martes, 30 de junio de 2015

Homeopatía y asociaciones de pacientes: sesgo vs evidencia


Los tentáculos de la homeopatía crecen día a día, y ya se hace cualquier cosa por aumentar la percepción para el ciudadano de que los medicamentos (por llamarlos de alguna forma) homeopáticos son iguales que los medicamentos convencionales. Y ahora le ha tocado a las asociaciones de pacientes, o mejor dicho, a una de ellas: la Alianza General de Pacientes.

La Alianza General de Pacientes pretende unir a todos los agentes del sistema sanitario, y así entre sus miembros figuran asociaciones de pacientes, corporaciones profesionales, algunas administraciones y unos cuantos laboratorios farmacéuticos. La AGP se hizo famosa por premiar a la ministra Ana Mato en junio de 2013 por "esfuerzo y dedicación por una sanidad más democrática y participativa con los pacientes".

Entre las actividades de la AGP se encuentran los grupos de trabajo sobre temas como hipertensión pulmonar, equidad en el acceso a los medicamentos, hepatitis C, fibrosis quística, subastas de medicamentos en Andalucía y... ¡¡¡homeopatía!!! Dado que los grupos de trabajo pretenden analizar temas de interés para los pacientes bajo la lupa de un grupo de expertos, nos imaginábamos que el grupo de trabajo de homeopatía iba a a analizar la evidencia que hay detrás de estas sustancias formadas principalmente por agua y azúcar. Es decir, al estilo del informe australiano, el informe español sobre terapias naturales o el informe del parlamento inglés de 2010. Pero nada de nada...

El informe del grupo de trabajo sobre la situación de la homeopatía en España se centra en hablar maravillas de la homeopatía, obviando la falta de evidencia y preparando el camino para el futuro de estos "medicamentos". Y claro, al final tenemos dudas del papel real de los expertos con argumentos como estos:
Si bien la evidencia científica es abundante para corroborar el papel de la Homeopatía como una herramienta terapéutica, es necesaria más investigación para poder determinar su eficacia y efectividad en muchas patologías concretas, determinar qué protocolo homeopático es más útil en cada situación y profundizar en el mecanismo de acción.  
Como se ha señalado, aunque algunos pocos dicen que en Homeopatía no hay investigación ni publicaciones científicas esto no es cierto, y como se ha destacado, en los últimos años se han publicado muchos artículos científicos de investigación básica, in vitro (29) e in vivo (30), estudios clínicos en pacientes voluntarios sanos para comprobación de efectos, estudios epidemiológicos (31) y estudios observacionales sobre práctica de la Homeopatía (32).  
Desafortunadamente, debido a las especiales características de los medicamentos homeopáticos y de su utilización, los patrones convencionales de evidencia científica no siempre se adaptan a lo que sería necesario para probar la efectividad de los medicamentos homeopáticos. no obstante, existe suficiente evidencia para continuar con la investigación ya que con los estudios actuales se demuestra que su eficacia y efectividad no pueden ser atribuidas únicamente a un efecto placebo como algunos argumentan.
Entre las conclusiones del grupo: más formación universitaria en homeopatía, mayor investigación y la afirmación clara de que existe evidencia suficiente sobre su seguridad (cosa que nadie pone en duda, y más con los míticos suicidios homeopáticos) y su eficacia (citando algunos estudios menores y obviando los principales estudios que apuntan a su nula efectividad, más allá de un simple efecto placebo). Es decir, todo positivo, nada negativo.

Seguro que algún lector se habrá preguntado por los expertos que firman el informe, su independencia y su trayectoria científica. Entre sus miembros figuran dos médicos del grupo de trabajo de homeopatía de Semergen, un vocal de homeopatía de un colegio de farmacéuticos, un representante de la SEFAC (Sociedad Española de Farmacia Comunitaria) y dos profesores universitarios muy vinculados con el mundo de la homeopatía y que participan activamente en muchas actividades organizadas por un laboratorio muy vinculado con este tipo de "medicamentos" y en la difusión de la formación universitaria en esta "ciencia".

¿Que habría pasado si la AGP hubiera elegido a otro tipo de expertos con un nivel mayor de independencia o sin el sesgo de ser defensores a ultranza de la homeopatía? ¿Quien decide el enfoque de estos informes? ¿Quien los financia? Muchas preguntas en el tintero, y mucha agua con azúcar...

Para acabar, no os perdáis el capítulo que el programa Escépticos dedicó a la homeopatía:



Nota: gracias a Rafa Bravo por tuitear el enlace con el informe.

miércoles, 24 de junio de 2015

Atención primaria amigable


Hace un tiempo que escuchamos por primera vez (el culpable fue Javi Padilla) hablar del marketing de atención primaria. En resumen, que quizás deberíamos haber vendido mejor el concepto "atención primaria" para que actualmente se tuviera más en cuenta. Algunos detalles como la marca, el mensaje, el precio (entendido como los problemas de accesibilidad) o incluso la segmentación, han pasado desapercibidos para los políticos y dirigentes.

