jueves, 28 de diciembre de 2017

El mejor sistema de salud del mundo (eres tú)



El mejor hospital (por cierto, hay nueva clasificación basada exclusivamente en una encuesta a profesionales ¡viva el rigor!)... El mejor servicio de cirugía... El mejor centro de salud (esto menos, que la atención primaria no llama tanto la atención)... Nos encanta simplificar la realidad con indicadores y nos gusta aún más señalar a los mejores, sea con rigor o sin él. pero esto no solo pasa a nivel local, ya que los ránking mundiales sobre los servicios de salud también son habituales.

Desde la propia OMS, con su informe sobre desempeño de los sistemas de salud, o el reciente panel de expertos que llevó a cabo The New York Times, pasando por el índice de calidad y acceso que publicó recientemente The Lancet. Pero la duda es la clásica: ¿cual de estas clasificaciones es la correcta? ¿Qué indicador nos puede llevar a conocer el país con un mejor sistema sanitario? Pues depende de mil factores.

Según la medida o indicador que vayamos a utilizar, así será la clasificación que obtendremos. Por un lado tenemos indicadores puros de resultados en salud, desde esperanza de vida, mortalidad por determinadas patologías, mortalidad infantil, etc. En este caso, si vamos a medir el desempeño de un sistema sanitario en sentido estricto, es necesario tener en cuenta que el impacto del sistema sanitario en la salud de la población es limitado por lo que indicadores como la esperanza de vida no son válidos. Sin embargo, no podemos negar algo evidente: el sistema sanitario tiene como objetivo último la mejora de la salud, así que podría resultar lógico medir indicadores de este tipo. pero hay otras formas mejores. Javier Padilla lo explica muy bien en esta entrada.

La eficiencia siempre está presente, y de hecho puede sonar bien que un sistema de salud excelente sea el que mejor utiliza el dinero que tiene. El problema es encontrar indicadores que no discriminen a algunos países, y además en muchos casos el nivel de gasto sanitario tiene que ver con una situación estructural como es el tipo de sistema sanitario existente. No olvidemos que muchos cambios a nivel macro no se consiguen en un año, ni en dos. Además, tal y como cuentan en este artículo publicado por Health Affairs, no es tan importante cuanto dinero vamos a gastar sino como vamos a gastarlo. 

Otros indicadores que se suelen utilizar son los de calidad, acceso, equidad, etc. Mortalidad, demoras, morbilidad, derechos de los pacientes o incluso tasas de infecciones, recursos, camas, ratios de profesionales, etc. Y como siempre, según el indicador utilizado, así será el resultado. Un buen ejemplo (quizás de los más trabajados) en esta línea es el Euro Health Consumer Index. No podemos olvidar que muchas veces la selección de indicadores implica cerrar los ojos y dejar que se cuelen resultados elaborados con metodologías dispares, ya que encontrar datos homogéneos en todos los países es casi una utopía.

¿Y qué hay de lo nuestro? Pues España suele salir muy bien o bastante bien. En términos de salud parece que salimos de los mejores, pero en temas relacionados con el acceso, los derechos del paciente, etc. parece que tenemos un amplio margen de mejora. Y al final estas clasificaciones deberían servir para eso: para encontrar al mejor de la clase, y ver como podemos hacerlo mejor. Rasgarse las vestiduras no sirve para nada, y regodearnos en nuestro éxito para no tocar nada tampoco. 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El proyecto piloto y la gestión del cambio



Quien nos lee habitualmente sabe que hemos hablado en ocasiones del cementerio de proyectos piloto, de ese lugar al que van a parar los esfuerzos e ilusiones de las personas que han intentado cambiar el mundo y no han salido de su entorno. Cambiarlo todo requiere comprobar que la iniciativa funciona y para eso es necesario probarla a pequeña escala, y para eso están los pilotos. Aunque en ocasiones, se lanzan proyectos a nivel local y cuando tienen éxito se plantea la necesidad de dar el salto. Y lo habitual es que el silencio sea la respuesta... ¿Por qué?

Dejando a un lado el (imprescindible) papel del líder, que debería apoyar las iniciativas de cambio para conseguir su difusión y puesta en marcha, hay otras recomendaciones que quizás haya que tener en cuenta. Así que vamos con unos cuantos apuntes para la innovación de guerrilla, extraídos de este artículo de Hannay y Whelan (2015) y de McCannon, Berwick y Massoud (2007).

1. Antes de poner un proyecto piloto en marcha, piensa en grande, es decir, analiza si sería posible implantarlo a nivel global. De lo contrario, el choque de trenes sería inmediato: lanzar un proyecto piloto con mucha ilusión en un centro de salud, sin plantearse que su extensión al resto debe ir acompañada de una inversión de muchos euros, implica que estamos firmando su sentencia de muerte. 

2. El exceso de proyectos piloto cansa a los profesionales. La típica unidad hospitalaria, entusiasta e innovadora, que se apunta a probar todas las innovaciones, puede que acabe cansada si esas innovaciones se basan en realizar tareas extra y posteriormente el proyecto pasa al cementerio de grandes ideas.

