miércoles, 22 de mayo de 2019

Salud digital y sesgo de confirmación


La evidencia rodea (o al menos debería hacerlo) casi todas las conversaciones dentro del entorno sanitario. Y sin embargo, parece que se genera más entusiasmo con las historias y las experiencias que con las revisiones sistemáticas. Parece que una historia de éxito, extraída de una web de noticias de Idaho tiene más impacto que un trabajo serio publicado en una revista científica. Podríamos hablar de cualquier faceta del entorno sanitario, pero hoy nos vamos a referir a la salud digital.

Y todo tiene que ver con el famoso sesgo de confirmación y el papel de las redes sociales. Hay dos aspectos muy llamativos que explica muy bien Hugo Sáez en este artículo sobre el consumo de información: la infoxicación nos lleva a vivir de titulares (huimos de los textos largos y/o complejos) y por otra parte  nos gusta consumir contenidos que avalen nuestra forma de pensar. ¿Qué provoca esto? Que sin darnos cuenta obviamos aquellas noticias, historias o estudios que incluyen conclusiones contrarias a nuestra opinión sobre un tema.

Hace poco hablamos de innovación en el podcast Conectando Puntos. Una de las recomendaciones fue intentar ver la realidad con otras gafas. ¿Qué implica eso? Leer a autores que sabemos de antemano que no piensan como nosotros, estar atentos a teorías que a priori nos chirrían y adentrarnos en entornos, webs o fuentes de información que casi ni conocemos. Todo esto nos ayuda a aprender, a cuestionar nuestra forma de pensar y a renovar nuestros prejuicios y nuestras filias y fobias. Y este aprendizaje (incómodo pero muy efectivo) es lo que realmente nos puede ayudar a renovar la famosa zona de confort, porque lo que hacemos es adentrarnos en terrenos aparentemente pantanosos.

¿Y por qué lo enfocamos al terreno de la salud digital? En primer lugar porque, como ya hemos dicho, en ocasiones parece que tiene más importancia una historia o una experiencia que una revisión o un artículo de investigación. Ambas fuentes son importantes, pero es más recomendable sacar conclusiones de la segunda que de la primera. Sí, podríamos hablar de la importancia del storytelling y de lo aburridos que son los artículos científicos, y de hecho ambos son importantes, pero no podemos alimentar nuestra opinión solo con los primeros.

Lo del sesgo de confirmación nos pasa a todos. Cuando leemos opiniones de gente que no piensa como nosotros, los etiquetamos como trolls. Si leemos algo en nuestra linea, lo llenamos de favs y de retweets. Y olvidamos que aprender y crecer es leer ambas opiniones, y de vez en cuando cuestionar la nuestra, ponerla a prueba, y revisarla. Así que, si nos gustan las historias y las experiencias reales, quizás debamos leer tanto las que coinciden con nuestra opinión como las que no encajan del todo con nuestra forma de pensar.

Todo esto viene porque hemos leído en el blog de Rafa Bravo la traducción de un artículo  ("A Contrarian View of Digital Health") sobre los riesgos de la salud digital, el exceso de prevención, el sobretratamiento que se asocia a la monitorización de nuestra vida y el miedo que dan temas como la genómica. Todo se basa en la historia de un granjero, y se incluyen algunas referencias bibliográficas muy interesantes. No es una revisión ni nada parecido, pero ayuda a pensar y a replantearse que todo lo nuevo requiere ajustes, revisión y mejoras constantes. 

domingo, 19 de mayo de 2019

El resumen invisible del domingo


Días invisibles, entre la luz y el silencio. Un entorno perfecto para recopilar algunos enlaces que resumen (más o menos) lo mejor de la semana en el mundo de los blogs sanitarios. Empezamos...

Esta semana, el tema estrella del podcast Conectando Puntos es la innovación en las organizaciones sanitarias. Además, en el episodio colabora Olga Navarro (tekuidamos) que nos cuenta su visión sobre este tema.

En este artículo de Harvard Business Review comentan algunos estudios sobre la efectividad del uso de la telemedicina en zonas rurales de Estados Unidos. Uno de los más llamativos se centra en el apoyo mediante videoconferencia a hospitales pequeños en la atención a recién nacidos.

Hace unos días se celebró el Día Mundial de la Enfermería, y desde el fanzine Nuestra Enfermería han lanzado el reto #12visibles12M. Uno de los retos ha sido publicar varios artículos sobre la enfermera del siglo XXI precisamente el día 12 de mayo. El resultado ha merecido mucho la pena, y podéis leerlo aquí.

Muy interesante el reportaje que publica Diario Médico sobre la rentabilidad de la innovación en las organizaciones sanitarias. Patentes, subvenciones, unidades específicas, formación: un recorrido por todo lo relacionado con la innovación. 

Uno de los rasgos fundamentales de la relación entre el profesional sanitario y el paciente es la toma de decisiones compartidas. Para intercambiar opiniones y aprender, el pasado día 13 se desarrolló un tweetchat (coordinado por Nacho Vallejo) sobre este tema. Si quieres conocer las conclusiones, no te pierdas esta entrada que han publicado en el blog del Servicio de Medicina Interna del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe.

La celebración del congreso de la SEMFyC (libre de humos) ha generado conversaciones muy interesantes en las redes. En este post que publica el blog Hablando de geriatría se incluyen las ideas más interesantes del debate sobre la industria farmacéutica y su relación con los profesionales sanitarios que se celebró en la filial del Garraf de la Academia de Ciencies Mediques de Catalunya i Balears.

Gracias a la web de la Fundación iSYS hemos conocido un interesante estudio sobre la relación de la salud digital con los determinantes de salud. Además, enumeran la importancia porcentual de cada determinante en la salud de la población con datos de 2018. 

