miércoles, 27 de marzo de 2013

Crisis de líderes


Los directivos sanitarios públicos no gozan de buena prensa (y menos ahora). Herederos de la época en que las organizaciones sanitarias eran dirigidas por la figura del "administrador" (que no pasaba de ser el que custodiaba las pesetas), los intentos de mejorar las actitudes, aptitudes y habilidades de los gerentes (y resto de profesionales de la dirección sanitaria) han chocado con nombramientos poco acertados por parte de servicios de salud que tras las transferencias creían que todo su campo era puro oregano, y la sanidad un escenario perfecto para colocar amigos y devolver favores.

El tema de la formación ha sido difícil. No hay mucha formación de calidad en España dirigida a quien quiera dedicarse profesionalmente a ser directivo sanitario. Y en muchos casos, la opción de hacer un MBA para tener sólidos conocimientos de gestión, economía y finanzas y así poder lidiar con los problemas del día a día de una organización sanitaria, es cada vez más seguida (aunque no implique que de esta forma se consiga "fabricar" un buen directivo).

Chris Ham escribía hace un tiempo en el blog del BMJ una reflexión muy interesante sobre el papel de los directivos y los líderes en el ámbito del NHS. Decía, por ejemplo: "It is a system that requires sound management – rather than traditional administration – and leadership at every level". ¿En España alguien se ha planteado la necesidad de pasar de la tradicional administración burocrática a una gestión más ágil? Seguro que más de uno, pero el problema es que los partidos políticos no suelen darse cuenta que un cristal puede tener mil aristas, y creen que "gestión más ágil" es privatizar. Y con esa simplificación dinamitan el más mínimo intento de cambiar las cosas. Y seguimos atados al funcionamiento administrativo, más pendientes de la forma que del fondo.

No es esta entrada un alegato para defender a los directivos (o gestores, que el nombre es lo de menos), ya que bajo esa denominación hay de todo: bueno y menos bueno. Y es más, no podemos olvidar que tan directivo es un coordinador de EAP como un gerente o un jefe de servicio, así que nada de pensar en los de arriba del todo, que la gestión sanitaria es mucho más que decisiones de alto nivel, ya que la eficiencia del sistema se consigue en todos los niveles.

The King's Fund ya ha promovido una comisión para evaluar las necesidades de liderazgo y gestión en su sistema de salud en un entorno como el actual. Por cierto, muy recomendable su programa de liderazgo con documentos, cursos, etc.

En España, además de diferentes programas formativos generales (Escuela Nacional de Sanidad, Universitat Oberta de Catalunya, Escuela Andaluza de Salud Pública, Universitat de Barcelona, Universitat Pompeu Fabra, ESADE o IESE, entre otros), hay diversos cursos sectoriales cortos enfocados a la gestión y dirección de organizaciones sanitarias. Por otra parte, hay varias sociedades científicas que agrupan a los directivos sanitarios como SEDISA o SEDAP.

¿No será que en el sistema sanitario también tenemos crisis de líderes? ¿O es que las administraciones sanitarias no predican con el ejemplo y no suelen nombrar a los mejores o a los más aptos para determinados puestos?

4 comentarios:

  1. Creo, y es una opinión muy personal, que para ser gerente de un gran hospital (como el mio, por ejemplo) hay que tener una "cabeza bien amueblada", pero ... nadie que tenga una buena "cabecita" quiere ser gerente de "eso" ... y ahí estamos, con una situación altamente paradójica.
    Porque ... una cosa es "ser" un buen gerente y otra "creerse" un buen gerente ...

    Apliquese a cualquier gran organización, un país, un hospital, un hotel ...

    Y por una vez estoy de acuerdo con Rita Barberá, los mejores han de dar un paso al frente ... Y añado de mi cosecha: "y los que no ¡quiétos ahí!"

    Tómese esto con gran sentido del humor XD

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  2. Cuánta razón tiene Miguel Ángel, pues los mejores para esos puestos pocas veces son designados por "los de más arriba" para desempeñar esos cargos de gestión. Cargos como jefes de servicio, supervisores, jefes de celadores, encargados de todo tipo.....ESTOS CARGOS SON LOS QUE INCLINAN LA BALANZA a un lado o a otro, y por ellos hay que apostar. Siempre se deben buscar los mejores para esos puestos, y no a los amiguitos o a los que menos problemas nos dan. SEÑORES DE ARRIBA, COJAN AL TORO POR LOS CUERNOS Y DEJEN ESOS CARGOS EN MANOS DE LOS MEJORES

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  3. Un artículo muy atinado, y muy oportuno. Mientras que se siga permitiendo que los puestos de gerentes y directores en hospitales se sigan ocupando por amiguitos y/o descerebrados cuyo único mérito es la afiliación al partido gobernante de turno la gestión sanitaria en este país no tendrá solución. Un hospital, como toda organización profesional, no puede gestionarse basándose simplemente en una jerarquía impuesta, sino basada en el mérito profesional y el conocimiento. Principal razón por la que una mayoría de gerentes y directores son despreciados y carecen de credibilidad ninguna frente a los colectivos profesionales que se supone deberían liderar. La solución a esto no es privatizar, sino dotar estos puestos con profesionales formados y competentes y darles verdadera capacidad de gestionar. ¿Cuándo se va a profesionalizar la gestión sanitaria, convocar verdaderas oposiciones para estos puestos?

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  4. De acuerdo en todo con todos, pero mejor reflexionemos sobre los objetivos del lider: tener un equipo cohesionado para acometer un reto común. En Sanidad en este momento puede ser la supervivencia del estado del bienestar, a costa de elegir lo esencial. Quizá mas que lideres falta un pensamiento estratégico global y no tan localista como hasta ahora. Y para eso quizá si es necesario un grupo de lideres que impliquen a los miembros de una organización hipertrófica hospitalcéntrica y con ningunas ganas de cambio. Porque liderazgo hoy significa meter todo el sistema sanitario en una travesia en el desierto, un sistema cuyos miembros no se creen nada.

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