viernes, 16 de junio de 2017

El chaleco (de la medicación)


Las interrupciones al personal de enfermería durante la administración de medicación a los pacientes son, desgraciadamente, muy habituales. Un reciente estudio realizado en Australia, publicado en BMJ Quality and Safety, muestra que se producían 57 interrupciones por cada 100 actos de administración, y un 87'9% de las cuales no tenían nada que ver con la medicación.

El equipo de investigadores realizó una intervención de reducción de las interrupciones basado en 4 elementos: (1) vestir un chaleco de plástico durante la administración; (2) talleres con los profesionales para analizar la intervención y reducir las barreras, (3) sesiones formativas breves para todos los profesionales; (4) información al paciente sobre la importancia de no interrumpir a la enfermera durante la administración. El chaleco, quizás lo más llamativo de la intervención, es del siguiente tipo:


La intervención tuvo resultados positivos ya que en las unidades de hospitalización analizadas se alcanzó una cifra de 34 interrupciones por cada 100 actos. Sin embargo, aunque la mejora era notable, una parte del personal no aceptó el chaleco: 52'3% indicaron que era muy caluroso y un 38'6% señalaron que era una prenda muy incómoda para llevar puesta. Además hubo muchas críticas por el tiempo que se necesitaba para ponerlo y quitarlo.

Finalmente, los investigadores preguntaron si el personal llevaría el chaleco de plástico si estuviera disponible, y casi un 40% tenía muy claro que no. Un dato muy llamativo, y más teniendo en cuenta que la mejora había sido demostrada. Quizás si los chalecos se hubieran diseñado con el personal que iba a utilizarlos, los resultados serían diferentes... Por cierto, ¿llevarías un chaleco de este tipo?

Para saber algo más, os recomendamos esta entrada del blog Cuadernillo Sanitario y este artículo sobre zonas seguras.

3 comentarios:

  1. Gracias Miguel por acordarte de esa entrada.

    En efecto se trata de un problema cuya solución no cuenta, como casi todo, con una "bala mágica" y es que muchas veces l@s propios afectad@s no lo reconocen como tal así que ¿como van a querer resolver algo que no es un problema (para ell@s)?

    En nuestro entorno hace cosa de un año Teresa Pérez, Silvia Pérez, Sergio Toribio, Albert Cortés y Alberto González llevaron al congreso de ANDE una comunicación sobre el papel de los gestores frente a las interrupciones en el cuidado (el resumen publicado aquí http://www.index-f.com/tesela/ts20/ts11031r.php) un estudio descriptivo con datos locales que corroboran la magnitud del problema tanto por el potencial riesgo como por su papel como estresor.

    Sobre la solución propuesta en el artículo que señalas tal y como dices... a mi me gusta la idea de crear sistemas a lo "juan palomo" porque la sostengo que los profesionales de las unidades son los autenticos expertos en su propio entorno y por lo tanto podrían dar con "su" solución más efectiva: ya el simple hecho de construir tú mismo una solución te ayuda a usarla y a explicar a otra gente su necesidad y funcionamiento.

    El problema es la formación en herramientas de gestión de riesgos y en análisis de sistemas y ser capaces de separar en esa fase lo emocional de lo racional; luego cuando hace falta creatividad y "pensamiento lateral" dejar lo racional en segundo plano y hacer "fluir" la innovación.

    En fin, gracias por tus referencias siempre tengo la impresión de que no llego a dar respuesta a lo que se me propone.

    Saludos.

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  2. Hola; como complemento a lo ya comentado quiero aportar esta otra referencia de un estudio de métodos mixtos sobre facilitadores y barreras en la administración segura de medicación en pacientes hospitalizados.

    En este una de las cosas que hicieron fue un seguimiento de las rondas de medicación de 43 enfermeras en 3 unidades de hospitalización de diferentes hospitales contando las interrupciones y distracciones que sufrían durante las mismas y describiendo los recorridos realizados.

    El estudio incide en que este tipo de metodología mixta es la mejor para aproximarse a este tema y por lo tanto también ha de asumirse que no exitsen soluciones únicas o universalmente aplicables.

    Para recalcar esto pongo como ejemplo que en un mismo sistema de salud unas plantas tienen sistema de unidosis con carros enviados desde farmacia con cajetines con la medicación para cada paciente y otros tienen robots pixis en los que las enfermeras deben extraer la medicación correspondiente... es evidente que las interrupciones por diferencias en los tratamientos entre la ficha de las enefermas y lo transcrito en farmacia va a necesitar acciones diferentes en cada centro.

    Un abrazo.

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  3. En al menos un hospital público de Barcelona se usa la yellow band, hecha con material reflectante, para el mismo menester y con buenos resultados al decir de los supervisores de enfermería. Es menos caluros y más visible que el de la foto que ilustra tu post...

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