viernes, 27 de enero de 2017

La opinión pública y la política sanitaria


Una de las conclusiones del año 2016 es que las transformaciones en los servicios sanitarios no tienen buena aceptación entre los medios de comunicación y los ciudadanos. Ejemplos como la fusión de hospitales en Granada o el recuerdo de la marea blanca madrileña son una muestra del clima de desconfianza creciente por parte de la población y los profesionales ante algunas decisiones de política sanitaria.

La evidencia ya no es lo que era... Desde hace años, la teoría sobre organizaciones sanitarias promueve estrategias basadas en la concentración (unir servicios de alta especialización para así conseguir mayor volumen y mayor eficiencia en su actividad) y en la transformación de centros y servicios (desde hospitales de agudos a hospitales más centrados en patologías crónicas o en media estancia). Sin embargo, estas propuestas teóricas llevan años chocando con la opinión pública que no comparte la decisión de eliminar unidades especializadas con el "pretexto" basado en la evidencia de crear una unidad mayor en un hospital más alejado. 

Un ejemplo para tener en cuenta procede de Gales, el llamado South Wales Programme. En 2013 se planteó la necesidad de reorganizar cuatro hospitales del sur de Gales para centralizar en algunos de ellos los servicios de maternidad, pediatría y urgencias. Para evitar que la teoría y la evidencia fuera el único determinante, o que las presiones políticas se basaran en el capricho de algún líder local y no en la opinión de los vecinos, se realizó una estrategia de difusión y comunicación centrada en ofrecer toda la información, celebrar reuniones en todos los núcleos de población afectados y permitir que cualquier ciudadano o grupo pudiera presentar alegaciones. Para ello, se canalizó toda la estrategia en una web.

Teniendo en cuenta todos los factores, desde los datos financieros o sanitarios, hasta la opinión de todos los afectados, se emitió un informe con recomendaciones que se puede consultar en este enlace. La mayoría de los hospitales de Gales aceptaron la propuesta salvo el hospital más "perjudicado", como indica esta noticia.

Sin embargo, el hecho de contar con el apoyo de las entidades representativas, los sindicatos, las sociedades científicas o los colegios no garantiza que la medida sea bien acogida. Vivimos en un entorno líquido en el que cualquier decisión es evaluada constantemente, y pese a los apoyos comentados o a la evidencia, es posible que exista un rechazo popular que acabe obligando a que se cambie la estrategia de forma radical. Por ejemplo, este informe analiza la influencia de las redes sociales en la toma de decisiones política, incluyendo un enfrentamiento entre dos conceptos muy potentes y contradictorios: el debate público real ante un problema concreto y el "efecto gallinero" de las redes, que permite que un grupo de voces pueda influir en el resto y dominar el debate. Lo que si queda claro es que la escucha de todas las voces y posiciones ante una decisión o cambio enriquece la decisión final.

Pero no siempre las decisiones políticas son puras, ya que en ocasiones no hay evidencia que las avale, como cuando tienen su origen en el capricho o en un interés electoralista. ¿Debería la evidencia en política tener en cuenta la opinión social? ¿Incluso si la opinión de los ciudadanos es contraria a la evidencia? En resumen, y volviendo al concepto de evidencia en política sanitaria: quizás haya que tener siempre en cuenta que la evidencia debe interpretarse teniendo en cuenta factores externos como el contexto político y social. Y eso tal vez lo estemos olvidando...

miércoles, 25 de enero de 2017

Cazadores de mitos: incentivos


Uno ya no sabe que pensar cuando se habla de incentivos asociados a la actividad de los profesionales sanitarios... Parece que el año 2017 va a ser el año internacional de los incentivos, puesto que solo en enero se han publicados artículos de esos de leer y tomar notas.

El primero lo ha publicado Social Science and Medicine y sus autores son investigadores de la Universidad de Manchester. Su objetivo era medir si el uso de incentivos asociados al rendimiento podía influir en la satisfacción laboral de los profesionales, dado que en ocasiones este tipo de incentivos han sido criticados por reducir la autonomía o por "invitar" a seguir un camino en el que no siempre se cree. Las conclusiones del artículo demuestran que los incentivos asociados a la actividad no tienen ningún efecto en la satisfacción del profesional. 

