domingo, 17 de febrero de 2019

Cuando un blog aparece a tu lado


Hago chas y aparezco a tu lado... Eso ocurre con el resumen, que cuando menos lo esperas, llega (bueno, es fácil saberlo). Estos son los enlaces que más nos han llamado la atención esta semana.

La coordinación entre servicios sociales y sanitarios pasa por compartir sistemas de información. En esta entrada hemos hablado de los datos básicos necesarios para integrar adecuadamente los determinantes sociales en la historia clínica electrónica.

En el ámbito de las enfermedades crónicas, el apoyo social es uno de los recursos más importantes para los pacientes. Sin embargo, algunos autores se plantean si este apoyo tiene efectos negativos. En este reciente artículo de BMJ Open hablan precisamente de estos efectos negativos.

Esta semana, los de Conectando Puntos han entrevistado a Enrique Dans, además hablan de wearables, de ropa inteligente y de Isaac Asimov. Ya sabes que es nuestro podcast favorito, jeje.

El NHS encargó a Eric Topol un informe sobre la transformación digital en el ámbito sanitario. Hace pocos días se presentó el texto definitivo ("The Topol Review. Preparing the healthcare workforce to deliver the digital future") y su lectura es imprescindible. Por cierto, muchas reflexiones y datos son aplicables a nuestro entorno.

¡Tenemos dos aniversarios que celebrar! Por un lado, Dermapixel, el blog de la gran Rosa Taberner, cumple ocho años, y lo celebra hablando de una dermatitis que se complica. Pero además, el proyecto HU-CI cumple cinco años difundiendo su bendita locura. Por muchos años más :)

Champú de placenta... Lo qué faltaba en este mundo, en el que el marketing domina a la ciencia y lucha por convencer engañar a los ciudadanos. José Manuel López Nicolás empieza hablando de Blade Runner para acabar revisando si detrás de este champú hay algo de verdad. Lo podéis leer en este enlace de La Verdad.

"Can medicine be cured?" es un libro que no deja a nadie indiferente. Más aún cuando en la portada se habla de la corrupción profesional del mundo médico. Rafa Bravo traduce en su blog un comentario del libro que publica el BMJ. 

Las escuelas de pacientes son una herramienta muy interesante para la educación sanitaria. En este texto publicado por Cuidando nos hablan de la escuela para pacientes que van a ser operados de prótesis de rodilla que ha puesto en marcha el hospital de Andújar.

En esta época de crisis de la atención primaria (aunque a veces parece que esta crisis empezó en 1984), se están publicando textos muy interesantes sobre la necesaria renovación o transformación que necesita para mejorar sus servicios y evitar los problemas actuales. Uno de ellos lo firma Ángel Ruiz Téllez y se titula "Leones por corderos". Otro que merece la pena leer es de José Ramón Repullo y lleva por título "La atormentada desorientación de la atención primaria". 

Ángel López escribe sobre la prescripción por principio activo en su blog Médico rural. Y no solo expone sus motivos para prescribir de esta forma, también explica las diferencias entre principio activo, genérico, etc. 

Música para acabar (o para empezar):

viernes, 15 de febrero de 2019

Historia clínica y social: ¿utopía o utopía?


La parte social en salud importa mucho, y ya es algo que casi todo el mundo tiene claro. Sin embargo, parece que el diseño de servicios dirigidos a la población de forma coordinada entre los agentes sanitarios y los sociales es muy muy compleja de poner en marcha. Uno de los primeros elementos para conseguir que la atención sociosanitaria sea una realidad (y no se siga viendo como algo paralelo) es la coordinación de los sistemas de información.

El informe de la Asociación de Economía de la Salud (AES) titulado "Sistema nacional de salud: diagnóstico y propuestas de avance" lo dice muy claramente: "la coordinación de los sistemas de información de los servicios sociales y la atención sanitaria no es una opción de los planificadores públicos, es una necesidad imperiosa". Pero el camino es largo, tortuoso y quizás demasiado complejo. Otro elemento esencial, que hoy no vamos a comentar, es el importante papel que juega atención primaria. Otro informe que destaca la necesidad de esta medida es el elaborado por la Fundación Economía y Salud llamado "Evolucionando hacia un modelo sociosanitario de salud". 