¿Y por qué hablar de segmentación? Los servicios sanitarios deben adaptarse al público y salvo la población anciana, la infantil y en ocasiones las mujeres, no ha habido una adaptación al perfil de pacientes que tiene la atención primaria. De hecho, aunque las enfermedades crónicas se presentan en cualquier edad, los procesos parecen diseñados para personas de más de 75 años. Un grupo con el que se ha conectado poco es el de la población joven (la OMS dice que la población joven tiene entre 15 y 24 años), es decir, cuando llega el fin de la edad pediátrica. En 2007, un grupo de investigadores del King's College planteó en The Lancet la necesidad de crear una atención primaria amigable con los adolescentes, aunque fue la OMS en 2002 quien lanzó el concepto de sistema sanitario amigable con los jóvenes.


En España el concepto está encima de la mesa, pero quizás haya otros problemas aparentemente más importantes. Gaceta Sanitaria publica un editorial con el título "¿Es posible una atención primaria «amigable para las/los jóvenes» en España?" que propone una serie de medidas para transformar los servicios de atención primaria y adaptarlos a la población joven (la OMS tiene una guía al respecto que puede servir de ayuda para dicha transformación).

Algunos de los aspectos a transformar que señala el editorial:
- "No se percibe la atención primaria como un espacio para responder las necesidades de salud de la juventud"
- "Escasa priorización de las necesidades de salud de la gente joven".
- "La participación de jóvenes en temas de salud y sanitarios está poco desarrollada".
-"No hay tradición de trabajo coordinado con organizaciones juveniles o instituciones de juventud."
- "La atención adecuada a adolescentes y jóvenes requiere un enfoque centrado en la persona, que no siempre se implementa en atención primaria".

Como dirían en el mundo de la empresa (y que nadie se rasgue las vestiduras), hay que adaptarse a las necesidades del ciudadano. Pero el enfoque no es crear nuevos modelos asistenciales, ni preparar un modelo tipo crónicos para jóvenes, ni nada parecido. Seguramente aparecerán sociedades científicas que se pedirán este cromo y lo abanderarán para quedarse con su tesoro, pero sería un error para el sistema sanitario. La clave está en el enfoque centrado en la persona, y la actual estructura de un centro de salud es suficiente para atender adecuadamente a la población joven. Quizás solo hagan falta un par de cambios.

Y para acabar, un ejemplo de transformación centrada en la adaptación a otros canales de comunicación. El caso de la iniciativa "aSEXora" es muy llamativo ya que une una función clásica del sistema sanitario, el asesoramiento e información personalizada, con un canal de comunicación novedoso, como es el whatsapp. Así sí...


lunes, 22 de junio de 2015

El final del proyecto llegó...


El gran problema de los proyectos de investigación o proyectos piloto de mejora es... que se acaban. En muchos, los resultados no son los esperados y lógicamente, la fecha final marca el punto de inicio del olvido. Además, es habitual que los estudios con resultados negativos no se publiquen, o si se publican, no suele haber nota de prensa anunciando los resultados. Pero, ¿y si los resultados son positivos? ¿Hay alguien que tome el relevo y se ponga manos a la obra para implantarlo con más centros o más pacientes? 

En ocasiones (afortunadamente), sí ocurre. Pero en otros muchos casos, los proyectos piloto mueren de éxito, y después de la gira triunfal por congresos, revistas, entrevista con foto en algún periódico conocido y charlas en jornadas, acaban siendo "best practices" que curiosamente nunca siguieron adelante. Todos tenemos alguno en mente, ¿verdad? Hay mil motivos para que esto ocurra: 
- El proyecto es bueno pero no encaja en la estrategia del servicio de salud.
- Al gerente (o jefe, o quien sea) no le gusta. O incluso puede haber un caso de "medallitis".
- No hay dinero
- No hay dinero ni recursos
- Ya que es tu proyecto, además de tu trabajo habitual, ponlo tu en marcha.
- Se ha acabado el FIS (o la ayuda que sea), así que se acaba el proyecto.
- No hay dinero.
- Te dicen que sí pero la burocracia, las reuniones, los powerpoint a los jefazos y la falta de tiempo acaban inundando de lodo el proyecto. Y se eterniza. Y se para.
- Es muy buena idea pero queda un año hasta elecciones, así que mejor esperar.
- El proyecto es mío, así que nada de ponerlo en marcha.
- ¿Quien será el jefe del proyecto?

Pero además, hay algo que todo el mundo olvida: los pacientes. Cientos de pacientes monitorizados a diario, que ven como sus indicadores de salud mejoran (en mayor o menor medida) y que a los seis meses vuelven al estado inicial. Esta pregunta se hacen en la web Mobihealthnews tras leer un artículo publicado en JMIR sobre la monitorización a distancia a pacientes con insuficiencia cardiaca. Los resultados en cuanto a mortalidad y hospitalización mejoraban, pero a los 120 días (cuando el proyecto finalizó), los datos de hospitalización volvieron al punto de partida. ¿Estamos jugando con los pacientes? ¿Poniendo un caramelo que después quitamos?

