuerzo, la ilusión y tenacidad por lo realizado.
    Estoy convencida, que en las situaciones más peliagudas una sonrisa, un todo saldrá bien y un felicidades ayudan a cambiar el tono y la dirección.
    En twitter lo he dicho esta mañana y repito: sonrisas, abrazos y vibraciones positivas todas las que hagan falta !!!

    ResponderEliminar
  10. Supongo que me has leido la mente Miguel, ja,ja. Yo llevo varios días en lo que Mónica llama la franja gris, me siento desmotivada y es cierto que me ayudaría un reconocimiento por parte de mis superiores, algo que de sentido a mi esfuerzo. Pero estoy de acuerdo con Bonis (por una vez en la vida) y creo que el incentivo económico también me ayudaría. Creo que lo ideal es la combinación de ambos. Bueno, pensemos en el lado positivo, por fin es viernes! Un saludo.

    ResponderEliminar
  11. El reconocimiento económico es un subconjunto del reconocimiento, cuya finalidad es hacer la vida agradable a la gente (y por extensión conseguir una reacción positiva). Quien opone estos dos conceptos quiere crear división. Claro que todos tenemos unas necesidades básicas que se deberían garantizar, pero éstas nos llevan a la media, y una vez alcanzadas a una actitud conservadora. Los valores que Salva Casado menciona en su blog (agradecimiento, respeto, reconocimiento... en resumen, proporcionar las condiciones para que el otro llegue a ser, laboral y personalmente, la mejor versión de sí mismo) no tienen techo, y generan una dinámica positiva que se retroalimenta y crece.
    Ya lo decía Maslow con su pirámide... (aunque la construcción, menos mal, no tiene por qué ser piramidal: no hay por qué esperar a que nos reconozcan como queremos para reconocer a los demás. Demos el primer paso!)
    http://es.wikipedia.org/wiki/Pir%C3%A1mide_de_Maslow

    Qué temazo musical, Miguel! :)
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Miguel dijo:
    Dr Bonis: siempre que me hablan de los contratos dignos, siempre pongo el mismo ejemplo. Como cubrimos las faltas de asistencia por motivos legales (dias libres, libranzas de guardia, asistencia a congresos, bajas, etc) de los profesionales?

    No me gusta nada hacer contratos de un dia, pero incluso teniendo a gente contratada todo el mes que cada dia va a un sitio, necesitamos contratar a otros profesionales por 1 o 2 dias.


    En empresas con plantillas suficientes, buen ambiente laboral y otras formas de gestión o autogestión, no serian necesarios estos contratos de 1 o 2 días, etc. Que además no ofrecen continuidad en la atención, por lo que resultan caros y poco eficientes para la empresa y frustrantes para el trabajador.

    PD.: En mi trabajo hay un ambiente autoritario y desagradable; los trabajadores se ha ido acomodando e incluso parece que de esto sacan beneficios. Desechan abiertamente ningún cambio que suponga implicarse en otra forma de hacer las cosas es lo que nos ofrece el sistema hoy por hoy.

    ResponderEliminar
  13. A pesar de mi comentario anterior, he encontrado una frase que utilice en un trabajo:

    “…el origen de la evolución del
    hombre fue su capacidad para de-
    sarrollar trabajo en grupo uniendo
    esfuerzos para el logro de sus obje-
    tivos[…]. Alex Jadad

    ResponderEliminar
  14. Miguel,

    Tu eres economista y me sorprende que creas que la unica forma de asegurar el derecho a ponerse enfermo de un trabajador sea hacer contratos por días.

    No me vengas con tonterias. A los controladores aereos no les hacen contratos por dias, y a los futbolistas del real madrid tampoco. Y tambien se lesionan o tienen partidos de la seleccion que les impiden jugar.

    Creo que a los cirujanos de la red de trasplantes tampoco les contratan por dias para "cubrir incidencias".

    No hay que ser muy listo para saber como se hace, simplemente basta con no ser maniqueo: consiste en tener banquillo, es decir no tener tus recursos al limite de su capacidad.

    Vamos, de primero de economía.

    ResponderEliminar
  15. Me gusta lo que ha dicho Clara "no hay por qué esperar a que nos reconozcan como queremos para reconocer a los demás. Demos el primer paso".

    Está muy bien eso de que para que todo funcione mejor, mejor rollito en el trabajo, que me incentiven económicamente, que me reconozcan mis superiores, etc..., pero ¿y si esto no ocurre, tengo derecho a seguir la inercia?