El segundo artículo lo hemos leído en Annals of Internal Medicine y se trata de una revisión sistemática que relacionan el pago por rendimiento (P4P), los procesos asistenciales y los resultados en salud. Las conclusiones son muy claras: se observa evidencia de que los incentivos se asocian a mejoras en los procesos pero no se puede demostrar que los incentivos consigan resultados en salud en los pacientes. 

¿Destruyendo mitos en el terreno de la gestión sanitaria? ¿Debemos seguir creyendo que los incentivos son la solución a muchos problemas? Otro aspecto a revisar es si los incentivos cumplen con unos criterios mínimos de calidad en cuanto a su diseño. Quizás la aplicación del checklist de Glasziou sea la solución para evitar incentivos dañinos o perversos.

domingo, 22 de enero de 2017

Un océano de enlaces (o algo así)


La introducción de hoy es muy sencilla. Solo queremos decir en voz alta y sin miedo que apoyamos a Mónica Lalanda y pedimos al Colegio de Médicos de Segovia, a la Organización Médica Colegial y a quien haga falta que cierren el expediente que le acaban de abrir. En pleno 2017, este tipo de actuaciones nos hacen dar un paso atrás como sociedad.

Y llega el momento del resumen de la blogosfera sanitaria. aquí tenéis nuestros enlaces favoritos de la semana:

No podemos empezar el resumen sin hablar (de nuevo) del expediente a Mónica Lalanda, médico, bloguera, ilustradora y mil cosas más. La historia del expediente empezó en agosto cuando anunció, vía blog, que dejaba su trabajo en urgencias. Hace unas semanas, el Colegio de Médicos de Segovia le notificó la apertura de expediente disciplinario por lo que comentaba en aquel post de agosto. Tanto Jesús, en su blog El Médico de mi hij@, como Sergio Minué, en El Gerente de Mediado, han escrito dos grandes textos sobre el tema. Como señala acertadamente Sergio: "Normas medievales, de cuando no existían redes, permitirán sancionar al que osa levantar la voz , en lugar de discutir y argumentar sobre la realidad de los hechos. [...] Los trapos sucios se lavan en casa. El argumento favorito de los reyes y reyezuelos de este Imperio para ocultar sus desmanes hasta el fin del Imperio". El corporativismo medieval vuelve a dar vergüenza ajena, suma y sigue.

Llegó Trump a la presidencia, y Obama y sus proyectos dicen adiós a la Casa Blanca. Uno de ellos es Obamacare, y su eliminación completa puede afectar a algunos avances muy importantes para los ciudadanos estadounidenses. En este artículo de Kaiser Health News revisan algunos de los avances que pronto desaparecerán. Y curiosamente, el anuncio del fin de Obamacare ha ido acompañado de un incremento de su popularidad como cuentan en NBC News. El mundo al revés. 

La evolución de twitter ha conseguido que las faltas de respeto o incluso el odio sean algo habitual en las conversaciones tuiteras, más aún con temas delicados. Como señala Serafín en este post de su blog Cuidando, la línea que separa la crítica de la mala educación se salta muy a menudo. Y en ocasiones, twitter duele, y mucho.

Y de un enlace saltamos a otro. Y así, de los riesgos de twitter pasamos a las recomendaciones dirigidas a profesionales de enfermería para el uso de Twitter que se están elaborando de forma colaborativa a partir de esta llamada a la acción que publican en el blog Nuestra Enfermería. Podéis seguir toda su actividad a través de la etiqueta #enferetica17.

Código 100 es el nombre de la nueva plataforma de gestión del conocimiento del Sergas que pretende compartir y difundir ideas y propuestas de cualquier profesional interesado en mejorar el sistema sanitario. Colaboración para que todos sumen.

En Pediatría basada en Pruebas, nos presentan el decálogo del profesional especializado en autismo según Theo Peters. La entrada nos sirve para conocer también el proyecto Trastea que están desarrollando en el Hospital General de Alicante. 

¿Punciones lumbares a niños con ultrasonidos? Esa es la idea que está detrás del proyecto de un ingeniero español llamado Javier Jiménez, que va a permitir (si las pruebas y evaluaciones así lo avalan) medir con ultrasonidos los glóbulos blancos que se encuentran en el fluido cerebroespinal situado debajo de la fontanela del bebé. Puedes leer más en este artículo de El País.

El próximo 1 de febrero se celebra el I Encuentro de Administrativos de la Salud en el Hospital Universitario de Fuenlabrada. Un foro para hablar de innovación, de calidad y del papel de los administrativos en las organizaciones sanitarias. Entrada libre y gratuita, así que te esperamos. Toda la información en este enlace y en este post del blog Biblioteca HFLR.

