lunes, 23 de septiembre de 2013

Sociedades científicas, cereales y galletas: fronteras difusas

Este fin de semana, una conversación en twitter nos llamó la atención. Mónica Lalanda comentaba un tema recurrente: el "apoyo" de las sociedades científicas a diversos productos alimenticios. Su ejemplo se centraba en unos cereales fabricados por la multinacional Nestlé, cuyo envase incluía el logotipo de la Asociación Española de Pediatría (AEP) con la leyenda "Nestlé colabora con AEP".


Pese a haber buscado en la red el convenio que regula las relaciones "institucionales" entre la AEP y Nestlé, no hemos encontrado nada al respecto. El sello en cuestión únicamente destaca la colaboración entre Nestlé y la AEP, pero en un supermercado, dicho logotipo parece indicar que la AEP recomienda el producto en cuestión frente al resto. De hecho, y en este caso por un anuncio de leche en la contraportada de la revista Anales de Pediatría, hubo cierto revuelo (con noticias de dimisión de parte del comité de lactancia materna de la citada asociación).

Suponemos que los ingresos procedentes de Nestlé financian proyectos de investigación y promoción de la salud, pero ¿es conveniente que una sociedad científica tenga esa relación tan cercana con una empresa de alimentación? ¿Debería revisarse la presencia de sellos que puedan asociarse a una mayor calidad de un producto respecto a otro? ¿O sería interesante cambiar el texto del logotipo y añadir algo del tipo "Nestlé colabora con la AEP. La AEP no recomienda este producto"? Incluso Nestlé tiene una web específica para pediatras.

Nestlé no es el único caso de colaboración con la AEP. Existen otras empresas, como Galletas Artiach y su producto Dinosaurus, cuya web incluye el logotipo de la AEP y la leyenda "entidad colaboradora". En este caso sí hemos localizado algunas referencias en los medios de la firma del convenio de colaboración cuyo objetivo es la nutrición saludable de los niños. Podemos pensar que no hay una relación comercial y que Artiach no persigue vender más productos con este acuerdo, pero cuando descubrimos la fantástica web www.dinosauruspediatras.es con un servicio gratuito de envío de muestras de galletas para las consultas de los pediatras (con expositores adhoc), la confianza empieza a desaparecer.



Un primer paso sería que las sociedades científicas (algunas son muy aficionadas a este tipo de patrocinios indirectos de productos de una marca concreta, como la de cardiología o la de ginecología) dejaran muy claro el significado de la presencia de su logotipo en los envases de los productos, ya que puede confundir al consumidor final. Por otra parte, sería una gran muestra de transparencia que se hicieran públicos los acuerdos o convenios que regulan dicha relación. Una duda final: ¿qué opinará la AEP y los pediatras asociados de la web de envío de muestras para consultas? 

Para acabar, las sociedades científicas no deben olvidar que la recomendación (directa o indirecta) de marcas concretas debe realizarse tras un estudio científico o de calidad que avale dicha recomendación. Las sociedades deben promover la salud y quizás con estas actuaciones no ayuden mucho.

8 comentarios:

  1. esas fronteras difuras terminan produciendo falta de credibilidad. vender la confianza por un plato de lentejas es pan para hoy y hambre para mañana.

    por ese camino las sociedades científicas acabarán hueras, las que citas son muy criticadas por sus prácticas.

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  2. Creo que la relación entre la industria y los profesionales debería estar mucho más regulada y ser totalmente transparente (por lo menos para aquel que quiera mirar).

    Tampoco creo que sea bueno que aparezca el nombre de una asociación profesional en una caja de un producto, independientemente del texto, porque los consumidores lo único que ven es el logo y el cerebro enseguida asocia el producto con algo 'mejor'.

    Pero claro, unos lo hacen por dinero y los otros para vender más, por lo que el círculo se cierra y todos contentos (y algunos influenciados).

    Hace poco hablaba con un paciente y le preguntaba sobre su opinión acerca de si estaba bien que un laboratorio farmacéutico financiara su asociación de pacientes. Su respuesta fue muy clara: "necesitamos dinero, venga de donde venga..." Pronto aparecerán los cereales con la marca de la asociación de pacientes XXX.

    ¿Cómo regulamos esto? Ni idea, pero seguro que aquí sale alguna buen reflexión

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  3. Independientemente de la leyenda que acompañe al sello, si yo como consumidor veo que una Asociación de Pediatras esta en un producto, asumiré que la están promocionando por encima de las de la competencia (incluso aunque pusiera que la colaboración es de los fabricantes con el producto)
    Sinceramente si lo veo y leo esa coletilla, yo pienso que me están engañando ...

    Es una pena que la autoregulación sea una utopía.

    Por cierto, me suena taaaan parecida a los cursos y congresos que ciertas empresas (como las farmacéuticas) "financian" a los médicos ....

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  4. Como pediatra y miembro de la Asocicación Española de Pediatría no me gusta absolutamente nada este tipo de acuerdos. No estoy a favor, ni aunque se hiciera con la mayor de las transparencias.
    Huelga decir que la socidedad no da razón a los pediatras que pagan sus cuotas de a qué acuerdos comerciales llega, con qué fin ni con qué compromiso.
    La independencia de criterio de las sociedades científicas debe estar más allá de toda duda, y esponsorizar un producto no favorece una imagen objetiva ni científica.
    Aunque no pongo en duda la integridad de la AEP ni de Nestlé en este acuerdo particular, está claro cuales son sus ganancias: la primera recibe dinero y la segunda reputación. En el camino pierden la credibilidad de los pediatras, los niños que reciben el mensaje y sobre todo la objetividad de la ciencia.
    Las sociedades científicas deberían mantenerse única y exclusivamente con las cuotas que pagan sus miembros.

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  5. Exelente blogs gracias por sus aportes!!!

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  6. Exelente blogs gracias por sus aportes!!!

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  7. Hace 4 años iban más allá. La leyenda era "fórmula revisada por la Fundación" (en referencia a las leches de continuación enriquecidas), se impartían campañas de densitometrías a niños...lo que algo tendría que ver en el cambio de Junta Directiva.
    Para la población "avalado por" o "colabora con" y el logo en grande, no supone diferencia en el mensaje: el producto debe ser mejor porque tiene ese logo impreso (hace meses hice la prueba con varios familiares; ninguno apreció el detalle diferencial).
    A la comunidad médica nos afecta ver ese logo en pañales, toallitas, potitos, galletas, etc, independientemente de la frase que lleve asociada. Pero a la empresa le va bien, a la población le da igual y la Sociedad dirá que con esos ingresos puede mantener potentes webs, cursos y congresos. ¿Vale todo?

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  8. A mí me chirrían este tipo de relaciones. Entiendo que el dinero es necesario, que las sociedades lo necesitan, aunque no creo mucho en que la gestión sea la más óptima con el dinero que se maneja. Hay una cosa que se llaman cuotas y están para algo. Pero lo más gordo de todo no es el "descrédito" profesional interno que pueda sufrir la sociedad, para mí lo más fuerte radica en el engaño sistemático que supone para los consumidores ver logos en cualquier caja de producto, ¿es mejor el que más logos lleva?

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