lunes, 30 de septiembre de 2013

El cementerio de las buenas ideas



Hoy vamos a pedirle prestada a nuestro buen amigo Salvador Casado la idea de sus relatos de verano (Julio Mayol también escribe relatos), para hacer una pequeña historia (casi real) de otoño.

¿Un celador de planta en un grupo de trabajo de la Consejería? Increíble pero cierto... Andrés no se lo creía, pero era verdad. Al final, su interés y voluntad a la hora de colaborar en todas las actividades de mejora de su hospital, e incluso su valentía para proponer cambios en algunos procesos asistenciales, no había caído en saco roto.

Su función era la de aportar propuestas en relación a la calidad percibida por el paciente, y así mejorar su estancia en el hospital. Los compañeros de viaje en aquel grupo eran muy variopintos: un director general, una jefa de área, un supervisor de enfermería de un gran hospital, un asesor de algún jefazo y un cirujano de un hospital comarcal. Dos reuniones después ya había varias propuestas en la mesa, muy claras, que podían tener un efecto muy poderoso en los hospitales de aquel servicio de salud. ¿Necesidades? Algo de formación, creación de grupos de trabajo en cada hospital, seguimiento de las actividades, elaborar una guía (en diversos formatos, incluyendo vídeos) y alimentar periodicamente la web que iba a albergar toda la información.

Se estableció un cronograma, se elaboraron unos objetivos e indicadores para saber el grado de cumplimiento de cada actividad a realizar, se preparó un powerpoint para explicarlo al resto de áreas y direcciones generales... Y el proyecto gustaba y ganaba adeptos.

Y llegó la reunión de puesta en marcha, la que encendía la mecha. Andrés sabía que el proyecto necesitaba un empuje diario, mucha comunicación con todos los hospitales y una coordinación fuerte desde la Consejería. Si no se hacía así, sería un proyecto más de mejora entre los más de 50 que estaban activos en aquel momento. Por eso no dudó en lanzar la pregunta final: "¿quien va a coordinar el proyecto? ¿Como se va a difundir en cada centro?"

La respuesta llegó enseguida: "Tranquilo, lo haremos como siempre. Enviaremos el powerpoint con una carta del consejero a todos los gerentes y les diremos que deben nombrar a un responsable en su hospital. Será el de siempre, o el docencia o el calidad, seguro. Y la coordinación pues la haremos entre todos, si os parece bien. ¿Algún voluntario para eso de la web y para hacer la guía?"

Andrés les comentó que muchos proyectos perfectamente planificados después fallaban en la implementación, y se diluía su energía al no existir un responsable único. Y además muchas veces esos proyectos no llegaban a los profesionales porque los canales que se utilizaban no eran los más adecuados. Y llegó la respuesta que esperaba: "Tranquilo que para la coordinación os remitiremos a todos los emails que nos lleguen con dudas y demás."

Y el voluntarismo tocó fondo... Y acabaron las reuniones y todo el mundo volvió a su trabajo del día a día. Y el proyecto pasó sin pena ni gloria, y también pasó sin que muchos se enteraran. Cinco hospitales implementaron algunas medidas, pero en unidades "piloto" (como no), y sólo uno intentó generalizarlas en el resto de unidades. En los demás hospitales se difundió el powerpoint y ya está.

Otro más para el cementerio de grandes proyectos (con buenas ideas) mal ejecutados... Ni la participación ni la colaboración sirvieron para hacer las cosas bien. ¿Te suena la historia? ¿Conoces algún ejemplo parecido?

Nota: la viñeta inicial es de Tom Fishburne
Nota 2: la historia puede ocurrir en una Consejería, en un hospital o en un centro de salud. Buenas ideas mal desarrolladas hay muchas... Lo contrario desgraciadamente también. 

viernes, 27 de septiembre de 2013

Haciendo caja: el nuevo copago



Empezamos con una afirmación rotunda: ampliar el copago farmacéutico a los medicamentos que se entregan en los hospitales en las denominadas unidades de pacientes externos es un error. Tradicionalmente, los medicamentos sujetos a dispensación hospitalaria no han estado sujetos a aportación del usuario, aunque no podemos olvidar que si dichos medicamentos se entregaran en una oficina de farmacia si estarían sujetos al copago. ¿Motivos para decir que es un error? Además de los puramente asistenciales o sociales, existen otros de índole organizativo y legal que merece la pena comentar.

¿Qué hace la nueva norma? La Resolución de 10 de septiembre de 2013 publicada en el BOE de 19 de septiembre lo que hace es asignar una aportación reducida (10% con un máximo de 4,20 euros), a aquellos medicamentos que no son de uso hospitalario pero se dispensan en las farmacias de los centros sanitarios. Los medicamentos incluidos son muy conocidos, y van del Enbrel al Xeloda pasando por la temozolamida.