Existen servicios de salud que cuentan en sus historias clínicas electrónicas con campos específicos para indicar algunas características sociales de cada paciente. No olvidemos que la información sobre vivienda, medios de transporte con los que cuenta, empleo o tipo de familia, son muy importantes de cara a entender de forma global al paciente, o incluso para planificar adecuadamente el alta hospitalaria.

Un reciente artículo publicado por Health Affairs y titulado "Integrating Data On Social Determinants Of Health Into Electronic Health Records" habla precisamente de la importancia de los datos sociales en la historia clínica. El artículo revisa algunos informes sobre el tema y enumera los datos que habitualmente se recomiendan para incluir en la historia. Os dejamos con la tabla que incluye estos datos:

Afortunadamente, en nuestro entorno, hay aplicaciones que incluyen esta información sobre determinantes y que pueden facilitar la coordinación entre los sistemas de información. Además, es importante estructurar y codificar los campos más importantes para que sean interoperables sin ningún problema. Podríamos pensar que, desde esta perspectiva, es fácil de llevar a cabo: aunque si pensamos que en España quedan hospitales, algunos de ellos muy punteros, que todavía no tienen historia electrónica... 

En 2015 ya dedicamos un post a hablar del tema, y parece que no ha habido muchos avances. Uno de los artículos recomendados en aquel momento fue este, que ayuda a entender la utilidad de estas estrategias. Además, en estos años se han ido publicando textos que refuerzan la importancia de conocer y manejar adecuadamente los determinantes sociales en el entorno sanitario, como este artículo del Annual Review of Public Health o este de Annals of Family Medicine. Parafraseando a Marmot, "si los principales determinantes de la salud son sociales, así deberán ser los sistemas de información".

martes, 12 de febrero de 2019

Wikipedia, evidencia y salud



Es muy habitual que durante una búsqueda en Google sobre salud, la Wikipedia aparezca en las primeras posiciones. Esta obra colectiva, ejemplo claro de proyecto colaborativo en el que cualquier persona puede editar su contenido, ha sido criticada por su desigual nivel de evidencia y rigor. Pero, ¿se está haciendo algo para mejorar los contenidos de esta web?

Por un lado, Cochrane tiene un acuerdo con Wiki Project Medicine, un proyecto centrado en mejorar los contenidos sobre salud en Wikipedia. Su objetivo es incorporar las revisiones que se van publicando a las diferentes páginas de Wikipedia (en este enlace se puede ver el estado de incorporación de cada revisión). Por cierto, buscan editores para seguir añadiendo evidencia en base a las revisiones Cochrane.

Algunas publicaciones científicas invitan a sus lectores a colaborar con Wikipedia para mejorar su rigor y la calidad de sus contenidos, aunque existen algunas barreras. Un ejemplo de barrera muy habitual es que los textos de Wikipedia no tienen autoría, y en un entorno en el que domina el factor de impacto, la autoría es muy importante de cara a oposiciones, acceso a plazas de profesor, prestigio, etc. 

Sin embargo, queda esperanza. Lo hemos comentado en muchos foros, y la fórmula parece que funciona. En varias universidades se han incorporado asignaturas centradas en que los alumnos aprendan a editar wikipedia y así puedan incorporar contenido relevante en temas como medicina o farmacia, como cuentan estos dos artículos. El objetivo es múltiple: mejorar las competencias digitales de uso de herramientas, y además aprender a redactar textos de salud dirigidos al ciudadano, con un lenguaje asequible. Otra opción es incluir este tipo de actividades formativas a profesionales que estén en el periodo de residencia.

Para acabar, os dejamos con un interesante vídeo sobre el proyecto conjunto entre Wikipedia y Cochrane.

domingo, 10 de febrero de 2019

Un resumen en espiral


Hoy vamos con prisa... Feliz domingo.

