martes, 18 de enero de 2011

FBM: Formación basada en el marketing



Hoy vamos a hablar de formación. La industria convence al gobierno de turno, organiza cursos o proyectos para una determinada patología y la camufla de evento de alto nivel. Lo adorna con frases trágicas (incremento de la incidencia, millones de pacientes no detectados, la epidemia del siglo XXI, etc.) y se lanza el mensaje a la prensa y a la sociedad. El resultado podría ser una campaña como esta (Búscale nombre a la EPOC) o algo como lo que cuenta Des Spence en el British Medical Journal con el título "When marketing masquerades as education".

En su columna, Spence habla de Epoc y de seminarios con expertos y políticos sanitarios para reforzar la importancia de la detección precoz (incluso en jovenes) de esta patología. Sin embargo, como dice en la conclusión (traducción libre, que conste):
"Dicha actividad de alto nivel de marketing "educativo" también ha promovido la osteoporosis, el control del colesterol y la diabetes, desfigurando y distorsionando la atención sanitaria. Más medicina no es mejor medicina, y este es el engaño del actual estado del bienestar. En el mundo real, la solución a la EPOC es lógica: control del tabaco y más actividad física. La influencia de grupos con intereses específicos, grupos de presión, y las grandes empresas en la política sanitaria debe ser limitado, o al menos debe ser abierto y transparente."

En España está ocurriendo algo parecido en los cursos que muchos servicios de salud ofrecen a sus profesionales para ayudar a sus pacientes en, por ejemplo, la deshabituación tabáquica y que son apoyados y en algún caso pagados por los laboratorios que lanzan medicamentos para dejar de fumar. O con la difusión masiva de información sobre diabetes que puede estar asociada a hechos como los que cuenta Hemos Leído. Por supuesto que todo depende de la ética de cada profesional, pero ¿los gobiernos y servicios de salud hasta que punto deben llegar?

Una duda final: ¿por qué en la campaña del nombre de la EPOC se ven claramente los logos de las sociedades científicas y cuesta encontrar que la web es propiedad de un laboratorio concreto? La transparencia no es mala ni duele, y esa es la clave...

6 comentarios:

  1. ¿Tan difícil es una formación continuada independiente, impulsada por el propio sistema sanitario y estructurada en función de las necesidades de sus profesionales que compatibilice calidad asistencial y contención del gasto sanitario?
    Creo que el problema es que hay demasiados intereses creados, demasiados grupos de presión y que ningún responsable sanitario tiene la valentía de enfrentarse honestamente al problema.
    Cargando contra los médicos prescriptores (que también tienen una parte de responsabilidad) los gestores viven mejor

    ResponderEliminar
  2. Cuando se ofrece formación a profesionales de la salud, debe ser eso, formación y si ofreces otra cosa, en mi opinión, debes decirlo y así todas las partes conocen las reglas del juego. Si estás orgulloso de lo que ofreces, completamente de acuerdo contigo, tu logotipo ha de estar "normalmente" colocado y no "escondidito" en un rincón.
    Para mí, si cada parte conoce los objetivos de la acción y las reglas del juego, fruto de relaciones entre iguales honestas y transparentes, muchos de estos "malentendidos" quedarían resueltos.

    ResponderEliminar
  3. Con fecha 31 de diciembre yo me di de baja de SEMFYC. Ahora no pertenezco a ninguna Soc. médica. Sólo soy un MF, currante que intenta hacer lo mejor posible su trabajo. Las Soc. médicas son muy hipócritas. En la Fed de CLM de SEMFYC elaboraron un documento interno sobre la relación 'con la industria farmacéutica', pero a la hora de la verdad, cuando organizan su congreso regional, les piden a los laboratorios 3000 euros por un stand. De hecho, ya publiqué cuando aún era socio, una queja a la sección 'el socio opina' que publicaron y creo que estará aún en la web de SCAMFYC (si no la han borrado por no ser ya socio).

    ResponderEliminar
  4. Aún cuando la información se dirige a profesionales, creo que ya vamos cogiendo la costumbre de buscar en los rincones más escondidos para ver quien financia y decepcionarnos más de una vez (no siempre). El problema es mucho mayor a mi juicio cuando las campañas llegan a la población general o diana de determinados medicamentos y aparecen logos de ONGs bien visibles a la vez que se esconden los de las farmacéuticas (estoy pensando ahora mismo en la reciente campaña de VIH "elige siempre cara". Una iniciativa muy, muy buena desde cuya página se enlaza con Abbott escondido bajo su marca registrada"VIH salud". Para mí, una mala decisión y una pérdida de credibilidad, pero ¿cuantas personas nos hemos dado cuenta?

    ResponderEliminar
  5. No te creas compi1 que todos miran e investigan. La gente aun se fia de todo lo que encuentra, y si la web parece solida y está bien hecha, confia.

    Lo del VIH lo miro ahora, no lo sabia.

    Gracias!

    ResponderEliminar
  6. Excelente post y magnífico tema.Las pharmas se tienen que poner las pilas y las sociedades científicas también.Confio en que la gente que conoaco,via TIC, y que sé que están por la transparencia, ejerza su influencia. A las campañas puedes añadir: la menopausia, la del cáncer de mama,la disfunción sexual femenina, los antidepresivos generalizados...estaría bien una lista de webs "oscuras".

    ResponderEliminar