Muchas comunidades autónomas se han negado a poner en marcha dicho copago o directamente han declarado que no van a poder empezar en la fecha que la resolución indica (uno de octubre de 2013). Hay motivos de muchos tipos para dicho rechazo o retraso pero uno de ellos es el organizativo y el legal (aunque no lo parezca). Y es que los servicios de salud no tienen una estructura que les ayude a cobrar este tipo de ingresos y sería un ingreso atípico que, por ahora, no tiene cabida en la normativa que regula los ingresos públicos.

El primer problema es quien realiza la tarea del cobro. Cada hospital tiene una unidad administrativa que se encarga de facturar los servicios sanitarios a terceros obligados al pago (accidentes de trafico, seguro de caza, etc). Sin embargo no suelen manejar dinero en efectivo: los documentos de pago se imprimen y el ciudadano los paga en el banco o como máximo mediante tarjeta de crédito. ¿Seria esta unidad la encargada de cobrar el copago farmacéutico? ¿Emitiendo un documento de pago? ¿Exigiendo el pago antes de la dispensación? ¿Y ante la negativa de pago se debe retener el medicamento? Una segunda opción sería incluir la gestión del cobro en el propio servicio de Farmacia, pero se cae por su propio peso: difícil de gestionar. 

Los copagos vigentes en el sistema sanitario español se cobran por entidades externas al propio sistema: oficinas de farmacia, ortopedias, etc. la asignación de copago a los medicamentos de dispensación hospitalaria, ¿no sería el primer paso para devolverlos al circuito farmacéutico habitual? La resolución no es precisamente una norma que resuelva todas estas dudas.

El segundo problema nace desde una perspectiva legal, ¿qué naturaleza jurídica tiene ese copago si lo percibe la administración  No es una tasa, y mientras no se modifique la normativa tampoco es un precio publico, ya que en ambhos casos es necesaria una inclusión expresa en las normas que enumeran las tasas y precios públicos. ¿Entonces es un precio privado? El Reglamento no incluye las especificaciones básicas para su cobro, y por otra parte el esfuerzo que debe hacer cada servicio de salud para su cobro es tan complejo que anula (al menos por un tiempo) el efecto que pueda tener en el presupuesto de ingresos. 

Así que, por ahora, mientras no se adapten las leyes y los procesos internos y mientras no se aclaren los efectos del impago del copago, esto pinta mal. Y lo más normal es que el Ministerio se lleve un "zas en toda la boca". 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El hospital del futuro



Como ya escribió Borges hace unos cuantos años: "El futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer". Por eso es necesario escribir acerca de nuestros planes de futuro, ya que en muchos momentos y casi de forma imperceptible miraremos esos apuntes para no perdernos. En el caso de los hospitales, para muchos su futuro equivale a hablar de tecnología (más medios, más equipos, más dinero) pero el futuro es mucho más que eso.

En España ya ha habido algún intento serio de esbozar el hospital del futuro, gracias a la iniciativa (en forma de libro) del Club Gertech y de Madrid Network. El libro recoge la opinión de más de 30 expertos que hablan de eficiencia, de valor, de redes, de información... y de tecnología por supuesto.

Hace unas semanas, el Royal College of Physicians publicó por fin el informe final de su "Future Hospital Comission", una comisión que ha trabajado duro para lanzar una serie de elementos básicos de la atención hospitalaria y unas recomendaciones para el futuro. Podéis descargar todos los documentos en la web de la comisión, merece la pena su lectura pausada ya que hay algunas propuestas bastante radicales.

Algunos principios básicos definidos para el modelo de hospital del futuro que merece la pena destacar del informe son los siguientes:
- La experiencia del paciente tiene tanta importancia como la efectividad clínica. De hecho, en el primer principio que definen aparecen elementos de calidad percibida (alimentación, confort, etc) además de un trato basado en la dignidad y el respeto.
- En el hospital el paciente es el centro de los cuidados y no debe moverse de su habitación salvo que sea necesario. Los cuidados deben acudir al paciente y no al revés.
- El traspaso de cuidados debe estar muy bien planificado (entre profesionales, entre unidades, etc).
- Mucha y buena comunicación con el paciente y con sus familiares y cuidadores.
- Los cuidados deben diseñarse pensando en el autocuidado y en la promoción de la salud.
- Todos los pacientes deben tener un plan de cuidados.
- Los profesionales deben realizar su trabajo en un entorno centrado en la seguridad del paciente y en la calidad de los servicios.