Tenía que ser Atul Gawande. Su última columna en The New Yorker habla de la necesidad de recuperar el protagonismo de la atención sanitaria a lo largo de la vida y evitar que los procedimientos intensivos, complejos se lleven todos los honores (y el dinero). Al final, lo primero ayuda mucho más al paciente que lo segundo (un gran ejemplo es, como no, la atención primaria). Lo dicho, un texto valiente y necesario. 

En noviembre de 2016 se celebraron las Jornada de reflexión sobre divulgación e información sanitaria #DivulgaSalud. Ahora, el blog Nuevas Tecnologías Somamfyc está publicando los vídeos con todas las intervenciones de los ponentes. Aquí tenéis algunas: la intervención de María Eugenia Miranda (@mirandatrauma), la de Javier J. Díaz (@javijdiaz) o la de Vicente Baos (@vbaosv).

Un artículo publicado recientemente en la revista JMIR mhealth ha evaluado las apps para mejorar la adherencia terapéutica y ha seleccionado las mejores según varios criterios. En esta entrada de la web iMedicalApps comentan algunas de ellas, además del método de evaluación utilizado.

El momento de la música llega a nuestro resumen. Esta canción nos encanta y además viene muy bien para un día como hoy: "Ya no hay nada que temer, ya perdimos todo ayer, siento que hoy nos puede ir bien, nada nos podrá detener". ¡Feliz domingo!

 

viernes, 20 de enero de 2017

Medidas contra el despilfarro sanitario


Empezamos el año con fuerza. La OCDE ha lanzado un interesante libro para evitar el despilfarro en los sistemas sanitarios con el título "Tackling Wasteful Spending on Health" (aquí lo tenéis en formato pdf). Hay dos aspectos que nos han llamado la atención: se centra en medidas muy claras (muchas muy conocidas) y además las acompaña de ejemplos de otros países. Además, se trata de un libro muy didáctico, con abundante bibliografía y casos de éxito.

El primer gran bloque de medidas se centra en los cuidados y la asistencia sanitaria. Los tres elementos que destacan (hay un capítulo para cada uno) como objetivo prioritario para combatir el despilfarro y la ineficiencia son:
- Eventos adversos que se pueden prevenir. Un ejemplo que usan es el caso español de checklist para prevención de infecciones asociadas a catéter.
- Prácticas clínicas que no aportan valor. Los ejemplos se centran en campañas del tipo Choosing Wisely o Do Not Do de difusión de recomendaciones de no hacer.
- Prescripción inadecuada de antibióticos. Se incluyen algunas medidas como la educación dirigida a los profesionales y las campañas de publicidad y marketing dirigidas a los ciudadanos.


El segundo bloque habla de medicamentos, producto sanitario y procesos. Los problemas que desarrollan son las siguientes:
- Adherencia al tratamiento y uso adecuado de productos sanitarios. Entre las recomendaciones, citan el seguimiento telefónico para pacientes con nuevos tratamientos o la información periódica a los profesionales.
- Bajo uso de genéricos. Un clásico, sin duda. Entre las propuestas de mejora, aparece la sustitución obligatoria, incentivos a prescriptores o las campañas de información.
- Precios excesivos en medicamentos (principalmente innovaciones terapéuticas). La aparición de nuevos modelos de compra o los contratos centralizados pueden ayudar a controlarlo.
- Uso de hospitales de agudos cuando existen alternativas de menor coste. El desarrollo de la atención primaria o los nuevos modelos de atención urgente (fast track por ejemplo) son buenos ejemplos.


Llegamos al tercer bloque, centrado en las medidas relacionadas con la propia organización y su modo de gestión. Estos son los principales focos de despilfarro:
- Burocracia. Esto nos suena mucho, ¿verdad? Las recomendaciones son múltiples: uso de receta electrónica, auditorias de procedimientos, reducción de trámites que no aportan valor al paciente, etc. El capítulo que lo desarrolla es de obligada lectura
- Fraude y corrupción. Sanciones, uso de big data para controlar las infracciones, etc.
- Prácticas inapropiadas en la relación entre los profesionales, directivos e industria. La transparencia y la regulación son dos de los ejes fundamentales de las medidas para reducir este problema.