3. La literatura es muy clara a la hora de describir las características de una innovación para su posterior difusión al resto de la organización. Rogers (autor del clásico "Diffusion of innovations" plantea cinco características: ventaja relativa (o utilidad: la innovación debe ser mejor que lo existente); compatibilidad (la innovación debe ser acorde al contexto de la organización); simplicidad (pasar a una opción más difícil y compleja no suele salir bien); posibilidad de prueba (a la gente le gusta probar lo nuevo antes de utilizarlo); transparencia (¿se pueden ver los resultados? ¿hay algo raro detrás del cambio?). 

4. Finalmente, el paso esencial para empezar es generar la voluntad de cambiar. Hay que demostrar de alguna forma que hay un problema, que existen errores o que el proceso se puede mejorar, ya que la costumbre acaba transformando los problemas en características rechazando cualquier oportunidad de mejora ("eso lleva así un montón de tiempo", "ya lo han intentado", "es la menos mala de las opciones" "si fuera tan fácil se nos habría ocurrido a nosotros"). 

Quizás sea el momento de pensar en la puesta en marcha de los proyectos. De ideas y de iniciativas que sabemos que funcionan ya vamos bien provistos. Aunque quizás ese sea el problema, que las buenas ideas reciben apoyos cuando están en fase de diseño, pero cuando llega el momento de la ejecución chocan con las barreras de siempre. Hay cosas que no cambiarán nunca.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Rebeldes con causa (y sin apoyo)


Rebeldes institucionales (como en la iniciativa "Rebels at work"), hackers organizativos, desobediencia en las organizaciones... Diversas formas para denominar a los trabajadores que persiguen mejorar la organización de la forma más radical que existe: rompiendo sus propias reglas. Este fenómeno fue definido en 2006 por la profesora de la Universidad de New York Elizabeth Morrison como "pro-social rule breaking", esto es, como el acto de romper las reglas con un objetivo desinteresado, en interés de la propia organización.

El concepto es muy llamativo, y es que la importancia de establecer una cultura que permita innovar, cambiar y romper las reglas para mejorar es algo muy positivo para las organizaciones. Ya lo comentamos en el blog, citando términos como desobediencia inteligente o controlada, que Santi García definía como "la voluntad decidida de cuestionar y no acatar esas normas que existen en todas las organizaciones y que no tienen sentido o incluso son perjudiciales para el conjunto de la organización, en la medida que limitan su capacidad para responder con agilidad y eficacia a los desafíos con que se enfrenta". Pero, ¿es todo tan fácil?

Esta actitud inconformista no siempre es del agrado de la organización. Tal y como apuntan en este artículo de 2012, este comportamiento de desobediencia constructiva no gusta ni a los jefes ni a los compañeros. Así de sencillo... Tal vez por miedo, por desconfianza, incluso por envidia, o por el simple rechazo al que se aparta del grupo. Como cantaba Sabina, nos sobran los motivos.

Por todo ello, la única opción para conseguir que no exista un rechazo ante el inconformismo, es que la propia organización cambie su cultura y promueva este tipo de comportamientos. Iniciativas como The Edge (y su Escuela para Agentes del Cambio del NHS) o "Breaking rules for better care" (puesta en marcha por el IHI) son grandes ejemplos de como es posible cambiar la cultura de las organizaciones.

Como decía José Cabrera: "Si una organización desea sinceramente crear una cultura persistente de innovación, una buena estrategia es mantener un nivel adecuado de rebeldes en la organización, y proporcionarles las herramientas y métodos para presentar con libertad, y sin miedo a las consecuencias ideas constructivas cada vez que se les puedan ocurrir". No sabemos si en un entorno como el sanitario, en el que la docilidad tiene premio, en el que asentir sin hablar es casi el estándar, llegaremos a ver una cultura diferente, pero el paciente, el sistema y el profesional se lo merecen. No es posible hablar de innovación, creatividad y compromiso en un entorno de jerarquía, silencio y obediencia, así que... algo habrá que hacer.

martes, 19 de diciembre de 2017

El gerente y los determinantes sociales de la salud


Hace unos años, en una jornada de gestión sanitaria, una persona del público preguntó a los gerentes que estaban en la mesa por la importancia de la salud comunitaria y de los determinantes de salud en la gestión sanitaria. La respuesta fue una mezcla de bufido de aburrimiento y de voz de superioridad intelectual por poner sobre la mesa algo que, para muchos, es cosa de cuatro iluminados. El resumen de la respuesta y el debate fue que eso eran tareas a largo plazo y que al gerente no le deberían importar mucho, siendo más importante la lista de espera, el presupuesto y las infraestructuras.

Lógicamente, todo es importante en el ámbito de la gestión y la planificación sanitaria, incluso la parte más burocrática. Pero si hablamos de salud y de resultados para la población, la salud comunitaria y el modelo de determinantes debería jugar un papel muy importantes. Y si recordamos la teoría, los determinantes sociales estarían los primeros en la lista, tanto los relacionados con las condiciones estructurales (vivienda, pobreza, desigualdad, etc) como los puramente sociales (relaciones, comunidad, apoyo social, etc). Precisamente de este tema hablamos en nuestra entrada "Ganchillo basado en la evidencia".

Este mes de diciembre se publicaba en la revista Social Science and Medicine un artículo titulado "Social cure, what social cure? The propensity to underestimate the importance of social factors for health". Su conclusión es muy clara: la población subestima la importancia de los determinantes sociales en su salud. Hay diversos motivos, pero curiosamente el artículo hace hincapié en un problema de tipo organizativo y profesional y es que las autoridades sanitarias, los profesionales y las campañas de información sanitaria suelen olvidar el valor de estos riesgos para la salud. Como dice Holt-Lunstad: "Physicians, health professionals, educators, and the public media take risk factors such as smoking, diet, and exercise seriously; the data presented here make a compelling case for social relationship factors to be added to that list".

