jueves, 18 de octubre de 2012

Saber y no hacer: ¿perro muerde a perro?


Krugman habla y todos se giran a escuchar... En este caso, desde su potente altavoz en forma de blog en el New York Times, dice alto y claro que el sistema sanitario público es mejor que el privado para contener los costes y evitar que estos suban.

Leer este tipo de artículos hace que en España recordemos las reformas "de salón" que se han propuesto, incluido en planes o estrategias o analizado en foros de debate que son flor de un día. Además, estas medidas se llevan repitiendo más de 20 años, casi las mismas, con el mismo trasfondo, y siguen sin aplicarse incluso sabiendo que podrían funcionar. ¿Por qué?

Una de las causas tiene que ver con el apoyo de los principales lobbies del sistema sanitario, los que negocian, los que presionan y los que, pese a no contar muchas veces con el beneplacito de sus representados, son capaces de montar una manifestación, lanzar una portada en un medio de comunicación o echar un pulso al político de turno. Y así, medidas repetidas en los últimos 20 años, siguen en el cajón o en los planes de futuro de todos. En cuestión de salud, es fácil darle la vuelta a la tortilla y convertir una medida de mejora farmacéutica en un recorte, una disminución de derechos del ciudadano o un ataque a las empresas. Todo vale y así es fácil evitar que algo prospere, y más si los lobbies no van a sacar "tajada" de la situación.

¿La solución? Ignorar estas campañas "antitodo" podría ser una buena fórmula pero la opinión pública seguiría estando ahí. ¿Explicar a la población las medidas? Podría servir, pero entre un político (incluso los serios, los buenos, que alguno hay) y un sindicalista o cualquier persona, ¿en quien confía el ciudadano o el profesional? El rechazo a la opinión institucional está a la orden del día, y con las nuevas formas de comunicación, con la facilidad que hay ahora para difundir rumores y bulos (como los famosos 400.000 políticos españoles), a ver quien se atreve a lanzar medidas basadas en la eficiencia pero que atenten contra parcelas de poder de colectivos concretos, de jefes, de popes, de politiquillos, de alcaldes, etc.

Cuando la eficiencia choca con otros elementos, sobre todo con la distribución de poder, parece que pasa a otro nivel: al de la invisibilidad.

5 comentarios:

  1. Krugman dirá lo que quiera en el NYT sobre los costes sanitarios en su entorno, los Estados Unidos de América y su peculiar estilo de vida, pero aqui los costes contenidos vienen de la mano de la sanidad privada, amigo. Hay un menor coste per cápita en nuestro entorno (adjunto estudio del IDIS, será por documentación: http://www.fundacionidis.com/wp-content/uploads/2012/03/Inf_IDIS_Situacion2012_web.pdf) Querer ser americanos para según qué cosas no sirve, o eres de aquí o eres de allí... Y aquí una urgencia en un hospital de tercer nivel según baremo público son 250 euros que paga el asegurador público, y en cambio los seguros privados pagan menos de 150 a hospitales equivalentes (que alguno hay).
    Sobre el resto, si no lo apoyas en Krugman, totalmente de acuerdo: nadie se atreve a pensar el sistema, porque se verá obligado a actuar (y cerrar servicios ineficientes, y concentrar actividad, y decidirse por un sistema, y ser más transparente, y quizá optar por provisión privada, más económica a igualdad de resultados...). Y aquí es cuando mirando de cerca el escudo de España y sus autonomías se lee "el que se mueva no sale en la foto". La eficiencia y la política, esos conceptos antagónicos... incompatibles...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Se es más eficiente cuando un técnico de radiología es quien te introduce un contrate para un TAC en vez de un médico. Se es más eficiente cuando se selecciona a la población atendida en función de su capacidad adquisitiva, se es más eficiente cuando se pagan sueldos de pena a los profesionales en vez de un salario adecuado a la función y responsabilidad, se es más eficiente cuando cuentas con profesionales que te trabajan por un sobresueldo pero no como sueldo único. Se es más eficiente cuando las prescripciones no las tienes que pagar, sino que las paga en su totalidad el usuario o este intenta que luego "se las pasen por el seguro". Se es más eficiente cuando se parasita al sistema público que acepta lo que rechaza el privado.
      No hay un solo estudio serio e independiente que afirme que, cuando una gestión privada con ánimo de lucro atiende a población general de la sanidad pública, es más eficiente

      Eliminar
  2. Estoy de acuerdo con lo que expresas aquí.

    ResponderEliminar
  3. Krugman habla de un sistema privado como el americano que claramente gasta más que uno público sin embargo eso no se parece no de lejos a los modelos PPP de pago capitativo poblacional donde el control presupuestario es público y que sí son eficientes al menos iguales o mejores que la pública pura

    ResponderEliminar