jueves, 31 de marzo de 2016

El paciente no tiene quien le escriba


La participación del paciente es esencial para la mejora de la práctica asistencial y para ofrecer mejores servicios. Sin embargo, ¿cómo podemos recoger adecuadamente su opinión? Tenemos encuestas, comisiones de participación, reuniones periódicas con asociaciones y colectivos... pero no hay evidencia acerca de cual es la mejor opción.

En el ámbito del NHS, en 2011 decidieron impulsar la creación de grupos de participación de pacientes (PPG) en cada consulta de atención primaria. Así que prepararon guías para crear estos grupos, permitieron la creación de grupos virtuales y, para conseguir una gran participación de los profesionales, se pusieron en marcha una serie de incentivos financieros. Desde 2011 hasta 2014, el NHS pagaba anualmente por cada paciente incluido en el grupo un importe máximo de 1'10 libras. En 2014, decidieron reducir dicho importe a 33p por paciente. Con semejante dinero en juego, ocurrió lo esperado: más del 80% de las consultas tenía su propio grupo.

Según cuentan en este artículo publicado por el BMJ (el tema incluso se trata en un editorial), entre 2011 y 2013 se pagaron 80 millones de libras a los profesionales por mantener y apoyar estos grupos. Sin embargo, no existe ningún tipo de análisis sobre los resultados obtenidos con dicho objetivo y dicha incentivación. A partir de 2015 se modificó el contrato programa del NHS con cada consulta y ahora es obligatorio que en cada una exista su propio grupo de participación de pacientes (así que 100% de éxito).

El siguiente paso será preguntarse si, con tantos grupos en marcha, hay alguien escuchando, anotando y sacando conclusiones de todo lo que opinan y proponen los pacientes. La participación es mucho más que esto... Quizás en el NHS dieron el primer paso (crear las estructuras) pero ¿cual es el resultado? Si pagamos por tener grupos de participación, se crearán cientos (o miles), pero debemos pensar que hacer después.

lunes, 28 de marzo de 2016

ResearchKit y CareKit: Apple coge carrerilla



Tardó mucho en dar el salto de verdad, evitando unirse a experimentos de historia clínica personal como Microsoft Health Vault o Google Health, pero ahora Apple está demostrando que sabe ir por delante también en el mundo de la salud. Si hace un año lanzó Research Kit, la novedad de 2016 se llama CareKit y realmente promete mucho.

Por si alguien no lo recuerda, ResearchKit es un entorno de software abierto para que cualquier profesional desarrolle apps dirigidas a la investigación de enfermedades, tratamientos, etc. Toda la información técnica aparece en la web researchkit.org e incluye enlaces a toda la documentación que está ubicada en GitHub



Entre los proyectos lanzados con ResearchKit, cabe destacar Parkinson mpower es una app para el seguimiento de síntomas de la enfermedad de Parkinson. Si bien el estudio completo incluye a 33000 participantes, la app realizada gracias a ResearchKit reclutó a 9000 personas (en este artículo de Hipertextual lo explican muy bien). Otro ejemplo es Autism and beyond, un proyecto de la Universidad de Duke para conocer el comportamiento y las emociones de los niños con autismo ante vídeos. Finalmente, otros proyectos interesante es EpiWatch, dirigido a personas con epilepsia y así hacer un seguimiento de sus síntomas, medicación, etc. e intentar prevenir los ataques, o GlucoSuccess para analizar el comportamiento y hábitos de salud de personas con diabetes.

Lo nuevo de Apple, presentado hace unos días, es CareKit. Esta vez el objetivo final no es investigar sino mejorar la salud de los ciudadanos y para ello Apple ha lanzado un entorno de programación basado en software libre para que los desarrolladores puedan crear apps para ayudar a las personas a gestionar sus propias dolencias y enfermedades. De momento se han preparado 4 módulos:
CareCard: permite realizar un seguimiento individual de los planes de cuidados y las recomendaciones, tales como ejercicio, medicación, etc.
Symptom and measurement tracker: para el registro de variables como temperatura, fatiga, dolor, etc. Para ello, se pueden usar algunos wearables o directamente mediante el registro manual en la app.
Insight Dashboard: seguimiento global de nuestro día a día, uniendo síntomas y acciones.
Connect: herramientas de comunicación e intercambio de información entre profesionales, familiares y pacientes.