Leemos en la revista El Profesional de la Información un apasionante artículo titulado "Ética en la publicación científica biomédica. Revisión de las publicaciones retractadas en España". Quien nos iba a decir que en España hay 130 retractaciones en los últimos veinte años. El artículo permite conocer los motivos, los años transcurridos desde la publicación, si han sido citados, etc. 

¿Cuales son las competencias digitales que deben tener los profesionales sanitarios? Hace unos días se publicó en la revista Educación Médica un artículo que propone seis competencias en el ámbito de la salud digital. Ah, y si quieres aprender algo más sobre el tema, te recomendamos el libro "Siete competencias clave hacia una salud digital". 

¿Realidad virtual y resonancia magnética? Pues sí... El objetivo es reducir la ansiedad de los pacientes que van a ser sometidos a una prueba de este tipo. Si queréis saber algo más, podéis ver el vídeo que han elaborado o la entrada que publica el blog Enferdocente.

El uso del vídeo en la investigación cualitativa permite obtener documentos como #dialogavacunas, un video de Maite Cruz y Marina Pérez que presenta diferentes posiciones alrededor del tema de las vacunas. Motivos, valores, estigmas... un gran recurso para saber algo más de las opiniones alrededor de las vacunas desde la perspectiva ciudadana. 

La gran Marian García (Boticaría García en el mundo de las redes) ha lanzado su nuevo libro, que lleva por título "El jamón de York no existe: la guía para comprar saludable y descubrir los secretos del supermercado". Una buena forma de pasarlo bien y además aprender a leer correctamente las etiquetas que vemos a diario en el super. Y como colofón, os dejamos con aquella mítica intervención de Marian y Gemma del Caño en Naukas cantando al sandwich mixto.

Acabamos con "El precio del silencio", un reciente post de saludconcosas que habla de la escucha activa por parte de los jefes, de la innovación basada en la participación y las conversaciones y del miedo a alzar la mano. 

Y ahora, música...

viernes, 17 de mayo de 2019

El precio del silencio


Si hablamos de innovación, una de las herramientas más importantes es escuchar a todo el mundo: pacientes, profesionales, jefes, ciudadanos, etc. Si nos centramos más concretamente en los procesos asistenciales o en aspectos organizativos, además de la figura del paciente (que ya empieza a ser tenido en cuenta), los profesionales juegan un papel esencial a la hora de aportar ideas, opiniones, reflexiones, propuestas, etc. Sin embargo, esta práctica tan sencilla todavía no es algo habitual en muchas organizaciones.

En un reciente artículo publicado por Harvard Business Review se preguntan porqué los jefes no escuchan a sus empleados. Hay mil motivos pero existen algunos especialmente interesantes que conviene tener en cuenta para entender qué ocurre en nuestro entorno.

Por un lado, tenemos la propia actitud del profesional que puede tener miedo a dar su opinión. Ya lo comentamos en un post previo, titulado "Rebeldes con causa y sin apoyo": los comportamientos de desobediencia constructiva no gustan ni a los jefes ni a los compañeros. De hecho, varios estudios avalan esta tesis, la del miedo a hablar para no ser etiquetado negativamente. En otros casos, ya no solo es miedo sino desmotivación, y es que con un porcentaje tan elevado de empleados desmotivados es difícil crear espacios de conversación útiles.

Pero además, muchas veces es el propio jefe, director o supervisor el causante de ese silencio institucional. Desde jefes que directamente ignoran la voz interna del profesional (prepotencia, falta de humildad, sesgo de infalibilidad, etc) a otros que son incapaces de generar la confianza necesaria para que los profesionales puedan hablar sin miedo, en un entorno creativo y de escucha activa. Ah, y no olvidemos el factor "no quiero tener problemas" ya que esa escucha activa para mejorar implica muchas veces cambiar procesos o estructuras que llevan años siendo intocables y cuya modificación puede generar roces o problemas (o salir en prensa, o enfrentarse con alguien poderoso). 

Sin embargo, todo esto no solo depende de los jefes directos, ya que el papel de los jefes de los jefes también afecta al comportamiento. Este estudio de 2019 plantea que los jefes necesitan sentirse capaces de poner en marcha iniciativas de cambio y mejoras de forma autónoma. Si tienen cierta autonomía, la probabilidad de escuchar al empleado es mayor (lo otro genera frustración: escuchar para no poder hacer nada, salvo elevar un informe con propuestas). 

Pero no solo eso, el estudio muestra otro factor muy interesante asociado con la variable tiempo. Si los objetivos planteados al jefe son muy a corto plazo, habitualmente las acciones serán del mismo tipo. Poner en marcha escenarios de escucha activa y estrategias de participación, requieren de tiempo y muchas veces los cambios son "para ayer". 

En resumen, que el silencio existe, el miedo también y que muchas veces es la propia organización la que genera las barreras para promover ese silencio. Será cuestión de pensar que a veces es necesario romper las reglas para mejorar el futuro de todos, aunque el riesgo esté ahí. Ah, y si eres jefazo en tu organización, solo te pedimos que mires dos ejemplos como son la iniciativa "Break rules for better care" o la Escuela de Agentes del Cambio (NHS), ambas promovidas por la propia organización.  

miércoles, 15 de mayo de 2019

Hospital vs atención primaria: ¿hasta cuándo?


Una de las premisas clásicas en las organizaciones para promover la colaboración y mejorar la coordinación es romper con los silos. En el mundo de la gestión, los silos son esas islas organizativas que van a la suya, que no interactúan ni comparten información y que piensan más en su beneficio que en el bienestar colectivo. Y dentro del entorno sanitario, hay dos silos clásicos: el hospital y atención primaria. 

Por supuesto, cada vez hay más excepciones y se ven ejemplos de coordinación y colaboración entre atención primaria y hospital, pero no es lo más habitual. Y muchas veces no son solo los problemas a la hora de compartir información o de colaborar, ya que también aparece el problema de la actitud: que si unos son superiores, que si los otros no tienen ni idea, y blablabla. Y por supuesto, muchas de estas diferencias se apoyan en razonamientos del tipo "esto siempre se ha hecho así", "nuestra forma de hacerlo es la única buena" o "la culpa es de los otros". Y no estamos ante un post de buenos y malos...

