martes, 27 de septiembre de 2011

Mas y mas



Hay un tipo de noticias muy comunes en el ámbito sanitario que se centran en datos de actividad, siempre desde el enfoque: este año se han hecho 1000 X y en el año anterior se hicieron 800 X, lo que implica un incremento claro de la actividad. Con un repaso rápido a los medios y a las notas de prensa, se puede ver que es una noticia muy común y que muchas veces no aportan mucho.

Sin embargo, una duda que siempre nos asalta: ¿Es mejor hacer mas o menos? Dejando de lado todo lo relativo a los procesos asociados a la lista de espera (hacer menos intervenciones quirúrgicas de urología con una lista de espera de 500 pacientes es realmente un problema), en otros casos hacer menos puede ser un síntoma de que la población ha cambiado sus hábitos o tiene mejor estado de salud.

Un ejemplo son las urgencias hospitalarias o el número de partos: una reducción del 10% seria un gran dato, e implicaría que la población sabe utilizar mejor los recursos urgentes o tiene un mejor estado de salud. Y de hecho, en ambos ejemplos la tendencia es a que no crezcan o incluso a que se reduzcan. Pero, ¿alguien se atreve a publicitar ese dato? ¿Y en consultas externas? ¿Y en atención primaria?

Datos como el descenso de las visitas al otorrino o que ahora cada paciente va 4 veces al año al medico de familia (y no 8 de media) serian muy interesantes, pero apenas interesan. Será que solo nos alegramos cuando hacemos mas, caiga quien caiga.

6 comentarios:

  1. No es alegria o tristeza: es que el sistema planificado como el público relaciona presupuesto y utilización de los recursos. No es política (ni económica)mente correcto reducir actividad, porque te restarán recursos. Esta es la norma de gestión habitual. No hacerlo así es visto un derroche de recursos, que como reacción ha provocado los efectos colchón de muchos servicios, que siempre piden "más y más" porque si no puede que se queden con "menos y menos". Luego resulta que el globo explota y viene la racionalización o los recortes, según el lado de la mesa en el que estás...

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  2. Miguel, por qué la reduccion del numero de partos sería un gran dato?? No lo entiendo. Por lo demás estoy de acuerdo contigo; que la población utilice mejor los servicios de salud y los utilice menos es una buena noticia.
    Saludos

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  3. ¿Y gastar menos es necesariamente peor? Por profundizar en la herida...

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  4. Que el personal vaya menos al médico, que se necesiten menos operaciones, que se consuman menos medicamentos (porque no se necesiten), que se hagan menos pruebas (porque no haga falta) .... claro es mejor depende de para quien ....

    Un médico amigo mio decía "si no os pusiéseis enfermos ¿de qué vivo yo?" y otro me decía "¿te harás pruebas preventivas? es que si no os las hacéis me quedo sin trabajo" .... ya se que suena raro, pero ....

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  5. Existe una ley, cuando los servicios son gratuitos, que siempre se cumple y nos dice que: a más oferta, más demanda.
    En un entorno muy politizado en el que la apertura de hospitales se premia con votos y en la que el producto de moda es la reducción de cuarto y mitad de lista de espera, lo normal de un año para otro ocurra:
    1. Se abren nuevos hospitales como parte de una estrategia política
    2. La apertura de nuevos hospitales induce, por si misma, un incremento de actividad
    3. Se hacen necesarias liposucciones de listas de espera como parte de la misma estrategia política
    4. Estas liposucciones inducen, por si mismas, un incremento de la actividad
    5. Finalmente y como ejercicio de autojustificación del incremento del gasto, todo ese aumento de actividad se usa para justificar que era necesario hacer lo que se hizo.
    Esta espiral sin sentido que se retroalimenta a si misma, es lo que nos dice la teoría que pasa cuando se politiza la sanidad y es lo que, concienzuda, la realidad ha confirmado año tras año.
    Es este un circulo vicioso en el que no hay sitio para conceptos como estado de salud general de la población o educación sanitaria. Nuestro voto es poco sensible a esos términos. Mientras así sea, cada uno de nosotros como ciudadano contribuimos, queriendo o sin querer, a mantener este estado de cosas.
    Mientras así sea y haya dinero, olvidé decir antes, porque ahora que no hay dinero, la cosa cambia, seguramente la sanidad dejará de hacerse en clave política, habrá que tomar medidas poco populares y la maquinaria de prensa tratará de borrar titulares en lugar de generarlos como hacías hasta ahora. Mientras, el estado de salud de la población seguirá a lo suyo, como hasta ahorra, ajeno a cuestiones que le son superficiales.
    A cambio, con suerte, los recortes y la escasez de recursos nos permitirán valorar más los servicios a nuestra disposición y a falta de un desplome en nuestros indicadores de salud, algunos se convencerán de conceptos que tipos como Rafa Cofiño llevan años tratando de inculcar y ganemos algo en educación sanitaria.
    Menos política en la salud y un poco más de cordura en el reparto de recursos, esa es la herencia positiva que, la teoría, nos dice que dejará esta crisis. Ojala que esta vez, también, la teoría se convierta en realidad.
    Un saludo

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  6. Tenemos atracción por lo negativo y catastrofista y eso lo saben aprovechar muy bien los medios de comunicación. Además, la información se usa en muchas ocasiones como una arma arrojadiza al oponente político o económico. Para lograr contrarestar esto, las instituciones tienen aún mucho trabajo por hacer, muchas aún no han hecho los deberes. La buena noticia es que Internet abre muchas nuevas posibilidades, pero como ya sabemos, necesitamos personas detrás.

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