A veces hay cosas que se ponen de moda y dan miedo. Esta vez no es Gwyneth Paltrow la culpable, sino una empresa que ofrece sangre de personas jóvenes para "recargar" tus venas y así rejuvenecer tu sangre. ¿Evidencia? Ninguna, y eso que están cobrando 8000 euros por litro. Para saber más, nada como escuchar el último episodio del podcast Conectando Puntos.

En el blog de INSEAD analizan el mundo sanitario desde una perspectiva económica. Incluyen algunos enlaces a estudios muy interesantes. Competencia, costes, equidad... Merece la pena su lectura.

La consultora Kantar ha publicado un estudio sobre esalud en Estados Unidos y en este artículo de Marketing Directo resumen sus resultados. Uno de los resultados más llamativos es la lentitud en la incorporación de nuevas soluciones y dispositivos a la atención sanitaria del día a día. ¿Realmente los profesionales sanitarios conocen los dispositivos o herramientas de esalud? Por otra parte, ¿hay evidencia para su uso? 

¿Cómo es el día a día de un gran hospital? Álvaro Sánchez León disecciona un día cualquiera del Hospital Clínico San Carlos en este artículo de El Confidencial Digital. Miles de piezas que encajan para que esta mezcla de "hotel y orquesta" funcione a la perfección. 

Diversos autores llevan un tiempo proponiendo cambiar el nombre del cáncer de bajo riesgo. ¿Es positivo para los pacientes y familiares? ¿O puede implicar problemas? En este artículo del BMJ analizar la posible implicación del cambio de denominación del cáncer de tiroides de bajo riesgo.

En el blog Nada es gratis han publicado un análisis muy exhaustivo sobre el efecto de los nacimientos por cesárea en la salud de los bebés. La conclusión del estudio (aunque os recomendamos su lectura) es: "las cesáreas potencialmente evitables tienen un impacto negativo en el Test de Apgar, suponiendo una reducción de aproximadamente un punto".

La impresión 3D sigue avanzando en el entorno quirúrgico. En El País cuentan la experiencia del uso de piezas impresas con 3D en cirugía maxilofacial, pero advierten que son casos muy concretos y que no se puede generalizar. 

La oficina es sedentaria, casi por definición. Muchas organizaciones han puesto en marcha programas de reducción del sedentarismo, y en algunos casos se usan herramientas digitales para ello. En la revista JMIR han publicado una revisión sobre la efectividad de estas herramientas. 

En 2017 dedicamos una entrada a hablar de los escribas, una especie de asistentes que se encargan de cumplimentar la historia clínica electrónica mientras el médico atiende al paciente. En el BMJ publican los resultados de un ensayo sobre el impacto del escriba en la atención sanitaria en el área de urgencias. 

Primero fue la semana laboral de cuatro días, después la de cuatro horas, y ahora en la revista Harvard Business Review nos dicen que deberíamos trabajar menos y dedicar más tiempo a nuestras aficiones. Más creatividad, mayor motivación... Habrá que hacerles caso, ¿no?

Hace exactamente un año que publicamos el libro "Conversaciones sobre gestión sanitaria" con una recopilación de los mejores textos de Salud con Cosas de los últimos años. Todavía podéis conseguirlo a muy buen precio en Amazon (menos de 5 euros). Un buen regalo/indirecta para tu jefe o para tu gerente :P

La música de hoy es muy tranquila. Al Green...

viernes, 8 de febrero de 2019

¿Cómo dejar de hacer? De la evidencia a la acción


Un reciente editorial de la revista Gaceta Sanitaria trata el tema de la desinversión en el ámbito de las actividades clínicas de bajo valor. Su título es "Desimplementación de actividades clínicas de bajo valor. De la evidencia, pasando por el consenso, hasta el cambio de prácticas", lo firman Clara Bermúdez-Tamayo, Antonio Olry de Labry-Lima y Leticia García-Mochón y su lectura es muy recomendable.

En primer lugar, comentan la importancia de los procesos de innovación en el mundo sanitario. Quizás en ocasiones nos centramos demasiado en el descubrimiento (cuando llega algo nuevo) o incluso en el de reemplazo (sustituir una práctica por otra), pero la reversión (quitar lo que no aporta valor) es igual de importante, aunque curiosamente mucho más difícil de instaurar.