¿Llegaremos algún día a romper los silos entre el hospital y atención primaria? Ojo, esto no implica trabajar con directrices únicas ya que cada uno tiene formas de trabajo diferentes, pero cuando la colaboración y coordinación son fluidas, todo será diferente (y mejor). Deberíamos pensar cual es la opinión que se transmite a los residentes sobre "los otros", si conocemos realmente el trabajo que hacen, si compartimos espacios de trabajo, si abrimos nuestras puertas para que las sesiones clínicas o las jornadas sean comunes o no... 

En este artículo de Harvard Business Review, los autores revisan algunas opciones para desempeñar un liderazgo en un entorno de silos. La primera opción que plantean es simple, pero demasiado radical: rediseñar la estructura organizativa. Es decir, crear estructuras de trabajo que casi obliguen a colaborar, interactuar y que permitan suavizar los problemas de coordinación. Por cierto, ¿han servido las gerencias integradas para ello?

Entre las estrategias propuestas para vivir entre silos se encuentran:
- Potenciar el papel de los enlaces, es decir, profesionales que entiendan los problemas de ambos silos pero que tengan claro que la colaboración es la única solución posible. Son personas que van tejiendo en común y que recuerdan que el trabajo entre ambos silos tiene un mismo destinatario: el paciente.
- Los líderes deben conocer bien el entorno, el contexto y los fundamentos de ambos silos. Para ello, los autores proponen una solución muy simple: preguntar. Esto se une a elementos como la humildad (preguntar sin miedo) o la inocencia necesaria para romper los esquemas de siempre. 
- Ponerte las gafas del otro. Es esencial que los profesionales de un silo entiendan que cada problema se ve diferente según tu situación, y para eso es conveniente ponerte las gafas del otro. Generar espacios de diálogo, poner en marcha actividades formativas compartidas, elaborar guías de trabajo comunes... y así empezar un cambio cultural.
- Salir del silo. Grupos de trabajo mixtos, hibridación, innovación abierta... Es necesario que entre aire, salir y ver otras experiencias, conocer mundo y así darte cuenta que vivir en un silo no tiene sentido.

Nuestra realidad es que los silos siguen ahí, bien sea por miedo al cambio, por orgullo o por evitar perder el trozo de tarta. Pero es innegable, que cuando se rompen los silos, el conocimiento fluye y por fin se consigue algo tan importante como conectar los puntos. Y no se trata solo de protocolos conjuntos, reuniones o grupos de trabajo, ni de planes o estrategias, hay que trabajar mucho temas como la cultura, la actitud y la visión y conocimiento del trabajo de los demás. Es necesario aceptar que el papel del otro silo es tan importante como el nuestro, o quizás más... ¿Alguien se atreve?

domingo, 12 de mayo de 2019

El resumen del abismo


Empezamos sin humos esta semana. Y todo porque en Málaga se ha celebrado un congreso a nivel nacional de una sociedad científica y está libre de humos industriales. La SEMFyC se ha atrevido y creemos que es un ejemplo muy importante de #cambiacongreso (no han sido los primeros en hacerlo).

Llega el momento del resumen semanal de la blogosfera sanitaria. Esta es nuestra propuesta de contenidos para un domingo casi de verano.

Blockchain, privacidad, Blue Button y mucho más... De todo esto hablan en el podcast Conectando Puntos, con un episodio delicioso titulado "El abismo de la desilusión". ¿Todavía no lo sigues?

El BOE del 7 de mayo publica el Marco estratégico para la atención primaria y comunitaria, que ha elaborado el Ministerio de Sanidad junto con organizaciones profesionales y de pacientes, representantes de todas las comunidades autónomas y expertos. Puedes leer el texto completo en este enlace. Por otra parte, ya hay algunos comentarios al texto como este de Javier Padilla publicado en Agenda Pública. 

El País publicó hace unos días un artículo muy completo sobre la sanidad en España, centrado en el papel de la sanidad privada en un contexto de sistema público como el actual. Además, José A. Plaza lo ha comentado en su blog Qué me cuenta twitter.

El nuevo Apple Watch con la funcionalidad de hacer electrocardiogramas ha revolucionado el mercado de wearables. Pero, ¿qué podemos esperar realmente del nuevo dispositivo de Apple? En la web Cult of Mac nos resumen lo que hace (y no hace) el reloj de Apple en temas de salud.

Los tiempos avanzan y la realidad supera a la ficción... En esta noticia de El Mundo nos hablan de un portal de empleo que ha lanzado la empresa IPsoft y que se centra exclusivamente en perfiles de trabajadores virtuales para sectores como la banca, los seguros o la salud. 

Esta semana, Google ha realizado su evento anual de desarrolladores para presentar las novedades en todos sus servicios y dispositivos. Tenéis un resumen en este artículo del blog de Google, y además en el podcast #podcastilusion hablan de las novedades que afectan al ámbito de la salud.

Nos han vendido la moto con el tema del liderazgo y ahora es habitual pensar que un lider carismático y visionario lo arregla todo. Pero no es así... Es importante, pero no es suficiente como cuentan en este artículo de Harvard Business Review. Al final, si no se comparte la estrategia y la visión entre el líder, los mandos y los trabajadores, poco se va a conseguir.

Javier Rascón habla claro: "No te engañes más. No te da miedo lo digital. Te aterra la humanidad que habita en las entrañas de lo digital". Su entrada "Digital y humana" es de lo mejor de la semana y habla, como puedes imaginar, de humanismo digital.

Menudo artículo ha publicado el New York Times esta semana. Chris Huges, fundador de Facebook, alerta sobre el poder casi total de Mark Zuckerberg sobre la empresa y propone dividirla en tres empresas diferentes para que así exista un mayor control sobre su actividad. En este artículo de El Mundo comentan el texto original y lanzan algunas reflexiones.