Además, el informe incluye 50 recomendaciones tipo hoja de ruta. Destacamos algunas:
- Desde una perspectiva organizacional, el informe aboga por diluir la actual separación por especialidades y agrupar diversas especialidades para conseguir una mayor coordinación y promover la cultura centrada en el paciente. Además, se crean nuevas figuras de coordinación de cuidados para salvar la clásica separación entre profesionales.
- La figura del internista es clave, dada la complejidad de los pacientes del hospital. El informe incluso recomienda que la formación de los especialistas incluya la medicina interna entre las materias.
- La coordinación con otros profesionales es un elemento que se repite a lo largo de todo el informe, principalmente con atención primaria y con los servicios sociales y comunitarios.
- Nuevos modelos de trabajo centrados en la ambulatorización y en las consultas fuera del hospital (residencias de ancianos, por ejemplo).
- Mejorar (aún más) los cuidados a pacientes mayores (¿geriatría en urgencias y en planta?), a pacientes con problemas mentales y a pacientes vulnerables (sin hogar, por ejemplo).
- Adaptar la organización y la estructura asistencial a las nuevas necesidades.
- Todos los sistemas de información deben basarse en una historia electrónica. En todos esos sistemas, el centro es el paciente, no la enfermedad. Y por supuesto dichos datos estarán a disposición de profesionales y de pacientes.
- Rediseñar los servicios y procesos pensando en el paciente y en su experiencia.
- Desarrollar el liderazgo enfermero y potenciar el papel de los supervisores de planta.
- Trabajo coordinado entre médicos y enfermería en las unidades de hospitalización.

Una curiosidad final: se incide especialmente en no mover al paciente una vez esté ingresado en su habitación. De hecho, se propone informar al paciente los siguientes compromisos:
Our commitment to patients – moving beds 
1 We will only move you on the basis of your needs. 
2 We will explain to you where you are moving to and why. Where possible, we will tell you how long you are moving for. 
3 We will not move you at night unless your needs urgently require it. 
4 We will make sure you know who to speak to about your needs, treatment and care. 
5 We will make sure your family know where you are and why you are there (unless there are circumstances that mean this is not appropriate).

En resumen: el paciente debe situarse en el centro de la atención, la coordinación de los cuidados es una obligación, el hospital debe establecer una comunicación constante con atención primaria y con otros servicios comunitarios, respeto y dignidad 24 horas/día, calidad técnica y percibida al mismo nivel. 

Como vemos, la tecnología es una parte básica (se asume casi como parte del presente) pero el futuro va mucho más allá. Centrar el futuro de los hospitales en su desarrollo tecnológico nos llevará a centros de vanguardia en los que las técnicas serán más importantes que las personas. Y así tendremos hospitales con estructuras y modelos de coordinación de la época del INP con tecnología del siglo XXI. Y ese no es el camino...

PD: seguro que Rodrigo o Sergio hacen un análisis mucho más certero y completo que el nuestro. Estaremos atentos a sus blogs.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Sociedades científicas, cereales y galletas: fronteras difusas

Este fin de semana, una conversación en twitter nos llamó la atención. Mónica Lalanda comentaba un tema recurrente: el "apoyo" de las sociedades científicas a diversos productos alimenticios. Su ejemplo se centraba en unos cereales fabricados por la multinacional Nestlé, cuyo envase incluía el logotipo de la Asociación Española de Pediatría (AEP) con la leyenda "Nestlé colabora con AEP".


Pese a haber buscado en la red el convenio que regula las relaciones "institucionales" entre la AEP y Nestlé, no hemos encontrado nada al respecto. El sello en cuestión únicamente destaca la colaboración entre Nestlé y la AEP, pero en un supermercado, dicho logotipo parece indicar que la AEP recomienda el producto en cuestión frente al resto. De hecho, y en este caso por un anuncio de leche en la contraportada de la revista Anales de Pediatría, hubo cierto revuelo (con noticias de dimisión de parte del comité de lactancia materna de la citada asociación).

Suponemos que los ingresos procedentes de Nestlé financian proyectos de investigación y promoción de la salud, pero ¿es conveniente que una sociedad científica tenga esa relación tan cercana con una empresa de alimentación? ¿Debería revisarse la presencia de sellos que puedan asociarse a una mayor calidad de un producto respecto a otro? ¿O sería interesante cambiar el texto del logotipo y añadir algo del tipo "Nestlé colabora con la AEP. La AEP no recomienda este producto"? Incluso Nestlé tiene una web específica para pediatras.

Nestlé no es el único caso de colaboración con la AEP. Existen otras empresas, como Galletas Artiach y su producto Dinosaurus, cuya web incluye el logotipo de la AEP y la leyenda "entidad colaboradora". En este caso sí hemos localizado algunas referencias en los medios de la firma del convenio de colaboración cuyo objetivo es la nutrición saludable de los niños. Podemos pensar que no hay una relación comercial y que Artiach no persigue vender más productos con este acuerdo, pero cuando descubrimos la fantástica web www.dinosauruspediatras.es con un servicio gratuito de envío de muestras de galletas para las consultas de los pediatras (con expositores adhoc), la confianza empieza a desaparecer.



