jueves, 6 de septiembre de 2012

Siempre cabe algo más (o como hundir un proyecto de éxito)

Siempre cabe algo más... Cuando un proyecto sale adelante en una organización grande, inmediatamente las unidades, servicios o direcciones adyacentes piden su hueco, para promocionar sus servicios, para ofrecer información, para figurar. Esto acaba consiguiendo que un programa para conseguir A, incluya información de B, datos de C y un esbozo de lo que hace D.


Muchas veces, una buena idea puede quedar intoxicada por la manía de meter más, de aprovechar la potencia de esa idea original. ¿Y qué conseguimos así? Transformar algo sencillo y útil, en algo complejo, y eso es una cualidad que en el mundo sanitario se experimenta mucho, a veces demasiado. La imagen de hoy se la hemos cogido a Tom Fishburne.


2 comentarios:

  1. "La perfección se alcanza no cuando ya no hay nada que agregar, sino cuando ya no queda nada que quitar." La Catedral y el Bazar.

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  2. Completamente de acuerdo Miguel. Al parecer, la probabilidad de sufrir patitis se incrementa exponencialmente cuanto más atractivo es el proyecto, y cuanto menos entienden y les importa a los otros órganos el objetivo inicial.

    Una buena manera de reducir el contagio es la asignación de "por vuestra parte necesitaremos que" en el momento en el que el virus aparezca. A veces también unos cuantos "esto costará" pueden servir.

    Saludos! Pedro

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