El burnout de los profesionales sanitarios se asocia a problemas de seguridad en la asistencia sanitaria. Te recomendamos este post del blog Avances en Gestión Clínica que firma Andreu Segura con el título: "Iatrogenia y agotamiento de los médicos".

La OMS lanzó hace unas semanas una guía con recomendaciones para poner en marcha intervenciones en salud digital. En saludconcosas hemos destripado la guía y comentado sus propuestas más interesantes. 

Y por fin, música...

viernes, 10 de mayo de 2019

Inteligencia artificial en el mundo sanitario: tendencias



La revista Health Policy and Technology ha publicado un interesante artículo de revisión titulado "Artificial Intelligence in Medicine: What is It Doing for Us Today?". Se trata de un artículo que parte de los primeros estudios (allá por los años 50, 60 y 70 del siglo pasado) y que resume las tendencias actuales en el campo de la inteligencia artificial y del machine learning. Por cierto, si todavía no tienes claro a qué se refiere cada término, podríamos decir que la inteligencia artificial es un concepto que se centra en el diseño de dispositivos o algoritmos que emulan la capacidad cognitiva humana (pensar y decidir como un humano), mientras que el machine learning es el aprendizaje automático de dichos dispositivos o algoritmos para obtener mejores resultados, para así fomentar su autonomía (esta entrada lo explica muy bien).

Haciendo un breve recorrido histórico, en 1961, por ejemplo, se publicaba en JAMA el artículo "A Mathematical Approach to Medical Diagnosis. Application to Congenital Heart Disease" que planteaba un proceso de razonamiento matemático para la obtención de un diagnóstico médico presentando diversos diagnósticos con la probabilidad de cada uno, todo ello en base a los síntomas y signos que presenta cada paciente. Poco a poco, los estudios han ido avanzando y en los últimos años ya se está evaluando la eficacia del diagnóstico basado en algoritmos frente al diagnóstico de un profesional. 

El artículo presenta las tendencias actuales en inteligencia artificial en el campo sanitario: 

1. Una de las más importantes es la identificación del riesgo de padecer una patología concreta y plantear opciones de tratamiento, como en este estudio sobre cáncer colorrectal o este sobre predicción del riesgo cardiovascular

2. Otro tipo de estudios se centra en la reducción de complicaciones. Existen artículos centrados en la predicción de complicaciones como neumonía en pacientes con heridas en conflictos armados y también otros para pacientes con diabetes tipo 2 (complicaciones como neuropatía, por ejemplo). 

3. También hay estudios y experiencias centradas en la mejora de los cuidados al paciente, sobre todo como ayuda a la toma de decisiones, por ejemplo en métodos de diagnóstico por imagen como la resonancia o con datos clínicos para la observación de problemas neurológicos en el diagnóstico de ictus.

4. Finalmente, otro campo de trabajo tiene que ver con la investigación clínica y con el desarrollo de nuevos medicamentos. 

Finalmente, los autores del artículo plantean algunos riesgos del uso de la inteligencia artificial, tanto desde la perspectiva del uso de algoritmos como con la asistencia robotizada. Factores como la reducción del contacto humano, el hecho de resumir un paciente y sus circunstancias a un conjunto de datos clínicos, la pérdida de control por parte del profesional o la pérdida de privacidad. Otro aspecto importante es el efecto que va a tener en las funciones y futuro profesional de muchos profesionales sanitarios: si ahora se empieza a trabajar con algoritmos, ¿llegará el día en que los algoritmos sustituyan al profesional? 

Aunque parezca que todo esto de la inteligencia artificial todavía se usa en entornos de investigación, cada vez son más las empresas que lanzan productos al mercado basados en algoritmos y con técnicas de machine learning incorporadas. Por ejemplo, viz.ai presenta una solución para mejorar la detección del ictus en los pacientes, Arterys está más enfocada a la detección basada en imágenes, al igual que el software de aidoc.

Por ahora, los algoritmos no son perfectos (hace pocos días, la revista BMJ Quality and Safety publicó un editorial sobre los riesgos de la inteligencia artificial en relación con la seguridad del paciente) pero poco a poco su nivel de error está alcanzando el error humano. Son muy habituales los ejemplos de errores diagnósticos de algoritmos pero el uso de técnicas de machine learning está ayudando a que dichos errores se reduzcan. No obstante, el futuro está por escribir, y al final lo único que tenemos ante nosotros son herramientas de ayuda con el único objetivo de mejorar la asistencia al paciente.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Algunas ideas sobre la guía de la OMS de salud digital


La Organización Mundial de la Salud lanzó hace unas semanas una guía de recomendaciones sobre salud digital: "WHO Guideline: recommendations on digital interventions for health system strengthening". La guía revisa diversas propuestas en base a la evidencia actual y propone varias recomendaciones para gobiernos y sistemas de salud de cara a integrar o reforzar las estrategias de salud digital en su territorio.

Eso sí, ya la propia introducción deja claro algo: "This guideline urges readers to recognize that digital health interventions are not a substitute for functioning health systems, and that there are significant limitations to what digital health is able to address". En resumen, que las intervenciones de salud digital son complementarias y no sustitutivas, y además que hay limitaciones importantes respecto del alcance de este tipo de estrategias.

La guía se centra en algunos temas concretos. Muchos de ellos se llevan aplicando años en países de nuestro entorno, pero la guía es global y puede ser útil para cualquier sistema sanitario. Los temas tratados son:
- Notificaciones demográficas vía móvil (nacimientos y defunciones)
- Gestión logística de materiales vía móvil
- Telemedicina (tanto de profesionales con pacientes como entre profesionales)
- Comunicación a través del móvil con la población en temas de salud (promoción y educación) sobre salud reproductiva, salud infantil, etc. El ejemplo más habitual son los mensajes de texto (SMS).
- Herramientas online de apoyo a la decisión para profesionales sanitarios.
- Seguimiento digital de la salud de la población con sistemas como la historia clínica electrónica u otros.
- Formación online para profesionales sanitarios.

