martes, 12 de abril de 2016

Theranos: Cuando la innovación biomédica es ajena a la literatura científica

¿Sabes qué es Theranos? ¿Se pueden obtener resultados fiables de una simple punción en el dedo? Hoy contamos con un invitado que sabe mucho de esto: Enrique Rodríguez-Borja, especialista en análisis clínicos en el Hospital Clínico Universitario de Valencia. Gracias por aclarar un poco todo lo que rodea a esta empresa y su actividad.


La historia de la compañía privada norteamericana Theranos sería digna de una superproducción de Hollywood, sino fuera porqué si se cumplen los presagios, está plagada de falacias, medias verdades y posibles implicaciones sanitarias graves. Para los lectores no familiarizados con el mundo del diagnóstico in vitro (DIV), Theranos es una compañía biotecnológica que hace un par años lanza un nuevo sistema de análisis bioquímico sanguíneo llamado Edison con el que puede determinar un centenar de magnitudes biológicas en apenas unas gotas de sangre (microlitros) obtenidas por punción en el dedo.



A priori el concepto es ciertamente revolucionario en el sector. Evitar la punción venosa (a la que algunos pacientes sienten pavor) y la extracción de varias decenas de mililitros de sangre y sobre todo el poder analizar en tan poca cantidad de muestra hasta un centenar de parámetros bioquímicos es una auténtica proeza que persiguen las empresas del DIV desde siempre. Theranos da que hablar en aquel momento y con razón y su CEO y creadora, Elizabeth Holmes, una estudiante de Stanford de 32 años se convierte en una auténtica celebridad en revistas como Forbes, Fortune o The Wall Street Journal al mismo nivel que el creador de Facebook. La empresa alcanza un valor de 9 billones (americanos) de dólares en el último año. Solo hay un pero. No hay nada publicado en la literatura científica acerca de todos estos hallazgos y ni un solo estudio comparativo con los métodos clásicos y/o materiales de referencia.

Algunos investigadores biomédicos denuncian tímidamente esta situación pues no entienden como una empresa de estas características no haya sometido sus descubrimientos a una evaluación peer-review en cualquiera de las publicaciones más relevantes del ramo. Pero el “bluf” sigue creciendo y Theranos alcanza un acuerdo con la cadena de farmacias Walgreens para ofrecer sus análisis sanguíneos directamente al consumidor. Es importante reseñar que las farmacias operarían como centros de tomas de muestras y que estas serían enviadas a los dos laboratorios de Theranos en EE.UU. (California y Arizona) de nuevo en un absolutismo secretismo acerca de la metodología empleada. Nota: De la plataforma Edison no hay foto alguna en Internet. Secreto comercial.

En octubre de 2015, declaraciones de ex-empleados revelan que Theranos utiliza parcialmente tecnología de otras empresas rivales como Siemens para analizar sus muestras y, lo que es más grave, denuncian los serios problemas de exactitud del dispositivo Edison que solo se emplea en un rango limitado de magnitudes (una veintena) de las 200 ofertadas inicialmente. Obviamente, para emplear otra tecnología es preciso tener un volumen de muestra suficiente por lo que el fantasma de la “dilución de la muestra original” siembra dudas sobre la precisión de las medidas realizadas. ¿Cómo mide lo dice que mide Theranos? También ese mes de octubre, la FDA prohibe el uso de la plataforma Edison en el DIV. En realidad la FDA solo había autorizado originalmente el uso a un único test (una serología IgG del Herpesvirus-1)…no a los 200 que ofrecía en su catálogo. Walgreens cancela su colaboración con Theranos y con ello un preacuerdo de 350 millones de dólares. Y cada vez afloran más y más ejemplos de pacientes que denuncian una importante inexactitud entre los resultados obtenidos por Theranos y los obtenidos por Laboratorios convencionales.

La puntilla llega en enero de este mismo año, cuando el “Centers for Medicare and Medicaid Services” (agencia gubernamental norteamericana pública), tras inspección previa del Laboratorio de California, declara que este constituye un “peligro inmediato a la seguridad del paciente”. Los detalles de las infracciones no han sido desvelados oficialmente pero filtraciones apuntan a importantes fallos en el control de calidad de las pruebas analizadas y que implican a tests tan relevantes como el tiempo de protrombina en pacientes anticoagulados, fallos en los protocolos de punción (la punción digital si no se realiza con la suficiente profundidad puede estar altamente contaminada con fluido intersticial y no ser representativa de la sangre venosa), fallos en almacenamiento, personal no cualificado en el área analítica y fallos en la comunicación de valores o resultados críticos. Theranos tira algunos balones fuera, paga las multas y en varios comunicados apuntan a que están mejorando sus “defectillos”.