    Yo no le puedo poner al usuario como excusa que me pagan una mierda y encima mis superiores no saben que existo. Se emplea la misma energía o más en estar cabreado en tu trabajo que en desarrollarlo con una sonrisa y positivamente, ¿que los de arriba no me ayudan a que esto último sea así? Los abrazos son gratis, las sonrisas también, es cuestión de actitud ante la vida, no solo es cuestión de sueldo o reconocimiento personal, de acuerdo que esto ayuda bastante, pero no es excusa.

    Para estar amargado en tu trabajo uno no necesita a nadie más que a uno mismo.

    Abrazos Miguel, muchos abrazos y miles de sonrisas.

    ResponderEliminar
  16. Bueno, bueno, bueno cuánto resquemor veo por aquí... Creo que más de uno está mezclando churras con merinas. ¿De verdad es necesario criticar con tanta soberbia? Yo también soy empleada pública, trabajo en educación y encuentro muchos paralelismos (os guste o no) en muchas cuestiones de las que aquí se discuten. También la nuestra es una profesión vocacional y que necesita de esa expresión de sentimientos. También nosotros tenemos contratos precarios para unos cuantos días, etc. Pero a mí no se me ocurre cargar contra uno de mis superiores que se esfuerza por hacer las cosas de forma diferente. De hecho, agradecería que alguién diferente estuviera presente en la directiva, con el consiguiente sufrimiento que conlleva nadar a contracorriente. Puedo criticar que se haga de una manera u otra, pero alabaré que al menos se tiendan manos.
    Se está criticando con bastante acritud a Miguel Ángel como si él fuera el responsable de lo que no funciona o no gusta en sanidad y eso está feo. No he visto que las críticas sean constructivas. A mí también me mosquea que contraten a profes para una semana y que mis alumnos tengan un baile de profesores de la misma asignatura porque al final les perjudica, pero ¿cómo se cubren las bajas? ¿Dejamos a los chicos sin clase? ¿Tupimos a otro profesor de horas? Pues no, se manda a un sustituto para 5 días para que así el profesor de baja tenga el derecho de contar con esos días libres. ¿Tiene la culpa el director del centro? ¿El inspector? NO, la tiene el sistema educativo y en todo caso la delegación de mi comunidad. En vuestro caso es lo mismo. ¿Tiene la culpa Miguel Ángel? No, la tiene el sistema sanitario.

    Quizás me rebatan o me critiquen lo que acabo de razonar por simplista y por meterme dónde no me llaman. Bienvenidas sean las críticas. La crítica como contraposición es necesaria. Lo que no se puede aguantar es que se hable con tanta soberbia o se hagan comentarios de este tipo entre gente, que a mí entender, está en el mismo barco o defiende las mismas cosas. No es tanto el fondo como la forma.

    Una cosita más... Yo he entendido perfectamente (será que he hecho muchos comentarios de texto) que las 'gracias' del post son un guiño a esos profesionales (groupies he llegado a leer por ahí, telita) que de manera espontánea decidieron dedicar un post en sus blogs al señor Manyez de manera libre. Sin embargo, esto ha servido como disparador para otra serie de críticas que no venían muy a cuento o no se ceñían a lo escrito en esta entrada.

    En fin señores, sigan comentando, criticando (sin acritud) y dejando que quién quiera buen rollo lo disfrute en libertad y que quien quiera emponzoñar, lo haga en libertad (allá cada uno con sus conciencia).

    Yo ganaré una mierda y lo pasaré muy mal a veces, pero si mi jefe de departamento me dice que lo hago bien y el director de mi centro me da la enhorabuena por mi trabajo o mejor aún mis alumnos me homenajean, yo me voy contenta con una sonrisa a casa. No necesito incentivos económicos. Pero esta, claro está, es mi opinión.

    ResponderEliminar
  17. Vic, qué bueno tu comentario: claro, directo, correcto. Poco más puedo añadir que no hayas dicho tú. Entiendo que cada uno puede expresarse como quiera, de hecho supongo que es bueno que se haga para fomentar la conversación, que cada uno se vea obligado a expresar razones que respalden sus opiniones. Al menos así conseguimos darle un poco de acción al coco.
    Yo tengo suerte porque mi trabajo me lo reconocen mis usuarios y los seguidores del blog/twitter. Pero no siento lo mismo en cuanto a mis superiores. No pido aumento salarial, ni incentivos, porque sé que no los iba a tener. Sólo pido que alguien de "los de arriba" valore mi trabajo, el esfuerzo y entusiasmo que le imprimo cada día. De pequeños lo pedíamos a gritos: "Mamá, mira lo que hago", y sólo con que ella nos mirara y nos dijera "muy bien, hijo" ya éramos felices para el resto de la semana. Hemos crecido, pero en el fondo seguimos necesitando lo mismo.

