martes, 26 de julio de 2011

Reír o llorar



Y de repente, encontramos el artículo "La risa: diferencias según el género" en Revista Clínica Española y no podemos dejar de reflexionar sobre la necesidad de contar con este factor de cara a mejorar la relación médico-paciente. De hecho, el artículo puede servir de guía para conocer mejor como se rie cada persona y como se puede utilizar la risa en la práctica clínica.




Según señala el resumen del estudio: a diferencia de otras terapias más comprometidas o de elevado coste, el uso de la risa puede implementarse fácilmente y resultar coste-efectivo en la práctica clínica cotidiana.

¿Y por qué aún siguen de moda las malas caras?

8 comentarios:

  1. Ya sabéis que yo soy defensor a ultranza de la risa, o al menos, de la sonrisa... y así nos va, jajaja... Sólo quería decir, que en Cataluña, por Lo visto en las noticias de estos días, van a suspender los servicios de los médicos payasos, que tan buena función realizan con niños y no tan niños.

    Defendamosa risa, claro que sí.

    Buenos días a todos.

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  2. Pues yo no solo defiendo la risa, defiendo la carcajada, el buen humor, la amabilidad, la ternura, el afecto, hablar bien, escribir desde el cariño .... seré una idealista, pero creo que la educación es eso.

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  3. La risa hay que defenderla porque no hay experiencia con mayor retorno tanto para que el la da como para el que la recibe... la misma acción, la misma frase con una sonrisa en la cara no tiene ni punto de comparación en su respuesta que con una cara seria y estirada.

    Sonríamos todos más aunque, desgraciadamente, algunos no lo entiendan y no nos devuelvan al principio lo que les damos... repartamos actitud. Al final, acabará triunfando y el mundo será mejor.

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  4. La risa y la sonrisa, en complicidad con el paciente, es lo que te proporciona un mejor feedback. No hay mejor satisfacción que el paciente, que entra serio, se marche exhibiendo una sonrisa en la cara al resto de la sala de espera.
    No siempre es posible, claro, pero se intenta.

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  5. Demostrado, y comprobado creo que por todos nosotros. La risa no sólo es una terapia en la práctica clínica. En el día a día, pocas cosas pueden hacer que mejore un día gris como una sonrisa (o carcajada) sincera del que tienes al lado, aunque no te conozca de nada.
    Reiremos, sonreiremos, o al menos lo intentaremos. No sólo depende de nosotros.
    Espero que todos paséis un día cargado de sonrisas.

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  6. Siempre reír y sonreír, sin duda! Es totalmente cierto que cuando lo hacemos nos sentimos mucho mejor, sólo que a veces es muy complicado y no se consigue por mucho que se intenta...

    También sonreír a los demás suele conllevar una sonrisa de vuelta y eso, por poner el ejemplo de mis pacientes oncológicos, cuando llegan hechos un matojo de nervios por el miedo al tratamiento, la enfermedad, su pronóstico, las pruebas... les viene genial y a mí me da la vida. Consiguen que me olvide de lo demás y me siento mejor. No necesito ningún estudio que me lo demuestre.

    Un abrazo

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  7. Has probado alguna vez sonreír por la calle un día cualquiera bien temprano? La gente primero te mira desconfiando y luego se contagian.
    No hay nada como reír a carcajada y llorar (de risa) que te duela la tripa de tantas contracciones y tengas agujetas.
    Me encanta la risa, la sonrisa y las carcajadas!

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  8. La risa da longevidad, aun que te arrugas un poco, pues mueves todos los músculos de la cara la verdadera satisfactoria es que sientes por dentro como un volcán de emoción con lo que te lleva a la felicidad plena, es un buen remedio para la vida.

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