El editorial comenta algunos de los marcos teóricos en procesos de implementación y su dificultad en la práctica, ya que el paso de la difusión de conocimiento (enviar una revisión sistemática que avala la retirada de un procedimiento concreto) a la acción engloba una serie de dificultades muy importantes que se asocian con el comportamiento individual y grupal de los profesionales. Aunque hay mucha teoría publicada, los autores recomiendan, por un lado revisar el CFIR y el TDF, que recuerdan a una especie de checklist de posibles barreras para no olvidar algunas de las más fuertes (que suelen ser poco evidentes).

La fuerza de la costumbre o la existencia de procesos adaptados a una evidencia que ya ha caducado dificultan mucho un cambio de rumbo. Al final, hay múltiples recetas que deben siempre adaptarse a cada caso concreto, ya que la cultura de cada centro o cada equipo afecta de una forma muy clara a la implementación de estas estrategias de desinversión y de dejar de hacer. Hay experimentos muy interesantes de tipo nudge o de cambios en el diseño de los formularios en la aplicación informática que pueden ser de gran ayuda, como muestra este ejemplo, para así ayudar a cambiar las costumbres. 

Ah, y no podemos olvidar el liderazgo y la existencia de alianzas que refuercen la decisión tomada (más allá de la mera existencia de la evidencia, que muchas veces se ve como algo lejano) dentro del equipo o incluso en la propia organización. Muchos factores y muy diferentes, por lo que es esencial trabajar desde una perspectiva multimodal, que tenga en cuenta todos los elementos que influyen en la práctica en cuestión. Las medidas individuales, que no tienen en cuenta el contexto y la complejidad del sector sanitario, suelen fracasar (hay excepciones, claro). 

martes, 5 de febrero de 2019

Organizaciones excelentes



La revista NEJM (o mejor dicho el conglomerado, ya que hacen mil cosas diferentes) lanzó hace varios años un espacio dedicado a la gestión, la innovación y el liderazgo denominado Catalyst NEJM. Además de artículos y casos de éxito, elaboran de forma periódica una encuesta sobre liderazgo denominada "NEJM Catalyst Insights Council Survey on Leadership". 

En la encuesta de agosto de 2018, preguntaron a 740 líderes y responsables si su organización tenía como objetivo ser una organización excelente, de alto rendimiento o alto desempeño (High-Performing Organizations). La respuesta fue la esperada, ya que el 55% de las organizaciones incorporaban de forma expresa este objetivo. En este gráfico pueden observarse todas las respuestas:

Es lógico que casi todas las organizaciones sanitarias quieran a puntarse a retos medallísticos como este. Pero la gran duda es: ¿entendemos todos lo mismo cuando hablamos de organizaciones de alto desempeño? Pronovost además añadía un dilema en este editorial de la revista The Joint Commission Journal on Quality and Patient Safety: ¿alto desempeño para conseguir qué? ¿cual es realmente el objetivo de la atención sanitaria?

Para ofrecer algo de luz, en la misma revista se publicó una revisión sistemática sobre qué define un sistema sanitario de alto rendimiento. En los 57 artículos finalmente incluidos en la revisión, se observó que no existe una definición única del concepto "alto rendimiento" y que el concepto se estructura en base a varias dimensiones. Las dimensiones más citadas fueron calidad (incluida en el 93% de los artículos), coste (67%), acceso (35%), equidad (26%), experiencia del paciente (21%), y seguridad del paciente (18%).

Es muy llamativo que las dimensiones utilizadas para definir a las organizaciones de alto rendimiento sean igualmente muy genéricas y poco claras. Términos como calidad o coste o incluso acceso son difíciles de delimitar, y de hecho son términos cada vez más trillados, poco específicos y que aportan muy poco al término.