Los riesgos más conocidos siempre están presentes (tabaco, dieta, sedentarismo, etc.) y, pese a que el cambio de comportamiento es difícil, el ciudadano suele tenerlos en cuenta. De hecho, las campañas masivas de comunicación van en esa línea, así como las estrategias y los incentivos para la actuación profesional (principalmente en atención primaria). Pero la vertiente puramente social siempre se escapa, incluso en la mayor parte de las estrategias de crónicos, principalmente porque nadie habla de estos riesgos (hay excepciones claro)... Por un lado, la política sanitaria aún no la tiene en cuenta. Por otro, los profesionales (incluyendo a directivos, gestores y políticos) aún no creen mucho en la parte social de la salud, y siguen más centrados en el deslumbramiento cortoplacista de la tecnología o el medicamento innovador (muy necesarios, por supuesto) que en poner la semilla para que estos determinantes sociales sean parte del modelo sanitario dentro de 10 años.

Y por cierto, no pedimos que los directivos y gestores se centren principalmente en la parte social de la salud, pero si nos centramos solo en la parte asistencial, quizás estemos cometiendo un grave error. El mero hecho de entender y apoyar iniciativas como las presentadas en el reciente Congreso de activos para la salud de Granada, o de promover proyectos de coordinación entre servicios sociales y sanitarios serían un gran paso adelante, y de paso evitamos las reacciones que hemos comentado en el primer párrafo. para acabar, sobre prescripción social, podéis leer este post de Rafa Cofiño, esta breve publicación de King's Fund, este artículo del BJGP, el informe More than medicine de NESTA o la información relativa a los Personal Health Budgets del NHS (Jordi Varela lo explica muy bien en su blog). 

domingo, 17 de diciembre de 2017

Domingo de frío y sueños: el resumen


Suenan villancicos, las calles se iluminan y la rutina cambia. Vamos, que ya huele a Navidad y a turrón. Nuestro resumen semanal viene muy cargado, y no solo de buenos propósitos, ya que también hay sitio para contenidos de gran calidad. Dado que los próximos domingos son el preludio de días de fiesta, estaremos algunas semanas sin publicar resumen.

Y por supuesto haremos nuestra lista de deseos para 2018, y pensaremos sobre el futuro, además de reflexionar sobre todo lo que ha pasado en el año que empieza a terminar. Pero eso será otro día, que hoy es domingo, sin más. Es la magia de las pequeñas cosas, que al final son las que marcan la diferencia.

Empieza el resumen de la semana de la blogosfera sanitaria, tal vez el último de 2017. O tal vez no... Gracias a tod@s por estar ahí.

El próximo 19 de diciembre se celebra una nueva edición de los Seminarios de Gestión, Administración y Políticas de Salud que organiza el IMIENS (Escuela Nacional de Sanidad y UNED). El tema es "Financiación autonómica de la sanidad: ¿Cantidad o modelo? ¿Retoques o rediseño?" y la ponente será Rosa Urbanos. Podréis seguirlo en directo a través de Youtube.

Gracias a este artículo que publica la Fundación Isys podemos aprender algo más sobre el análisis y evaluación de las apps de salud. Catálogos de apps, marcado CE, normativa técnica de producto sanitario... Mucho por aprender y mejorar, sin duda. 

Menudo especial sobre el colapso de la ciencia española que se han marcado en El País. Los artículos de cabecera son imprescindibles para entender como hemos llegado hasta una situación así, hablando de conformismo, de burocracia o sobre el papel de la política.

Una de las patas de internet es la llamada neutralidad (este artículo de El País explica muy bien el concepto). En Estados Unidos, la incoherencia política ha permitido que se lance una propuesta para acabar con esta neutralidad. Enrique Dans se plantea si es el principio del fin.

El blog de la London School of Economics sobre impacto de las ciencias sociales publica una entrada de José Luis Ortega (CSIC) sobre el impacto que tiene la presencia en Twitter para las revistas científicas: mayor número de citas y mayor difusión a través de redes sociales. El blog de Scielo incluye una versión de la entrada en castellano.

La transformación digital no es tecnología, ni depende solo de la presencia en redes sociales. Es mucho más, y para tenerlo claro, en este artículo de El Economista desmontan unos cuantos mitos sobre la transformación digital en las empresas (aplicable al mundo sanitario).

Casi parece una inocentada o una noticia de El Mundo Today, pero parece ser cierta. El gobierno USA va a prohibir al CDC el uso de siete palabras en sus documentos oficiales, y las palabras son las siguientes: vulnerable,” “entitlement,” “diversity,” “transgender,” “fetus,” “evidence-based” and “science-based”. En el CDC ya están preparando una bateria de alternativas, aunque en algún caso va a ser difícil, como cuentan en esta noticia del Washington Post.