Lo más llamativo es que CareKit no es una colección de apps de Apple, sino un entorno de programación para que los desarrolladores realicen sus propias apps. Así, tenemos por ejemplo aplicaciones para ayudar en el postoperatorio:

Nadie habría pensado que Apple se lanzaría al software abierto, pero en el campo de la salud lo ha hecho del todo. Primero facilitando la creación de apps para proyectos de investigación y ensayos clínicos con ResearchKit y ahora, con CareKit, promoviendo la creación de apps útiles y efectivas para ayudar al paciente y al profesional. ¿Conseguirá Apple que las apps sanitarias se basen en sus módulos? ¿Será el principio del fin de las apps sin calidad o que no funcionan? ¿O facilitarán tanto su desarrollo que tendremos un incremento inasumible de apps?

En breve lo sabremos, ya que CareKit aún no está en abierto (solo en pruebas). Pero conviene echar un vistazo a todo lo que nos cuentan en WiredWizmodo o en la presentación de Jeff Williams en el tradicional evento de Apple:

domingo, 27 de marzo de 2016

El resumen apasionado de la blogosfera


Hoy el resumen es breve y además telegráfico, para que nadie pierda el tiempo con la blogosfera y se dedique a disfrutar del domingo. Empezamos con nuestros enlaces favoritos de esta semana tan llena de pasión.

El de la innovación. ¿Conoces el "design thinking"? En España ya hay algunas iniciativas para aplicarlo en el ámbito sanitario, y tienen muy buena pinta.

El de las apps. Se habla mucho de regulación de aplicaciones móviles pero salvo la norma aprobada por la FDA, poco más se ha comentado. Por eso nos ha encantado el resumen que hacen en el blog de Nuevas Tecnologías Somamfyc sobre normas inglesas y de ámbito comunitario.

El de las redes sociales. Y no hablamos de web 2.0, nos referimos a la colaboración científica entre autores de artículos sobre hepatitis C. En el blog Social Physics han elaborado una visualización muy impactante de las relaciones de autoría. 

El del hackeo. Y también el del aprendizaje, ya que a finales de mayo se celebra en Bilbao un encuentro bajo el lema "Hacking Chronic Disease" organizado por el MIT y la Fundación MVision.

El del big data. Podéis elegir entre un artículo que publica El País sobre la reutilización de datos de salud para mejorar la atención sanitaria o una entrada muy friki de TLife sobre el uso masivo de datos que se haría en la Estrella de la Muerte.

El de las vacunas. Pues resulta que el famoso Wakefield ha dirigido una película llamada "Vaxxed: from cover-up to catastrophe" que se va a proyectar en el Tribeca Film Festival. ¿Y cual es el argumento de la película? Como era de esperar, habla de vacunas y autismo. 

El de los alimentos sanos. Cuentan en Independent que según un reciente estudio los alimentos bajos en grasas o "light" no son tan sanos como parecen.

El de la tecnología. La última moda es el grafeno, ¿os suena? Por ejemplo, ya se habla de su utilidad en personas con diabetes ya que está probando un parche de grafeno que sirve para medir el nivel de azúcar y en su caso administrar el tratamiento que sea preciso.

Y acabamos con música, como no... Feliz día a todos.

domingo, 20 de marzo de 2016

Ese resumen que viene de Bonanza


Entre las fallas (ya sabéis que este blog tiene raíces valencianas) y el parón de la semana santa, tenemos un domingo que se merece su ratito de gloria. O al menos su resumen, que como decía el gran Chiquito, viene de Bonanza. 

Hemos recopilado enlaces muy interesantes, hablamos un poco de todo, y creemos que tendréis compañía para ese momento del café que algunxs pasáis leyendo el blog. Así que, nos dejamos de palabras vacías, y empezamos con el resumen de esta semana de caloret. Gracias a todos. Aquí tenéis nuestra selección semanal:

Imagina que un tren pasara por la planta de medicina interna. ¿Afectaría ese ruido al bienestar de los pacientes? La respuesta es lógica... Por eso, el proyecto #FFpaciente ha lanzado una iniciativa para recordar que es necesario reducir la contaminación acústica, aprovechando que el próximo 27 de abril se celebra el Día Mundial contra el Ruido. 

Virginio Gallardo nos recuerda que la gestión del cambio no es tan fácil como parece. Antes de aprender nuevas herramientas de cambio, quizás sea el momento de desaprender muchas de las cosas que nos enseñaron durante años. ¿Preparado?