Todos se apuntan cuando hablamos de "alto rendimiento"o de "organización excelente", aunque no se sepa como medirlo. Las medallas, los diplomas en la pared o las noticias en la prensa cuentan mucho en algunos ámbitos, y olvidamos que hay que dejar las cosas claras en la estrategia, las guías o en la propia cultura del centro. Sin rumbo, sin indicadores, sin formas de conocer si avanzamos o no, conseguiremos diplomas y premios, pero seguramente no seremos mejores. Puede incluso que ni siquiera seremos peores. Seguiremos vagando en el territorio de la incerteza y la inconsistencia de la información.

domingo, 3 de febrero de 2019

Domingo fugitivo


¿Te has parado a pensar por un segundo? En un mundo líquido, reflexionar es como algo secundario, porque pierdes el tiempo. Pero olvidamos que pensar sin saber para qué o cómo, es la mejor forma de avanzar. O de quedarse en el mismo sitio. En resumen, la mejor forma de decidir sin miedo.

Empieza el resumen de la semana. Gracias por estar ahí. Estos son los enlaces que hemos elegido para que no caigan en el olvido de la infoxicación: ¿Es posible hackear un marcapasos? Pues sí, y de hecho se hacía en 2008 y se sigue haciendo ahora con modelos mucho más sofisticados. Para saber algo más, no os podéis perder el último episodio del podcast Conectando Puntos.

Por cierto, y ya que hablamos de podcast, en el último episodio de #podcastilusion recomiendan algunos podcasts muy interesantes. Una herramienta de aprendizaje muy potente.

Si hace unos años hablamos de comprar tecnología sanitaria en AliExpress, esta semana hemos leído que Amazon vende equipamiento de hospitales. Se trata de habitaciones modulares a un precio muy inferior al habitual. 

La última campaña del departamento de salud de New York sobre las bebidas azucaradas no ha dejado a nadie indiferente. El anuncio, que se puede ver aquí, compara un paquete de cigarrillos y un refresco de cola. La conclusión: ambos son perjudiciales para la salud.

La toma de decisiones por parte de los robots o los equipos de inteligencia artificial necesita de una parte humana, o de un "corazón". Pero cuando llega el momento de elegir entre dos opciones, las llamadas "decisiones morales" es cuando surge el dilema. En este artículo de los blogs del BMJ hablan precisamente de este tema.

¿Conoces a Garbanzo o a Pecas? Se trata de dos de los perros de la unidad de terapia canina del Hospital Materno-Infantil de Granada. En esta noticia nos cuentan en qué consiste su trabajo en el hospital.

El Colectivo Silesia y La Cabecera han publicado un manifiesto llamado "Re(re)formando la atención primaria". Ideas, propuestas y mucha realidad para dar la vuelta a las cosas. Toda la información en este enlace.

Yoriento ofrece algunos consejos muy interesantes para atraer el talento en las organizaciones. Medidas sencillas como la formación, la "marca" o la bondad. Y como colofón: un poema. 

¿Cuales son los argumentos más utilizados por los antivacunas? Gracias a un reciente estudio dirigido por la Doctora Azucena Santillán y publicado en la revista Enfermería y Salud (tenéis que entrar a leerlo, merece la pena), hemos podido saber que los principales argumentos se centran en la seguridad, la efectividad y los valores y creencias de las personas. Podéis leer la noticia que ha publicado Correo Farmacéutico sobre el tema.

Causalidad o casualidad, pero la realidad está ahí: el número de asegurados en la sanidad privada ha crecido en los últimos años, justo después de la época de recortes. En este artículo que publica El País hablan de sanidad privada, de recortes y de salud. 

Acabamos con buenas noticias. Si te cansas de este resumen, lo ves incompleto o quizás alguna semana no lo publicamos, te recomendamos que busques en Twitter el resumen que elabora cada semana Elena Plaza (la editora de la web Urgencias y Emergencias). Es mucho mejor que este, y además algo más breve (que se agradece). Gracias Elena :)

Música para decir hasta luego.

viernes, 1 de febrero de 2019

Telemedicina: el concepto "tele" es muy amplio


Aunque llevemos unos cuantos años hablando de ehealth y de telemedicina, cada vez llegan más y mejores ensayos que pueden ayudar a tomar decisiones basadas en la evidencia. Uno de los más recientes lo firma un equipo de investigación español (dirigido por Bernardo valdivieso, del Hospital La Fe) y se ha publicado en la revista Medicina Clínica. Su título: "The effect of telehealth, telephone support or usual care on quality of life, mortality and healthcare utilization in elderly high-risk patients with multiple chronic conditions. A prospective study".