Hay que evaluarlo todo, y ponerlo en marcha después de un análisis riguroso y un estudio de coste-efectividad adecuado. Y si hay algún motivo para no ponerlo en marcha, se dice, se revisa, se mejora, o se aparca, siempre con motivos objetivos. Pero si algo funciona, mejora los procesos o la calidad de vida del paciente, es eficiente, y sin embargo se queda en el cajón... ¿por qué miramos hacia otro lado?

sábado, 20 de junio de 2015

Tanatría: historias del MIR (y algo más)

Gracias a twitter, hemos dado con un corto de terror titulado Tanatría. El argumento es sencillo y llamativo: la primera guardia de un residente en un hospital. Claro, que no es una historia normal, ya que en menos de 15 minutos ocurren algunos sucesos extraños que... Bueno, lo mejor es que os pongáis cómodos.



El corto está dirigido por Sergio Sánchez, guión de Sergio Sánchez y Juan José Hidalgo.

jueves, 18 de junio de 2015

Holacracia: el fin de las jerarquías


Hoy hablamos de holacracia, un sistema radical de organización empresarial que pretende romper moldes burocráticos y estructuras directivas y cambiar los actuales sistemas de dirección. ¿Cómo podríamos definirlo en unas pocas líneas? La holacracia se basa en la ausencia total de cargos, directivos o jerarquías, y en el trabajo en "círculos" en una estructura totalmente plana en un entorno de transparencia radical. Enrique Dans lo define muy bien en esta entrada y en este informe-comic explican los conceptos esenciales.

La holacracia (holacracy si buscáis en Google) pretende aprovechar al máximo el liderazgo y la capacidad emprendedora de cada trabajador, promoviendo el trabajo en pequeños grupos autosuficientes, interconectados y coordinados, sin cargos directivos ni jefes, y basado en la responsabilidad mutua. La organización se centra en las tareas, y requiere un cambio cultural muy importante. ¿Os lo imagináis en el mundo sanitario? Sería muy difícil, pero quizás si podemos aprender determinadas cosas de holacracia para aplicarlas a nuestro entorno.

Los problemas derivados de la estructura organizativa aparecen perfectamente explicados en este gráfico que hemos visto en el blog de la web oficial de Holacracy. Filias y fobias, amistades, problemas del pasado, etc. Al final todo afecta...


¿Y qué ocurre con los puestos de trabajo? En la holacracia, no hay puestos de trabajo sino roles, y los roles se agrupan en "círculos" (término muy de moda). Cada círculo tiene autonomía para crear y ejecutar sus procesos y también para elegir a sus miembros. Y claro, todos podríamos empezar a pensar en los problemas que este tipo de organización en un centro sanitario. El primero surge por la capacidad de elección de los miembros de cada círculo: ¿qué ocurre con las personas a las que nadie elige? De hecho, aplicando este principio a nuestro día a día: si pudieras elegir a las personas de tu equipo, ¿contarías con todas o dejarías a alguna fuera? Una reflexión muy en la línea de esa frase que a veces se escucha: "cuando fulanito no viene a trabajar, todo va mejor".

Otra gran duda procede de la estructura plana, ya que si todos somos iguales y no hay jefes, se acabó la carrera y el desarrollo profesional. Lógicamente, holacracia propone que en un entorno tan ágil y cambiante, en el que los círculos se adaptan rápidamente, esa dinámica motiva al trabajador. Pero, ¿ocurriría eso en la vida real? ¿O todos quieren mejorar profesionalmente? En holacracia, los roles tienen asignados una retribución y es el profesional el que va mejorando y cambiando de rol a rol, pero sin mando ni poder. 

¿Es positivo un cambio de cultura tan radical? ¿Y los valores clásicos de la organización? Este es quizás el gran escollo de holacracia, ya que una cultura tan implantada y asentada, es muy difícil de cambiar a corto y medio plazo. Incluso a largo plazo podríamos decir, y hace falta que los trabajadores se la crean, la asuman y la hagan propia. Algo difícil de imaginar en el mundo sanitario. Además, el hecho de que llegue alguien (el iluminado, como muchos dirían) y empiece a implantar un modelo no jerárquico, ya es una contradicción ya que lo pondrá en marcha mediante el "ordeno y mando". 

Entonces, ¿que podemos aprender de este modelo? Lo primero, reducir la jerarquía, al menos una jerarquía tan marcada como la sanitaria, y promover espacios de trabajo coordinado, con tareas bien definidas y procesos bien diseñados. Además es esencial permitir la participación del profesional en las decisiones del día, aunque haya jefes y mandos, pero no una participación al más puro estilo sindical, nos referimos a algo más operativo, de cara a definir los procesos y mejorarlos. No imponer, sino cocrear. Quizás una jerarquía más ágil o más democrática sería la solución. 

Como todos los modelos radicales, hay mucho escepticismo alrededor, pero incluye algunas ideas interesantes como ya hemos visto. De hecho, reducir la burocracia y la estructura jerárquica del mundo sanitario ya es un buen comienzo. Aunque realmente, eliminar los jefes de golpe suena más bien a una utopia que a algo que vaya a funcionar, pero nos sirve para poner sobre la mesa una gran pregunta: ¿tenemos buenos jefes en el mundo sanitario? Holacracia no va a resolver nuestros problemas, pero ayuda a reflexionar. 

martes, 16 de junio de 2015

Lo siento, nos hemos equivocado


Hoy seremos breves pero intensos, ya que en ocasiones no hace falta escribir veinte párrafos. El culpable es este artículo publicado en Gaceta Sanitaria, y firmado por el Grupo de Investigación en Segundas Víctimas: "Algo no estamos haciendo bien cuando informamos a los/las pacientes tras un evento adverso".