Sin comentarios con lo del juntaletras columnista AE. No diremos mucho más, pero podéis leer lo que cuentan en Diario Dicen o en el blog Nuestra Enfermería

Conexiones, errores de administración, mejora en los dispositivos... Tras el triste caso del bebé Ryan (8 años han pasado desde entonces), se han puesto en marcha diversos cambios en el ámbito de la neonatología para mejorar la seguridad del paciente, pero ¿vamos en la dirección correcta? Esta entrada del blog Cuadernillo Sanitario ayuda a entender lo difícil que es cambiar algo en el sistema sanitario. 

¿Son útiles las herramientas sociales para los directivos? ¿Qué aportan a un directivo las redes y la conocida como web 2.0? Los estudios son claros: promueven la colaboración y difusión del conocimiento, mejora la toma de decisiones, facilita la aparición de ideas innovadoras, etc. Para saber algo más, os recomendamos la lectura de esta entrada del blog Hablemos de liderazgo.

El fútbol tiene algo de ciencia, o incluso mucho. O dicho de otra forma, ¿influyeron los avances científicos en el gol de Iniesta? JM López Nicolás nos lo cuenta en este artículo que publica el Cuaderno de Cultura Científica. Camisetas, césped, geometría, big data o física, de todo hay en un partido. 

¿Sesgo de género en el diseño? ¿También? Pues tal y como cuentan en este artículo de FastCo.Design, la mayor parte del equipamiento sanitario está fabricado para hombres cuando la mayoría de los profesionales son mujeres. Para pensar, sin duda.

Unir la genética y el movimiento maker no es algo nuevo... Cada vez, es más habitual leer sobre los biohackers y sobre la venta de kits de edición genética del tipo do-it-yourself usando la técnica CRISPR. Este artículo de MIT Technology Review alerta del crecimiento de webs de venta de productos y de los riesgos de la edición de nuestro propio ADN.  

La televisión es una herramienta educativa esencial, y sus efectos son infinitos... Por ejemplo, en este artículo publicado por la revista BMJ se han planteado si la serie Peppa Pig fomenta un uso inadecuado de los servicios sanitarios. El especial navideño del BMJ es una delicia, sin duda, y este artículo es una muestra de ello.

Pelos de punta con el último post de Sergio Minué en su blog El gerente de Mediado basado en este artículo de Donald Berwick en JAMA. El efecto negativo de la pobreza y la injusticia en la salud es conocido por todos, pero muchas veces se olvida, y se deja a un lado como algo sin solución, o se culpa a la víctima, o al gobierno, y ya está. Como dice Berwick: "El silencio profesional ante la injusticia social es una equivocación. Intentar evitar la contienda social mediante el silencio ya es imposible, porque el silencio es político”.

La transparencia radical da un paso más en el ámbito del NHS. A partir del próximo año, se publicarán las muertes evitables de cada hospital para así mejorar la seguridad del paciente y reducir los errores en la asistencia. El Movimiento para la Seguridad del Paciente exige desde hace tiempo que se tomen medidas de este tipo en su campaña ZERO Preventable Patients Deaths.

Hace un mes, el American College of Cardiology y la American Heart Association publicaron las nuevas guías sobre hipertensión, con un sorprendente cambio: los límites de la tensión normal bajaban, provocando que el porcentaje de población hipertensa sea mucho mayor. Pues bien, la American Academy of Family Physicians (sociedad de medicina de familia) ha decidido no seguir estas nuevas recomendaciones y seguir con las anteriores. ¿Valentía o imprudencia?

Música para un día 17... 

jueves, 14 de diciembre de 2017

Lecturas para gestores #PLEgestionSani


Uno de los grandes retos para un profesional sanitario es estar al día. Reuniones con colegas, congresos, cursos, podcasts, vídeos, revistas científicas, informes, prensa especializada, etc. Al final, cada profesional (en este caso del campo de la gestión sanitaria) tiene su método y su estrategia de aprendizaje y desarrollo. ¿Conoces todas las herramientas de aprendizaje que existen? ¿Hay alguna web o app esencial en tu estrategia de PLE?

Hoy iniciamos una nueva sección de periodicidad desconocida (podríamos decir quincenal pero preferimos la sinceridad) con la etiqueta #PLEgestionSani para ir comentando y descubriendo algunas herramientas esenciales para nuestra estrategia de aprendizaje, también conocida como PLE (Personal Learning Enviroment). 

Nuestra primera propuesta es Gestión Clínica Sanitaria, revista trimestral de publicaciones secundarias editada conjuntamente por el CRES (Centre de Recerca en Economía i Salut de la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona), la Fundación Gaspar Casal (Madrid) y el iiss (Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud, Valencia). Es una publicación veterana (empezó su andadura en 1999) en el mundo sanitario que se basa en comentarios y resúmenes estructurados de artículos originales publicados en revistas clave de investigación en servicios sanitarios, incorporando también artículos editoriales, revisiones de textos clásicos, notas de divulgación metodológica e información sobre recursos bibliográficos y electrónicos relacionados con el ámbito de la publicación (gestión sanitaria, salud pública, política sanitaria, economía de la salud, etc). Su editor es Ricard Meneu, de la Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud. 

Por ejemplo, en su último número (el 66), publicado recientemente y accesible online en formato pdf, se incluyen dos editoriales, uno sobre infra y sobreutilización y otro sobre nuevas herramientas de gestión clínica. Además, nos han llamado la atención las revisiones sobre estrategias de mejora de la adherencia (basado en este estudio), el dilema radiológico sobre la información de hallazgos incidentales (comentario de este artículo) o el aumento de las mastectomías profilácticas contralaterales (pese a que no se mejora la supervivencia, tal y como comenta el artículo original).