Uno de nuestros imprescindibles, Chris Ham, hace un interesante análisis del tema en el blog del King's Fund, comentando el libro así como los más recientes análisis sobre ineficiencia que han elaborado para el NHS. Por si queréis echarle un vistazo, este es el documento que editaron en 2015 para mejorar la eficiencia ("Better value in the NHS").

Si el libro se hubiera editado hace un par de semanas, sería un regalo perfecto para políticos, directivos sanitarios y cualquier interesado en gestión sanitaria. Aunque nunca es tarde si la intención es buena...

martes, 17 de enero de 2017

Elogio de la ingenuidad


En el mundo de las organizaciones sanitarias hay de todo,y de hecho casi podríamos tener un catálogo completo de la naturaleza humana dentro de un centro de salud o de un hospital.

Si ya nos metemos en el subgrupo de los que mandan (jefes, jefecillos o líderes), hay personas muy valiosas, pero también hay algunas que tienen claro que su bienestar va por delante del bienestar de su organización. Un ejemplo de estos últimos son los resabiados.

Según la RAE, el resabiado es aquel que, por su experiencia vital, ha perdido su ingenuidad volviéndose agresivo o desconfiado. Podríamos argumentar que se trata de un mecanismo de defensa, o de una actitud ante los engaños constantes por parte de la propia organización, y quizás acertaríamos. Pero nos da miedo esa pérdida de ingenuidad porque al final lo que implica es que surge la resistencia al cambio (la del tipo "esto ya lo propuse yo"). 

¿Es necesario mantener ese punto de ingenuidad en nuestro día a día? ¿O siendo así somos blanco fácil para los que quieren más poder? Al final, el tiempo coloca a cada uno en su sitio, pero a veces tarda tanto en hacerlo...

Bendita ingenuidad... ¿Mejor el matiz de lo ingenuo que el de la maldad y el matonismo organizativo? La rebeldía o las ganas de cambiar el mundo necesitan ese matiz que ayuda a perder el miedo. La desconfianza y la agresividad desmedidas no conducen a nada. 

domingo, 15 de enero de 2017

El resumen del crudo invierno



Tras unas semanas de descanso navideño, y después de elaborar nuestros propósitos del nuevo año, de cargar pilas y de tener agenda nueva, es el momento de empezar de nuevo con la costumbre del resumen dominical. Ya sabéis: algunos enlaces, cuatro reflexiones y las ideas que más nos han gustado de los últimos días.

Esta vez hay un poco de todo, y como siempre, nos dejamos las palabras y pasamos a la acción. Gracias por seguir ahí. Ya llega el primer resumen semanal de la blogosfera sanitaria de 2017:

Empezamos con lo importante. Hace unos días nos dejó Manuel Oñorbe, un referente de la salud pública en España, que además de ser director general hace unos años, fue el impulsor de la mítica Revista de Administración Sanitaria. Os recomendamos leer el artículo Fernando Lamata o esta noticia de Diario Médico.

José María Lloreda, pediatra y bloguero, escribe sobre humanización. El inicio de su post resume perfectamente el texto completo: "La Humanización de la Medicina está de moda, y como todas las modas, suele morir joven". Podéis leerlo en su blog Mi reino por un caballo.

Julio Mayol es cirujano, gestor sanitario, bloguero y mil cosas más. Para conocer su visión del mundo de la gestión, la innovación y la calidad, no os podéis perder la entrevista que le hacen en la web Cardioteca.

En México siguen con su lucha por reducir la epidemia de obesidad. Su nueva propuesta es que los gastos por acudir al nutricionista sean deducibles en la declaración de la renta. La noticia la hemos visto en El Universal, gracias a Taite Cortés que nos avisó vía twitter. Por cierto, Taite escribió un interesante post en octubre de 2015 sobre la comunicación en temas de prevención basado en un caso real de México.

Una cosa es elegir a los mejores para trabajar en la sanidad pública, otra elegir solo a "mis amigos o mis compañeros". Algo huele a podrido en algunos servicios de salud cuando podemos leer noticias como esta, acerca del elevado número de internistas de un hospital de Valladolid que han aprobado un examen de oposición para ser personal fijo. Mónica Lalanda lo expresa muy bien con una de sus viñetas en la sección Viñetología de Acta Sanitaria.

Mucha gente aún se pregunta por el famoso Internet de las cosas (IOT en sus siglas en inglés). Para entenderlo mejor con dos ejemplos reales, podéis leer la historia de la cama y el cepillo de dientes en esta entrada de Enrique Dans.