    ResponderEliminar
  18. > Pero a mi no se me ocurre cargar contra uno de mis superiores que senesfuerza por hacer las cosas de forma diferente.

    Vic,

    Creo que discrepamos en algunos asuntos básicos:

    1) No considero a los directores o subdirectores como "superiores" De hecho no tienen autoridad sobre mi trabajo pues yo soy medico colegiado y me ampara la indenpendencia profesional. Desconozco si es igual en educación. El principal problema de los gerentes sanitarios es ese. Ellos lo saben, por supuesto.

    2) No dudo de las buenas intenciones de Mañez, pero su planteamiento buenrollista no es tan diferente del anterior en la práctica. Al final sigue justificando los contratos basura. A mi que un subdirector escriba en bloogs y me de abrazos me parece genial. Pero "hechos son amoresny no buenas razones". Si los directivos son incapaces de resolver los problemas y lo unico que pueden ofrecer es abrazos y reconocimiento a mi no me sirven esos directivos.

    3) Os equivocais al pretender decir que "la culpa es del sistema sanitario". Echar la culpa al sistema es una forma como otra cualquiera de escurrir el bulto. Cada cual que asuma sus responsabilidades. El medico clinico tiene la responsabilidad de acudir a su puesto de trabajo, de ser amable con los pacientes (para los pacientes todos los abrazos del mundo), de hacer su trabajo clinico conciencia y conciencia. La responsabilidad de los pacientes es usar el servicio de manera responsable, de reclamar sus derechos cuando sean pisoteados (que lo son amenudo). De los pacientes acepto y agradezco el reconocimiento. No les puedo exigir mas que eso. Pero los directivos, gerentes, subdirectores tambien tienen su papel y responsabilidad en el sistema. Su papel no es darme palmaditas en la espalda (solamente). Ellos tienen que mejorar la gestion, tienen que encontrar formulas para que no existan contratos basura. No se les paga paranque escriban blogs ni para que hagan de gurus. Se les paga para que aporten soluciones. Si Mañez dice: "tienes que aceptar contratos de 2 días porque esto es así, pero tienes mi amor y mis abrazos" es com si yo le digo a un paciente con una artritis gotosa que "tienes que joderte con el dolor porque eso es asi, pero tienes todo mi amor y mis abrazos". Ojo, no estot pidiendo que los directivos logren cosas imposibles (como curar un alzheimer) pero es que los contratos temporales de días y otros muchos problemas si tienen soluciones alternativas, pero para defenderlas como gerentes hay que estar dispuestos a "saceificarse" mas alla del escribir en un blog o mandar abrazos virtuales. Pero amigos, cambiar las cosas "de verdad" no es fácil y uno suele tener que asumir riesgos y normalmenre cabrear a alguien.

    ResponderEliminar
  19. Dr Bonis,

    En mi comentario señalaba lo necesarias y recomendables que son las críticas. Estoy de acuerdo con todas tus reivindicaciones pero no tanto quizás con las formas, creo que se está personalizando mucho. Y que conste que no creo que tus críticas sean destructivas, pero lo parecen. Créeme respeto mucho tu opinión, te leo desde que tenías el otro blog.

    A ver si puedo arrojar algo de luz sobre todo lo dicho:

    1) Nosotros, en educación, también gozamos de esa independencia de la que hablabas, pero a mí entender (corrígeme si me equivoco) los profesionales de la gerencia sí están subordinados y a su vez dependen de decisiones políticas. No me gusta ni un pelo esto, pero creo que desempeñar un cargo de estas características y nadar a contracorriente implica muchos riesgos que me consta que Miguel Ángel está corriendo. No es precisamente un pez que nade al lado de los demás y he leído más de una vez su frustración ante la apatía de otros o cuando no consigue que se avance hacia el cambio.