Justo hace unos días, en el tweetup #conversalud se habló de los nuevos entornos de comunicación para el intercambio de conocimiento. Además de los ya clásicos facebook, Twitter o Google+, se comentó el creciente papel de apps como Whatsapp o Telegram. La duda es: ¿podemos utilizar estas herramientas para crear una comunidad? David Álvarez nos cuenta en su blog e-aprendizaje como es posible generar una comunidad virtual usando Telegram. 

Impresionante e imprescindible el reportaje que han publicado esta semana en Vox.com sobre errores sanitarios. Casos reales, estadísticas, entrevistas... Merece la pena su lectura.

Esta semana hemos hablado en el blog sobre enfermería y cargos directivos, a raíz de una sentencia bastante llamativa. Fernando Campaña escribe una entrada sobre el origen de todos estos problemas, y se pregunta en voz alta si fue primero el huevo o la gallina. 

En octubre de 2015 la revista Nature publicaba una columna de opinión sobre las terapias alternativas. El argumento de la autora es que, pese a que no exista evidencia científica, es posible aprovechar el efecto positivo que tiene mediante el placebo. En una época de rechazo total a estas terapias ante su nula base científica, ¿es ético promover su uso aunque sea para utilizar dicho efecto placebo? En este artículo de Sinc se plantean esta y otras preguntas. 

Dejar de hacer, desprescribir... Hay muchas recomendaciones publicadas, muchos artículos recordando lo que se hace y no aporta nada. ¿Y qué hacen los profesionales? ¿Cambian su forma de trabajar? A partir de un estudio publicado en JAMA que demuestra que el cambio es modesto (casi nulo), Rafa Bravo reflexiona sobre el tema en su blog Primum non Nocere.

Ya hemos visto varios debates en Twitter del mismo tipo: ¿por qué la calidad de la enseñanza de las academias MIR es mejor que la de las facultades de medicina? ¿Debe la Universidad replantearse si están haciendo las cosas bien? En el blog Medicina y Utopía revisan lo bueno y lo malo de las academias MIR. 

Cuando todo son apps y telemedicina (o al menos eso nos venden), aun quedan nostálgicos que creen que la atención presencial es necesaria. En este artículo de Los Angeles Times hablan de empresas que ofrecen servicios sanitarios a domicilio, usando para ello una app a través de la cual se tramitan los avisos de los clientes/pacientes. Pero siendo Estados Unidos, la pregunta es obvia: ¿encarece eso el servicio? ¿merece la pena?

¿Quien no ha intentado poner en marcha un proyecto digital en los últimos años? En este post publicado en el blog de London School of Economics dan algunos consejos para no malgastar nuestro dinero en proyectos que no sabemos (o podemos) difundir. 

Música de domingo, para pasear por la playa, sin rumbo... Como se nota que llega la primavera.

martes, 15 de marzo de 2016

(in)competencia: ¿cuestión de huevos... o de gallinas?


Cuando las bases del modelo de gestión y de recursos humanos son endebles o no están claras, la interpretación de la realidad se lleva a cabo con sentencias judiciales y pasa lo que pasa. Y estos días, las noticias sobre falta de competencia de la enfermería para dirigir unidades, están poniendo sobre la mesa estos problemas graves.

En Andalucía, las convocatorias para director de Unidad de Gestión Clínica (UGC) permiten que puedan participar para acceder a dicho puesto tanto los médicos como las enfermeras. ¿Y qué está pasando? Pues que algunos sindicatos están reclamando ante los tribunales estas convocatorias. La última sentencia, del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 6 de Sevilla, se refiere a la cobertura del puesto de Director de UGC de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Reina Sofía. La sentencia tiene algunas perlas que merece la pena comentar, y que además nos deberían hacer reflexionar un poco. O un mucho...

En primer lugar, el juez se basa en una sentencia previa similar de una jefatura de UGC en Granada, y señala expresamente que establecer como requisito para participar en la convocatoria de director que es necesario estar en posesión del título de diplomado en enfermería o licenciado en medicina "es contraria a derecho por infracción de los principios de mérito y capacidad, toda vez que, dadas las funciones a desarrollar en el puesto convocado, los Diplomados en Enfermería carecen de la competencia profesional adecuada para ello, no pudiendo delegarse lo que no se tiene".

El juez aclara este tema y dice que "asimilar a diplomados en enfermería con médicos no parece ni lógico ni razonable". Y no solo eso, pues afirma que no parece lógico ni razonable "que para algunas de las funciones a desarrollar en el puesto convocado (como, por ejemplo, la de "realizar, directamente o mediante delegación, la evaluación de las actividades desarrolladas por las personas adscritas a la UGC...", base 3.2) sean aptos los Diplomados en Enfermería (no pudiendo delegarse aquelllo de lo que a priori se carece)".