Aunque, los dos comentarios que tenemos marcados para leer atentamente y tomar nota son: el debate sobre nudges y economía del comportamiento que firma Jaime Pinilla con el título "Tabaquismo y seguridad vial: No me empujes, oblígame" y el comentario sobre gestión de pacientes crónicos complejos que pone sobre la mesa una experiencia que no ha obtenido los resultados esperados (el origen es este artículo). En este último caso, la conclusión es que "Realizar seguimiento telefónico durante 6 meses por parte de un médico de familia, externo al equipo, en pacientes crónicos complejos no disminuye el consumo de recursos sanitarios, el nivel de salud, la calidad de vida ni la carga del cuidador, en comparación al seguimiento habitual."

El formato habitual de las revisiones es muy sencillo: resumen en castellano del artículo (objetivo, métodos, resultados y conclusión) y comentario sobre el tema tratado. Una forma muy interesante de estar al día y de conocer evidencia comentada por expertos. 

martes, 12 de diciembre de 2017

El brillo de lo nuevo y la prensa


Lo nuevo brilla, y lo que brilla llama la atención... Es casi una ley universal que se cumple en todos los ámbitos, y el sanitario es uno de ellos. Nos estamos refiriendo al brillo de la innovación, entendida como el lanzamiento de un nuevo procedimiento, medicamento, dispositivo, etc. que promete mejorar la asistencia sanitaria. Pero no hablaremos de innovación en las organizaciones sanitarias, sino en la prensa escrita. ¿Se dejan llevar los medios de comunicación por este brillo cuando publican noticias sobre las novedades y sus beneficios?

Un reciente estudio publicado en Gaceta Sanitaria con el título "Exhaustividad y tono crítico de las noticias en la prensa escrita que informan de una innovación médica" ha revisado todas las noticias publicadas en el año 2015 sobre innovaciones médicas en 14 periódicos generalistas de ámbito autonómico y estatal. Los dos ejes del análisis son la exhaustividad, es decir, que la noticia sea completa e incluya todos los detalles necesarios para entenderla, y el tono crítico equilibrado. Este tono crítico puede ser optimista (solo se mencionan los beneficios), escéptico (solo se mencionan riesgos), equilibrado (se mencionan ambos) o acrítico (no se mencionan ni beneficios ni riesgos).

En cuanto a la exhaustividad, el 73% de las noticias tenían un nivel de detalle aceptable, un 72% diferenciaban entre hechos y opiniones y el 48% incluía más de una fuente de información detallada. Sin embargo, en el otro lado de la balanza, el 22% de las noticias comparaba la innovación con alternativas existentes, el 8% describía los potenciales riesgos y solo el 5% detallaba los posibles conflictos de intereses económicos.

En cuanto al tono crítico, un 70% fueron noticias optimistas (solo beneficios), un 14'7% fueron noticias equilibradas, un 9'3% eran noticias acríticas y un 5'9% fueron noticias escépticas (hablaron exclusivamente de riesgos). Es decir, 2 de cada 3 noticias solo incluyen los beneficios sin hacer ninguna referencia a los riesgos asociados a la innovación.

Cuando se leen los resultados del estudio, uno se echa las manos a la cabeza. Pero hay diversos motivos que pueden explicar estos datos (que en ningún caso justifican que el tratamiento de las noticias no sea el más adecuado):
+ Muchos medios generalistas buscan captar la atención del lector, y por ello se utilizan titulares muy llamativos y un tratamiento muy favorable de la innovación. En ocasiones, la presión publicitaria o de los editores del medio también pueden jugar un papel importante.
+ Uso (y abuso) de las notas de prensa de revistas científicas y de centros de investigación. Es habitual que se publiquen estas notas de prensa sin tocar ni una coma, replicando sus virtudes y defectos. Hay varios estudios que han reflejado la baja calidad de estas notas y comunicados.
+ Es esencial que los medios cuenten con periodistas especializados, contrasten las fuentes o utilicen noticias procedentes de agencias especializadas (como la agencia Sinc en España). La exhaustividad es mayor cuando la noticia tiene más fuentes y cuando la redacta un periodista especializado. 
+ Los medios no deben olvidar en ningún caso las recomendaciones para la información en salud que elaboró ANIS en 2007 o las guías sobre periodismo biomédico publicadas por la Fundación Dr. Antoni Esteve.

Los medios de comunicación no pueden olvidar su papel en temas sanitarios ya que la sociedad suele confiar en las noticias, por eso es muy alarmante que se publiquen tantas noticias de investigaciones en curso que pueden dar falsas expectativas a pacientes y familiares, sobre todo en patologías crónicas y graves. Iniciativas como Behind the headlines (NHS) de revisión de noticias sanitarias en los medios de comunicación (ya hemos hablado de ella en el blog) son una gran ayuda para separar el brillo de la realidad. 

Menos mal que hay medios que tienen muy en cuenta todo esto que hemos comentado y prefiere el rigor al brillo. A largo plazo es mucho mejor, y además así causa menos daño al paciente. Al final, el famoso "primum non nocere" también afecta a la prensa. 

domingo, 10 de diciembre de 2017

Domingo en soledad: el resumen de la blogosfera


Dos palabras, no hacen falta más. Pero ni siquiera así son suficientes... ¿Será que nada es lo que parece? ¿O qué hemos aprendido demasiado rápido a ponernos una máscara?