Hace unos días, el 31 de Marzo de 2016, The Journal of Clinical Investigation publicaba el primer trabajo comparativo de Theranos vs. otros laboratorios “clásicos”. Ni que decir tiene que Theranos NO ha autorizado este estudio. Las conclusiones son demoledoras: 1) Las magnitudes medidas en Theranos están fuera de rango de normalidad 1,6 veces más que dos laboratorios “clásicos”; de 22 magnitudes, 15 (68%) muestran una variabilidad interlaboratorios significativa; y 3) Tan solo en el perfil lipídico (colesterol total, HDL y LDL) se observan discrepancias entre el 7 y el 13%, donde Theranos infraestima los valores de los pacientes con las consecuencias que ello puede comportar.


Estimation of laboratory test bias for cholesterol measurements. 
Bias estimated calculated using the Passing-Bablok regression (17). Blue line represents the bias across a range of values, and the shaded regions depict the 95% CI. Comparisons show the bias between 2 services. (A) Bias between Theranos low-volume results when LabCorp is the reference. (B) Bias between LabCorp and Quest.

A la espera de que la compañía haga público (tal y como prometió hace unos meses) los resultados de un supuesto estudio comparativo que llevó a cabo con el Cleveland Clinic Hospital, esta es la situación de una empresa, Theranos, que basa su espectacular éxito en acaparar inversores, poblar su Consejo de empresa de figuras de alto perfil provenientes del mundo militar o diplomático – Henry Kissinger entre ellos – pero no del sector médico, publicitarse en los medios de comunicación pero por otro lado especular desde el punto de vista meramente científico negándose a participar en estudios comparativos. Sin validaciones independientes, toda la supuesta robustez y calidad de su tecnología siempre será puesta en entredicho. Pero lo que es peor, y de esto se ha hablado poco, Theranos ha promovido que sea el propio consumidor el que solicite sus análisis y los interprete con los daños que esto puede llegar a causar.

¿Puede el mundo de la innovación biomédica vivir ajeno al mundo científico? Parece que no. 

Enrique Rodríguez-Borja 
Facultativo Análisis Clínicos 
Hospital Clínico Universitario de Valencia.

2 comentarios:

  1. Buenos días
    Quien como yo haya tenido un bebé al que han tenido que hacer un análisis de sangre, verá con enorme ilusión la posibilidad de hacer esas determinaciones con una pequeña gota del dedo.
    De los peros que planteas, frente a la disparidad de resultados frente a las muestras de sangre venosa podríamos decir que tampoco la temperatura rectal concuerda con la axilar, ni los resultados en sangre venosa con los de arterial. Quizás todo se solventara si se pudieran definir unos "valores Theranos" igual que hay valores en sangre venosa, arterial o capilar.
    A lo mejor no tienen la precisión de los de muestras venosas, pero la facilidad de obtención y conocer la equiparación de valores factible compensa. Como ocurre con la temperatura corporal.
    Que los consumidores se hagan e interpreten sus análisis de sangre lo veo tan absurdo como lo que hacen con otros parámetros fisiológicos y sus wearables. http://susannahfox.com/2013/07/06/osasuna-salud-health-2-0/
    Dicho con otras palabras ¿Por qué nos parece muy bien que gente sana conozca y registre su tensión arterial o sus pulsaciones y muy mal que cuantifiquen su colesterol? ¿Que conozca su frecuencia cardíaca máxima teórica para no sobrepasarla y que no sepa si sobrepasa su límite de colesterol? No veo sentido a ninguna de las dos cosas.
    Lo que me parece más grave es que no tengan médicos en su consejo, pero tal vez estén en otros puestos o funciones más útiles.
    Saludos
    Blanca Usoz

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  2. Theranos sería algo así como el vitaldent de los analistas (en USA no sé, pero en España seguro que triunfará)

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