Y ya para acabar, en base a una sentencia del TSJ de Madrid respecto a las funciones de dirección de centros de salud, el juez rescata un fragmento de dicha sentencia para avalar su idea de que el jefe siempre tiene que ser un médico: "si el Director del Centro de Salud tiene atribuidas, entre otras, funciones de dirección del centro, de organización de los profesionales, de evaluación del desempeño y la propuesta de medidas de incentivación, es lógico que dicho cargo deba recaer en un licenciado sanitario, y dentro de un Centro de Salud en un licenciado en Medicina, ya que las atribuciones del Director del Centro de Salud no se concretan en una mera función de representación de un equipo de profesionales sanitarios, sino que se le asignan funciones que no pueden ser realizadas por un profesional sanitario que no ostente la condición de médico facultativo, al no reunir la capacidad, conocimientos y titulación suficiente para ello y en suma tal labor no puedo ser desempeñada por cualquier tipo de profesional sanitario, sino por aquellos que desde un punto de vista competencial y funcional, y atendiendo a criterios de conocimiento y titulación adecuados, estén debidamente preparados y habilitados para ello."

Así que, en resumen:
1. Las enfermeras no tienen la competencia necesaria para dirigir una UGC.
2. Las enfermeras no son aptas para evaluar las actividades del resto de profesionales de la UGC.
3. Las funciones de dirección de un centro de salud (y parece que, por extensión, de una UGC) solo pueden desempeñarlas los médicos, ya que exceden de la mera función de representación de profesionales.
4. Las enfermeras carecen de conocimiento y titulación adecuados para dirigir un centro (o una UGC). 

Lo más curioso de todo es que las afirmaciones del juez se hacen sin base legal ni reglamentaria, es decir, en los fundamentos jurídicos de la sentencia no se cita ninguna norma que avale dichas apreciaciones. Muy llamativo. Eso sí, como se entere el juez que hay gerentes que no son médicos...

domingo, 13 de marzo de 2016

El resumen de las pequeñas cosas


Las pequeñas cosas son imperceptibles, y casi siempre pasan desapercibidas. Y preferimos el atril al comentario callejero, el jefe al becario, la seriedad teórica al bofetón de realidad de la consulta (o la planta), el congreso con los popes a las voces alternativas, el discurso casposo al tuit efímero. Las pequeñas cosas no cuestan mucho dinero, y no suelen generar beneficios, pero es donde más se aprende... Quizás por eso pasan desapercibidas.

Pero no todo es así, hay atriles interesantes, jefes que dejan hablar al becario, teorías muy prácticas y popes que se dan cuenta que las voces alternativas necesitan su espacio. El gran dilema es encontrar la fina línea que separa unos de otros. En eso consiste todo. Y si esa línea se difumina, pues quizás mañana haya más luz. Mientras tanto, os dejamos con el resumen de la semana, que la blogosfera sanitaria ha estado muy movida. Empezamos.

Por mil motivos, la homeopatía y la lucha contra las magufadas sin base científica han protagonizado esta semana. Desde congresos de farmacia con presencia de laboratorios que venden agua con azúcar y la travisten con el nombre de medicamento (en Hipertextual lo cuentan muy bien), ruedas de prensa de autobombo que acaban fatal (en Redacción Médica han recopilado alguno de sus mejores momentos) o universidades que en un momento de lucidez deciden dejar de impartir un master sobre homeopatía (en el blog Por la boca muere el pez nos lo explican con todo lujo de detalles). Ahora solo queda que los profesionales sanitarios se den cuenta que sigue sin existir evidencia que avale su efectividad, y que los farmacéuticos se den cuenta que los productos homeopáticos están al nivel de las gominolas o los cacahuetes.

Ah, por cierto, que también hay quien critica la polémica que se ha desatado alrededor de la homeopatía. Paco Traver reflexiona sobre homeopatía y terapias naturales y nos invita a ir más allá, y pensar en los motivos que hay detrás de este tipo de tratamientos y que atraen a pacientes de todo tipo. Eso sí, todo desde una base clara: la homeopatía no funciona.

La realidad sanitaria a veces no aparece en los grandes congresos científicos o en los proyectos de investigación. Javier Padilla, a partir de una conversación real, habla en su blog Médico Crítico sobre aire, sobre salud comunitaria y sobre el papel de las condiciones sociales de cada paciente en la rígida y burocrática prescripción.