El ensayo se realiza sobre 472 pacientes ancianos, en los años 2012 y 2013, en la Comunidad Valenciana, con un seguimiento posterior durante 12 meses. Los pacientes fueron asignados a uno de estos tres grupos: intervención de apoyo telefónico por parte de enfermería cada 15 días, telecuidados mediante dispositivos o cuidados habituales. Los resultados se midieron en base a calidad de vida, afectación cognitiva, mortalidad y uso de recursos sanitarios.

Y ahora llegamos a lo importante: los resultados. La única diferencia notable se observó en la variable calidad de vida (medida mediante EuroQoL-5D), ya que se observó una mayor puntuación en el grupo de telecuidados frente al grupo de cuidados habituales. Hasta aquí quizás sería una conclusión esperada por muchos, pero resulta que la calidad de vida de telecuidados fue similar a la del grupo de intervención telefónica.

Los resultados de este estudio los comentan también en la revista Gestión Clínica y sanitaria, en un análisis breve que firma Frances López Seguí. Su conclusión es muy clara: "el artículo de Valdivieso et al. es de alto rigor metodológico (tamaño de muestra, variedad y continuidad en la observación de outcomes... también para solventar los fallos en la aleatorización) y paradigmático en target, diseño y resultados de las intervenciones eHealth en poblaciones ancianas. Del texto se derivan tantas preguntas como respuestas".

Además de algunas conclusiones sobre la necesidad de evaluar este tipo de tecnologías y de evitar el deslumbramiento ante cualquier proyecto similar, surgen diversas preguntas y reflexiones que merece la pena comentar.

¿Saldrían otros resultados si el estudio se realizara en 2018? la brecha digital se ha ido disminuyendo, pero pese a que el uso de tecnologías sea más habitual en la población anciana, ¿implicará que la efectividad de la ehealth será mayor?

Quizás la intervención telefónica nos suene anticuada o poco revolucionaria, pero el poder de la comunicación basada en la voz, el hecho de personalizar la atención (aunque sea por teléfono) y el papel de la enfermera son elementos cruciales que ayudan a inclinar la balanza. 

Respecto al uso de dispositivos, es cierto que en estos 6/7 años, la evolución ha sido muy importante y existen técnicas que antes apenas eran habituales. Sin embargo, la cautela para la puesta en marcha de sistemas de ehealth debe ser la misma, y la evaluación y discusión de la validez del proyecto debe ser constante. 

Para acabar, como siempre, no podemos olvidar a Tudor Hart y su ley de los cuidados inversos. Toda estrategia basada en herramientas digitales debe ir acompañada de una estrategia convencional para pacientes que no quieran/puedan/sepan utilizar las herramientas que se ponen a su disposición. 


miércoles, 30 de enero de 2019

¿Quién debe ser jefe?



Revisando Linkedin, me he tropezado con un artículo de Pilar Jericó con un título muy llamativo: "El más “listo” no siempre es el mejor jefe". La clave del texto aparece directamente en el primer párrafo cuando la autora afirma que: 
"en la mayor parte de las organizaciones la única manera de reconocer a los buenos profesionales es ascendiéndoles".
Las organizaciones sanitarias clásicas, basadas en la jerarquía, son un claro ejemplo de lo que cuenta Pilar. En el ámbito hospitalario, por ejemplo, las jefaturas de servicio han sido ocupadas habitualmente por profesionales con un gran prestigio técnico pero que en ocasiones son pésimos líderes. Quizás el problema es la poca diversidad del desarrollo profesional en un hospital: médicos (se puede pasar de facultativo a jefe de sección o servicio, y ya está) o enfermeras (se pasa de enfermera a supervisora de unidad o de área y ya está). Y no existen muchos sistemas de reconocimiento adicionales, y si el único que existe es la promoción, quizás perdamos a un gran cirujano en un puesto de gestión.

