lunes, 30 de diciembre de 2013

Web 2.0: pura emoción


La web 2.0 es la web de las personas, por mucho que nos esforcemos en hablar día a día de instrumentos, de herramientas y de gafas. Ese 2.0 que ahora se usa para bautizar a las segundas generaciones, no es más que un "back to basics", es decir, recuperar lo esencial de las relaciones humanas entre tanta tecnología: las emociones.

Y esa es la principal causa de que la palabra "compartir" sea uno de los ejes del éxito de la web 2.0, porque al compartir buscamos generar una emoción en otra persona, da igual si es positiva o negativa. Pero lo más curioso es que esas emociones juegan al frontón, y logran ser de ida y vuelta. Y si los blogs eran 2.0 porque se podían generar conversaciones, las redes sociales son 2.0 porque generan emociones.

¿Todo es tan bonito? Pues depende, ya que las emociones pueden ser agradables o penosas, como dice la RAE. Eso sí, queda un amplísimo espacio intermedio lleno de webs, herramientas 2.0, redes y apps que no consiguen generar sensaciones ni de un tipo (las agradables) ni de otro (las penosas). Lo importante, aunque sólo sea por una vez, es estar en los extremos. Y por eso algunos intentan medir esas emociones: porque detrás de un simple mohín hay mucho más.

Acabamos con una charla de la profesora Picard, directora del grupo de investigación "Affective computing" del MIT Media Lab que cuenta precisamente como la tecnología y las emociones pueden ir de la mano.


1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo. ¡Feliz y emocionante 2014, Miguel Angel. Te deseo lo mejor del mundo para, al menos, los próximos 365 días. Ahora bien,--- todos estaremos esperando que sigas emanado emociones positivas en la red, como hasta ahora. Un fuerte abrazo y gracias por ratificarnos en eso de que 2.0 y emociones van cogidas de la mano.

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