Un primer paso sería que las sociedades científicas (algunas son muy aficionadas a este tipo de patrocinios indirectos de productos de una marca concreta, como la de cardiología o la de ginecología) dejaran muy claro el significado de la presencia de su logotipo en los envases de los productos, ya que puede confundir al consumidor final. Por otra parte, sería una gran muestra de transparencia que se hicieran públicos los acuerdos o convenios que regulan dicha relación. Una duda final: ¿qué opinará la AEP y los pediatras asociados de la web de envío de muestras para consultas? 

Para acabar, las sociedades científicas no deben olvidar que la recomendación (directa o indirecta) de marcas concretas debe realizarse tras un estudio científico o de calidad que avale dicha recomendación. Las sociedades deben promover la salud y quizás con estas actuaciones no ayuden mucho.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Calico ¿Electrónico?: imagina el futuro de la salud


Imagina que Google y Apple te contratan para dirigir una nueva compañía llamada Calico (California Life Company). Millones de dólares para el lanzamiento, una entrevista en la revista Time para anunciar la compañía, la tecnología mas avanzada del mundo y dos empresas punteras en innovación para que hagas lo que quieras. Lo único que sabes es que la compañía se centrara en el terreno de la salud y su objetivo es mejorar la salud de la población a medio y largo plazo, con titulares en los medios del tipo "Google se propone retrasar la muerte". 

¿Qué haces? Una buena idea seria aprovechar la estela perdida y las lecciones aprendidas tras el fracaso de Google Health, y posicionar una web de datos de salud como el eje central de Calico. En este caso con la posibilidad de que la web pueda incorporar datos procedentes de apps, tanto de ejercicio o dieta como de medición de constantes. Lo llamaremos estrategia tracking.

Otra posibilidad seria que Calico desarrollará algún sistema de mejora de hábitos  basado en juegos, webs interactivos, avisos en la propia web y por supuesto inundar todo el mundo Google de mensajes sobre salud, al mas puro estilo publicitario al que ya nos tienen acostumbrados. Esta es la estrategia de mejora activa.

Una tercera idea puede centrarse en la información de calidad. El desarrollo de información basada en la evidencia, con el sello de Google, o el posicionamiento de los resultados en el buscador segun su nivel de evidencia para evitar que la curación de la diabetes basada en el alpiste aparezca en la primera pagina. No parece un gran modelo de negocio, pero seria muy interesante. Ademas su interacción con la industria farmacéutica nos regalaría momentos impagables. Es la llamada estrategia informativa.

Otra opción es que Calico sea una aceleradora, al estilo Rock Health para apoyar ideas e iniciativas de mejora de la salud. Aunque para hacer algo así no hace falta tanto misterio en el lanzamiento, ¿o sí?

La ultima opción se centra en la investigación  proyectos de bioinformática, mapeo de información, medicina personalizada o incluso genética (aprovechando la fuerza de experiencias como 23 and me). Esta línea de trabajo tiene muchos puntos, pero con Google nunca se sabe.

¿Y tu que piensas sobre Calico? ¿Si fueras el director de la compañía, que tipo de estrategia seria la elegida? ¿Que harías para mejorar la salud con todos los medios posibles y trabajando mano a mano con Google y Apple? 

Aunque si hablamos de Calico, solo hay uno...


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Ahorro con criterio: ¿tacita a tacita?



Jordi Varela, autor del blog Avances en Gestión Clínica (muy recomendable) publicó en verano un decálogo de medidas de ahorro con criterio clínico en las organizaciones sanitarias. Los 10 puntos que incluye son los siguientes:

1 - Reducir hospitalizaciones potencialmente evitables

2 - Mejorar la gestión de camas
3 - Potenciar la ambulatorización de los procesos quirúrgicos
4 - Reducir las actuaciones desproporcionadas en oncología e impulsar la atención paliativa
5 - Mejorar el manejo clínico de los pacientes geriátricos frágiles hospitalizados
6 - Reducir la tecnificación desproporcionada de final de vida de los pacientes crónicos y frágiles
7 - Reducir pruebas diagnósticas inútiles o redundantes
8 - Reducir readmisiones y visitas sucesivas innecesarias
9 - Actualizar protocolos para mejorar resultados y costes
10 - Aumentar la seguridad clínica de los pacientes

La mayoría de las medidas forman parte de las estrategias de muchos servicios de salud, pero surgen determinadas resistencias de cara a su ejecución: 
- No existen unidades de calidad para el desarrollo de medidas de reducción de hospitalización o de mejora de la seguridad clínica. De hecho, en muchos hospitales, calidad está unida a medicina preventiva o incluso a docencia, y estas uniones forzadas a veces no son buenas.
- La gestión de camas no es algo que se pueda planificar. Mejor dicho, se puede planificar pero durante los turnos de guardia dicha planificación no siempre se sigue. La figura del responsable de camas, y una correcta asignación de camas a cada unidad, puede mejorar el uso de las camas.
- ¿Queda mucho margen para ambulatorizar procesos quirúrgicos?
- La reducción de la tecnificación y de las pruebas diagnósticas inútiles debería ir asociada a una mejor educación y comunicación en temas de salud. En muchas ocasiones, dicha reducción se "vende" en los medios como un recorte o una actuación contraria al bienestar del paciente. 
- Finalmente, respecto a readmisiones y visitas sucesivas, así como la actualización de protocolos, poco podemos decir. No solo es necesario, es imprescindible. Hay centros sanitarios que ni siquiera actualizan los consentimientos informados, que carecen de protocolos actualizados, que no revisan la evidencia de forma periódica o incluso en los que no se reducen ciertas visitas innecesarias para evitar perder "poder" (es decir, actividad).