Los autores se preguntaron, antes de iniciar la investigación en la que se basa el artículo: ¿estamos informando adecuadamente a los pacientes cuando ocurre un efecto adverso? Para saber la respuesta, entrevistaron a directivos sanitarios, responsables de seguridad del paciente y a 1340 profesionales, en todos los casos tanto de hospital como de atención primaria. 

¿Y los resultados? Pues son muy evidentes, y nos dejan bastante en evidencia:
- El 27,9% de los directivos y el 35,9% de los profesionales sanitarios manifestaron que en su centro se informaba adecuadamente tras un evento adverso.
- Solo un 7,4% de los directivos señalaron que en su centro existe un protocolo de información en caso de evento adverso.
- Y finalmente, hablemos de formación: un 17,4% de los médicos y un 19,1% de los enfermeros indicaron que habían recibido formación para informar a un paciente tras un evento adverso.

Como curiosidad, el porcentaje de directivos que indicaba que tras un evento adverso se pedían disculpas al paciente, es mucho mayor en atención primaria frente al hospital (54% frente a 11,7%). Una de las barreras para el profesional es el miedo al efecto bumerán: informar al paciente del error para que este, posteriormente, utilice la información en su contra y demande judicialmente al profesional. El artículo propone algunas medidas para reducir ese miedo y también la litigiosidad, como las comisiones de arbitraje o las normas de protección para el profesional que informa (las conocidas como "apology laws" que explica perfectamente este artículo de Medical Economics).

domingo, 14 de junio de 2015

La banda del domingo


Llega otro domingo, el de la resaca política (que ayer fue un día muy intenso en muchos municipios). En breve llegarán otras resacas, y después el verano lo empezará a envolver todo, con el clásico sopor de agosto que transforma un país entero. Rutinas playeras, noches eternas, encuentros inesperados y canciones mágicas, casi como en una comedia romántica algo canalla.

Este resumen marca un punto y coma, ya que vamos a descansar durante dos semanas seguidas. Nos lo hemos ganado, y aunque habrá algún que otro post suelto, durante dos domingos no habrá resumen dominical. Así podréis aprovechar el tiempo de lectura en otras cosas, que cada vez hay más cosas que hacer los domingos.

Nuestro resumen de esta semana viene con fuerza. Aquí tenéis los enlaces que más nos han llamado la atención. Gracias por estar ahí. Empezamos:

Dentro de la publicación Comunidad, que edita Semfyc, se publica un estudio sobre los las características y resultados de la conocida iniciativa de promoción del ejercicio Club del Paseo. ¿Son útiles estas iniciativas?

Llegan cambios en el mundo de la enfermería. Una masa crítica cada vez mayor, nuevos líderes y una posible revolución institucional a la vuelta de la esquina. ¿Y cuál es el papel de las redes sociales? ¿Existe en el mundo sanitario el ciberactivismo? La Comisión Gestora nos lo cuenta en este post.

Hemos hablado algunas veces de la revista Evidencias en pediatría. En este editorial, comentan una recomendación clásica para pacientes con dolor de espalda: la natación. ¿Qué evidencia hay detrás? Nunca viene mal revisar los clásicos. 

No podía faltar la referencia a los wearables en este resumen. Pare que las cosas están cambiando, y en el ámbito de la salud, empiezan a aparecer los primeros ensayos ara comprobar la efectividad y seguridad de estos dispositivos. Lo hemos leído en este artículo de Pharma Voice. Paso a paso...

Hay preguntas que provocan que todo el mundo se ponga a pensar... A veces hay respuesta, a veces no. Salva Casado lanza en su blog una pregunta muy directa: ¿aceptarías una cara y tóxica quimioterapia que solo te prolongue 15 días la vida? 

¿Conoces el sistema sanitario chino? En este magnifico (y duro) reportaje de la revista Der Spiegel (está en inglés) nos muestran su realidad con algunas historias que ponen los pelos de punta. Merece la pena.

Las redes sociales son muy potentes y poderosas, pero son útiles tanto a los que difunden información fiable y basada en la evidencia como a los que prefieren difundir otras cosas (algunas ilegales, así de claro). Esta semana se han publicado dos artículos que son muy útiles para entender que hay detrás de la comunicación de grupos como los antivacunas (en este enlace de El Mundo) y en la promoción de webs favorables a la anorexia y bulimia (que explican en este enlace de Estusanidad). 

Lo más curioso en el tema de las vacunas es que hay profesionales sanitarios en un lado y profesionales en el otro. ¿Y qué piensa el paciente cuando ve que hay dos bandos? En el blog Desde la litera de arriba se hacen precisamente esa pregunta. 