La guía es muy completa y para cada tema ofrece un resumen de evidencia centrado en su efectividad, aceptación, viabilidad, uso de recursos y garantía de equidad. Las recomendaciones no se dejan llevar por el deslumbramiento tecnológico, y por ejemplo en el caso de la telemedicina se recalca la importancia de que no debe sustituir a las consultas presenciales sino solo ser un complemento. En el caso de la formación virtual, la recomendación es muy parecida: debe ser un complemento a la formación tradicional, y no debe sustituirla de forma global.



Eso sí, no se trata de una guía diseñada solo para profesionales sanitarios, dado que las recomendaciones y la evidencia aportada se centran principalmente en el ámbito de la decisión política o del diseño de estrategias globales dentro de un servicio de salud. Sin embargo, la evidencia para cada tema es muy útil y puede servir para romper las habituales barreras a la hora de la difusión e implementación en el ámbito de la esalud.

domingo, 5 de mayo de 2019

Decadencia y caída: el resumen de la semana


Menuda semana más extraña... Pero es domingo y el contenido de la blogosfera tiene prioridad. Aquí os dejamos nuestra selección de enlaces, hay mucho y muy bueno. Gracias a tod@s por estar ahí. Empezamos:

Empezamos con el rincón del audio... El podcast Conectando Puntos ha empezado su segunda temporada con un episodio dedicado a la economía circular, a la timogenética y al riesgo de hacerse demasiados selfies. Podéis escucharlo en su web, en iVoox o en Spotify.

Uno de nuestros podcasts favoritos, Más que urgencias y emergencias (de la gran Elena Plaza), ha lanzado su episodio 6 y lo dedica a hablar del mundo de la farmacia hospitalaria (y de muchos más temas). La invitada especial es de mucho nivel, ya que se trata de Xelo Jordán, que además ha publicado un artículo muy interesante en el último número del Fanzine Nuestra Enfermería.

¿Usar la tecnología para humanizar? Eso es lo que plantea Rafael Grossmann en esta charla de TEDx Pura Vida que une la telemedicina y la empatía. Su título: La medicina y la magia.

Susannah Fox habla en su blog sobre apps de salud, datos personales y privacidad. Una reflexión sobre confianza, ética y sobre la utilidad de estas aplicaciones y el "precio" que en ocasiones nos toca pagar. 

No os podéis perder el último post del blog Diabetes Tipo 1. Dani Royo nos cuenta el último experimento en materia de atención a personas con diabetes, basado en un contrato de suministro y que incluye una subcontratación de profesionales con cargo a la empresa adjudicataria. Para saber más, puedes entrar en su blog

José Antonio Plaza, periodista y bloguero, cambia la redacción de Diario Médico por el Instituto de Salud Carlos III. En su blog Qué me cuenta Twitter, nos habla del nuevo rumbo de su carrera y recuerda el aprendizaje de estos últimos años. Y si os apetece ver otras facetas de Plaza, nada como leer sus colaboraciones en el blog Canciones de buen rollo. Mucha suerte en tu nueva andadura.

Volvemos con un enlace sobre economía del comportamiento (ya sabéis, el nudge y esas cosas que nos gustan tanto). En este enlace del blog del BMJ cuentan algunas experiencias de cambio de comportamiento enfocado a la mejora del sistema sanitario y a la reducción del burnout de los profesionales. Una lectura imprescindible.

Gracias a esta noticia de la agencia SINC, hemos conocido la iniciativa Informed Health Choices de la Colaboración Cochrane. Este proyecto busca enseñar a niños y adultos a tomar decisiones informadas en salud. La web incluye recursos para el ámbito educativo y también videos y material escrito. 

Si te paseas por la sección de libros de salud de Amazon, verás más de un libro que casi promete curar tumores solo con dieta. En El País han publicado un extracto del libro "Dieta y cáncer" de Julio Basulto y Juanjo Cáceres con el título "No, la dieta no cura tumores". 

Ya está aquí el número de primavera del fanzine Nuestra Enfermería (gracias Fer). De este número nos quedamos con la introducción sobre esta primavera tan extraña (la firma Fernando Campaña) y el texto que firma Antón Reina y que lleva por título "Desconectando puntos". 

¿Felicidad en el trabajo? ¿Pero es posible hablar de felicidad en nuestro entorno laboral? Pues en ocasiones parece que sí. La gente del IHI ha lanzado una guía muy interesante que hemos comentado en esta entrada del blog Saludconcosas.

Acabamos con música. Hay canciones que siempre están ahí...

viernes, 3 de mayo de 2019

Felicidad en el trabajo: truco o trato



Los movimientos e iniciativas dirigidos a mejorar la satisfacción del profesional en las organizaciones sanitarias han ido creciendo con el paso de los años. Y si hemos hablado del paso de la triple a la cuarta meta (incluyendo la satisfacción del profesional), es necesario que comentemos los proyectos para conseguir una mayor felicidad (o alegría) en el trabajo.

Aunque se trata de un tema ya conocido (de hecho alguno centros han elaborado proyectos en esa línea), vamos a comentar la guía del Institute for Healthcare Improvement (IHI Framework for Improving Joy in Work) que pretende elaborar un mapa para intentar cambiar y mejorar la cultura de las organizaciones en esa línea. Tal y como comentan en este artículo, centrarse en el burnout no es suficiente, hay que llegar a la felicidad. 

La guía del IHI se basa en cuatro pasos:
1. Preguntar a todos los profesionales por todo aquello que les preocupa y les importa. Se trata de un proceso participativo y su objetivo es conocer todo lo que contribuye a una mayor satisfacción del profesional. Esta fase es muy habitual en diversas estrategias de mejora, con ejemplos como el "world cafe".