Siempre que hablamos de ahorro, recordamos una conversación con Raúl Ferrer (fisioterapeuta y bloguero) acerca de la figura del especialista en rehabilitación. ¿Es necesario que toda la patología que ven los fisios deba pasar primero por un rehabilitador? En el caso de patología sencilla y perfectamente manejable por un fisio, ¿no puede derivar el médico de familia directamente al fisioterapeuta del centro de salud? Con unas buenas guías y unos protocolos de derivación bien trabajados, todo solucionado. Pero, ¿quien quiere hacerlo?

Acabamos con la presentación que elaboró Jordi Varela para explicar su decálogo. Nuestros comentarios son reflexiones procedentes del día a día, pero realmente se trata de 10 medidas que deberíamos revisar para ver si están presentes en la estrategia cotidiana de nuestra organización.



lunes, 16 de septiembre de 2013

Que bonito nombre tienes


Uno de los temas principales en las conversaciones sobre el sistema sanitario en twitter y en la prensa especializada en salud (tanto online como en papel) es la reforma del sistema sanitario. Algunos difunden ideas, otros lanzan iniciativas que buscan cambiar algún aspecto del sistema, otros analizan experiencias de otros países, algunos (debieran ser más) evalúan experiencias recientes, otros opinan y reflexionan en voz alta, otros defienden el sistema público de sus enemigos (algunos imaginarios, otros muy reales, que casualmente están dentro)... Digamos que hay para todo.

Las corrientes críticas son casi constantes. Muchas con un trabajo previo muy importante, con datos, con evidencia, pero otras no tanto. Sin embargo, sin darnos cuenta, en ocasiones nos encontramos en el terreno del enfoque limitado, porque promovemos la polaridad: o blanco o negro. Y a partir de ahí a clasificar a todos en dos grupos: o conmigo o contra mi. Y además pintando de colores las respuestas: si respondes A, eres de una opción política; si respondes otra cosa que no sea A, eres de otra opción. Resultado final: que unos por otros acabamos generando una cizaña interna que no beneficia a nadie. 

La desesperanza y el desánimo se difunden en los grandes grupos, exactamente igual que la felicidad. Hace unos años en el BMJ hablaban precisamente de la difusión de la felicidad en los grupos, como si de un fenómeno colectivo se tratara. Quizás nos equivocamos de rumbo, o creemos que hay mil bandos, o nos centramos en las piedrecillas del camino para no enfrentarnos con la piedra que impide seguir caminando. Y preferimos buscar enemigos constantemente, antes que encontrar puntos comunes entre todos.

Una pregunta final que sirve de ejemplo: y si finalmente los tribunales detienen el proceso de privatización en la sanidad madrileña, ¿seguiremos trabajando para mejorar el sistema? ¿toda esa energía se volcará en una reforma real del sistema sanitario? Hay dos propuestas (una de AFEM y otra de las organizaciones sindicales presentes en la Mesa Sectorial) que no fueron aceptadas con algunas ideas que podrían ser desarrolladas, pero ¿serán papel mojado? ¿O seguiremos con enfrentamientos dialécticos?

El problema de los bandos o de los grupos enfrentados es que antes de dar la razón a los demás preferimos buscar mil motivos para discutir... 

jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Y si falla la evidencia? Nuevas ideas para el marketing farmacéutico



El primer apoyo es la evidencia. Pero no siempre es posible, y si los ensayos y los artículos publicados en revistas de primer nivel fallan, hay que seguir al siguiente escalón.



Lo siguiente es intentar aparecer en las guías como una opción válida, con una buena recomendación. Pero no siempre es posible, y a veces incluso los organismos con más peso te apartan del camino.

¿Qué nos queda? Colar dentro de una encuesta sobre la satisfacción del paciente con artrosis una pregunta acerca de un tratamiento que las guías no recomiendan. Total, si a esa encuesta le añadimos el apoyo de algunas ligas reumatológicas (cuatro, en este caso) y un titular poco sospechoso, seguro que algún medio publica la nota de prensa.


PD 1: curiosamente, en España es un medicamento y en otros países se puede comprar en Amazon (y en los supermercados). 
PD 2: menos mal que no todo el marketing es así...