Iñaki da en el clavo con el tema de la calidad en las organizaciones sanitarias. Un modelo que, muchas veces, depende más de la auditoria de turno que de las ganas constantes de mejorar. Como siempre, su reflexión y la viñeta que lo resume todo la podéis leer en Sobrevivirrhhé.

Educación y uso adecuado de los servicios sanitarios siempre deberían ir de la mano. La historia que nos cuenta Ángel, el médico de Cañada Rosal, en este enlace es un gran ejemplo, así que todos a leer su artículo. Además, como nos recuerda Rafa Bravo, los expertos internacionales llegan a las mismas conclusiones que Ángel.

El inicio de año en el mundo sanitario se asocia a una sola palabra: gripe. En este entorno de caos y de falta de planificación, nada como unas pinceladas de sentido común del blog Médico Crítico: en esta entrada, Javier Padilla propone unas medidas anticolapso; en esta otra entrada, habla de gripe, y de gestión, y de política sanitaria, y de algunas cosas más.

Lo llaman innovación frugal, y es sencillamente el fruto de unir las medidas lowcost con la creatividad. Por ejemplo: una centrifugadora para separar el plasma que está elaborada con papel, unas pajitas de plástico y un poco de hilo. De esta forma es posible creer que ya existan laboratorios de química que cueste menos de cinco euros. Podéis leer esta noticia en MIT Technology Review o el artículo de Nature Biomedical Engineering

¿Realmente la atención primaria es capaz de incrementar la esperanza de vida? Justo unos días antes de que cambie el presidente de Estados Unidos, en el blog de Kevin MD publican esta entrada sobre atención primaria, salud y la necesidad de cambiar de una vez por todas el modelo norteamericano.

Hay vida profesional más allá del ombliguismo. En el mundo de la enfermería, varios blogueros se plantean si 2017 será el año del #ombligOUT. En el blog de La Comisión Gestora se lo plantean como un propósito. En la misma línea, Enferdocente propone pasar a la acción, ya que los lamentos no arreglan nada.

Interesante artículo en BMC Medical Education sobre el uso de whatsapp como herramienta docente para estudiantes de medicina. El estudio analiza seis grupos de whatsapp y propone algunas recomendaciones para extender su uso.

Algunos titulares asustan y el de este artículo publicado en The New York Times es uno de esos: How social isolation is killing us. Los riesgos del aislamiento social en un entorno tan hiperconectado deberían hacernos pensar sobre la necesidad de mantener y crear vínculos que nos ayuden a seguir.

Acabamos con una señal... La primera, la definitiva.

jueves, 12 de enero de 2017

La satisfacción del paciente: prioridades y excesos


Llevamos unos años en los que la opinión del paciente, recogida a través de encuestas o entrevistas, tiene un peso muy importante en la gestión sanitaria y en el comportamiento de las organizaciones y los profesionales. Y más aún cuando una parte de los incentivos económicos dependen de la satisfacción de los pacientes.

Sin embargo, y teniendo en cuenta que alguno de los elementos que influyen en la satisfacción del paciente no son estrictamente técnicos o profesionales, y dependen más del entorno, la hostelería o la prescripción, la influencia de estas encuestas no es lógica en ocasiones. De hecho, ya hay algunos artículos que se plantean si la satisfacción del paciente puede tener consecuencias negativas en la calidad de los cuidados y la seguridad del paciente.

Una encuesta realizada por la web Emergency Physicians Monthly mostró en 2009 algunos resultados muy llamativos: el 40% de los médicos entrevistados manifestó haber cambiado algún tratamiento para conseguir una mejor puntuación, y un 67% de estos señaló que el tratamiento pautado no era clínicamente necesario para el paciente.

En este artículo publicado en la revista Plastic and Reconstructive Surgery se preguntan si el excesivo énfasis en la satisfacción del paciente puede acabar provocando que nos centremos más en decorar la consulta o poner en marcha un comedor gourmet que en ser mejores profesionales o realizar las mejores técnicas. Tal y como señalan los autores:

The focus on patient feedback has already skewed hospital administrators’ agendas, and long-term hospital plans now center on renovating the physical buildings, elevators, lobbies, and patient floors, and also investing in luxuries such as valet parking and gourmet meals. One could argue that these costly expenses have more to do with the perception of health care quality rather than actual outcomes.