2. Conocer las barreras para conseguir esa felicidad o alegría en el trabajo. Es importante incidir en la necesidad de escuchar a todos los profesionales (o al menos intentarlo). 

3. Dejar muy claro a todos los equipos que la felicidad en el trabajo es una responsabilidad compartida. Todos los profesionales, incluyendo a directivos y a mandos intermedios, tienen su responsabilidad, cómo se observa en esta gráfica. Entre los elementos más importantes, encontramos la seguridad psicológica, la autonomía, la gestión participativa y la mejora diaria.



4. Utiliza técnicas de mejora e innovación para poner en marcha el cambio.

Dado que estos cuatro pasos son esenciales, el IHI ha publicado una breve guía práctica para dar algunas pautas sobre estos cuatro pasos. Muchas de las recomendaciones se basan en la forma de escuchar para aprender, evitando los sesgos y promoviendo un entorno de confianza para que los profesionales puedan hablar sin miedo.

¿Y ahora qué? ¿Ponemos en marcha esta guía y todo será felicidad? Por supuesto que no, y menos en organizaciones tan grandes y complejas como las sanitarias. Si bien hay estudios que avalan la estrategia que propone la guía (eso sí, en un centro sanitario de California), es cierto que muchas de las propuestas de la guía son muy similares a las recomendaciones para la mejora del liderazgo (como las que incluye el documento de la RNAO) o a las guías de reducción del burnout. 

Ah, y como recomendación final: si la plantilla de una organización está muy castigada (ratios de personal muy bajos, no sustitución de profesionales u otros problemas), quizás si algún directivo iluminado llega de repente con un proyecto de felicidad en el trabajo, la respuesta habitual sea una mala cara. Así que, siguiendo los 4 pasos del IHI, primero escuchar y después actuar empezando por lo más importante y urgente. 

martes, 30 de abril de 2019

Celler de Can Roca: innovación y excelencia


En 2015, después de ver por segunda vez la serie documental "El Bulli: historia de un sueño", publicamos en el blog un post titulado "El Bulli y la innovación sanitaria". En dicho post incluimos un listado de las 12 ideas que aprendimos con la historia de El Bulli y su apuesta clara y decidida por la innovación. 

Aunque sea complicado, os dejamos a continuación nuestras 4 ideas favoritas de aquellas 12:
- Alianzas con científicos, diseñadores industriales, productores, etc. No te estanques con los de siempre.
- Todo tiene su valor: desde la humilde sardina al mas caro caviar. Y de todo sale un gran plato.
- La tecnología es importante pero no hay que lanzarse a todo lo último sin dominar al máximo lo que ya tenemos. Ojo con deslumbrarnos con el brillo de la chatarra.
- Para evitar que la innovación sea flor de un día, crea estructuras estables de innovación e investigación. 

¿Y por qué hablamos precisamente hoy de esto? Resulta que leyendo nuestro Feedly hemos encontrado un artículo de la web Sociedad de la Innovación en el que hablan de la innovación del restaurante El Celler de Can Roca, y muchas ideas son extrapolables al entorno sanitario. Vamos a comentar algunas de ellas:
- Cultura de experimentación. Ya no solo se trata de investigar o innovar de vez en cuando, es conseguir que en el ADN de la organización se incluya la capacidad constante de experimentar, investigar y mejorar procesos y productos.
- Poner el foco en la experiencia del usuario. Poco podemos decir de esta idea, de tanta importancia en el mundo sanitario. Saber lo que quiere, busca o necesita el paciente, conocer su experiencia, conocer los momentos de la verdad... Todo ayuda para mejorar lo que hacemos.
- Colaboración y trabajo en equipo. Poco podemos añadir, salvo una cosa: que ambos valores se integren de verdad y no solo porque forman parte del mantra de la excelencia. Hay mucho trabajo en equipo de boquilla, por quedar bien o porque toca.
- La experiencia del trabajador. Ya lo dijimos en 2018 al hablar de la cuarta meta: hay que cuidar al trabajador. El propio Joan Roca dice que "Es muy importante que todas las personas que trabajan con nosotros se sientan cómodas, bien tratadas. Todo esto revierte en el cliente, que percibe estos detalles" y por eso intentan gestionar adecuadamente el talento y cuentan con una psicóloga para manejar y gestionar de forma positiva los conflictos internos.

Ideas y experiencias totalmente extrapolables al mundo sanitario. Comos siempre decimos: mucho por aprender.

domingo, 28 de abril de 2019

Un domingo para mojarse: el resumen



Tras una semana sin resumen, hoy toca recuperar el tiempo perdido. Llega un domingo importante, así que es el momento de empezar con energía. Vamos, vamos...

El podcast Conectando Puntos cumple un año y vuelve al ataque con un episodio muy interesante en el que cuentan cómo se hace un podcast. Por cierto, están ahora mismo en plena selección de patrocinadores, así que ya sabes.

Si hacemos un listado de las rigideces del sistema sanitario público, el modelo funcionarial de recursos humanos saldría en una de las primeras posiciones. Jordi Varela plantea algunas posibilidades de reforma en su blog Avances en Gestión Clínica.

El País publicó hace unos días un interesante reportaje sobre la humanización (aunque la periodista habla acertadamente de rehumanización) de la asistencia sanitaria. Iniciativas, planes estratégicos y un viento a favor del cambio con el paciente como protagonista...

Hoy hay elecciones generales, así que tod@s a votar. En Nada es Gratis han publicado varias entradas sobre ciertos temas que son ignorados en los programas electorales de forma casi sistemática. En este enlace hablan de educación, ciencia y, por supuesto, sanidad. 

