miércoles, 31 de agosto de 2011

El dilema de la información


La tradicional relación entre un comprador y un vendedor de servicios se llama relación de agencia, y la información es un aspecto clave para la toma de decisiones de ambos agentes, principalmente del comprador. Lo habitual es que dicha relación sea casi perfecta, y que salvo que existan vicios ocultos del servicio (imaginemos una venta de un coche usado en la que el vendedor sabe que el coche no está en perfectas condiciones) o características no anunciadas, la información que poseen ambos agentes es prácticamente la misma.

En el mundo de la salud y de los servicios sanitarios, la relación es imperfecta y el profesional sanitario suele estar mucho más informado que el paciente. De hecho, el paciente se deja recomendar y asesorar por el sanitario e incluso se pone en manos del profesional sanitario para que decida por él. Esta asimetría informativa es un grave problema ya que en ocasiones es imposible conocer todos los condicionantes del paciente de cara a la decisión, y lo lógico es que el paciente pueda colaborar y tomar casi de forma autónoma sus propias decisiones.

Una de las funciones que se atribuye a las herramientas 2.0 es la posibilidad de "empoderar" al paciente y así ayudarle a mejorar el conocimiento de sus problemas de salud de cara a la toma de decisiones, ofreciéndole información y medios para comprenderla. Pero una gran duda que planea sobre este tipo de temas es si el paciente realmente quiere decidir por si mismo o prefiere que el profesional sanitario le aconseje y decida por él.

En el artículo "Predictors of hospitalised patients' preferences for physician-directed medical decision-making" publicado en 2010 en el Journal of Medical Ethics, se analiza el proceso de toma de decisiones de un elevado número de pacientes y los datos son muy llamativos: El 97% de los encuestados quiere que sus médicos tengan en cuenta sus preferencias y opiniones de cara a la toma de decisiones y les ofrezcan diversas opciones. Sin embargo, el 67% prefiere que las decisiones las tome el médico. ¿Aún no estamos preparados?



17 comentarios:

  1. Creo que aún no... Aunque el paciente quiera formar parte del proceso y que se tenga en cuenta sus opiniones, al final prefiere que la decisión la tome el médico...

    Más que nada porque en situaciones de relativa gravedad que puedan ser abordadas de varias maneras, si el paciente tomara el camino a seguir obviando el consejo del médico, sería contraproducente para su salud, principalmente, mental (a día de hoy seguro que se incrementaban las depresiones y cuadros de ansiedad, estoy seguro)

    Pero bueno.. es mi opinión y ando aún "legañoso". Ya me criticáis luego :P.

    Un abrazo ^^

    ResponderEliminar
  2. Tomar decisiones es duro. Significa arriesgarse, elegir. A nadie nos gusta. A los pacientes tampoco. Pero tienen que hacerlo: es su responsabilidad, no la nuestra. Con ayuda, pero es su derecho y su deber, y el nuestro facilitar dicha toma con información.

    Buena entrada.

    ResponderEliminar
  3. Pues 6 años de carrera + 4 o 5 de residencia + x de experiencia ....

    Por muy "empoderado" que este como paciente ¿podré superar esa dedicación?

    La única ventaja es que a mi, como paciente solamente me interesará una enfermedad, la mía, mientras que el medico deberá estar puesto en todas las de su especialidad.

    Yo creo que el paciente confía en que el medico sabe mas que él, y asi será en el caso de los buenos profesionales

    ResponderEliminar
  4. No, no estamos preparados porque, entre otras cosas, no queremos estarlo. Asumir el riesgo implica asumir la responsabilidad si algo no sale como esperamos... y siempre es más cómodo que haya otra persona sobre la que verter nuestros odios en temas relevantes sin sentirnos mal. Igual estoy hoy muy radical, pero estoy acostumbrado a que el cliente (paciente) siempre se escude en el desconocimiento para no asumir decisiones que solo le competen a él y, sin embargo, cuando alguna vez algo difiere de lo previsto saquen raudos y veloces el dedo inquisidor que señale al "responsable" de su "desgracia".

    ResponderEliminar
  5. A mi me parece que paciente empoderado no quiere decir paciente que decide en lugar del médico, sino que paciente que participa, que sabe cuales son sus opciones y que es capaz de asumir la co-responsabilidad de su tratamiento, cuidados, etc.