El lunes se llevó a cabo un encuentro en twitter llamado #conversalud para hablar de conversación y difusión de conocimiento a través de redes sociales en el ámbito de la salud. Fue una hora frenética de ideas, iniciativas, críticas y mucho intercambio, todo ello gracias a Wikisanidad que dio cobijo a la iniciativa. Podéis leer más en Wikisanidad y en esta entrada de Teresa Pérez.

La inteligencia artificial y la robótica lo empiezan a transformar todo a nuestro alrededor. Pero, ¿y la profesión médica? ¿Llegará esta transformación al mundo sanitario? Hay robots en quirófano, hay apps, hay wearables y muchos dispositivos de monitorización que hace unos años parecían imposibles o una utopía. Enrique Dans habla de tecnología, de transformación y de una profesión que sigue sin ver las cosas claras: "¿Pueden los actuales facultativos encajar en su desarrollo profesional la incorporación de habilidades que no solo requieren aprendizaje, sino también un importante cambio de mentalidad?"

El magnetismo hospitalario está en el punto de mira. Si por el lado bonito aparece la faceta motivadora, la de atracción del talento, por el otro lado tenemos a hospitales que casi ahuyentan el talento (hipomagnéticos o antimagnéticos). Todos estos prefijos son analizados por esta gran entrada de La Comisión Gestora.

La experiencia del paciente (y del acompañante) debe ser uno de los ejes de mejora de los centros sanitarios. En este artículo del Huffington Post, la autora nos describe nueve "lecciones de vida" que ha aprendido durante la estancia de su marido en el hospital. Lectura obligatoria, sin duda.

Cuando se dio a conocer el dictamen del Consejo de Estado sobre el Real Decreto de prescripción enfermera, llamó la atención la referencia a un informe de la Agencia Española del Medicamento que no avalaba precisamente la opción elegida por el Ministerio. En un ejercicio de bloguerismo de investigación, Juan F. Hernández ha conseguido (a través del Consejo de Transparencia) el informe, y nos lo desgrana en esta entrada de lectura más que obligatoria.

No se pueden desperdiciar los minutos de televisión para dar consejos erróneos sobre salud. En la web Diabetes Tipo 1, han revisado los contenidos de un reciente programa de televisión dedicado a diabetes ("El ojo clínico") y ha puesto de manifiesto numerosos errores que demuestran que el enfoque en los medios de comunicación cuando hablan de salud sigue estando cojo.

Hay títulos que no necesitan comentarios ni sesudos análisis cuando hacemos el resumen. Esta semana, en el blog del Grupo de educación sanitaria y promoción de salud PAPPS se preguntan en voz alta: ¿Puede una sociedad científica médica promocionar el consumo de alcohol como saludable? La respuesta está clara: en ningún caso. Pero además, en el artículo que han publicado, se plantean si debe actuar la Comisión Deontológica de la OMC para frenar del todo este tipo de prácticas, que tienen más de marketing que de ciencia.

Otro de los días importantes de la semana fue el 8 de marzo. Entre todos los textos que hemos leído sobre mujeres y salud, nos quedamos con dos: el de Raúl Calvo en su blog Medicina en la cabecera, y el del blog Balance for Business.

Un blog no siempre es una herramienta para expresar opiniones, muchas veces es también un bloc de notas. Un buen ejemplo lo tenemos en este post de Mipropiolio, el blog de Pablo Pérez, que difunde algunos enlaces e ideas para escribir un artículo sobre prescripción prudente. Nosotros ya hemos anotado algunos enlaces muy interesantes.

Y acabamos con música sobre detalles que lo transforman todo...

 

jueves, 10 de marzo de 2016

Motivación: más allá del dinero


Hablar de motivación y de incentivos con la que está cayendo es casi una utopía, pero la eficiencia del sistema depende de que los profesionales estén motivados y correctamente incentivados.

No vamos a hacer un desarrollo extenso sobre la teoría de la motivación y de los incentivos para profesionales sanitarios, pero queremos compartir cuatro ideas y ocho reflexiones. Podrían ser más pero eso lo dejamos para otro día.

1. No todo es el dinero.
Poco podemos añadir. Los incentivos económicos son más sencillos de poner en marcha y, a corto plazo, casi automáticos pero son muy peligrosos y además pierden su potencia en poco tiempo. Por otra parte, crean situaciones perversas al generar expectativas: "si me has pagado por hacer eso, si dejas de pagarme, dejo de hacerlo".