Hay jefes que pasan de todo, sin más. Y si se trata de una idea de alguien de su equipo, más todavía. ¿Por qué ocurre esto? ¿No se dan cuenta que están creando un entorno hostil y están destruyendo la creatividad y la excelencia en la organización? En este artículo de Harvard Business Review explican el motivo de este comportamiento tan tóxico (y parece que no siempre es culpa de los jefes).

Aunque pueda parecer extraño, una de las webs a la que acudimos de vez en cuando es el blog de Bill Gates. En esta entrada, hablan de malaria y del proyecto Malaria Atlas Project que se basa en mapas interactivos que muestran la incidencia prevista de esta enfermedad por zonas. Si quieres conocer la historia, te recomendamos su lectura. 

En Saludconcosas hemos hablado muchas veces del nudge (empujones o impulsos), como herramientas para cambiar de forma sutil el comportamiento de las personas en el ámbito de la salud. Si quieres aprender algo más de este concepto (uno de sus creadores recibió el Nobel de Economía en 2017), te recomendamos este texto publicado en el blog de la Fundación Gaspar Casal. 

Otra forma de cambiar el comportamiento es mediante incentivos (incluso de tipo financiero). Y de eso trata precisamente este artículo publicado por JAMA sobre el efecto de los incentivos financieros en los hábitos de salud. ¿Funcionan realmente? ¿Solo son efectivos a corto plazo?

A veces el mundo de la gestión baja a la tierra y habla de cosas muy reales. ¿Conoces el libro "Assholes. A theory"? Pues en esa línea, se ha publicado un reportaje con un título muy llamativo: "¿Ascenderás más rápido en tu empresa si eres gilipollas?"

Seguro que a la mayoría os suena Watson, la inteligencia artificial que ha desarrollado IBM para el sector sanitario. Una de sus líneas de negocio tiene que ver con el desarrollo de nuevos medicamentos, pero parece que algo está fallando ya que IBM ha dado marcha atrás y ya no ofrece este desarrollo. Para saber más, aquí tienes la noticia que publican en Medcity.

En España, una de las compañias de asistencia sanitaria que más ha apostado por las consultas virtuales es Sanitas, y de hecho un 8% de sus consultas totales se realiza por medios no presenciales (teléfono, email, chat o videoconferencia). En esta noticia de Diario Médico nos explican el funcionamiento de este modelo y la importancia de elaborar protocolos para la videoconsulta. A ver si se animan a publicarlos en abierto :)

¿Trabajo en equipo? ¿Proyecto colaborativo? Si aún tienes dudas, no te pierdas este breve vídeo (¿anuncio? ¿cortometraje promocional?) de Apple sobre un equipo que trabaja para crear una caja redonda para la pizza. Lo hemos encontrado en Microsiervos.

¿Sabes qué es la seguridad psicológica en el ámbito de una organización o un equipo de trabajo? Quizás sea uno de los elementos más importantes para conseguir un entorno de confianza para todos. En esta entrada del blog Hablemos de liderazgo nos lo cuentan.

Esta semana en Saludconcosas hemos hablado del uso de mascotas virtuales para personas mayores que viven en soledad. ¿Es la solución al problema? Puedes leerlo en este enlace.

Música de domingo...

viernes, 26 de abril de 2019

Se buscan empleados sanos...


Teniendo en cuenta las peculiaridades del sistema sanitario en Estados Unidos, es bastante habitual que en muchas empresas se ofrezca a los trabajadores un seguro privado de salud así como un programa de bienestar en el propio centro de trabajo. Estos programas incluyen evaluaciones del estado de salud, algunas pruebas de seguimiento, sesiones formativas para mejorar los hábitos de salud (nutrición, tabaco y ejercicio) e incluso sesiones para conocer los autocuidados en enfermedades crónicas. 

¿Tan buenas son las empresas en Estados Unidos que intentan que sus empleados estén sanos? Pues todo depende... Por un lado, estos programas de bienestar implican un mayor compromiso por parte del trabajador, pero a su vez tiene otros efectos: menor número de ausencias al trabajo (trabajadores más productivos) y mejor estado de salud (lo que se asocia con una reducción del uso del seguro de enfermedad que se traduce en menores primas). Vamos, que al final todos ganan, aunque puede que algunos más que otros.

Un reciente estudio publicado en JAMA con el título "Effect of a Workplace Wellness Program on Employee Health and Economic Outcomes. A Randomized Clinical Trial" analiza el efecto de un programa de bienestar y salud dentro de una gran empresa de venta minorista con múltiples centros de trabajo en la salud de los trabajadores, en determinadas variables laborales y en el uso del seguro de salud. Y los resultados son sorprendentes.

El estudio incluyó a 32.974 trabajadores y se realizó durante 2 años (sí, quizás fue poco tiempo). Los resultados fueron los siguientes: el único efecto positivo derivado de la participación en el programa fue en la realización de actividad física y en el manejo del peso, pero en el resto de variables nada de nada. No hubo mejoras en productividad, ni en el uso del seguro médico, ni en los indicadores de salud (colesterol, presión arterial, índice de masa corporal) ni tampoco en el absentismo o el compromiso con la organización.

Los módulos formativos del programa incluían sesiones sobre nutrición, ejercicio, seguimiento de peso, gestión del estrés, manejo básico dela salud (vacunas, chequeos, etc). Además, por cada módulo superado, el trabajador recibía un vale de 25 dólares para comprar productos de la propia empresa. 

Tal y como señalan en un editorial de JAMA sobre el tema de los programas de bienestar en las empresas, quizás se han sobreestimado los beneficios y ventajas de este tipo de programas tanto para los trabajadores como para las empresas. Cualquier mejora en los hábitos de salud (ejercicio, por ejemplo) es importante y positiva, aunque quizás el periodo de seguimiento de dos años es demasiado limitado para que dicho cambio de hábitos se traduzca en mejoras en salud. 

