lunes, 13 de junio de 2011

Participación 2.0 y sindicatos: la vida sigue igual



La semana pasada la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía publicó en un blog creado ad hoc un borrador de una norma organizativa y pidió a los profesionales que opinaran. La historia de dicho blog y de su origen podéis leerla en esta entrada que publicamos en Salud con Cosas y además en en blog Homo Sanitarius que lo resume muy bien (y si alguien quiere bucear más aún, todo surgió gracias a Rosa M. Nieto que se atrevió a hablar alto y claro en su blog Enfermera 2.0).

¿Y que han hecho los sindicatos? ¿Emitir su opinión? ¿Publicar comentarios constructivos en el blog? No, sencillamente se han opuesto al Decreto sin más, diciendo textualmente que "descartan(do) en todo momento cualquier margen de negociación". La web 2.0 facilita la participación en la toma de decisiones públicas y si los sindicatos, a priori representantes del trabajador, callan mientras el propio trabajador SÍ participa, aquí falla algo. De hecho, en el citado blog hay más de 300 comentarios.

Lamentablemente, en este país, cada vez está más claro que la representatividad anula la creatividad. Si los sindicatos no espabilan y se adaptan a otras formas de participación, se convertirán en dinosaurios, grandes y poco ágiles. Y los profesionales tal vez empiecen a utilizar otros canales para hablar y opinar directamente, sin intermediarios que puedan filtrar el mensaje.

8 comentarios:

  1. Los sindicalistas se están convirtiendo en gente de "profesión" antiguos ..... viven en el siglo XIX
    La mayoría de las veces son más un estorbo que una ayuda.

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  2. Juana en parte llevas razón. Pero los sindicatos la llevan también en parte. Nuestra experiencia con las UGC en Andalucía es variopinta. Pueden ser una herramienta útil, pero los poderes otorgados al / a la director/a son amplios. Puede convertirse en un/a tiran@. Puede ser el caldo de cultivo del mobbing. Por si te interesa, lo he novelado (e-Book en descarga gratuita). Enlace: http://www.bubok.es/libro/detalles/197444/KOL-Lider-de-Opinion

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  3. Joder, Miguel, que mamón eres... tenemos una entrada sobre la actitud de los sindicatos programada para mañana por la mañana escrita desde el viernes y vas y te adelantas... y ahora parecerá que eres nuestra musa (y ya sabes que el @goroji).
    Como siempre creo que aciertas en tu análisis. Nosotros somos más duros quizás porque, al estar dentro, somos más exigentes.

    Juana, su principal problema es que son una organización con estructura antigua que se enorgullece de eso... asi no cambiarán.

    Federico, es posible que lleven parte de razon pero... la pierden en la vana amenaza de no negociar.

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  4. Huston, tenemos un problema: los sindicatos son los que negocian los convenios colectivos, los que (en teoría) defienden los derechos de los trabajadores... Los sindicatos son necesarios, pero si se suicidan desarraigandose de los trabajadores, chungo.

    Se puede aportar vía 2.0 pero ¿negociar?

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  5. Pero vamos a ver, ¿los sindicalistas no son los representantes de los trabajadores?
    Entonces, en lugar de dar un "NO" rotundo como respuesta ¿por qué no se preocupan de leer las opiniones de los trabajadores, que casualmente, son a los que representan?

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  6. Ya sabes que los sindicatos son organizaciones mastodónticas y todo movimiento cuesta mucho. Están en ello, pero cuesta, mucho. Quizá demasiado.

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  7. Me consta que en muchos hospitales del SAS los facultativos ni siquiera tienen acceso a internet. Ni un triste medscape con el que buscar información sobre los casos ¿web 2.0? ¿y si empezamos a hacer la casa por los cimientos?
    Un saludo

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  8. Aynns querido, los sindicatos, ese gran mal que tienen los trabajadores. No se representan más que a ellos mismos, llaman a la huelga porque ellos no pierden dinero y no pueden ser despedidos, se toman las horas sindicales para hacer puentes...
    No ven que si no cambian de modelo decimonónico no tienen nada que hacer en una sociedad cada vez más cansada de sus privilegios.
    No me gustan, no sirven, y entre nosotros ahora que no nos oye nadie, me da hasta un poquito de asco y repelús las palabras sindicatos y sindicalistas..

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