martes, 8 de febrero de 2011

Las dos verdades

 


Detrás de todo hay dos verdades, o incluso más. Una verdad suele estar a la vista, la otra está más oculta, es menos conocida, cuesta más encontrarla. Una es más institucional, más política, contenta a un número mayor de gente, generalmente grupos de presion, políticos, instituciones tipo lobby, etc. y suele salir en los medios. La otra nace desde abajo, de la gente que comparte ideas, de los frikis que hablan por redes y lo cuestionan todo.

Un buen ejemplo lo tenemos en esta reciente noticia acerca de las nuevas voces que empiezan a escucharse en muchos foros: "El nuevo poder internauta. Desconocidos hasta ahora, a los gurús de la Red les escucha el Gobierno y los partidos y actúan ya como un auténtico lobby". ¿Realmente hace falta que los blogueros o los responsables de redes sociales actúen como representantes de esa voz que no se escucha nunca? ¿En el sector de la salud también?

Quizás es el momento de que muchas corporaciones y organizaciones, que asumen la representatividad de trabajadores y profesionales por ley o por autoconvencimiento, se den cuenta que hay otra verdad, quizás más cruda, que implica un reparto de poder diferente, que duele, pero que muchos defienden porque la consideran mejor. Una cosa es que el partido que gana las elecciones gobierne durante 4 años, eso se llama democracia. Otra cosa es que la capacidad de ser interlocutor en la toma de decisiones de alto nivel se reserve para los de siempre, que dirán lo de siempre, para contentar a los de siempre. Y si no que se lo digan a los profesionales de atención primaria, que piden mejoras desde hace tiempo, y sus representantes no saben como hacer llegar a alguien esas peticiones (o no se ponen de acuerdo, o no quieren). Caminando en círculos, vamos. 

Nadie está pidiendo una reunión tipo Sinde, pero cuando un blog como el de Vicente o Rafa tiene 1000 visitas al día (o más), cuando los medios empiezan a recurrir a pediatras blogueros antes que a colegios o corporaciones, o cuando una campaña para dejar de fumar como Mi Vida sin Ti alcanza las 64.000 páginas vistas en menos de un mes, más de uno debería replantearse las cosas, y aprender a escuchar, o mejor aún: dejar que otros participen en la conversación.

No hay una sola verdad, ni siquiera dos... pero en un mundo complejo, es necesario mirar hacia todas partes, aunque veamos y escuchemos cosas poco agradables. Ahora cualquier voz importa y hay que intentar que en los círculos de decisión se den cuenta de ello. Hay vida más allá de lo convencional y oficial.

7 comentarios:

  1. Enhorabuena por ser capaz de decir lo que muchos pensamos. Estoy de acuerdo contigo, hay que "aprender a escuchar, o mejor aún: dejar que otros participen en la conversación."
    Hay muchas verdades, muchos puntos de vista de una misma cosa, "pero en un mundo complejo, es necesario mirar hacia todas partes, aunque veamos y escuchemos cosas poco agradables"
    Esto es complicado, pero quién sabe, puede que poco a poco se vaya convirtiendo en una realidad y no en una simple utopía, por la que luchan "cuatro gatos"

    Para terminar, simplemente, GRACIAS!

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  2. lástima de la epidemia de "tortícolis" que hay entre aquellos que deberían mirar más que nadie hacia los lados, hacia el suelo, hacia el cielo, y siempre hacia delante... y si no, como dice Silvio, oye esto y dime lo que piensas tú...

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  3. el link que no me ha dejado poner antes :P

    http://www.youtube.com/watch?v=vhnYKMRCviY

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  4. Se acabó el 'poder vertical' igual que se acabó el sindicato vertical de la época del dictador Franco. Yo lo tengo claro: estoy al servicio del paciente/usuario. Y un informático del SESCAM, un gerente o un jefe de área de farmacia, está para facilitarme mi trabajo: el poder lo tienen los pacientes. A mí me respalfan ellos, y a los apoltronados sólo les respalda su poltrona, es decir, apenas nada.

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  5. Gracias por poner palabras (y música de la buena) a mis pensamientos

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  6. Lo mejor es que si nosotros queremos que cambie, tarde o temprano, cambiará. El poder reside en cada uno de nosotros, en lo que pensamos y hacemos en nuestro día a día.

    La comunicación no debe ser un reducto sólo de periodistas y unos departamentos concretos. Para hacer bien todos nuestro trabajo, debemos escuchar y ver atentamente lo que ocurre a nuestro alrededor. Encerrados en despachos y hablando sólo con algunos, no conseguirán salir adelante.

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  7. El otro día, en la reunión con Elena Escala en Diario Médico hablábamos de lo mismo. Como siempre, Julio Mayol, el más entusiasta. Da gusto vivir de cerca un cambio social.
    Saludos

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