Otra vuelta de tuerca a la salud pública. En el blog de la revista Health Affairs comentan un reciente artículo acerca de la utilidad del gasto en programas de salud pública por parte de los gobiernos. Unas reflexiones necesarias y de las que se aprende mucho.

Luis Arantón firma un interesante artículo sobre prescripción de links y apps para pacientes que publica la revista Enfermería Dermatológica. Incluye ejemplos sobre webs generalistas y otras más específicas de heridas y úlceras. 

Y la música viene de la mano de un grande, que los clásicos siempre están ahí. Aunque en el fondo, son tan actuales como otros que van de modernos. Bruce, siempre Bruce...




Por cierto, la imagen de hoy es de Atlas Green, vía Magdeleine. Ningún derecho reservado.

viernes, 12 de junio de 2015

Los viernes toca #FFpaciente


A Pedro Soriano lo conocimos hace ya unos cuantos años, la proximidad geográfica (el eje Sant Joan-Alicante-Elche) y el hecho de compartir ilusiones tuiteras tuvieron la culpa. Bueno, y unos cuantos amigos en común. Y es que la palabra ilusión define muy bien todo lo que hace Pedro Soriano, ya que incluso cuando decidió irse a Inglaterra, pese a todas las dificultades de vivir lejos y con otro idioma, siguió adelante con todos sus proyectos e iniciativas (como su blog S de Salud o su proyecto Blogs Sanitarios). Para que os hagáis una idea de quien es Pedro, nada como leer esta entrevista que publicamos en julio del año pasado en Saludconcosas.

Su penúltimo proyecto (seguro que ya tiene otro a punto) habla de pacientes en la red: #FFpaciente. Su objetivo es utilizar un hashtag común para "recomendar iniciativas dirigidas por pacientes, destacar tweets o eventos que mejoren la visibilidad de los pacientes como agentes activos en la salud de la Comunidad". Una buena forma de evitar la dispersión de información en la red y recopilar las iniciativas de pacientes para pacientes, ya que generalmente los proyectos institucionales tienen mucha más difusión. 

Por supuesto, la difusión vía twitter con el hashtag #FFpaciente se realizará los viernes, aprovechando la potencia del Follow Friday original. ¿Y qué hacemos con todos los proyectos que se difundan en twitter? Todas las iniciativas se irán recopilando en este formulario de Google y en el blog S de salud. Por cierto, además de usar twitter, cualquier persona puede aportar una nueva iniciativa (blog, web, grupo de facebook, etc.) a través del formulario.

Así que ya sabéis:
1. Seguir el hashtag #FFpaciente y aportar cualquier iniciativa que consideres interesante hecha por pacientes. 
2. Consultar todos los proyectos e iniciativas en el documento de Google.
3. Apoyar la iniciativa, usando su logo, haciendo RT o citándolo en vuestro twitter o blog. Todo sirve.

jueves, 11 de junio de 2015

¿Y si nadie mira los datos?


Uno de los objetivos esenciales de la transparencia en el mundo sanitario es la posibilidad de tomar decisiones adecuadas de centro sanitario o de profesional por parte del ciudadano. Webs como Hospital Compare (en USA), los diferentes observatorios sanitarios que hay en España, o incluso NHS Choices. Pero, ¿se usan esos datos para tomar decisiones?

Según la reciente encuesta Kaiser Health Tracking Poll, solo un 15% de los encuestados señala que consulta información sobre calidad de profesionales, centros sanitarios o planes de salud. Pero curiosamente, un 6% utilizan dicha información.


Sin embargo, tal y como señala este reciente artículo publicado en Health Economics, los pacientes con infarto agudo de miocardio elegían más a menudo hospitales con mejores ratios de calidad según las bases de datos públicas. Y todo ello, pese a los resultados de la encuesta de Kaiser. Entonces, ¿podemos usar esa encuesta como excusa para no publicar datos de calidad? Nooooooooo...

El cambio es lento pero seguro, y los pacientes que buscan, comparan y eligen al mejor, cada vez son más. Otra cosa es el concepto "elegir al mejor", pero al menos que nuestra parte, la de publicar los datos, que sean fiables, y que no escondamos nada, se cumpla. Los ciudadanos ya acudirán...

Nota: la imagen es de janholmquist, vía Flickr. Algunos derechos reservados.

martes, 9 de junio de 2015

Ganchillo basado en la evidencia: la prescripción social


Algo falla... Ya casi hemos asumido como un mantra que la mayor parte de los determinantes de la salud son sociales o dependen de nuestro entorno, y que el sistema sanitario solo contribuye en un 20% a la salud de la población. Sin embargo, la mayor parte de nuestras intervenciones como organización y como profesionales son puramente sanitarias. Ojo, no dudamos de su utilidad y de qué funcionan en los momentos más agudos de una patología, pero hace falta algo más.

Revisando la prensa nos tropezamos con esta noticia de la BBC: "Why the NHS could soon prescribe home improvements and knitting". El texto resume las nuevas tendencias en materia de salud comunitaria, centradas en promover actividades sociales como el ganchillo, la pesca o los paseos colectivos, o las mejoras estructurales como los arreglos de la vivienda del paciente. Dado que en este último tema (vivienda), entran en juego diversos organismos la estrategia debe ser mixta para obtener planes del tipo Healthy Homes Programme que han lanzado en Liverpool. Pero, ¿y eso del ganchillo o la pesca?