Este comportamiento defensivo para evitar perder incentivos y no aparecer el último en la clasificación acaba provocando que se eviten ciertas conversaciones incomodas y se acceda a la prescripción de medicamentos innecesarios, como ocurre con los antibióticos. Al final, todo se reduce a aquella frase que tantas veces hemos escuchado: "dime como me pagas, y te diré como me comporto". No es un comportamiento habitual, pero el riesgo está ahí y puede ser que de tanto poner el acento en determinadas estrategias alrededor de la calidad percibida, olvidemos la parte técnica.

El punto medio, ese equilibrio entre la satisfacción y la calidad técnica, debe ser el eje de toda actuación y estrategia. Tal y como señala Sergio Minué en un reciente post, "Todos los servicios de salud han ido implementando medidas, a menudo ligadas a incentivos económicos, para reducir el tabaquismo o aumentar la prevención de enfermedades vasculares con antiagregantes. Pero ninguno ha hecho nada para fomentar una mejor relación entre profesionales y pacientes." Las modas no suelen ayudar pero es evidente que el paso del tiempo y los cambios sociales han provocado que haya otros factores a tener en cuenta de cara a evaluar los resultados del sistema sanitario. Y así, además de las medidas clásicas que aparecen en cualquier plan estratégico, hay otras que generan resultados positivos para el paciente (como la relación entre profesionales y pacientes, el trato y la escucha, la humanización, etc) y que deben ser tenidas en cuenta.

Sin embargo, centrar un buen porcentaje de los incentivos en estas medidas más centradas en el paciente, puede dar un mensaje equivocado a las organizaciones y profesionales. Se trata de un elemento esencial, tan esencial como otros (por ello el énfasis, ya que hace unos años era algo secundario o inexistente), pero no debemos olvidar el resto de elementos. El artículo de los cirujanos plásticos lo tiene muy claro:
Therefore, we should do as we always have: be dedicated to the care of each patient with all of our talents to the best of our ability with the understanding that no physician is perfect and some patients will be disappointed despite our best intentions.

martes, 10 de enero de 2017

Cuentos chinos para gestores sanitarios


La noticia tiene tela: resulta que en enero de 2004 un equipo de científicos chinos publicó en una revista que el virus H5N1 de la gripe aviar infectaba a cerdos. Sin embargo, dado que el artículo estaba en chino, apenas se enteró nadie hasta que en agosto de 2004 se publicó esta breve noticia en la revista Nature. Y de esta forma, un descubrimiento muy útil para los científicos que estudiaban esta cepa, estuvo más de 7 meses en una especie de limbo idiomático.

En el terreno de la gestión sanitaria ocurre algo parecido. A veces se publican análisis, buenas prácticas o incluso se dan premios a proyectos innovadores y se difunden en medios especializados, twitter y blogs. Y sin embargo, resulta que la misma idea, el mismo proyecto o una experiencia similar se puso en marcha 3 años antes pero apenas se difundió. En este caso el problema no es el idioma, sino el momento y la difusión.

Es decir, en 2016 se difunde en los medios una nota de prensa sobre el primer hospital que pone en marcha la unidad de atención Z. Se retuitea, los medios ponen el acento en el hecho de ser la primera vez que se pone en marcha dicha unidad. Y nadie recuerda que en 2014 comenzó su actividad la misma unidad en otro centro. Hubo una nota de prensa, pero apenas tuvo difusión. Y pocas veces miramos bien en la hemeroteca o preguntamos antes de lanzar la noticia. 

Por un lado el medallismo, la necesidad imperiosa de ser los primeros, nos lleva en ocasiones a evitar mirar hacia atrás y buscar experiencias similares. Que la realidad no nos arruine un buen titular. En otras ocasiones se trata sencillamente de no buscar información o no saber buscarla. Además, el hecho de que haya pocas bases de datos de buenas prácticas, de innovación, etc. dificulta encontrar la información adecuada. 

Lo de no saber leer chino parece un motivo suficiente para desconocer la evidencia, pero cuando esta se publica en castellano o en inglés... O quizás es que en el mundo de la gestión sanitaria no gusta mucho eso de buscar evidencia o experiencias, por eso siempre hay tantos proyectos piloto, porque no nos hemos molestado en mirar el estado del arte. Menos mal que cada vez hay más excepciones.

martes, 3 de enero de 2017

Artículos científicos al peso: algo hay que hacer


Vuelve la época de oposiciones y concursos para acceso a puestos fijos en los servicios de salud. Repasar temas de tu especialidad, recopilar la documentación para la fase de concurso y buscar cualquier papel que acredite aquel curso de hace 12 años... y es que un punto puede implicar que la balanza se incline hacia un lado o hacia otro.

