jueves, 14 de febrero de 2013

¿El dinero lo cambia todo?



El tema del marketing social y del cambio de comportamiento asociado a hábitos saludables es una constante en este mundo avanzado en el que vivimos. Y más en un entorno de obesidad, tabaquismo, baja adherencia terapéutica, etc. Sin embargo, hay una línea de trabajo con el mismo objetivo pero poco comentada y mal vista: el uso de incentivos financieros para que el ciudadano mejore su salud. Si te pagaran, ¿dejarías de consumir fast food? ¿empezarías a hacer ejercicio si te pagaran mensualmente por ir al gimnasio? ¿recordarías tomar tus medicamentos si te pagaran?

Existen multiples artículos sobre el tema, como este publicado en 2012 en Healthcare Policy, que resume muy bien la evidencia sobre el uso de incentivos. Incluso, hay una revisión Cochrane sobre el uso de incentivos para dejar de fumar, que revisa toda la evidencia al respecto. Además del tabaco, otro de los temas más estudiados es el del control del peso, como en este artículo publicado en JAMA en 2008.

Las principales dudas que existen se centran en la ética de este comportamiento paternalista por parte del Estado. ¿Es correcto pagar a alguien para que no gane peso o haga ejercicio y así evitar pagar en el futuro por sus problemas de salud derivados de comportamientos poco saludables? En Inglaterra, este tipo de incentivos incluso protagonizó una noticia en el Daily Mail que fue comentada en la web Behind the Headlines. Lógicamente, y desde otra perspectiva, muchos se preguntaran: ¿que incentivo reciben los ciudadanos que están más motivados y hacen ejercicio o no fuman? ¿La buena salud ya es un incentivo por si misma?

Hace un año y medio, participamos en una sesión clínica y hablamos de incentivos dirigidos al ciudadano para evitar comportamientos saludables. Es un buen resumen del tema:




Nota: la frase inicial (de la imagen) es una cita de Henry Ford.

8 comentarios:

  1. Es un tema que, de hecho ya ocurre pues las tasas sobre ciertas sustancias como el tabaco se enfocan como incentivos monetarios negativos. El uso de incentivos positivos... Directos no lo veo salvo una póliza...

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  2. Muy interesante a la vez que complejo el mundo de las motivaciones y los incentivos.
    Un campo en el que las apps y la gamificación están empezando también a dar que hablar.

    Es curioso que el motor motivacional de cada persona sea muy distinto y algunos funcionen de forma autónoma y otros necesiten ayudas externas.

    Me quedo con la diapo del perro de Paulov ;-)

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  3. Ni los incentivos sustituyen a todo lo que hace referencia la voluntad de una persona. No creo que la salud de las personas mejore por el uso de incentivos financieros, ¿acaso no fuma una mujer embarazada sabiendo que puede perjudicar al feto? o un padre que fuma en un entorno familia perjudicando al resto ?...los estados deberían procurar promover más la educación sobre hábitos de vida saludables desde la infancia (COLEGIOS) que adoptar medidas ineficaces e insostenibles a largo plazo.
    Por cierto Miguel Ángel al final del post, en la última frase pone: incentivos dirigidos al ciudadano para evitar comportamientos saludables??

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    1. Ups, falta un "no". Gracias por avisar.
      En cuanto a lo que comentas, ¿cuantas cosas que sabemos que son malas las cambiamos cuando hay dinero de por medio? La naturaleza humana es tan rara...

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  4. Probablemente si la contribución económica que el ciudadano hace al presupuesto sanitario estuviera más incluida por las decisiones personales que toma sobre el cuidado de su salud (fumar si o no, ponerme ciego de alcohol a diario si o no, realizar actividad física frecuente si o no, etc...) habría más incentivo para abandonar o reducir conductas insalubres que, al final, pagamos todos y no sólo quienes en ellas incurren.
    Las personas respondemos de manera mucho más intensa ante el riesgo de perder (si no me cuido más me van a quitar 100 euros al mes des sueldo) que ante la posibilidad de ganar (si dejo de fumar me pagan 100 euros). Esta demostrado que la aversión a la pérdida es mucho más intensa y motivadora que el deseo de ganancia.
    Un saludo.

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  5. Anónimo9/3/13 01:23

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