    En España efectivamente falta mucho para el empoderamiento, especialmente en poblaciones desconectadas, pero que aún conectadas, no tienen intención alguna de coresponsabilizarse de su salud. F. Lupiáñez lo describe muy bien en su estudio de 2007 en Catalunya.

    ResponderEliminar
  6. Quizás todos pensamos que empoderar al paciente es pasarle toda la responsabilidad de la decisión. Debe haber algun punto intermedio que permita su participación y llegar a una decisión compartida, o al menos con información.

    Gracias a todos!

    ResponderEliminar
  7. A mi modo de ver, ni siquiera los propios profesionales sanitarios al vernos como pacientes, tomamos una decisión sin preguntar "¿y tú qué harías?".

    Al encontrarnos en esta situación nos asaltan dudas, ya no somos sanitarios, somos pacientes. Nos cuesta tomar decisiones sobre nuestra salud.

    A mi me cuesta hasta decidir qué comer....

    ResponderEliminar
  8. Casi de acuerdo con la respuesta de Rafa al 100%, pero discrepo en algo. No sólo es responsabilidad del paciente, nosotros también tenemos algo que ver.

    Gran entrada e interesantes comentarios.

    ResponderEliminar
  9. En la vida pocas cosas son blancas o negras. Vivimos en un entorno de grises, y estos datos no son una excepción. Yo me quedaría con que 1 de cada 3 pacientes quiere tomar parte en las decisiones sobre temas que afectan a su salud y bienestar biopsicosocial en los que interviene un médico o servicio sanitario. En el arco parlamentario esto sería casi el resultado del PP en las anteriores elecciones (http://es.wikipedia.org/wiki/Congreso_de_los_Diputados_de_España) y por tanto como agentes de salud creo que debemos/eis tenerlo en cuenta y estar preparados para ello, ofreciéndoles esta oportunidad.

    ResponderEliminar
  10. Yo no lo veo tan raro. Creo que estamos en los albores de ese paciente empoderado... Y es normal que si el sistema no lo fomenta (no lo hace!) el paciente sienta que no debe asumir ciertas responsabilidades, pero las mimbres están al menos a un lado... al otro?

    ResponderEliminar
  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  12. @Quiquemari31/8/11 11:57

    En el debate que se mantiene en la comunidad médica se habla mucho de la comunicación médico-paciente. En ella los conceptos hacer al paciente párticipe de su tratamiento, de que se auto responsabilice, por ejemplo en enfermedades crónicas, de su adherencia y su seguimiento para que sea lo más eficaz posible. En España aún nos queda mucho por avanzar pero tenemos que ser optimistas. Llegará el día en que los pacientes seran plenamente responsables de sus tratamientos y esa relación con el médico, aun no siendo de igual a igual, será menos protectora por parte del clínico

    ResponderEliminar
  13. Sobre la premisa de los mercados perfectos y la toma de decisiones (no sanitarias) una reflexión

    http://www.ted.com/talks/dan_gilbert_researches_happiness.html

    Aplicado a la toma de decisiones con algún ejemplo del entorno salud) otra:

    http://www.ted.com/talks/dan_ariely_asks_are_we_in_control_of_our_own_decisions.html

    Si empoderar es involucrar al paciente en la toma de decisiones sobre su caso particular, no podemos olvidar la influencia de los sesgos irracionales, eso bien lo saben en el resto de mercados (marketing), ahora:
    ¿Es ese el camino que queremos emprender en sanidad?
    ¿Hay algún otro?

    @javichaman

    ResponderEliminar
  14. Yo también estoy de acuerdo con Rafa. El paciente debe tomar sus propias decisiones, pero una vez que esté bien informado de todas las posibilidades terapéuticas, de los riesgos y beneficios, del curso de la enfermedad, de los resultados a esperar...Y una vez que el profesional sanitario esté convencido de que el paciente ha entendido todo lo que se le ha dicho. Quizá así le resultaría más fácil decidir.

    Esto supone emplear tiempo que no tenemos en la mayoría de los casos.

    Y aún así, habrá pacientes que prefieran que decida el médico. Por si se equivocan.

    Gran post.

    Saludos

    ResponderEliminar
  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  16. Uffff!!! Gran entrada y buenos comentarios!!! A mi modo de ver es un tema muy complejo

    Como médico que casi siempre se encuentra con el: "Y usted qué haría?" Creo que es el paciente quien, guiado por el médico que le diga todas las opciones posibles con sus posibles "desenlaces", debe tomar la decisión, eligiendo una u otra opción pero..., por desgracia, no tenemos una bola de cristal, cada paciente es único y no podemos asegurar al 100% casi nada por no decir nada.

