jueves, 26 de diciembre de 2013

Golpes Bajos


Lo difícil ha sido elegir una canción que lo resuma todo, como un punto de inflexión entre los recuerdos y las emociones. El día 24 se fue Germán Coppini, un auténtico maestro para los que hemos crecido en plena época de la ruta del bakalao escuchando "frikadas" como Dylan, Golpes Bajos, Ciudad Jardín o Pixies. 

Golpes Bajos fue un grupo breve, casi una anécdota en aquella mítica época de la edad dorada del pop español (una marca que ayudó a vender muchos discos, todo hay que decirlo). Fueron 3 años y 3 discos, diferentes, casi exóticos, que llamaban la atención por estar casi fuera de lugar. El primero (1983), un simple EP con 5 canciones, ya incluía los dos singles que les lanzarían al estrellato (o al menos a la tele y la radio): No mires a los ojos de la gente y Malos tiempos para la lírica. Un año después (1984) llegó el disco, por fin: A Santa Compaña. Un trabajo redondo, con Hansel y Gretel, Fiesta de los maniquíes o Cena Recalentada como golpes de efecto. Ah, y con aquella surrealista Colecciono Moscas... ¿que mas se puede pedir?

La despedida llegó en 1985, con otro trabajo menor (en cuanto a su duración): Devocionario. Desde el homenaje a Strauss y su Till Eulenspiegel (Travesuras de Till) a Ayes o La Virgen Loca con esa voz tan particular de Germán. Aunque Golpes Bajos no era sólo Germán, Teo Cardalda (conocido por su etapa en Complices), Pablo Novoa (después en La Marabunta, y últimamente con Iván Ferreiro) y Luis García (después con Ronaldos) cerraban el círculo.

¿Qué hizo especial a Golpes Bajos? Ser diferentes, atreverse a hacer música fuera del estilo imperante, crear su propio estilo y desaparecer antes de acabar cansando, y todo en la misma época en la que La Unión o El Último de la Fila empezaban con su larga carrera. 

Lo decíamos al principio: lo difícil ha sido encontrar una canción. Pero hay una que destaca sobre las demás, ese  tema que siempre llevabas encima, casi como un símbolo. La versión que traemos es la del disco del reencuentro de 1998 "Vivo" y la canción no podía ser otra: Escenas olvidadas.

Nota: esto no tiene mucho que ver con la temática habitual del blog, pero a veces hay que dar rienda suelta a los impulsos, ¿no?


4 comentarios:

  1. Muy muy difícil elegir una canción.
    Yo los descubrí con "Cena recalentada" en La Bola de Cristal y me quedé enganchado.
    "La virgen loca" me parece, simplemente, perfecta (Su "no me pegue usted madre" es mítico) y "Las aventuras de Till" maravillosa.
    Un grupo único con una voz única.

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  2. Buen post Miguel. Yo todavía tengo algunos vinilos... Gran pérdida.
    Salu2

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  3. German era un tipo que enganchaba, su voz, gestos, movimientos y esa voz tan tan personal
    Me cautivo su participacion el primer vinilo de siniestro toal, cuando se come aqui, una epoca punkie sexpistoliana y ramoniana donde las hubiera
    Tengo un single que grabo con nacho cano que tambien es una joya, dameun chupito de amor
    Rabia deque se hqyq marchado

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  4. 'No mires a los ojos de la gente' y 'Malos tiempos para la lírica' forman parte del repertorio que conservo en mi memoria de los 80, aquella prolífica e inolvidable década del pop español. Siento tristeza al pensar en cuántos se han ido ya: Tino Casal, Antonio Vega (Nacha Pop), Juan Tarodo (Olé Olé), Enrique Sierra (Radio Futura), Enrique Urquijo (Los Secretos),... Éste último con tan sólo 39 años.

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