Lo llaman "prescripción social" y una de sus biblias es un informe del año 2013 de Nesta titulado "More than medicine". En dicho informe señalan la importancia de la prescripción social, entendida como el proceso colaborativo por el que los profesionales sanitarios derivan a sus pacientes a servicios comunitarios y de apoyo de todo tipo. Y todo con el objetivo de mejorar las relaciones sociales de las personas y evitar soledad, problemas emocionales, depresión, etc. Pero, ¿funciona realmente todo esto o de nuevo caemos en la trampa del agua con azúcar?

Hay varios estudios, como "The Benefits of Knitting for Personal and Social Wellbeing in Adulthood: Findings from an International Survey" (publicado en British Journal of Occupational Therapy) o "Social prescribing in general practice: adding meaning to medicine" (British Journal of General Practice). El primero concluye señalando que el ganchillo y el punto tienen efectos positivos de tipo psicológico y emocional que pueden contribuir al bienestar y a la mejora de la calidad de vida. De hecho, la parte social es una de las claves, y es la que diferencia la prescripción de ejercicio (sin más) o la prescripción de un club de paseo (en el blog de PAPPS lo resumen muy bien).


En Inglaterra ya llevan un tiempo con una estrategia de promoción de este tipo de actividades, y otras muchas. Lógicamente no han descubierto la rueda, ya que todos conocemos ejemplos locales similares, como talleres de cocina, paseos colectivos o incluso las actividades que organizaba el Proyecto Fresneda. Pero la gran diferencia es que en Inglaterra, las actividades no las organiza cada centro de salud sino que es posible conocer las actividades que promueven otras entidades, ONG o incluso los ayuntamientos. De esta forma, es posible conocer el catálogo de actividades y elegir la más adecuada para nuestro paciente.

¿Y qué debería ser lo primero? Empezar a planificar una integración entre servicios sociales y sanitarios, al menos en cuanto a sistemas de información se refiere. Además, hay que pensar que los servicios sociales no solo van dirigidos a las personas con problemas muy graves, ya que pueden proporcionar ayuda a todo tipo de personas. ¿Existe algún catálogo de actividades de este tipo en tu entorno? ¿Sería interesante integrarlo en la historia clínica electrónica? ¿Como profesional has acudido alguna vez a un taller de cocina o a un grupo de pesca? La comunitaria también era esto...

Muchos se habrán sorprendido al hablar del ganchillo, o quizás no. Por si queréis profundizar algo más en la parte social que existe detrás de esta actividad, os recomendamos dos enlaces:
- Stinchlinks. Una web sobre el ganchillo y el punto como herramientas de mejora de la salud.
- Ravelry. La red social de ganchillo, con patrones, grupos, cursos, consejos, etc.

Nota: el próximo viernes 12 de junio en el marco del congreso de la Semfyc que se celebra en Gijón hay programada una mesa redonda sobre prescripción de recursos de la comunidad (PACAP), con algunas de las experiencias de prescripción social más interesantes de España. Gracias a Rafa Cofiño por avisar :)

domingo, 7 de junio de 2015

Veinte mil blogs de resumen submarino


Hay canciones que tiene su tiempo, y otras que parecen eternas, con una letra que nunca pasa de moda. El viernes, en el marco del Festival de les Arts (Valencia), un grupo se atrevió a cantar una versión de "Bandera blanca", una mítica canción del gran Franco Battiato. Pero no vamos a analizar la canción, solo os invitamos a que le deis al Play en el vídeo que hemos puesto al final del post.

Indiferencia, arenas movedizas, falso carisma... y todo en un tiempo que ya huele a cambio. Podríamos aplicarlo a la situación política en muchas comunidades autónomas o ayuntamientos, o incluso en corporaciones profesionales. En unas semanas todo será diferente, o quizás en el fondo no tanto (Lampedusa ahora estaría sonriendo). 

Aquí tenéis el resumen de esta semana. Empezamos:

Empezamos con el caso de difteria en Barcelona, que ha sido uno de los temas de la semana. Entre toda la información que hay por las redes sociales, hemos elegido dos enlaces fiables y que aportan dos visiones complementarias. El primer post ofrece datos de interés sobre el caso, sobre la difteria y sobre la importancia de la vacuna (de hecho hay algunas referencias a los movimientos antivacunas). Lo publican en Hipertextual. La otra perspectiva que hemos elegido la firma Amalia Arce, pediatra y con mucho sentido común, que aporta la visión de atender niños cada día (bueno, niños y padres claro). Este es su post.

Y por cierto,  para saber algo más del mundo de los antivacunas, de sus razones y los bulos que lanzan y defienden, no os podéis perder este artículo publicado en El País. ¿De donde sale este tipo de movimientos? ¿Tienen alguna base científica? Por si os queda alguna duda, JM Mulet también se lanza a hablar de antivacunas e incluso a debatir con ellos. Además, en Docencia Rafalafena hablan de evidencia científica y superioridad moral, una reflexión necesaria en estos temas tan polémicos e importantes.