    Hay casos donde todo está muy estandarizado, protocolizado y sabemos qué tratamiento es el más adecuado y cómo irán las cosas con una probabilidad muy alta. Pero luego están los casos más difíciles y delicados donde se puede hacer una u otra prueba, poner uno u otro tratamiento (en el ejemplo de la oncología que es donde yo me muevo, se puede operar o no operar, dar una quimio más "fuerte" u otra más "floja" pero mejor tolerada y puede que incluso igual de eficaz que la "fuerte" que no te puede garantizar un mejor resultado con un 100% de probabilidad, o una dosis de radioterapia u otra con uno u otro fraccionamiento o, y aquí viene lo que realmente me resulta más complicado en mi especialidad, está la opción de directamente no hacer nada, pero...)

    Lo primero de todo es que para ésto, como dice Esther, se necesita dedicar un tiempo importante al paciente que no siempre se tiene. Aún así, en estos casos, en los que todo está bien o, según se mire, todo está mal, en los que se explican todas las opciones, todos los pros y los contras de una forma detallada, en los que lo último que queremos es tener la última palabra, que el paciente ha de decidir (como siempre, pero cuando son tantas las posibilidades, tan distintas pero tan válidas, es él quien debe tener la última palabra, es su vida) siempre acaban con un: "Y usted qué haría?" Y, aunque no quiero, al final tengo que ponerme en su piel y darle mi opinión, porque me la pide, se siente/se sienten (él y su familia) incapaces de decidir, te dicen eso de "estamos en sus manos, lo que diga haremos" y una acaba diciendo qué es lo que cree que será lo mejor en su caso y se carga con toda la responsabilidad a su espalda. Y ésto a veces pesa... y mucho, demasiado... :((((

    Así que sí, los primeros que queremos que el paciente participe en la toma de decisiones somos los médicos pero siempre habrá situaciones, demasiadas, en las que lo dejarán todo en las manos del médico. Es una forma de quitarse esa responsabilidad y si algo no sale bien... está claro quién se equivocó.

    En fin, complejo, pero cierto que es muy bueno que los pacientes tengan más información y una participación más activa en la toma de decisiones.

    Siento el rollo, estoy pasando por unos días en los que este tema me toca mucho :(

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  17. Sí que es un tema complicado. Pasar muchas horas como familiar en los hospitales también me han hecho ver que “el otro lado” es muy complejo, y realmente admiro a los profesionales médicos.
    Yo me tuve que enfrentar a la búsqueda del diagnóstico, tratamientos y terapias para mi hija recién nacida. Al principio, lo que yo deseaba, era que un médico me diera “la gran receta” para todos los problemas. Y en casos como el de mi hija, que necesitaba además de varios especialistas, es imposible. Fui aprendiendo, y buscando. Pero en esa búsqueda me encontré profesionales que no me dejaban participar nada. Ellos eran los médicos, y yo simplemente debía acatar sus conclusiones sin preguntar más. Otros médicos, todo lo contrario, fueron abiertos a mis dudas, mis preguntas. No hay duda. La manera de avanzar y acertar con mi hija y su paciente, fue con los segundos. Médicos y profesionales a los que les estaré eternamente agradecida de haberme dejado participar. De darme la orientación, información y formación que me dieron la capacidad de ir decidiendo con criterio suficiente junto con ellos.
    En una ocasión dije así:
    “…los padres nos seguimos sintiendo eso, padres, y no médicos. Y nos experimentamos limitados e impotentes, porque por mucha información que tengamos, (…) no tenemos ni el conocimiento ni la formación para gestionar eficientemente toda esa información que de repente y en poco tiempo llegamos a aprender. Es imprescindible entonces que sea un profesional médico quien nos pueda orientar y dirigir en el buen camino que debamos tomar.”
    (http://pedromartinezdiaz.blogspot.com/2009/06/charla-en-el-hospital-12-de-octubre.html)
    Los pacientes tenemos que aprender a ser responsables. Confío en que así como los profesionales escuchan más al paciente, los pacientes sepamos ser coherentes y aceptar que la participación implica adquirir responsabilidad.
    Gracias por la entrada y todos los comentarios, han sido muy interesantes!

    ResponderEliminar