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cajón de sastre #carnavalsalud


Esta vez el #carnavalsalud busca más la opinión personal que la evidencia, y eso enriquece mucho más los textos que estamos leyendo y que se recopilan en wikisanidad. Al final la duda es una: ¿mejor un perfil o dos? ¿uno personal y otro profesional o los dos en uno?

Muchos gurús (en Estados Unidos principalmente) han intentado poner puertas al campo, establecer pautas y guías y protocolos para separar perfectamente la parte profesional de la personal. Nosotros, principalmente a través de nuestra cuenta de twitter, mezclamos temas personales, aficiones, salud 2.0, gestión y un eterno etcetera. ¿Puede interferir una cosa con otra? Rosa Taberner lo contaba muy bien en su blog Dermapixel: "Yo no soy “sólo” dermatóloga, hay alguien detrás, y considero que mi yo-dermatológico puro sería un aburrimiento. Existen muchas cuentas de dermatólogos que sólo hablan de dermatología. Lo respeto. Es más, los admiro. Pero yo no puedo."

¿Entonces cual es el miedo de los que piden y exigen dos perfiles separados? En el campo de la salud, la influencia es un punto a tener en cuenta. Si un profesional al que siguen online todos sus pacientes, empieza a contar en su perfil de twitter sus hazañas nocturnas, sus excesos de fin de semana, etc. ¿puede el paciente malinterpretarlo y considerar que si su "guía de salud" lo hace es que se trata de un hábito a imitar? Todos recordamos aquellas fotos de voluntarios que en una misión humanitaria subían sus fotos de juergas a facebook, ¿mezcla de perfiles? ¿o sencillamente una mala configuración de su perfil de facebook?

Pero si nos situamos en el extremo, los profesionales deberían actuar con seudónimo en las redes para evitar que un paciente "e-alfabetizado" pueda asociar @drjuanpelaez con @jpelaez71 (y esas fotos tan tan parecidas). No es cuestión de llegar al absurdo, pero si queremos evitar que un paciente pueda encontrar (en twitter principalmente) la opinión de su profesional sanitario, sería cuestión de usar el candado, usar un nombre falso y no dar pistas (lo malo es que la gente es muy lista) o como dijo aquella política, cobrar por usar twitter (esto es con el modo irónico activado).

¿Cual es nuestra conclusión? Sobre Linkedin poco que decir, pero nadie cuenta su día a día más personal en esta red, que se centra en los aspectos puramente profesionales. Facebook aunque protagoniza algunos de los dilemas más comentados en las redes (¿aceptarías la petición de amistad de un paciente en tu cuenta personal de Facebook?), en España suele ser una red muy personal. Twitter es la red más usada, donde todo se mezcla, un cajón de sastre donde cabe todo, y por ello lo mejor es que cada uno la use como quiera. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Recomendando las mejores apps: un caso real



Hace casi un año, wikisanidad realizó un encuentro online para hablar sobre apps de salud. El objetivo principal: debatir sobre la fiabilidad de las apps y sobre el tipo de acreditación que se necesita para filtrar las apps existentes. Os recomendamos leer de nuevo el resumen de aquel encuentro en twitter porque sigue estando totalmente vigente.

Las ideas que se intercambiaron en el encuentro coinciden con el artículo que se ha publicado en la revista BMJ, en la sección Head to Head, con el título "Should the FDA regulate mobile medical apps?". La opinión a favor la firma Bradley Merrill Thompson y la opinión en contra a la regulación la firma Ira Brodsky.

Una de las alternativas que se barajó fue la de crear un "directorio con las apps útiles" y precisamente el NHS lanzó hace unos meses su biblioteca de apps "Health Apps Library". Las apps son revisadas por el propio NHS, con un proceso de 5 pasos: el desarrollador envía la app para su revisión, el equipo comprueba el funcionamiento de la app, el equipo clínico revisa su utilidad para el paciente y el profesional, se acepta o rechaza y, finalmente, se hace un proceso de evaluación continua basado en la opinión de los usuarios a través de la web.

Os dejamos con un ejemplo de evaluación: Diabetes Risk Checker.



Para acabar, os dejamos con un vídeo de presentación de la biblioteca de apps.

 

viernes, 6 de septiembre de 2013

¿Incompetencia para gestionar la sanidad pública?


Esta semana se ha conocido el auto del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Madrid que suspende provisionalmente (1) la adjudicación del contrato de servicios de la Consejería de sanidad de Madrid para la gestión por concesión del servicio público de la atención sanitaria especializada de diversos hospitales madrileños. 

La adjudicación ha sido protagonista casi constante este verano en los medios de comunicación: varios recursos (principalmente de PSM y de AFEM), primera suspensión provisional (en julio, que apenas duró unos días) por un problema puramente de forma, reportajes sobre los adjudicatarios, problemas en los CIF, etc. Sin embargo, pese a la presión mediática, todo parecía seguir adelante.

