martes, 28 de octubre de 2014

Gestión basada en la evidencia: mismos problemas, ¿mismas soluciones?



¿Otro post sobre gestión basada en la evidencia? Pues sí, pero esta vez no hablaremos de teorías ni nada parecido. Ayer tuvimos la suerte de poder escuchar algunos proyectos de un máster de gestión sanitaria y esta entrada no es más que un resumen de las notas que tomamos, sin más pretensiones.

1. Lo primero es esencial: da la sensación de que todo el mundo sabe lo que funciona y lo que no funciona. Tanto las medidas para reducir las estancias innecesarias de pacientes hospitalarios, como las de revisar y adecuar las tarjetas en atención primaria, o incluso las de revisión del gasto para conseguir que nadie compre lo más caro cuando hay algo de la misma calidad y a mejor precio. Todas las medidas que se sabe que funcionan (es decir, la famosa evidencia), son conocidas de forma teórica... ¿pero se aplican?

2. Pues esa es la cuestión: esas medidas mágicas no siempre se ponen en marcha. De hecho, casi se podría elaborar un decálogo de estrategias basadas en la evidencia, que funcionan pero que cuesta poner en marcha. A veces porque la costumbre y la inercia está muy extendida en la organización, otras veces por el miedo del directivo en cuestión, y las menos veces porque "si cambio eso, se arma". La valentía, la capacidad de comunicación, la participación de los profesionales  y el trabajo en equipo son esenciales para romper estas barreras (ojo, no saltar: ¡romper!).

3. Los organismos de evaluación deben generar sarpullidos. Cuando se cita un informe del NICE o algo parecido, saltan miradas del tipo "ya está aquí el friki de turno". Con el CDC, las cosas han cambiado, ya que ahora parece que todo el mundo conocía sus informes. Pero si hablamos de evaluación, poca cosa. Debe ser que la palabra "tecnología sanitaria" asusta, cuando realmente dentro de la tecnología se incluyen los sistemas organizativos

4. Los datos están ahí pero pocas veces se revisan. Muchas de estas medidas no se ponen en marcha porque los centros no conocen sus problemas. Todo requiere de un análisis serio de los datos, pero pocas organizaciones cuentan con unidades de calidad y de seguimiento que se dediquen a elaborar informes, analizar datos, establecer medidas de benchmarking, etc. Ahora se manejan datos de casi todo (¿no os suena el big data?), pero hay que gastar tiempo en revisarlos y después reflexionar de forma participativa sobre qué podemos hacer.

5. Copia al de al lado. Parece que algunos gestores no se dan cuenta que si al centro vecino le funciona una medida, lo mejor es preguntar y aprender. Parece que mola mucho más buscar la solución por un mismo, pero realmente es esencial preguntar para mejorar. Y por supuesto, como contrapartida, si alguien te pregunta, ofrece toda la información. La humildad considerada como una de las bellas artes... siempre.

Pero después de todas estas reflexiones, nos asaltaron algunas dudas finales. ¿Quiere decir entonces que la evidencia siempre funciona? ¿Cuando toma una decisión no basada en la evidencia lo está haciendo mal? La evidencia no es infalible (al menos de forma aislada) y de hecho es esencial recordar dos aspectos esenciales:
- La gestión basada en la evidencia, siguiendo el patrón de la MBE, implica que debe incluirse la experiencia individual a la hora de tomar decisiones. 
- No es lo mismo tomar decisiones "en el laboratorio" o de forma individual que tomarlas para un colectivo o una población.

La intuición, las "batallitas" o el "a mi esto me pasó en otro hospital" pueden matizar la decisión final, pero siempre teniendo en cuenta los datos, para adaptar nuestra experiencia a otra realidad, y por supuesto, la evidencia. 

Para saber más:
- González de Dios J, Ortega Páez E, Molina Arias M. Análisis DAFO de la Medicina basada en pruebas y nuevas tribus urbanas. Evid. Pediatr. 2014;10:40. 
- "Basta ya de improvisar, querido gestor sanitario" de Iñaki González en el blog Sobrevivirrhhé.

1 comentario:

  1. Muy interesante lo que comentas, y la música de fondo genial :)
    Me ha llamado la atención lo que comentas sobre las propuestas mágicas, porque es algo sobre lo que he estado pensando últimamente... las palabras bonitas... A la hora de la verdad... se queda en un interesante discurso, pero no se ponen los medios para llevarlos a cabo, o no se sabe llegar a esos medios, o simplemente se pierden en el aire después de un fuerte aplauso... A veces me recuerdan a cuando estaba en la EGB cuando la profesora hacía ese tipo de discurso.. y me pregunto, estábamos en mi clase muy adelantados? o seguimos anclados ahora mismo en "el discurso" y no somos capaces de avanzar hacia lo que hay después del discurso? Imagino que poco a poco llegará el cambio...

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