Un apartado habitual en los baremos de la fase de concurso es realización de trabajos científicos. Lo más habitual es puntuar las publicaciones en revistas científicas nacionales e internacionales, sin especificar el tipo de revistas. ¿Es realmente un mérito adicional el hecho de publicar un artículo en una revista internacional o nacional? Pues depende.

La diferencia entre revista nacional e internacional es muy llamativa, y de hecho el artículo en revistas internacionales puntúa el doble que en las nacionales. No importa si la revista de fuera tenga diez lectores o un proceso de revisión endeble, ya que por el mero hecho de ser internacional ya supera a las revistas de aquí, incluso a esas que están entre las de mayor factor de impacto de su especialidad. ¿Es conveniente esa diferencia? ¿No se puede afinar más?

Otro aspecto llamativo (y escandaloso) de esta forma de puntuar es la existencia de las llamadas "predatory journal". Tal y como cuenta este artículo del blog Nada es Gratis, se trata de "aquellas revistas que, con una pretendida apariencia académica, están dispuestas a publicar cualquier artículo que reciban, independientemente de su calidad, a cambio de una módica suma de dinero". Es decir, las típicas revistas que te escriben pidiendo originales, e incluso te invitan a formar parte de su comité editorial, y que acaban aceptando artículos como el mítico "Get me off your fucking mailing list" cuya historia aparece en esta entrada. En resumen, revistas que publican cualquier cosa siempre que pagues sus tasas, y en las que las revisiones son inexistentes.

Las revistas sospechosas de utilizar estas prácticas poco científicas aparecen en este listado. Como se puede ver, hay más de 100 publicaciones relacionadas con la salud, la medicina, enfermería o farmacia. Lógicamente, si quiero publicar tres artículos en estas revistas, no hace falta que me esfuerce mucho, y si quiero ir a lo más sencillo (y vergonzoso) incluso puedo acudir a un generador de artículos científicos como este. Lo único es pagar las tasas de publicación y se acabó el problema: escribo cualquier cosa y me lo publican, y ya tengo unos puntos adicionales en el concurso.

¿De qué forma se pueden distinguir las revistas serias de las revistas "todo por la pasta"? Lógicamente, sería interesante que en los concursos-oposiciones para acceso a plazas fijas se diferenciara a las revistas valorando solo las que publiquen originales que han sido revisados adecuadamente, bien por estar indexadas o por tener un factor de impacto mínimo. Algo hay que hacer (y eso que el factor de impacto no nos gusta mucho)... De lo contrario nos encontraremos con casos como el que cuentan aquí de profesores universitarios cuya mayor parte de producción científica es en revistas menores (o en predatory journals), sin que nadie diga nada.

Hace unos días comentamos con nuestro bibliotecario de referencia la necesidad de que las bases de los procedimientos de selección para personal fijo contaran con un criterio más estricto y mas científico para puntuar realmente las publicaciones serias. De lo contrario, un artículo en International Archives of Medicine tendrá el mismo valor que uno en JAMA o en el BMJ

domingo, 1 de enero de 2017

Una revolución sin miedo


Llevamos años gritando sin voz, saltando de un sitio a otro, buscando un hueco que quizás no existe, y luchando contra molinos que parecen gigantes. Ellos no saben que son de barro, nosotros tampoco lo sabremos nunca. Y la vida sigue, entre ideas, mensajes, aforismos y una búsqueda constante del tuit perfecto (ese que mañana nadie recordará).

Hoy nos saltamos un capítulo, y nos vamos directamente a ese momento de la historia en la que pasan cosas, cuando el final empieza a verse desdibujado a lo lejos. Cuando todo es riesgo, pero hay velocidad, cuando todo es endeble pero las piezas del puzzle encajan de forma clara. No sabemos que hay detrás, y es muy probable que volvamos a los molinos de siempre, que confunden poder con capricho, que no entienden que los tiempos han cambiado, y que el futuro ya no lo escriben ellos. 

Este año 2017 proponemos otra revolución, como cada año. La que nos quite el miedo, la que cambie el rumbo, la que invite a hacer y la que se centra en una buena idea y la finaliza. ¿Empezamos?