¿Podemos concluir diciendo que todos estos esfuerzos son inútiles? No, en ningún caso: el éxito de estos programas depende mucho de cada organización, del diseño de cada programa, del tipo de actividades o medidas que se ponen en marcha, etc. Algunos estudios apuntan a que los programas dirigidos a cambiar la cultura de la organización tienen más éxito, pero es muy difícil extrapolar los resultados de una empresa a otra. Eso sí, cuando se consiguen mejoras en salud o cambio de hábitos continuados en un grupo de trabajadores, el programa es útil (quizás no sea rentable, pero sí útil). 


martes, 23 de abril de 2019

Mascotas virtuales y personas mayores: ¿las pantallas llegan para quedarse?



Hace unos días, gracias a twitter, llegamos a un artículo publicado en The New York Times sobre el poder de las pantallas en nuestra sociedad. Su título ya es toda una declaración de principios: "La interacción humana es un lujo en la era de las pantallas". Pero lo que más nos llamó la atención fue la historia de Bill Langlois.

Bill tiene 68 años y vive en una vivienda de mayores en Massachusetts. Debido a sus bajos ingresos, Bill está cubierto por el programa público PACE (Program of All-inclusive Care for the Elderly) y tiene acceso de forma gratuita a servicios sanitarios, sociales, comida, asesoramiento nutricional, medicamentos, actividades de ocio, terapia y un largo etcétera. En su caso, el programa está gestionado por una entidad llamada Element Care

Dado que uno de los grandes problemas de las personas mayores es la soledad, esta entidad ha incorporado a sus servicios las mascotas virtuales para personas mayores. En el artículo que comentamos al principio se puede conocer la experiencia de Bill con su gato Sox: "Sox habla con él acerca de su equipo favorito, las Medias Rojas o Red Sox, de donde sacó el nombre para la gata. El animal virtual toca sus canciones favoritas y le muestra fotografías de su boda en la tableta. Y, como tiene acceso a una transmisión en vivo cuando él está en su sillón reclinable, lo regaña si nota que está bebiendo soda en vez de agua."

Estas mascotas virtuales las suministra una empresa llamada Care.coach que se ha especializado en el diseño y seguimiento de estas mascotas. De hecho, su uso (al menos en Estados Unidos) es cada vez más común como cuentan en este reportaje publicado en Wired. La empresa se encarga de hacer el seguimiento del usuario, responder a sus preguntas y hablar de cualquier tema (deportes, música, etc). En su web se han incorporado algunas referencias (principalmente posters o comunicaciones a congresos) sobre la utilidad y efectividad de este tipo de mascota virtual, que recuerda a una teleasistencia animada. Algunos estudios en fase inicial incluso encuentran mejoras en pacientes con riesgo de delirio o caídas. 


Las preguntas y las reflexiones se agolpan. Por un lado, la seguridad de la mascota virtual y la privacidad del usuario dado que la interacción y la escucha colocan a estos dispositivos en el mismo lugar que los altavoces inteligentes. Pero además, la historia de Bill Langlois nos recuerda la necesidad del apoyo social para personas mayores y la conocida como prescripción social, es decir, la prescripción de actividades sociales para reforzar y mejorar sus relaciones sociales con la comunidad. Parece que la mascota virtual llega para quedarse, aunque es importante distinguir su función social y su función de telemonitorización. ¿Sustituiremos a las personas por pantallas? ¿O de hecho ya lo hacemos? Y de repente, nos acordamos de los servicios de apoyo a personas en crisis basados en mensajes de texto.

Parece que las pantallas lo dominan todo, pero cada vez surgen más iniciativas para recuperar un mundo centrado en las personas y en las relaciones sociales cara a cara. Aunque quizás, en unos pocos años, las pantallas sean cosas del pasado. Quién sabe...

martes, 16 de abril de 2019

Telemedicina pediátrica y prescripción de antibióticos



¿Hay alguna diferencia entre las consultas virtuales y las presenciales? Además de las mejoras que todo el mundo conoce (mejor experiencia del paciente, eficiencia, etc), poco a poco se van publicando nuevos estudios que ponen de manifiesto algunas áreas de mejora asociadas a la telemedicina y las consultas virtuales. 

Un ejemplo muy reciente es el artículo "Antibiotic prescribing during pediatric direct-to-consumer telemedicine visits", publicado en la revista Pediatrics en 2019. Su objetivo era muy sencillo: comparar la calidad de la prescripción antibiótica en las consultas a niños con infección respiratoria tanto en consultas virtuales, como en urgencias y en atención primaria. Para ello se analizaron 4604 consultas virtuales, 38408 consultas en urgencias y 485201 consultas de atención primaria. 


Los resultados son muy llamativos: la prescripción de antibióticos fue más elevada en las consultas virtuales (52% del total de las consultas) frente al 42% en urgencias y el 31% en atención primaria. Además, las consultas virtuales se apartaron en mayor medida de las recomendaciones de las guías y protocolos. El principal motivo de diferencia con las guías fue el uso de antibióticos para infecciones virales (que no requieren antibióticos). En estos casos, en las consultas virtuales no se prescribió un antibiótico (actuación correcta) en el 54% de los casos frente al 66% en urgencias y el 80% en atención primaria. 

Los autores señalan en las conclusiones que el principal problema detectado en las consultas virtuales (telemedicina) se deben a los problemas para el examen completo del paciente y a las dificultades para la comunicación con el paciente y sus acompañantes. Las mejoras en el uso de dispositivos a distancia de medición y examen son un elemento claro para reducir la brecha en la calidad y efectividad de este tipo de consultas. 

Las mejoras en la tecnología y la adaptación de profesionales y pacientes a estos nuevos entornos de trabajo y consulta seguramente mejorarán los indicadores de calidad. Por otra parte, el tipo de consulta virtual existente en Estados Unidos (de tipo comercial, abierto a cualquier paciente) no es precisamente el óptimo para garantizar algunas características esenciales como la continuidad de la asistencia. Aún así, los datos dan mucho que pensar.