Es curioso como si se pregunta, de forma concreta, por los problemas laborales en un hospital o centro de salud, surgen mil áreas de mejora. Pero cuando se pide la opinión sobre factores de motivación, lo primero que se cita es el dinero. 

2. El equipo de trabajo.
Compañeros de trabajo, jefes, sentirse reconocido en el trabajo, relaciones con el resto de profesionales... Se trata de elementos difíciles de gestionar y dependen de las actitudes de los profesionales, aunque la organización debe proporcionar un entorno de trabajo adecuado. En el sistema nacional de salud, hay mucha variabilidad en los equipos de trabajo dentro de cada centro. Además, existen algunos elementos que no ayudan especialmente: ciertos equipos que se perpetúan pese a que necesitan "savia nueva" o a equipos (con mala fama) en los que nadie quiere permanecer.

3. El tipo de trabajo.
Como decía Hertzberg, "Forget praise. Forget punsihment. Forget cash. You need to make their jobs more interesting". ¿Podemos mejorar el tipo de trabajo que se realiza? Como decía El EnfermeraCtivista: "si quieres huevos, preocúpate de las gallinas".

4. El liderazgo
Una de las partes esenciales de la motivación es el jefe. Ideas claras, participación del trabajador, buena comunicación interna, etc. Pese a ello, no hay jefe perfecto ya que en equipos numerosos es imposible que el jefe caiga bien a todos. De hecho, hay jefes muy valorados por su equipo que sin embargo no están alineados con la organización o incluso no cumplen con los estándares esperados de ética o profesionalidad; pero también hay jefes con grandes valores y principios firmes que no conectan con su equipo.

Y ahora llega el momento de unas cuantas reflexiones finales:
- ¿Podremos recuperar "la necesidad de hacer las cosas bien por el simple hecho de hacerlas"? ¿O es una utopia?
- ¿Cual es el papel del jefe? ¿Podemos mejorar el clima laboral mejorando las habilidades y actitudes de los jefes?
- ¿Hay trabajadores desmotivados que ya han llegado al nivel de pasotismo máximo y nunca saldrán de ahí?
- ¿Hay mucha influencia externa en la motivación/desmotivación? ¿Un mal ambiente político puede conseguir que una organización sanitaria motivadora y magnética caiga en picado?
- ¿Sirven los premios y las acreditaciones para motivar al profesional?
- Cuando se definen las estrategias corporativas de un servicio de salud y se plantean los planes de acción, ¿se analiza minuciosamente su impacto en cada centro?
- ¿Se conoce la cultura organizativa de cada organización sanitaria? ¿Es posible que los políticos se den cuenta que el Hospital A no es igual que el B, y que el centro de salud C es diametralmente opuesto al D? ¿Podemos cambiar esa cultura? ¿Merece la pena hacerlo?
- El rediseño del sistema de recursos humanos es mucho más que plantear más días libres o analizar el plan de formación. Nadie da el paso de promover cambios profundos o de pedir nuevas reglas del juego. Y si alguien las propone, alguien las dinamitará. Ley de vida...


domingo, 6 de marzo de 2016

La blogosfera quiere cambiar el mundo: un resumen


Nos marcamos retos sin ponernos plazos, y un reto o un proyecto sin una fecha es como ser rico con billetes del Monopoly. Todo lo que iniciamos en septiembre o en enero (los típicos meses para los retos) debe empezar a dar sus frutos en breve. Así que hay dos opciones: triunfar o revisar que pudo pasar para que X meses después no hayamos cambiado el mundo, al menos nuestro mundo.

Y si prefieres seguir cambiando el mundo a partir de mañana lunes, te ofrecemos un ratito de lectura para hoy. Empieza el resumen semanal de la blogosfera sanitaria:

Cada vez queda menos para que se empiece a ver coches autónomos por las carreteras, de conducción automática, sin nadie al volante. Además de las implicaciones económicas y sociales, ¿va a tener algún efecto en la salud? En este post de Health Affairs reflexionan sobre este tema que huele a futuro inmediato.

Cuando hablamos de sanidad hay ciertos temas polémicos, tan polémicos que no suelen protagonizar muchos debates. Uno de ellos tiene que ver con el gasto que generan algunos comportamientos como el tabaquismo o el consumo de alcohol, o incluso la llamada epidemia de la obesidad. ¿Deben estos pacientes pagar parte de la asistencia que reciben si tiene que ver con esas patologías?¿Es responsable directo el ciudadano? En esta noticia de El País se plantean este dilema, que ya ha sido comentado en muchos blogs como en este post de Curar a veces.