Ah, y para acabar con el tema de moda. Ana de Pablo ha escrito uno de sus apasionantes artículos sobre historia de la medicina, dedicado a Emil von Behring, descubridor de la cura contra la difteria. ¿Qué pensaría hoy el buen Emil sobre los antivacunas?

Saltamos de la difteria al ébola. La revista The Lancet Respiratory Medicine ha publicado un artículo sobre el tratamiento y los cuidados que recibió la paciente afectada por ébola Teresa Romero. Los autores son profesionales sanitarios del Hospital Carlos III. El título del artículo: "Acute respiratory distress syndrome after convalescent plasma use: treatment of a patient with Ebola virus disease contracted in Madrid, Spain".

Y cuando alguna noticia sanitaria protagoniza los medios, es habitual que nuestros blogs de cabecera hablen de salud. Y quizás por eso, en Politikon dedican una entrada a hablar de la evolución histórica de los datos de mortalidad y supervivencia en diversos países. Merece la pena su lectura.

Hace unos días se celebraron las Jornadas Nacionales de Humanización. En la web del proyecto Hu-Ci se han colgado en formato pdf todas las charlas, para los que no pudisteis asistir a las Jornadas. 

Adolescentes, salud e internet son una mezcla explosiva. La Northwestern University ha publicado los resultados de una encuesta titulada "Teens, health and technology". Además, en el New York Times han publicado unas líneas reflexionando sobre las conclusiones que presenta la citada encuesta. ¿Confianza a primera vista o selección crítica de fuentes?

Aportar algo de luz científica al mundo de las apps es necesario, y si se trata de un trabajo riguroso mucho mejor. Hace unos meses, se lanzó el indicador de confianza en apps de salud "ISYScore". Para conocer algo más de este indicador, en la web Salud Conectada entrevistan a Inma Grau, que nos cuenta la metodología utilizada para su elaboración. 

Algo falla cuando hablamos de internet y salud, sobre todo si se trata de organizaciones sanitarias. En la web Cuidando.es se plantean si el avance que se ha producido es real o no. ¿Hay proyectos serios y estrategias globales? ¿Hay difusión y formación?

Desgraciadamente muchos de los productos de nutrición que se anuncian en la tele que casi rozan el milagro van avalados por la imagen de algún famoso. De hecho, el objetivo es asociar al famoso con el producto en cuestión. Pero, tal y como se preguntan en el blog Scientia, ¿son responsables los famosos de la publicidad que hacen?

La confidencialidad sigue siendo un tema crucial, que no podemos dejar de lado. Salva Casado comenta en su blog los resultados de un reciente estudio realizado en España sobre determinadas prácticas inapropiadas que pueden vulnerar la legislación sobre protección de datos. 

Ahora sí, el momento de la bandera blanca en el puerto. Feliz domingo para tod@s.

miércoles, 3 de junio de 2015

Me gusta la pantalla, pero prefiero tu voz



En el mundo de la seguridad del paciente, una de las principales herramientas de mejora es la comunicación. Profesionales, pacientes, cuidadores, familiares... todos entran en esta palabra que lo engloba todo y que quizás, por abarcar tanto, encontrar el hueco para mejorar sea tan difícil. Tal vez porque siempre estamos comunicando, a veces bien y otras muy mal.

Los avances tecnológicos están, lentamente, cambiando el ecosistema en el que se produce día a día la atención al paciente, tanto en atención primaria como en los hospitales o a domicilio. Y al final, ese cambio que afecta a dos elementos como la información y la comunicación, acaba pasando factura hasta nuestra completa adaptación. Un buen ejemplo es la historia clínica electrónica, y seguramente muchos pensarán en como este nuevo "artefacto" ha modificado los patrones de comunicación entre el paciente y el profesional, dado que ahora hay que atender a una pantalla que en ocasiones se interpone entre ambos. Hay muchos estudios que han analizado esta circunstancia, y que indican que un tercio del tiempo dedicado a la consulta presencial se utiliza para mirar la pantalla.

Pero hay mucho más, y esta vez afecta a la comunicación entre profesionales. En un estudio publicado en 2014 por BMJ Quality Safety ("We need to talk: an observational study of the impact of electronic medical record implementation on hospital communication") y escrito por varios investigadores de la University of South Florida, se centraron en estudiar si la incorporación de la historia electrónica en el ámbito hospitalario afecta a la comunicación entre médicos y profesionales de enfermería. Los antecedentes no eran muy buenos ya que existen algunos problemas cuando se trata de hablar de planes de cuidado y de pacientes, como señala este estudio de 2010.

Las conclusiones del artículo de 2014 indican que la puesta en marcha de la historia clínica electrónica ha provocado una reducción de la comunicación cara a cara (presencial) entre profesionales sanitarios. Curiosamente, esa reducción implicó una reducción de la comprensión del plan de cuidados para médicos y enfermería. Es decir, menos comunicación y de peor calidad. 

