miércoles, 8 de abril de 2015

Proyecto VISC+ : dudas, cautelas y datos



Hace unos meses presentamos en el blog el proyecto VISC+, un ambicioso proyecto del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya dirigido a permitir el uso de datos asistenciales para proyectos de investigación, estudios epidemiológicos y estrategias de mejora de la calidad. Pero el proyecto nació con mucho rechazo a su alrededor:
- Toda la gestión de la cesión de datos, si bien estaba controlada por la administración, se realizaba por una empresa externa.
- El hecho de existir intercambios financieros alrededor de los datos había provocado una niebla de dudas y miedos, desde la privatización hasta la mercantilización de los datos. Todo ello unido al uso indebido de esta información para finalidades comerciales.
- Finalmente, había dudas éticas dado el riesgo de reidentificación que puede ocurrir incluso con datos anónimos.

Con el tiempo, la administración ha ido cambiando su estrategia y el proyecto VISC+, sobre el papel, presenta algunas diferencias que merece la pena comentar. Y todo ello porque el pasado uno de abril se publicó en el Diari Oficial el documento inicial que regula las funciones que asumirá la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQUAS) en el marco del proyecto VISC+. En el periódico El País, Milagros Pérez Oliva ha publicado una columna de opinión sobre esta nueva orientación del proyecto. Nosotros vamos a revisar la documentación oficial y tratar de sintetizar los aspectos más importantes de VISC+.

- El acuerdo con la AQUAS tiene 4 objetivos, todos ellos relacionados con los datos: anonimización, utilización de la información para alguna de las funciones que se establecen, cesión de datos anonimizados o cesión de datos personales sin anonimizar (siempre que exista un consentimiento previo expreso).

- Pero, ¿qué ficheros están incluidos? Pues prácticamente todos los relacionados con las funciones de salud y asistencia sanitaria de la Generalitat, desde ficheros de salud laboral, registros de autorizaciones sanitarias, registro de incapacidad médica, lista de espera, CMBD, encuesta de salud y, la joya de la corona, los ficheros de pacientes de atención primaria y hospitalaria del Institut català de la Salut.

- ¿Para qué se pueden pedir los datos? Exclusivamente para estudios de investigación médica o de evaluación del sistema de salud. La Ley 21/2000 del Parlament de Catalunya ya recoge esas finalidades a la hora de permitir el acceso a los datos recogidos en la historia clínica.

- ¿Quien puede pedir los datos? En la documentación previa que ha preparado la Generalitat (accesible en este enlace) se deja muy claro quien puede y quien no puede pedir la información. Sólo pueden hacerlo los "agentes del sistema sanitario integral de utilización pública SISCAT" y los centros de investigación acreditados. Las farmacéuticas, aseguradoras, empresas de marketing, consultoras, etc. se quedan expresamente fuera. Por si alguien tiene alguna duda, los centros privados (con o sin ánimo de lucro) pueden estar incluidos en el SISCAT, tal y como establece el Decreto que lo configura.


- ¿Se van a revisar las peticiones de datos? Tal y como señala el informe sobre protección de datos que ha elaborado la propia Agencia, existirá un comité ético que se encargará de revisar las peticiones. Además, se publicarán anualmente las peticiones de datos recibidas, las autorizadas, los resultados de investigación, etc.

- Respecto al riesgo de reidentificación, el proyecto establece algunas medidas tímidas del tipo "no usarás estos datos para identificar a las personas" que se apoyan en la buena fe del peticionario. 

- Entonces, ¿hay venta de datos? Con el actual sistema, aparentemente no la hay. Los datos los gestiona una agencia pública, se ceden a centros para finalidades de investigación, etc. Claro que, ¿como se va a controlar que los centros no compartan esa información?

- Para acabar, la comparación con el NHS. Allí los datos se venden al mejor postor y ha habido problemas por uso fraudulento de los datos para otras finalidades no relacionadas con la investigación. Así, ya se denunció en un medio de comunicación la venta de datos a una aseguradora para calcular de una forma más exacta las primas de sus asegurados.

El modelo parece sólido, y se basa en la normativa actual y en las buenas intenciones de todas las partes. Sin embargo, hay tres elementos algo endebles que merecen una reflexión final:
1. ¿Pondrán todas las medidas de protección los centros que soliciten esos datos? A priori es lógico esperar que no habrá problemas, ya que en los proyectos de investigación se cumplen a rajatabla los protocolos de confidencialidad y seguridad de la información. 
2. No hemos hablado del uso de datos, ¿es ético usar los datos anonimizados para la mejora de la salud? Aquí no tenemos dudas: sí. Podremos tener miedo, habrá riesgos, pero los resultados que se pueden conseguir con esos datos son impresionantes. Es como un gran ensayo clínico con los datos a disposición de cualquier investigador.
3. La AQUAS se merece toda nuestra confianza, y más con el nuevo modelo que han diseñado tras las críticas al modelo inicial. Pero, ¿no cambiará el Departament las reglas del juego? Nunca se sabe, y tras releer el mítico libro "Artur Mas: on son els meus diners?", las dudas siguen ahí. 

Para conocer mejor el proyecto, os recomendamos la lectura del documento operativo sobre el funcionamiento del modelo. 

5 comentarios:

  1. Yo tengo dos preguntas:

    1. ¿El paciente firmará en algún lado que está de acuerdo con que se cedan sus datos o podrá oponerse de forma clara? Estamos hablando de datos personales, íntimos, de la salud de cada uno
    2. ¿Mejorarán las medidas de seguridad para evitar la reidentificación?

    A la vista de lo leído, yo esperaría, Manyez, esperaría a tener el proyecto más perfilado, con los flecos sueltos perfectamente recogidos. Si el proyecto empieza a andar y los datos se filtran a donde no deben y a quien no deben, Houston tenemos un problema.

    Las dudas acerca de este proyecto afectan a la confianza del paciente en su médico, por mucho secreto médico que haya por medio, si esos datos después van a salir del hospital, lógicamente eso siembra dudas, desconfianza, recelo...y pueden llegar a ocultarse datos importantes o a solicitarse que "ese diagnóstico quítelo de mi historia clínica". Por poner ejemplos.

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  2. Coincido plenamente con Sophie y añado una reflexión:
    Las personas van al médico porque están enfermas, cualquier otra acción que derive de esa relación debe comunicarse al paciente que debe autorizarla.
    De momento NO autorizo a nadie a usar mis datos sanitarios, ni siquiera anónimos.

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    1. Eeeeeeeeeexacto Maria José, ¡exacto! Un paciente va al médico porque está enfermo y confía en él, confía en que lo que se habla en consulta, en consulta se queda, a menos que lo autorice EXPRESAMENTE.

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  3. tambien probaria con http://www.neobux.com/?r=Pinheyros y con http://www.clixsense.com/?6050915,
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    dfs

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