jueves, 24 de enero de 2013

Impertinente y trivial


A veces encontramos artículos en alguna revista científica que apenas necesitan comentario adicional, ya que lo importante es que se difunda y se lea con atención. Y algo así nos ha pasado con un artículo corto pero intenso de Andreu Segura y Vicente Giner titulado "El consumo sanitario inapropiado y la trivialización de la medicina" que publica la revista Atención Primaria.

Uno de los temas que trata el artículo es el de la trivialización o uso superfluo de la medicina. Un buen ejemplo es el de las consultas al pediatra por temas triviales, como ha contado Jesús Martínez en El Huffington Post en algunas ocasiones. Si a este aspecto le añadimos el dato de las citas solicitadas sin que el paciente acuda a la consulta (un 15 o 20%), nos daremos cuenta de que la demanda libre (sin límite) tiene algún efecto negativo. Precisamente al tema de los pacientes que no acuden a consulta le dedicamos una entrada del blog titulada "¿El olvidadizo debe pagar?" acerca de un pago (no copago) para los pacientes que no usen su cita.

Otro concepto muy interesante es el de la demanda impertinente, relacionada con problemas "no patológicos ni tienen solución médica". Una demanda "en parte inducida por las promesas que incitan a buscar en la medicina el sucedáneo de mejores soluciones en el ámbito social (familiar, doméstico, escolar, laboral, etc.)". El propio Andreu Segura publicó en 2011 en la revista Comunidad un artículo de opinión sobre la demanda impertinente con algunas reflexiones y ejemplos muy interesantes. Esta demanda tiene mucho que ver con la llamada medicalización de la vida, de la que se habla mucho en estos últimos años.

Hoy no hay resumen, sólo intentamos aportar elementos de debate para este tema, quizás muy habitual en el mundo puramente asistencial pero que los gestores y políticos olvidan muy a menudo. Quizás la distinción entre salud y sanidad siga siendo clave para la definición de las estrategias políticas en la materia, además muchos medios de comunicación deben recordar que el sistema sanitario no es la pieza fundamental del puzzle de la salud. Paso a paso, ¿no?


4 comentarios:

  1. Muchas gracias por traer a tu prestigiosa casa mis humildes aportaciones.Las consultas en primaria están trivializadas y mucho. Gran parte de la demanda es patología menor, derivada de muchos factores pero para mi el principal es la delegación de autocuidados que hacemos.Todo lo tiene que solucionar el experto. Los mocos el pediatra, el dolor de garganta o de espalda el médico de familia, un problema con el vecino el abogado, un enchufe el electricista.... estamos perdiendo la capacidad de autogestionarnos.

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    1. me gusta el concepto de delegación de autocuidados!
      Gracias por pasarte por aqui :)

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  2. Siempre he pensado xq no se podría moderar el numero de consultas de un paciente al año. Creo q todo el mundo podría disponer de un total de 9 primeras consultas. Todo está informatizado y se puede saber quién, cómo se usa y/o se abusa del sistema. Las consultas sucesivas (resultado de pruebas, seguimiento de tratamientos a demanda del técnico profesional,...), no contarían como consultas. A partir de esas 9 primeras consultas y teniendo en cuenta el paciente hiperfrecuentador, se podría facturar ese exceso de consultas...

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  3. Maravillosa publicación, excelente entrada.

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