Hace unos días se conocía la noticia del despido por parte del CNIC de una investigadora que había recibido recientemente un premio en Estados Unidos por su labor. El motivo del despido: fraude en sus publicaciones. Curiosamente todo surge en una web en la que se comentan y critican artículos publicados en revistas científicas, llamada Pubpeer. La noticia la cuenta Salva en su blog Cuadernillo Sanitario.

Hay entradas que solo con el titulo ya nos llaman la atención. Esta vez Salvador Casado nos vuelve a conquistar citando a Samuel Shem: "buena medicina es no hacer nada siempre que sea posible". Poco mas que añadir, solo que os pongáis ya mismo a leer el texto.

Los días 26 y 27 de mayo se celebran en Barcelona las II Jornadas de Humanización de los Cuidados Intensivos. Tenéis toda la información en este enlace del Proyecto HuCi.

Podríamos hablar de homeopatía, de evidencia, de magufadas, de complementos nutricionales que rozan el milagro, etc. Está bastante claro que los profesionales sanitarios no deben prescribir o recomendar productos son evidencia. ¿Pero y su venta? ¿Es ético vender este tipo de productos en farmacias o parafarmacias? Podéis leer este artículo de Science Based Medicine, aunque os avisamos que la respuesta es muy clara.

Nos gusta hablar de apps, pero siempre desde una perspectiva de prudencia que ya que no es oro todo lo que reluce. Y es que lo habitual es que no funcionen (salvo honrosas excepciones), siendo muy difícil para el usuario Diferenciar las buenas apps de las malas. En este artículo de Cardio 2.0 comentan un reciente artículo de Jama que revisa una app que calcula la presión arterial. El resumen: pese a ser una de las apps más descargadas, falla mucho y da muchísimos falsos negativos. Dos punto miedo...

Ioannidis lanza un nuevo estudio que no podemos dejar pasar ya que compara los resultados de efectividad de los estudios observacionales con los ensayos clínicos. Y las diferencias llaman mucho la atención... Carlos Oropesa lo analiza y comenta en su blog El Rincón de Sisifo.

¿Deben los estudiantes de ciencias de la salud tener conocimientos de economía de la salud? ¿Y sobre evaluación de tecnologías? Nosotros pensamos que si, y no somos los únicos al parecer. En su blog del BMJ, Claire Beecroft da una vuelta a este tema y propone algunas ideas al respecto.

Nos encantan las clasificaciones y los rankings, y más si somos los primeros. En el mundo de las redes sociales hay gente que vive obsesionada con su Klout, una puntuación acerca de su influencia y actividad en la red. ¿Es realmente útil o sencillamente es una web que se aprovecha de ese afán por salir en las listas de influencers? En el blog La esalud que queremos revisan su utilidad y además comentan los datos de Klout relacionados con la salud.

Empatía, cuidados, Oliver Sacks, sesiones clínicas de cuidados... Una mezcla muy adictiva la de esta entrada que publica el blog Cuidando. ¿Falta debate científico entre profesionales de enfermería a la hora de hablar de pacientes, de cuidados o técnicas? 

Nos ha encantado este artículo que publica El Español sobre cáncer y cine, concretamente sobre una mítica película titulada "El conquistador de Mongolia". Según cuenta la leyenda, un porcentaje bastante elevado de actores y personal técnico de esa película falleció de cáncer debido a que el rodaje se realizó cerca de una zona militar donde se probaban bombas nucleares. ¿Qué hay de cierto? ¿Fue esa película la culpable de la muerte de John Wayne?

Llega el momento de la música...


Nota: la imagen del post es de Wendy Cope (vía Flickr).

jueves, 3 de marzo de 2016

Profesionalización: entre el cielo y el suelo




La profesionalización de los directivos sanitarios es uno de los temas de moda en cualquier jornada de debate sobre gestión sanitaria, pero aunque sea algo de lo que habla todo el mundo, apenas hay elementos objetivos para separar el grano (el profesional) de la paja (politiqueo, etc).