    2 y 3) ¿No crees que si Mañez tuviera el poder de hacer y deshacer a su antojo cambiaría todo lo que va mal o no funciona? Estoy segura de que lo intenta y que si pudiera hacerlo no sólo incentivaría a los trabajadores con sonrisas y palmaditas, pero también con mejoras económicas y laborales. Estamos de acuerdo en que la directiva es responsable de impulsar el cambio, pero las cosas no son tan sencillas como alzar el dedo acusador y buscar culpables.

    Desconozco si el estilo ‘buenrollista’ (estoy empezando a odiar este término) es lo que imperaba hasta ahora en el mundo gerencial sanitario, pero lo que sí sé es que nadie ha erigido a Mañez como el cabecilla de este movimiento. Sin embargo, sí creo que se le está utilizando como cabeza de turco de críticas que van más allá. Sinceramente, no creo que tenga tanto poder para cambiar las cosas él sólo. Hablas de sacrificios, creo que los hace. Será el precio que tiene que pagar por ser de los pocos subdirectores que escribes un blog. Pero hay que reconocerle que estos días esté aguantando carros y carretas, críticas constructivas y destructivas.

    Decías que no se les paga para escribir blogs, ni para que hagan de gurús. Me parece que si quieren hacerlo están en su derecho y tú en criticarlos. Que algunos se dediquen en exclusividad a eso (de todo hay en la viña del señor) no quiere decir que sea el caso del autor de este blog. No creo que sea gurú de nada, ni ninguna otra chorrada de esas, francamente.

    En resumen, que mi apreciación era por las formas de las críticas y no las críticas en sí. El problema de estos debates públicos por escrito es que hay que medir mucho las palabras porque el que lo lee es el que pone el tono y nos arriesgamos a que se nos malinterprete. Yo creo personalmente que coincidís en más cosas de lo que creéis, sólo que cada uno lo mira desde su perspectiva.

    Vosotros dos haríais un buen equipo jajaja

    Saludos a todos.

    Pd. Mañez, hijo mío, como sigamos mencionándote te vamos a borrar el nombre.

    ResponderEliminar
  20. En mi hospital pasa lo mismo que por aquí, resulta que mi jefe, que es un titulado superior sin más, tiene la "culpa" de que a los médicos no les compren lo que quieren, el director médico, el director de atención sanitaria, el gerente .... a ellos no les dicen nada, y es ahí donde se deciden las cosas de médicos, entre médicos.
    Estoy alucinada, parecería que la Sanidad y a los médicos, los dirigen los economistas y la enfermería .... los Colegios de médicos, las sociedades científicas, los jefes de servicio médico, esos quedan impolutos .... vamos para morirse de la risa, porque a chista suena.

    ResponderEliminar
  21. Vic,

    La dependencia politica de los directivos sanitarios en España es un grave problema. Desde luego ser directivo sanitario en este pais es muy dificil. Conozco a mas de uno deseando pasarse a la gestion privada.

    Esa dependencia politica incluye, claro, la seleccion de dichos directivos que no se realiza tanto en base a criterios de capacidad sino de lealtad. Por eso si quieres salvar el cuello como directivo es mejor templar gaitas sin molestar a los de arriba. Si Mañez no templa gaitas terminará sin trabajo. Claro que eso incluye aguantar los golpes de los de abajo. En el pecado va la penitencia.

    Mañez no me ha contratado nunca y no tengo nada contra su persona. Pero si ha escrito que "los contratos de 1 día son necesarios" y creo que eso no es admisible. Si los responsables directos de ofrecer esos contratos ya lo dan como un hecho inevitable estamos perdidos... que digan que "no somos capaces de ofrecer contratos dignos" pero que no me digan que "las cosas son así".

    En cuanto a lo de abandonar tus responsabilidades y dedicarle tiempo a los blogs, no va directamente por Mañez sino por varios casos que me consta existen. Por otra parte te aseguro que los curritos medicos de familia que se chupan 50 pacientes al dia "de buen rollo" no tienen tanto tiempo para ir a dar charlas por ahi sobre innovacion. Hay un ejercito de currelas invisibles (el silencio de los corderos) que cuidan y sostienen el chiringuito para que no se caiga y otros puedan hacer manifiestos y criticar la poca implicacion de los profesionales en la nueva revolucion 2.0. Me llegan emails de los corderos silenciosos que estan hartos de esta dinamica pero no quieren decirlo publicamente.

    Lo peor es que los dospuntoceristas no se enteran, o no quieren enterarse o estan demasiado ocupados construyendo el nuevo paradigma como para escuchar a la masa silenciosa (que es la inmensa mayoría).

    ResponderEliminar