Sin embargo, el último auto de suspensión es diferente, ya que el motivo no es de forma, sino de fondo. La base principal de la suspensión es que si sigue adelante el proceso de adjudicación, y en un periodo de tiempo se dicta una sentencia anulando el procedimiento, será muy difícil revertir el modelo al sistema actual (por las modificaciones y cambios estructurales que se llevarán a cabo).

Pero hay una frase del magistrado que nos ha llamado la atención, casi metiendo el dedo en la llaga:

"...al margen, también, de que no se entienda bien cómo los responsables de la Administración, encargados de la gestión pública de este servicio esencial, asuman sin más su incompetencia para gestionarlo con mayor eficiencia".

¿Dará marcha atrás el magistrado? ¿Seguirá la adjudicación suspendida hasta la sentencia final? En breve en sus carteleras...

(1): Por cierto, y para aclarar algunos tuits y mensajes que se ha leído estos días: el auto únicamente suspende por un tiempo el proceso, hasta que haya sentencia, pero no incluye ninguna referencia a la legalidad o ilegalidad de la externalización (para eso está la sentencia).


jueves, 5 de septiembre de 2013

Seguros privados de salud: ¿y tú de quien eres?


Hablar de sanidad privada no está de moda, o mejor dicho lo que sí está de moda es lanzar piedras la sanidad privada (confundiendo la irrupción de compañías privadas en la sanidad pública con todo lo demás). Pero los hechos son los hechos, y dentro del sistema sanitario español los centros privados son una realidad desde hace muchas décadas, nos guste o no. El Estado (o las comunidades autónomas, que tanto monta, monta tanto) tiene la obligación de ofrecer a la sociedad un sistema sanitario público, gratuito y universal, pero el ciudadano tiene libertad plena para elegir: acudir a la sanidad pública, acudir a una consulta privada, tener un seguro de salud o rendirse a los encantos de la homeopatía, las flores de Bach o la curación basada en el alpiste (esto va dedicado a los turroneros, jeje).

¿Y por qué el ciudadano, que ya tiene una sanidad pública, acude a un centro privado o contrata un seguro? Los motivos son complejos y muy variados: lentitud, accesibilidad (que a mucha gente no le gusta eso de pasar por el médico de familia si "sabe" que necesita un reumatólogo), listas de espera o incluso estatus, que de todo hay. Por supuesto, la sanidad privada, como cualquier empresa de servicios en un sistema como el nuestro, acude donde hay demanda. Un dato para tener las ideas claras: en 2011 había en España 8 millones de personas con un seguro privado de asistencia sanitaria (2 millones eran funcionarios y sus familiares acogidos al régimen especial de mutualismo, ejem ejem). 

¿Es malo que haya sanidad privada? Si el Estado ofrece sanidad pública, ¿debería desaparecer la privada? Lógicamente no, pero lo que no es ético ni legal es que el Estado juegue a favorecer los intereses de empresas privadas (y mucho menos si son de "amiguitos") ni que los profesionales utilicen su doble papel público-privado para su beneficio personal (todos sabéis a que nos referimos: te llevo el embarazo en la privada pero das a luz cuando estoy de guardia en la pública, pide una radiografía en el hospital y me la traes, o el mítico "esto aquí no te lo veo pero en mi consulta privada sí").

Para saber algo más de seguros privados de salud, y de los motivos que tiene el ciudadano para contratar uno, el foro de seguros Aimfri realizó hace unos meses una encuesta de opinión acerca de los seguros privados de salud. Podéis ver un resumen a continuación pero os anticipamos tres datos muy interesantes:
- El 53% de los encuestados tenía seguro de salud. De los que no lo tienen, el 43% afirmó que lo contrataría si tuviera ingresos suficientes.
- Entre los aspectos positivos de un seguro privado de salud, aparecen acceso, rapidez y cuadro (en relación a que el usuario elige al profesional, si este figura en el cuadro médico de su compañía).
- De las personas con seguro privado de salud, un 30% buscó información sobre el seguro antes de firmarlo y un 21% comparó precios.




Nota final 1: y no hemos hablado casi de Muface...
Nota final 2: os recomendamos visitar Aimfri, un foro sobre seguros con opiniones, consejos, críticas y dudas que escriben consumidores, usuarios y expertos. Ellos son los "culpables" de la encuesta.

martes, 3 de septiembre de 2013

Planta, alzado y perfil


Y con la vuelta al cole, pero sin depresión postvacacional, vuelve #carnavalsalud. Todo empezó en verano de 2012, cuando algunos tuiteros comprobamos que, pese al elevado número de blogs sobre temas relacionados con la salud, pocas veces coincidían los temas. La idea central del carnaval es "promover la reflexión y el debate en los temas que preocupan a todos los actores de la salud", consiguiendo así que una vez cada dos meses el tema de los blogs sea común.

