lunes, 28 de marzo de 2011

¿Buscar culpables o encontrar soluciones?


En los últimos meses hay muchas propuestas sobre la mesa para mejorar, estabilizar y hacer sostenible el sistema sanitario. Dado que la mayoría proceden de organizaciones, empresas o expertos muy conocidos, se difunden fácilmente y, sin importar la calidad de lo que cuentan, acaban siendo portada de las publicaciones especializadas.

Sin embargo, a veces se encuentran en revistas u otros medios, algunas ideas que merece la pena difundir y airear, para que formen parte del debate y se tengan en cuenta. Un ejemplo es el editorial de la Revista de Calidad Asistencial que firma José Ramón Repullo con el título "Garantizar la calidad del Sistema Nacional de Salud en tiempos de crisis: sólo si nos comprometemos todos".

Repullo habla de crisis y calidad, un binomio difícil de asociar pero que en una época como la actual, aún tiene sentido. Para ello parte de tres premisas básicas:
- Estamos en la parte plana de la curva de rendimientos marginales. Es decir, por mucho dinero que inyectemos en el sistema sanitario, las mejoras en la salud de la población serán mínimas.
- Hemos vivido en una época de "vacas gordas" con un crecimiento del sistema sanitario por encima del crecimiento de la economía.
- En la actual atención sanitaria aún existe un margen de mejora. Tanto la variabilidad como los servicios "inapropiados" con buenos ejemplos de ello (aunque no podemos olvidar que parte de la variabilidad refleja el manejo de la incertidumbre que realizan los profesionales sanitarios).

¿Y que propone Repullo en su artículo?

1. "Aumentar la productividad de centros, servicios y profesionales: productividad en términos de más actividad vinculada a la generación de valor". Como bien defiende, las 3 vías básicas de mejora son la delegación, la informatización y las mejoras en la organización.
2. Movilización de los recursos, creación de redes de atención, desvincular al profesional de un puesto de trabajo "físico" en un edificio concreto.
3. Redistribución de cargas y ajuste de recursos. Es el momento de revisar si hacemos cada cosa en el momento correcto y por el profesional apropiado.
4. Priorizar lo que añade más valor. Si hay que dejar de hacer algo, que sea lo que menos aporta.
5. Conseguir "despertar la motivación por el trabajo bien hecho (intrínseca) y por ayudar a los demás (trascendente)"

¿Y cual es el objetivo de todo esto? Repullo lo dice muy claro: "abandonar el confortable estado del malestar (todos felices echando las culpas a otro de nuestros males)". Quizás dejando a un lado las visiones ombliguistas o profesionales y pensando en mejorar y no en defender lo que ya tenemos, podamos dar un paso adelante. Hasta ahora cada uno camina con un rumbo diferente...

El cambio puede implicar que se pierda poder y ese miedo sigue siendo el principal obstáculo. Por eso es mejor que cambien los demás, y así poder mantener el estado del bienestar, el de uno mismo. El riesgo de cambiar es lógico, pero ¿merece la pena seguir como hasta ahora? La acción clave es proponer, pero se antepone muchas veces defender o comparar, y así nunca se cambia, ni se avanza.



Nota: la foto es de Paco Baldoví, que nos regaló una guía de viaje muy especial.

4 comentarios:

  1. siempre habra culpables. .y para mejor.. siempre estaran del otro lado de la vereda, lo que facilita su deteccion.. buena reflexion de Jose Repullo

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  2. Suscribo la filosofía del post y trato de ponerla en práctica. Como he dicho muchas veces, no sé cómo arreglar el sistema sanitario. Intuyo que "Compartir, Comunicar y Crear" son la via a seguir. Menos hablar y más trabajar. Fortalecer la red profesional y poner la mira siempre en el paciente.

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  3. Buscar soluciones, siempre. Y buscarlas entre todos.

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  4. La locura nunca tuvo maestro3/4/11 12:10

    Muy interesante esta entrada, hace 1 semana en nuestro blog "La locura nunca tuvo maestro" tocamos este tema https://lalocuranuncatuvomaestro.wordpress.com/2011/03/21/la-cultura-de-la-culpa/ y la verdad es que concluimos casi lo mismo el futuro del cambio esta lleno de miedo y el miedo quita poder y posibilidades de cambio.
    Saludos

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