lunes, 24 de enero de 2011

¿Vendemos los medicamentos a granel?


Entre las famosas medidas de contención del gasto farmacéutico del Ministerio de Sanidad figura la dispensación de unidosis de determinados medicamentos en las oficinas de farmacia. Esta medida fue presentada en diciembre en el Consejo Interterritorial y está pendiente de publicarse y ponerse en marcha de forma definitiva. En algunas webs puede consultarse el borrador de la norma.

Lógicamente esta medida ya está generando opiniones en contra en múltiples colectivos, y además con base científica. Y es que resulta que en 2007 se publicó en Gaceta Sanitaria un artículo titulado "Evaluación del Programa Piloto de Dispensación de Medicamentos en Dosis Personalizada en Galicia" contando la experiencia de un programa experimental de ese tipo realizado en Galicia en 2003 y 2004.

Se trataba de un estudio centrado en recetas de antibióticos (amoxicilina, amoxicilina/clavulánico, claritromicina, cefuroxima axetilo y ciprofloxacino) en dosis personalizada generadas en el programa de 12 meses de duración. La participación fue de 292 médicos de familia del Servicio Gallego de Salud y 167 oficinas de farmacia.

Entre los resultados, hay algunos que merece la pena destacar:
- "En el 60,57% de las prescripciones de los tratamientos no se ajustaron a las presentaciones convencionales disponibles en el mercado". Este resultado ya nos ofrece una pista sobre una medida muy útil que se debería tomar: la adaptación de envases.
- "El ahorro registrado fue del 29,94%. El origen de este ahorro derivó en un 46,17% del ajuste de la cantidad dispensada a la necesaria para el tratamiento, y en el 53,82% restante del menor precio medio de las especialidades seleccionadas para el programa". Se refiere al ahorro en los antibióticos estudiados, sin extrapolar al conjunto de la factura farmacéutica gallega.
- Sin embargo, parte del ahorro se conseguiría de una forma mucho más sencilla como proponen los autores: "la inclusión de dos presentaciones nuevas de amoxicilina y amoxicilina/clavulánico (de 15 y 21 comprimidos) y de una nueva presentación en los otros 3 principios activos (cefuroxima y ciprofloxacino de 14 comprimidos y claritromicina de 16) evitaría el 86,5% de las unidades sobrantes sin tener que recurrir a la dispensación individualizada".
- Respecto al ahorro económico, se calculó un ahorro total de 3.915.000 euros (0,46% del gasto en medicamentos en receta oficial en Galicia). No obstante, se trata de ahorro bruto ya que no se tuvieron en cuenta los gastos de adaptación de las oficinas de farmacia.
- Otro aspecto positivo de una medida así sería la disminución del impacto sobre la salud de los sobrantes de tratamientos. Según el estudio, el almacenamiento doméstico en Galicia en un año puede llegar a 1.800.000 dosis.

En un entorno tan complejo como el actual, con tantas interrelaciones, es casi imposible que haya medidas que sean perfectas. Lo importante es maximizar la utilidad, pero cuando se trata de evaluar los efectos de una medida de tal calado, todo depende de quien haga la evaluación. Cada uno tiene su propia forma de medir, y nunca llueve a gusto de todos. Pero está claro que hay que hacer algo...


Nota final: no os perdáis el primer vídeo de #mividasinti que lleva por título "Ponte una fecha de abandono":

10 comentarios:

  1. Las unidosis para un hospital o residencias es una muy buena solución, pero para pacientes ambulatorios no sé realmente cómo lo van a implantar. Gran duda tengo. ¿Tendrá que hacerlo la industria o los mancebos de la farmacia? La verdad es que no he leído el borrador de ley.

    ResponderEliminar
  2. "En un entorno tan complejo como el actual, con tantas interrelaciones, es casi imposible que haya medidas que sean perfectas"

    Deberíamos inplantar un "chip" que "crease" el sentido común individual .... aunque creo que no es posible .... por ahora al menos.

    ResponderEliminar
  3. jajaja!! Creo que lo que propone Juana es lo mejor... lo del chip (o lo del cheap??)


    Gerinelgo, la dosis personalizada deberia prepararse en la farmacia porque si no no creo ke hubiera ahorro (la industria buscaria la forma de que no se tocara su cuenta de resultados)

    Si se dispensan menos medicamentos, por sentido comun, deberian reducir los costes farmaceuticos para el estado... aunque cosa distinta es si lo hace a corto o largo plazo...

