martes, 16 de junio de 2015

Lo siento, nos hemos equivocado


Hoy seremos breves pero intensos, ya que en ocasiones no hace falta escribir veinte párrafos. El culpable es este artículo publicado en Gaceta Sanitaria, y firmado por el Grupo de Investigación en Segundas Víctimas: "Algo no estamos haciendo bien cuando informamos a los/las pacientes tras un evento adverso".

Los autores se preguntaron, antes de iniciar la investigación en la que se basa el artículo: ¿estamos informando adecuadamente a los pacientes cuando ocurre un efecto adverso? Para saber la respuesta, entrevistaron a directivos sanitarios, responsables de seguridad del paciente y a 1340 profesionales, en todos los casos tanto de hospital como de atención primaria. 

¿Y los resultados? Pues son muy evidentes, y nos dejan bastante en evidencia:
- El 27,9% de los directivos y el 35,9% de los profesionales sanitarios manifestaron que en su centro se informaba adecuadamente tras un evento adverso.
- Solo un 7,4% de los directivos señalaron que en su centro existe un protocolo de información en caso de evento adverso.
- Y finalmente, hablemos de formación: un 17,4% de los médicos y un 19,1% de los enfermeros indicaron que habían recibido formación para informar a un paciente tras un evento adverso.

Como curiosidad, el porcentaje de directivos que indicaba que tras un evento adverso se pedían disculpas al paciente, es mucho mayor en atención primaria frente al hospital (54% frente a 11,7%). Una de las barreras para el profesional es el miedo al efecto bumerán: informar al paciente del error para que este, posteriormente, utilice la información en su contra y demande judicialmente al profesional. El artículo propone algunas medidas para reducir ese miedo y también la litigiosidad, como las comisiones de arbitraje o las normas de protección para el profesional que informa (las conocidas como "apology laws" que explica perfectamente este artículo de Medical Economics).

1 comentario:

  1. Ante el error o negligencia existen muchas opiniones y, como en todo, creo que ninguna es verdadera del todo, por lo presuntamente fallido de la subjetividad y tal.
    Hace tiempo escribí sobre las negligencias y planteé mi punto de vista, que puede estar tan equivocado como cualquier otro... http://lolamontalvo.blogspot.com.es/2014/03/reflexiones-errores-negligencias.html
    Creo que la persona, el ser humano, por su naturaleza es falible. Eso no se puede discutir, pero como este «detalle» es conocido por todos, para evitar esa posibilidad de fallo hay que poner todos los medios necesarios y factibles para evitar esos errores. A veces nuestros errores no son culpa nuestra sino del sistema que no nos proporciona las herramientas necesarias para que ese trabajo salga bien (turnos opresivos, falta de recursos humanos, falta de formación...) Se nos exige que seamos perfectos e infalibles y yo protesto ante eso, porque no se nos puede exigir algo que nadie tiene. Lo que sí se nos puede exigir que pongamos los medios necesarios para no cometerlos y, sobre todo, que pidmaos disculpas cuando se ha cometido uno.
    Me da que de cara a la sociedad damos una imagen prepotente y altanera, precisamente por esa falta de reconocimiento de ciertos errores que se podrían haber evitado. Está claro que en este informe se da muestra de que son más humildes en Primaria que en Especializada. Habrá que hacérselo mirar.
    Besos miles

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