Sea como sea, empieza el resumen de la semana de la blogosfera. Gracias a tod@s por estar ahí. Esta es nuestra selección:

Revistas open access, revisión por pares, predatory journals... Términos diferentes alrededor de un mismo tema: la difusión de conocimiento científico. En el blog Bibliovirtual han publicado un artículo muy interesante explicando estos conceptos. Y si quieres saber algo más, el día 13 de diciembre se celebra una jornada sobre visibilidad de la producción científica en salud, organizada por BibliomadSalud. 

Hay un sesgo muy habitual en todas las organizaciones y grupos: verse mejor que los demás. Cuando se habla de talento, de innovación, de liderazgo, es habitual pensar que uno mismo encaja perfectamente en perfil ideal que están definiendo. Por eso nos ha encantado este post sobre los problemas de trabajar rodeado de idiotas que firma David Asensio.

Los mensajes sobre los mocos, los catarros y su curación son un clásico en otoño. Rafa Olalde ha recopilado en su blog dos mensajes: un tuit y un vídeo breve dirigidos a pacientes. ¿Aún tienes dudas?

¿Conoces la herramienta Place Standard para trabajar en salud comunitaria? Rafa Cofiño nos da algunas pistas para conocer nuestro entorno en su blog Salud Comunitaria mediante esta herramienta y utilizando los paseos colectivos. 

Reducir los errores es un elemento esencial para mejorar la seguridad del paciente. Con ese objetivo, el hospital de Cruces ha puesto en marcha una iniciativa para evitar las interrupciones durante la preparación y administración de medicación.  Para ello, el profesional lleva puesto un chaleco rojo con la leyenda "No interrumpir", algo parecido a lo que contamos en esta entrada de junio de 2017.

Ya hemos hablado sobre mortalidad hospitalaria en fin de semana, de hecho hay muchos artículos e investigaciones al respecto. Sin embargo, ¿utilizan estos artículos un enfoque adecuado? En Nada es Gratis revisan la evidencia y lanzan algunas ideas interesantes para interpretar los resultados de la evidencia.

¿Existe la enfermera perfecta? ¿Qué cualidades debe tener el profesional perfecto? ¿O quizás debemos hablar del equipo perfecto? En el blog Nightingale and Co se plantean si existe la perfección y las implicaciones que tiene. 

El "siempre se ha hecho así" llega a todas partes, por ejemplo a los bebés y la crianza. Jesús Martínez destripa algunas costumbres en su columna de El País, empezando por un clásico: esterilizar el biberón.

El whatsapp forma parte de nuestro presente desde hace años. Y como no, también se utiliza en el ámbito sanitario, para temas como la difusión de conocimiento entre profesionales o la educación sanitaria a los ciudadanos. Para conocer más ejemplos y algunas recomendaciones de uso, nos os perdáis esta entrada del blog Salud Conectada. 

Llega nueva evidencia sobre el cribado con mamografía, esta vez sobre el programa de cribado holandés. El artículo se ha publicado en el BMJ y sus conclusiones sobre efectividad y sobrediagnóstico merecen una reflexión. 

Lluvia...

jueves, 7 de diciembre de 2017

¿Van a ser crónicas las estrategias de crónicos?


Todo empezó un 1 de febrero de 1984, cuando el Boletín Oficial del Estado publicaba una norma, aparentemente banal, que certificaba la creación de los centros de salud y de los equipos de atención primaria. O quizás todo había empezado antes, con la Declaración de Alma Ata, que revolucionó el modelo sanitario en medio mundo.

Desde entonces, la atención primaria ha ido creciendo, y a su manera (o mejor dicho como le han dejado) ha asumido su papel de gatekeeper dentro del sistema sanitario. Sin embargo, los problemas de siempre permanecen: consultas masificadas, poco énfasis en lo comunitario, dotación presupuestaria insuficiente, etc. Y de repente, llegó la moda de la cronicidad, en forma de planes y estrategias, con nuevas herramientas y modelos organizativos para cambiar la asistencia y centrarnos en los pacientes que más lo necesitan.

La gran duda es la de siempre: ¿quién va a coordinar la cronicidad? Parece lógico pensar que atención primaria pero hay otras especialidades que no quieren renunciar a su parcela en el escenario de los crónicos. Estar puede implicar trabajar más pero con posibilidad de medalla, no estar implica ser cola de ratón. Y todos se apuntan, como recuerdan Meneu y Peiró:
"El manejo de crónicos empieza a ser, también en nuestro país, un interesante nicho de negocio para distintos candidatos a proveedores. Imaginemos pues que, contra toda la doctrina de referencia en AP, la gestión de algunos procesos, básicamente crónicos, se empieza a subcontratar con nuevos prestadores, surgidos de sus activos en el conocimiento (programas de gestión), el tratamiento (empresas farmacéuticas), la monitorización, o de la extensión de capacidades ociosas de algunos proveedores ya instalados en otras áreas del sistema."

