viernes, 6 de septiembre de 2013

¿Incompetencia para gestionar la sanidad pública?


Esta semana se ha conocido el auto del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Madrid que suspende provisionalmente (1) la adjudicación del contrato de servicios de la Consejería de sanidad de Madrid para la gestión por concesión del servicio público de la atención sanitaria especializada de diversos hospitales madrileños. 

La adjudicación ha sido protagonista casi constante este verano en los medios de comunicación: varios recursos (principalmente de PSM y de AFEM), primera suspensión provisional (en julio, que apenas duró unos días) por un problema puramente de forma, reportajes sobre los adjudicatarios, problemas en los CIF, etc. Sin embargo, pese a la presión mediática, todo parecía seguir adelante.

Sin embargo, el último auto de suspensión es diferente, ya que el motivo no es de forma, sino de fondo. La base principal de la suspensión es que si sigue adelante el proceso de adjudicación, y en un periodo de tiempo se dicta una sentencia anulando el procedimiento, será muy difícil revertir el modelo al sistema actual (por las modificaciones y cambios estructurales que se llevarán a cabo).

Pero hay una frase del magistrado que nos ha llamado la atención, casi metiendo el dedo en la llaga:

"...al margen, también, de que no se entienda bien cómo los responsables de la Administración, encargados de la gestión pública de este servicio esencial, asuman sin más su incompetencia para gestionarlo con mayor eficiencia".

¿Dará marcha atrás el magistrado? ¿Seguirá la adjudicación suspendida hasta la sentencia final? En breve en sus carteleras...

(1): Por cierto, y para aclarar algunos tuits y mensajes que se ha leído estos días: el auto únicamente suspende por un tiempo el proceso, hasta que haya sentencia, pero no incluye ninguna referencia a la legalidad o ilegalidad de la externalización (para eso está la sentencia).


6 comentarios:

  1. Motivo de reflexión también la diferencia conceptual entre que asuman su incompetencia esos gestores y asumir la incompetencia por definición de cualquier gestor de la administración (pasado, presente y futuro), que me parece aún más grave. Puedo entender que yo no soy el mejor, pero pensar que no hay nadie que sea capaz por el simple hecho de no formar parte del ámbito privado... ufff

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  2. Pero esa frase no deja de sur un juicio de valor del Magistrado que no denota un conocimiento profundo de la gestión sanitaria pública, sino al revés. Es decir; si en casi 40 años no se han podido hacer cambios organizativos de calado ni mejorar las herramientas de gestión pública de los centros de derecho administrativo, no es por incompetencia sino y sobre todo de dificultad legislativa y normativa, y el encorsetamiento dentro del derecho administrativo público, que puede servir muy bien para administrar un juzgado, pero no para gestionar la complejidad y el dinamismo de centros sanitarios.

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    1. No Carlos, no es un juicio de valor sino el argumentario de la parte que quiere externalizar la gestión: Como no hemos sido capaces de gestionar eficientemente, no soy capaz de hacerlo hoy y no seré capaz de hacerlo en el futuro, lejos de aceptar mi incompetencia (como legislador cuando menos sino como gestor de "la cosa publica") se lo paso a alguien que si sabe gestionarlo.

      En fin...

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    2. En ningún momento he oído ese argumento por parte de los que externalizan y sí mucho el fácil por parte de los críticos de que supone aceptar que no sabes gestionar: lo cual es falso. Simplemente suponen añadir otra forma de gestión. Aquí la conozco bien y no funciona mal, al reves, al menos en mi Comunidad

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  3. Pues hombre, hacer pública confesión de la incapacidad o incompetencia para gestionar un servicio público, sea la asistencia sanitaria o cualquier otra cosa, no deja de ser algo bastante paradójico y chocante sobre lo que hasta ahora no se había insistido lo suficiente... una dejación de funciones, en última instancia. Algunos juristas podrían hablar hasta de "desviación de poder" por parte del Gobierno de turno, por utilizar su capacidad normativa y de gestión para otros fines.
    Aparte de que en muy pocos días hemos visto en qué consiste el ser más eficientes y cómo se consiguen ahorros: Alguna de las empresas adjudicatarias ya había empezado a proponer contratos a eventuales e interinos con un incremento de la jornada laboral, reducción del salario (una media de 300 € al mes) y supresión de bonificaciones por trabajo en domingos y festivos, entre otras "ventajas". Al final la supuesta eficiencia y el beneficio empresarial sale de las costillas de los empleados y profesionales.
    En fin, esto parece que va para largo...

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  4. Increible, muchas gracias por traernos la noticia, y gracias por los comentarios, realmente hay personas que no saben de eso y que gracias a post como este se informan cada dia un poco mas, gracias

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