De hecho, en pleno 2016 las cosas siguen igual, y se plantean algunas dudas que merece la pena poner sobre la mesa:
- Un directivo que lleva más de una década dirigiendo hospitales o áreas sanitarias, ¿es un profesional? ¿la experiencia es suficiente? ¿Incluso cuando incumple resultados de forma reiterada? La evaluación es esencial, y de momento ni está... ni se le espera.
- En estos meses, hemos visto como algunos servicios de salud han nombrado como directivos a personas sin experiencia en gestión, sin estudios especializados, y con cierta relación política con el partido del poder (concejales, ex altos cargos, personas que estaban en listas). Algo que parecía cosa del pasado y que, pese a las constantes llamadas a la profesionalización, se ha repetido de nuevo. Y curiosamente no sale en prensa ni nadie lo ha criticado. Una oportunidad perdida.
- Apenas se ha definido el concepto de profesional desde el Ministerio o los servicios de salud, y no creemos que sea una buena idea que las sociedades científicas o las asociaciones de directivos lo definan. ¿Cual es el programa de formación mínimo? ¿Quien debe impartirlo? ¿Vale todo? Ojalá no...

Unos años después, hemos desempolvado el Informe Sedisa de profesionalización del directivo sanitario. Hay algunos aspectos que conviene recordar y que quizás definen la realidad de algunas organizaciones sanitarias:

1. Competencias percibidas y deseadas. Lógicamente ningún directivo está al 100% en todas las competencias, pero llama la atención que en dos competencias asociadas a las personas (dirección y desarrollo e influencia y liderazgo), el nivel de competencia deseado sea de los más bajos.

Todo está en permanente evolución y, si hace unos años la eficiencia y los resultados eran la varita mágica del directivo, ahora las personas y los pacientes son el eje esencial. ¿Sería muy diferente el resultado de la encuesta si se realizará en 2015? ¿Queremos líderes o planificadores? (Ojo, que esta pregunta es muy importante).


2. Según el informe, solo un 53% de los directivos ha dedicado tiempo a la formación en habilidades. Entonces, ejem, pues... ¿y el resto? Si queremos profesionalizar la gestión sanitaria, es necesario un compromiso con la mejora constante y la formación por parte del directivo. Y lo que no se forma, se deforma...

Nota: la foto es de Manolo Lay, vía Flickr (licencia de uso).

martes, 1 de marzo de 2016

Lo caro y lo barato: el debate



En un reciente informe sobre productividad en el NHS asociada al papel de los proveedores (compras, servicios, etc) aparece esta tabla con los precios más alto y más bajo para diversos tipos de prótesis:


Las diferencias claman al cielo y es fácil intuir un margen importante de eficiencia con una buena gestión de las compras públicas. ¿Ocurre esto exclusivamente en el ámbito del NHS? En España hay pocos datos al respecto (salvo los datos que se extraen de las adjudicaciones de los concursos de compras), pero si hay algunas aproximaciones que nos indican que estamos igual.

Hace unos meses compartimos una presentación que utilizamos en unas jornadas de la GNEAUPP, y entre otras diapositivas, una mostraba los diversos precios para un mismo tipo de apósito en diversos servicios de salud. Y las diferencias eran igualmente llamativas:

Dado que en el propio debate de la jornada se habló de este tema, conviene dejar claras algunas ideas:
- La cuestión inicial siempre es la misma: los que compran caro argumentan que su producto es muy superior al del precio más bajo. Hemos elegido este producto porque se trata de una espuma estandarizada, sin muchas diferencias entre marcas (de hecho, 3 de las 4 adjudicaciones son del mismo producto exactamente). Si las diferencias entre el caro y el barato son abismales, quizás sea el momento de plantear dos productos diferentes, por ejemplo: espuma poliuretano con X y espuma sin X. Así evitamos problemas de comprar la cara y que nos vendan la barata.
- Otra gran crítica a los procesos de compra es que se intenta comprar un producto con una calidad media-alta, llega un proveedor baratísimo y nos toca comprar un producto muy malo. Aquí el origen del problema es el pliego: en España nos encantan los concursos, puntuar productos, etc. Si tengo claro que tipo de producto no quiero, lo mejor es excluir a las empresas que presenten productos que no lleguen al mínimo. Si los admitimos a todos, aunque al producto malo le demos un "0" en características técnicas, por precio puede llegar a ganar. Así que si no quieres productos que no lleguen al nivel 2, no los admitas. 
- Por último, y no nos cansaremos de decirlo, es esencial publicar los precios de compra, compartir información y publicarla. La ley obliga a publicar la información de todas las compras, así que quizás sea el momento de facilitar la gestión de las compras públicas y desagregar esos datos producto a producto, marca a marca, euro a euro.

Problemas hay muchos, pero formas de hacer mejor las cosas también hay muchas...