Sergio Minué y Carmen Fernández han publicado un artículo en la revista Atención Primaria con el título "Visión crítica y argumentación sobre los programas de atención a la cronicidad en Atención Primaria y Comunitaria". El artículo revisa la totalidad de los planes de crónicos de los servicios de salud y llama la atención sobre la falta de evidencia que avale la mayoría de las herramientas y estrategias que se plantean en dichos planes. Además, pese a que algunos planes ya tienen más de 5 años, aún no ha aparecido ninguna evaluación sobre su efectividad (salvo la evaluación de la estrategia del País Vasco que se publicó en 2016).

Entonces, ¿los modelos de crónicos no funcionan? Pues no, pero sí, es decir, hay evidencia en algunos casos y para algunas herramientas, aunque también cabe decir que todo depende de la implementación. Como señala el artículo sobre el modelo vasco: "La utilización en la estrategia de marcos teóricos sólidos, comparativa internacional y evidencia robusta sobre la atención a pacientes crónicos fue relevante, pero no garantizó su éxito". Quizás cuando otros servicios de salud empiecen a publicar sus evaluaciones de los planes podamos tener más información, pero por ahora se trata de modelos implantados sin evidencia concluyente y sin evaluación posterior

Como señalan Minué y Fernández: "Cabe preguntarse si un verdadero fortalecimiento de la AP no sería la mejor opción ante los desafíos sanitarios planteados, sin necesidad de recurrir a innovaciones externas sin evidencia de su efectividad". Juan Simó lo resume muy bien en su blog.

martes, 5 de diciembre de 2017

Evidencia y esalud: más de lo que creemos, menos de lo que queremos


Es curioso lo de la evidencia... Siempre se pide, y cuando está encima de la mesa, casi nadie la mira. Los motivos son inciertos, pero en ocasiones la evidencia es un bofetón en la cara, un pedazo de realidad que nos debería invitar a pensar en otros términos. Sin embargo, no podemos olvidar que muchas de las innovaciones que tenemos a nuestro alrededor han surgido al esquivar la evidencia, pensando fuera de la caja, pero esto no debe ser una excusa para dejar siempre la evidencia en la estantería.

Gracias a una noticia breve que hemos encontrado en el BMJ, nos hemos tropezado con el proyecto Technology-Enabled Care Services (TECS), cuyo objetivo es realizar un análisis de la evidencia que existe para los servicios asistenciales de base tecnológica (apps, videoconsulta, telemedicina, etc). La investigación fue encargada por NHS England y el informe final se publicó en junio de 2017.

La evidencia está resumida en una infografía, aunque merece la pena leer el informe completo.


Destaca la evidencia respecto del uso de mensajes de texto (SMS) para mejorar la adherencia, para proyectos de deshabituación tabáquica o en personas con diabetes. Llama la atención que esta tecnología siga siendo una de las más estudiadas (y con mejores resultados), considerando que ya ha cumplido 25 años. Sin embargo, tanto para avisos masivos como para mensajes personalizados sigue teniendo utilidad, aunque la mayoría de la evidencia es de proyectos realizados en países en vías de desarrollo.

Entre las tecnologías más utilizadas actualmente se encuentran la videoconsulta y la telemonitorización. La videoconsulta en enfermedades crónicas, según la evidencia, está al mismo nivel que la consulta presencial en términos de satisfacción del paciente, nivel de autocuidados o conocimiento de la patología, por lo que podría ser una herramienta sustitutiva. En el caso de la telemonitorización merece la pena destacar la importancia de la educación sanitaria y de la colaboración de los profesionales.

Las intervenciones basadas en el uso de webs requieren mayor precisión en su análisis, ya que no existen unos patrones o características que permitan una evaluación global. Además, la evidencia apunta a la importancia de unir estas intervenciones con otras de tipo presencial (para evitar que a largo plazo el efecto se reduzca).

En cuanto a las apps móviles, el problema es la falta de evidencia sólida, aunque hay estudios que avalan su uso en pacientes con algunas patologías crónicas. 

Es necesario realizar algunas consideraciones tras leer este informe ya que se trata de un ámbito de estudio muy amplio:
+Ojo con el largo plazo. Uno de los principales dilemas de las intervenciones basadas en tecnología (sobre todo las que buscan cambiar comportamientos, como SMS, apps o intervenciones vía web) es su efectividad a largo plazo. No podemos olvidar que estas estrategias de cambio se incluyen en planes globales junto con otras herramientas basadas en la intervención del profesional sanitario (de forma presencial) para así reforzar el cambio.
+ El hecho de que existe evidencia sobre el uso de apps para pacientes con diabetes no quiere decir que todas las apps para diabetes funcionen, ya que la evidencia suele centrarse en una sola app, en un entorno y con unos pacientes concretos. Extender los resultados de un estudio concreto a cualquier intervención similar (en cuanto a público objetivo o patología) no tiene sentido. El proceso concreto, el entorno, el tipo de población, etc. son determinantes muy importantes para evaluar el éxito o fracaso de una intervención.
+ El dinero importa (al menos en parte). La evaluación del estudio WSD Whole System Demonstrator (con más de 3000 pacientes) demostró que la telemedicina no era coste-efectiva, aunque la recogida de datos se realizó en 2008 y 2009. Curiosamente, en otro ensayo publicado en 2017 se encontró lo contrario (en pacientes con diabetes). Evidencia líquida, y más si hablamos en términos económicos.
+ La brecha digital y la ley de cuidados inversos deben estar siempre presentes. Con estas intervenciones puede que dejemos fuera a grupos de pacientes con problemas de acceso a tecnología o con limitaciones de uso, por eso no nos cansaremos de decir que la esalud es una parte de las estrategias sanitarias.
+ No hay estudios definitivos. Por ejemplo, usando datos del WSD, en 2017 se publicó este artículo sobre efectos psicológicos de la telemedicina en personas con diabetes y los resultados fueron bastante grises. no hay mejora. Existen recomendaciones potencialmente efectivas pero depende mucho de los pacientes, el entorno, el proceso de implementación, etc.
Es importante planificar adecuadamente la puesta en marcha y el diseño de este tipo de intervenciones. Las barreras siguen siendo muy importantes y es esencial tenerlas en cuenta para evitar que el rechazo se contagie entre profesionales. Afortunadamente existen buenos estudios sobre los problemas organizacionales para la puesta en marcha de proyectos basados en tecnología que pueden ayudar a elaborar una lista de barreras. No podemos permitirnos que vuelvan a repetirse los errores del pasado como el del proyecto Healthspace ("Unless personal electronic health records align closely with people’s attitudes, self management practices, identified information needs, and the wider care package (including organisational routines and incentive structures for clinicians), the risk that they will be abandoned or not adopted at all is substantial").

