viernes, 24 de octubre de 2014

Reflexiones sobre la esalud: born to run



Estos días hemos leído varios artículos sobre esalud y juegos de salud, y nos asaltan varias dudas que merece la pena exponer en voz alta.

La primera se centra en la visión a largo plazo. ¿Cuantas aplicaciones, proyectos o juegos se lanzan pensando realmente en el largo plazo? ¿Cuantos abandonos se producen en cuanto se presenta en un congreso o se acaba la fase piloto? Esa pilotitis está haciendo mucho daño ya que se concentran los recursos y las ideas en un proyecto que nace y muere, y nadie se encarga de extenderlo si funciona. De hecho, los grandes proyectos de ehealth con pacientes crónicos de hace algunos años ya son historia, y casi ninguno pasó de ser un piloto.

La segunda duda tiene mucho que ver con la anterior, y se basa en la falta de evidencia de muchos proyectos. Es decir, lanzamos un proyecto de esalud o un juego, buscando cambiar un comportamiento o mejorar los autocuidados por parte del paciente, pero en muchos casos nadie se ha molestado en hacer previamente un estudio o ensayo serio para analizar si es efectivo o no. Vivimos en un entorno en el que la intuición o el "supongo que funcionará" está detrás de muchos proyectos.

Una cosa es que haya evidencia de que las redes sociales online promueven el contagio social en relación a un comportamiento saludable (por ejemplo, difundir que estamos dejando de fumar) y otra es que "nuestra" red social funcione y haga exactamente eso. Y es que, si queremos prescribir juegos y apps, ¿habría que revisar previamente la seguridad y efectividad de los mismos? Y no nos referimos a que el regulador revise ambos aspectos, sino a que lo haga el propio creador del proyecto. Quizás necesitamos un plan para saber en que terreno merece la pena movernos, que cuando no hay rumbo ni camino, todo vale.

Para leer algo más, os recomendamos el artículo "Video games on prescription" publicado recientemente en el BMJ (aquí el texto completo). También es muy recomendable el informe del Consejo Asesor de Sanidad sobre e-salud, publicado en abril de 2014.


4 comentarios:

  1. Hola Miguel; pese a que mi tiempo está agotado no puedo resistirme a comentar esta entrada... Siempre he alzado la voz contra el dispendio de recursos que ha significado la "pilotitis" de los últimos años, me parece una absoluta falta de responsabilidad y de lógica.

    Ayer mismo en #JugarEsSalud alguien decía que "no podemos ponernos mas exigentes con la evaluacion de tecnologías sanitarias apps que con las clásicas." y a mí se me removieron los adentros... no podemos ignorar el añadido de que en las Appsalud parte del coste lo va a pagar el usuario (ya sea por la App, ya sea por el dispositivo o por el tráfico de datos...) así que si aspiran a financiación directa o indirecta (mediante recomendación/indicación/prescripción profesional) del sistema de aseguramiento público habrán de ofrecer MÁS resultados y garantías.

    Me sigue pareciendo increíble que se abandone cualquier atisbo de metodología seria por el simple hecho de salir en la foto... luego además vienen con certificados de calidad... veremos mucho de esto en los próximos meses: hay elecciones en lo cercano (municipios y CCAA).

    Espero que esta faceta también figure en tu presentación de León el próximo día 31

    ResponderEliminar
  2. Bien observado Miguel! Creo que evidencias la poca medida generalizada, es decir, hacemos por opinión, intuición u olfato y en general no medimos ni antes ni después. Te digo que en ocasiones cuando reclamas esas medidas ves que muchos no miden por miedo a los resultados. Vamos, que seguimos en la cultura de mejor no saber que admitir un error o fracaso y aprender de él.
    Gracias por darle a la neurona!

    ResponderEliminar
  3. Estoy de acuerdo con vuestras opiniones, necesitamos evaluar mucho más. Cuando uno regresa de jornadas como las que pude vivir esta semana, se lleva una doble sensación. Por un lado, la del enorme potencial que despliegan estas herramientas y por otro, la de que no las llegamos a ver tocar tierra nunca, no palpamos el valor real, porque se dedica más tiempo al desarrollo que a la evaluación

    En cuanto al comentario de la exigencia, yo que lo viví a medio metro te puedo decir Salva que iba en el sentido de que a veces queremos exigir más a estas herramientas que lo que hemos exigido nunca al resto de iniciativas, no creo que fuera en ningún caso porque tengamos que ser flexibles.

    En todo caso, una buena reflexión como siempre

    ResponderEliminar
  4. La mayoría de nuevos proyectos de Internet nacen y mueren muy rápido, los proyectos de salud no son una excepción.

    Por suerte, normalmente se hace el producto mínimo imprescindible, lo que evita daños mayores. Al no avanzar no tienen recorrido y por lo tanto falta de evidencia.

    Los comportamientos son muy complicados de cambiar. Quien lo intente tiene todos los números de
    fracasar.

    No caigamos en la trampa de intentar certificar y medir la calidad como siempre se ha realizado.

    Y para que un producto triunfe falta mucho marketing, no suerte.

    ResponderEliminar