Pero pese a que el túnel de la comunicación parece oscuro, hay luz al final... Este artículo del año 2013 en unidades de cuidados intensivos, mostró un empeoramiento en la comunicación en el corto plazo, pero cuando transcurrió un año desde la implementación de la historia informatizada, la comunicación volvió a los niveles previos a la misma. Así que será cuestión de esperar y confiar, y formar, y acompañar, y mejorar la cultura, y pese a todo, seguir recordando que la comunicación interdisciplinar es esencial para que el trabajo en equipo no sea una simple expresión que queda muy bien.

Nota 1: habrá que recuperar el Mírame Diferénciate, pero cambiando los términos: Hablemos sin miedo.
Nota 2: si alguien está interesado en aprender algo más sobre comunicación interprofesional, os recomendamos el curso de Coursera "Collaboration and Communication in Healthcare: Interprofessional Practice".

lunes, 1 de junio de 2015

Transparencia y producto sanitario: el reciente caso de las prótesis


En octubre de 2014 publicamos un post sobre transparencia y tecnología sanitaria, hablando de lo oscuro que es el mundo de la regulación de los productos sanitarios como stents, prótesis, etc. Y es que, aunque los fabricantes cumplan la normativa, las autoridades sanitarias no publican ninguna información. En aquel post pusimos un ejemplo real buscando un modelo concreto de stent y los resultados eran muy llamativos.




Pero ahora, en plena primavera electoral, salta a los medios una noticia: una empresa española (Traiber) vendía prótesis caducadas o sin registro oficial. Los dos casos más llamativos de la venta de prótesis sin autorización de esta empresa eran estos:
1. La empresa pide autorización comunitaria para unas prótesis y la obtiene. La autorización vence y aunque intentan renovarla, no cumplen los requisitos de calidad. ¿Qué hace Traiber? Lo intenta con otra agencia de evaluación (los llamados Notified Bodies) que valida algunos modelos pero otros los vuelve a echar para atrás. En los productos que la nueva agencia no autoriza, les pone un sello falso y siguen con la venta.
2. En productos que nunca han tenido autorización de venta, directamente les coloca el sello con el marcado CE y los vende.

¿Podría la transparencia haber ayudado a evitar este tipo de problemas? Sin lugar a dudas, sí. Primero hablemos de las agencias de evaluación (Notified Bodies, de ahora en adelante NB), que suelen ser empresas privadas radicadas en cualquier país de la UE. La normativa de evaluación de productos sanitarios debe aplicarse de forma homogénea en todo el territorio comunitario, pero no siempre es así. De hecho, con tantas empresas evaluadoras diferentes, es lógico pensar que habrá NB más estrictas y menos. Para evitar este problema, la normativa prohibe que cuando un NB deniega la autorización a un producto, se tramite por la empresa en otro NB. Sin embargo, dado que no existe un registro central de autorizaciones, y no hay obligación de notificarlas, nadie impide que la empresa fabricante se salte esta norma y pruebe suerte con otro NB.

Es decir, si estas agencias tuvieran a su disposición un registro central para consultar si un producto ya ha sido informado negativamente, podrían cumplir la normativa sin problema. Pero como no existe, salvo que la empresa lo diga, la agencia (NB) pensará que se trata de la primera revisión del producto en cuestión.

Pero hay algo mucho más llamativo y vergonzoso: la ausencia de un registro público. Mientras la FDA publica las autorizaciones de uso de todo producto sanitario en su web, en el ámbito comunitario no hay absolutamente nada. Si con un medicamento podemos consultar, a través de su nombre o su código nacional, todo lo relacionado con su autorización para Europa o España, en el caso de los productos sanitarios no lo podemos saber. Y así, si en alguno de los hospitales afectados hubieran sospechado algo de las prótesis, no podrían haber confirmado si estaban correctamente autorizadas o no, porque NO EXISTEN registros públicos.

Hay bastantes voces que piden cambiar este sistema regulatorio (como la European Society of Cardiology), hacerlo más transparente, y permitir la consulta pública de autorizaciones para el público general y para las agencias de evaluación (NB). De hecho, se han publicado numerosos artículos muy críticos que piden un cambio en el sistema y alertan del riesgo para la salud del ciudadano. En este artículo del BMJ, uno de los directivos de la FDA señala que: "By publishing device safety and effectiveness information, experts, industry and the public can do their own analysis. In fact, it keeps the FDA in check. Device problems have been highlighted to us by other people going through the reports and drawing our attention to an issue".

Además, hay mucha preocupación sobre las diferencias entre la FDA y la UE a la hora de aprobar o rechazar, ya que hay productos rechazados en Estados Unidos que pasan sin problema el filtro comunitario. O incluso productos aprobados en ambos sitios, con varas de medir muy diferentes, como contaba este artículo del NEJM que pone como ejemplo un sistema de protección distal para intervenciones coronarias, que fue autorizado en la FDA en base a un estudio con 800 pacientes, y en Europa su autorización se basó en un estudio con 22 pacientes. 

Algo debe cambiar en el mundo de los productos sanitarios, y debe ser pronto. Si queréis saber algo más sobre el sistema de autorización y los problemas que implica en Europa, podéis leer este artículo de Carlos Campillo en Nada es Gratis.