domingo, 3 de diciembre de 2017

El resumen de la vuelta al mundo


Hablamos de la zona de confort, de estar fuera o dentro, como si existiera un mapa muy claro que nos ayudara a delimitar ese territorio. Nos colocamos cada mañana la etiqueta de innovadores, vamos a congresos sobre lo último de lo último, y cambiamos el mundo a golpe de tuit. Lo de ayer ya no sirve, y solo lo de esta mañana es útil. Quizás nos falte poesía... y realidad.

Y de repente te encuentras con alguien que no tiene twitter, que apenas participa en los debates para cambiar el mundo, que nunca ha sido trending topic, y te da unas cuantas lecciones brillantes sobre innovación. Y justo en ese momento compruebas que la zona de confort cada uno se la fabrica donde quiere, y que detrás de los fuegos artificiales a veces no hay nada. Las redes son muy importantes, pero nunca debemos olvidar que hay innovadores en todas partes, incluso analógicos con libreta y lápiz.

Empieza nuestro resumen semanal. La selección de enlaces de esta semana merece mucho la pena, o eso creemos. Gracias a tod@s por estar ahí. 

Desde una perspectiva basada en el humor, la revista de Redacción Médica revisa la relación amor-odio entre anestesistas y cirujanos. Todo ello aderezado con los irónicos tuits de Miguel Díaz.

El viernes se celebró la II Jornada de Enfermería sobre TIC aplicadas a la salud, organizada por el Colegio de Enfermería de Valencia. Teresa Pérez ha elaborado un resumen de cada ponencia con los tuits más interesantes, que podéis leer en su blog.

En Jot Down analizan el papel de los videojuegos en la sociedad actual, hablando de su faceta más lúdica y también de su papel en el aprendizaje. ¿Seremos capaces de integrar los videojuegos en el aula y en los entornos profesionales para aprender jugando? Una lectura imprescindible.

¿Ondas sonoras para analizar la sangre? Eso es lo que dice un grupo de investigadores del MIT que está desarrollando un sistema de transductores acústicos que mueven las células y exosomas, lo que permite medir su reacción al sonido. En Microsiervos han publicado un breve resumen de la noticia original que aparece en la web del MIT, que a su vez se basa en este artículo publicado en PNAS.

Menudo debate se ha montado por un tatuaje... La historia ocurrió en un hospital de Miami: llegó a urgencias un hombre de 70 años, su estado requería de maniobras de reanimación pero se encontraron con un tatuaje en el pecho con la leyenda "Do Not Resuscitate". ¿Qué decisión es la más adecuada si el paciente está inconsciente? En este artículo de La Vanguardia nos cuentan como acabó la historia, que además ha sido plasmada en una carta al editor de la revista New England Journal of Medicine.

El Royal College of General Practitioners ha publicado un estudio sobre la percepción de los estudiantes de medicina respecto de la atención primaria. El resultado más llamativo es que el 76% de los estudiantes entrevistados dijo que había escuchado comentarios negativos sobre el trabajo en atención primaria durante su periodo docente por parte de profesores o tutores de prácticas. El estudio completo se merece una lectura (aunque sea rápida).

Los avances tecnológicos y los nuevos canales de comunicación y atención sanitaria como la telemedicina están provocando que los profesionales sanitarios tengan que actualizar sus conocimientos y adaptarse a una nueva realidad. En este artículo de JAMA dan un paso más, y se plantean si será necesaria una nueva especialidad que denominan "medical virtualist". 

Humanización por partida doble. Primero este magnífico texto de Rodrigo Gutiérrez en su blog Regimen Sanitatis sobre los diferentes componentes de la humanización y con algunas reflexiones el concepto de atención centrada en la persona. Y como segunda lectura, esta entrada del blog MyRAS para entender que la humanización es cosa de todos los profesionales.

En muchos casos, los procesos de innovación van acompañados de concursos de ideas o premios a la creatividad. ¿Son útiles? ¿Realmente generan ideas beneficiosas para la organización? Dos lecturas interesantes sobre el tema: este artículo de Harvard Business Review y esta revisión sistemática que publica la revista BMJ Innovations.

Y para acabar, una auténtica declaración de intenciones...