Esta vez hemos dado un paso más y nos acercamos a la dualidad personal-profesional de los trabajadores sanitarios y su reflejo en las redes sociales. ¿Es conveniente que un profesional sanitario tenga un perfil personal y uno profesional? ¿O en la mayoría de los casos, un perfil es inherente al otro y por eso no es conveniente separarlos? Ese es el tema del mes: Marca personal - marca profesional, ¿juntas y revueltas?

El tema es complejo y no existe una receta infalible, así que lo mejor es que te lances y escribas tu opinión. Puedes hacerlo directamente en tu propio blog o enviando un mail a wsanidad (arroba) gmail.com para que publiquemos tu opinión directamente en wikisanidad. La fecha límite es el 16 de septiembre. 

Toda la información de #carnavalsalud de septiembre la puedes encontrar en Wikisanidad.

lunes, 2 de septiembre de 2013

El día mundial de las enfermedades inventadas



Que nadie se asuste ni alarme, ni estamos en plena fase de esquizofrenia conspiranoide ni queremos propagar bulos y rumores. Vaya por delante que no existe el día mundial de las enfermedades inventadas, y es que nuestra única intención es dedicar una entrada a algo tan delicado como la medicalización de la vida y al fenómeno del "disease mongering" o invención de enfermedades (que ha sido tratado unas cuantas veces en saludconcosas).

Hoy lunes dos de septiembre, es día de vuelta al trabajo para mucha gente que acaba sus vacaciones. Agosto es el mes vacacional por excelencia y septiembre es un mes "complejo", el de la vuelta a la oficina/fábrica. Seguramente, hoy en muchos medios de comunicación tendremos reportajes o noticias acerca del síndrome postvacacional y de como combatirlo, algo del estilo a esta noticia, o a lo que cuenta la wikipedia. Incluso algunas webs sobre salud incluyen información dirigida al paciente sobre este síndrome, como la web de la aseguradora Mapfre o la de la Clínica de Navarra (que avisa diciendo que no está reconocida como una enfermedad). ¿Existe ese síndrome? ¿Es importante? ¿Se considera una enfermedad? ¿Es para tanto?

Por ello, ayer en Twitter se planteó la "necesidad" de dotar a las enfermedades inventadas de un día mundial. Dado que hoy dos de septiembre es el día perfecto para hablar de lo difícil que es la vuelta al trabajo (con la ironía que supone hablar de síndrome postvacacional y tener seis millones de parados), se decidió por aclamación popular que el dos de septiembre (primer día laboral de septiembre, como bien comenta Rafa Bravo) pase a ser el "día mundial de las enfermedades inventadas". ¿Y qué son las enfermedades inventadas? Incluye tantas cosas, pero las más importantes son las situaciones cotidianas que acaban teniendo un medicamento para tratarlas o los factores de riesgo que transforman a una persona sana en "preenfermo".

No vamos a hacer un extenso post sobre el tema del disease mongering, pero si queremos recomendar algunos enlaces para todo aquel que quiera saber algo más sobre este concepto:
- Noticia "La fiebre de las enfermedades inventadas". El País. 15/11/2006
- Entrada "El Síndrome de la Euforia Postvacacional" de Rafa Olalde (incluye un interesante decálogo de Enrique Gavilán).
- Número especial de PLOS Medicine sobre "Disease mongering". Año 2006
- Artículo "Selling sickness: the pharmaceutical industry and disease mongering", de Ray Moynihan, Iona Heath y David Henry. Publicado en BMJ.
- Para sonreir un poco, nada como esta noticia (en tono de broma) publicada en el BMJ y firmada por Ray Moynihan: "Scientist find new disease: motivational deficiency disorder".
- Entrada "Medicalización de la sociedad. Premios 2011" de Sergio Minue. Noviembre de 2011

Generalmente, la "culpa" de este fenómeno apunta a (algunas) empresas farmacéuticas, ávidas por encontrar el medicamento ideal (o el que más ventas genere). Sin embargo, no son las únicas que luchan por crear enfermedades, ya que algunos medios de comunicación, empresas de productos de alimentación (tipo yogures por ejemplo) e incluso alguna sociedad científica se apuntan a esta nueva tendencia. Y alguno se preguntará: ¿una sociedad científica? Pues sí, y es que promover un screening cuando no está recomendado o modificar los valores límite de algún factor (tipo HTA), si bien no crea enfermedades, si que consigue que el número de preenfermos aumente.

Ya tenemos suficientes enfermedades serias y graves en la actualidad, de momento no necesitamos más. Por todo ello, hoy celebramos el día mundial de las enfermedades inventadas (disease mongering day).

Como resumen final, una presentación de Galo Sánchez Robles que resume muy bien todo lo que hemos comentado:



Nota 1: mientras escribimos este post, descubrimos que hoy día 2 de septiembre se celebra también el día de la industria. ¡Os prometemos que no teníamos ni idea!
Nota 2: puedes seguirlo en twitter con el hashtag #diadelasenfermedadesinventadas