    ResponderEliminar
  4. Aquí sería interesante conocer la opinión de Medex (por su experiencia en los USA), pero creo que si la dispensación se hace a granel (botecitos de plástico con una etiqueta adhesiva) sí se ahorraría mucho dinero.

    ResponderEliminar
  5. Planteo una pregunta más, la dispensación unidosis en la oficina de farmacia llevaría implicito un espacio reservado exclusivamente para ello siguiendo las buenas prácticas de manufacturación GMP,(por que no debríamos ser más laxos con la farmacia que con la Industria Farmacéutica) y para aquellas farmcias que no disponen o no pueden disponer de este espacio nos llevaría a una contradicción en el servicio al paciente, por que una cosa es que no se disponga de un medicamento en un momento concreto y otra que se tenga que buscar aquellas farmacias que lleven a cabo la dispensación en unidosis.

    ResponderEliminar
  6. Yo lo veo también muy complejo, pues si las farmacias hacen "botecitos" tendrá que ser en condiciones como dice Elena adecuadas y con PNT definidos, lo cual es un trabajo añadido con el que no sé si han contado. Dar en unidosis lo que le falta al envase comercial para completar el tratamiento resulta extremadamente confuso para el paciente (¿dónde acabarán luego esos dichosos sobrecitos moodosis?). Yo también veo más lógico adaptar los envases comerciales a las posologías más utilizadas.

    ResponderEliminar
  7. La iniciativa en principio tiene buena pinta pero arrastra demasiados matices y variables que la complican. El estudio tenía un sesgo, si no recuerdo mal, porque con él se comenzó a utilizar el principio activo y no está reflejado cuánto supuso de ahorro el que se utilizara una dispensación más barata cuando tradicionalmente se prescribía marca. Y otro elemento a tener en cuenta es que no contempla los costes que llevaba aparejado porque hay que realizar adaptaciones importantes, que podrían acabar siendo "lo comido por lo servido" o peor... Hay que adaptar los sistemas informáticos con los que los profesionales realizan la indicación porque no están preparados para este tipo de contaje, lo que conllevaría modificar programas instalados --con el consiguiente gasto en tiempo, en dinero y en molestias para profesionales y ciudadanía--.
    ¿Y cómo se facturan unidosis que se recortan en las farmacias? ¿Se pone un código de barras a cada una de las píldoras para que se pueda contabilizar o los farmacéuticos echan mano la técnica de los dígitos oscilantes? En tal caso, la administración tendría que confiar en que esa información es la correcta y pagar.
    Detallados estos matices, que creo que contribuyen a hacernos una idea más aproximada de la complejidad, parecería mucho más acertada la solución que se plantea de ajustar las dosis de cada tratamiento a las presentaciones para acabar con los arsenales que tenemos en casa de cajas inacabadas de tratamientos ya concluidos. Esos que acaban en el punto sigre si el usuario tiene un poco de conciencia ecológica. Esta adaptación es razonable y coherente y fácil de hacer. ¿O no?

    ResponderEliminar
  8. Todo es mucho más sencillo de lo que parece:
    1) Para la farmacia es económicamente inasumible. Así de sencillo. Pensad qué tiempo consume ahora un acto de dispensación y cuánto consumiría si tuviese que prepararse la medicación de forma manual. ¿Por cuánto habría que multiplicar los costes de personal? No hay ahorro. Eso sin contar con la necesidad de espacio adicional.
    2) Hay que garantizar la seguridad y la calidad. Sería lógico exigir el seguimiento de unos PNTs.
    Lo que ocurre es que quien hace este tipo de propuestas las hace desde un despacho, sin criterios adecuados, desconociendo la realidad de la oficina de farmacia.
    Y lo malo es que mucha gente se traga la película...
    En otros países se hace, pero el se retribuye el trabajo que hace la farmacia. Si se hiciera en España de la misma forma, os aseguro que se incrementaría en mucho la factura farmacéutica. ¿Alquien tiene datos que demuestren lo contrario?

    ResponderEliminar
  9. Tenéis mucha razón, técnicamente es difícil. Pero al menos, ¿se puede obligar a los laboratorios a tener unos envases concretos o hay libertad?

    Problema complejo, solución lejana...

    Gracias!

    ResponderEliminar
  10. Las presentaciones que existen en el mercado las decide el Ministerio de Sanidad. La Administración (sanitaria y económica) aprueba el registro de comercialización, la marca, el material de acondicionamiento primario y secundario, los formatos, las condiciones de dispensación, los márgenes, los precios. TODO.

    ResponderEliminar