Una buena opción sería mantener los puestos de jefe/supervisora y crear algún tipo de diferenciación para los profesionales con mayor calidad en su desempeño. De hecho, inicialmente la carrera profesional buscaba realizar esa diferenciación pero con el paso del tiempo se ha transformado en un trienio más. Así, podríamos reconocer el gran trabajo realizado por profesionales de un gran nivel.

¿Deben ir las jefaturas asociadas al prestigio? ¿O corremos el riesgo de tener servicios con un elevado nivel técnico y un pésimo liderazgo? Tanto prestigio y tan poco oxígeno...

domingo, 27 de enero de 2019

Domingo de ninguna parte


A veces los días son tan escurridizos... Hoy versión corta del resumen. Empezamos ya mismo.

El episodio de esta semana del podcast Conectando Puntos habla del apagón tecnológico, de reconocimiento facial y del ASMR y los vídeos con sonidos de secador de pelo. Puedes escucharlo en su web, en iVoox, en iTunes o en Spotify.

Ya ha salido el número 69 de la revista online Gestión Clínica y Sanitaria. Más de 30 artículos sobre gestión sanitaria comentados y analizados por grandes expertos. Lectura muy recomendable.

Desde Pi Cuida nos presentan un documento clave para el desarrollo profesional de las enfermeras. Se trata de "Desarrollo competencial de las enfermeras y enfermeros en el Sistema Sanitario Público de Andalucía". 

Hemos hablado muchas veces del papel de los robots en el futuro de la sanidad. Este artículo que publica Xose Manuel Meijome en su blog Cuadernillo Sanitario aporta ideas muy interesantes a la robotización de las funciones que realizan las enfermeras.

En China están instalando cabinas de atención médica virtual. Podríamos enlazar la noticia, o algún vídeo en el que muestran su funcionamiento, pero nada como leer a Raul Calvo en su blog Medicina en la cabecera que es capaz de transformar esta locura noticia en una historia.

El BMJ habla en uno de sus últimos editoriales de los conflictos de intereses pero centrados en las asociaciones de pacientes. ¿Cuál es la relación con la industria farmacéutica de este tipo de colectivos? 

En Impact Blog (de la London School of Economics), un investigador reflexiona sobre la importancia de que los científicos e investigadores compartan en la red sus presentaciones y conferencias. Podríamos extrapolar sus razones y así conseguir que se compartan las sesiones clínicas dentro de cada centro sanitario, por ejemplo.

Música...

jueves, 24 de enero de 2019

Evaluar al jefe


No falla: en cuanto se plantean las evaluaciones de desempeño basadas en encuestas, llegan los miedos y las preocupaciones. Conocer lo que nuestro equipo (o nuestros compañeros) piensa de nosotros es siempre un baño de realidad difícil de asumir, pero necesario. Sin embargo, el principal problema es que no suele explicarse bien el objetivo de la evaluación.

En España, la evaluación de jefes y directivos en organizaciones sanitarias públicas no es algo muy habitual, pero cada vez hay más experiencias. En algún caso se trata de evaluaciones creadas por la propia normativa (como la evaluación de jefes de servicio y sección para continuar como jefes, habitualmente cada 4 años), pero en otras ocasiones es la propia organización quien las pone en marcha. ¿Para qué? Es muy sencillo: para promover mejoras en el desempeño y y conseguir un desarrollo profesional óptimo.

Podríamos resumirlo de una forma más directa: decirle a cada jefe o directivo cuales son sus puntos débiles y diseñar un plan de mejora. Lo habitual es pensar en castigos, ceses, ránkings (el mejor vs el peor) y demás, pero una evaluación bien hecha (sin dobles intenciones ni gerentes kamikazes que quieren romperlo todo o buscan una excusa para cargarse a su equipo) tiene ese objetivo: la mejora.

Otra cosa es que los directivos y los jefes no quieran mejorar, o estén ya en una zona de confort muy cómoda y calentita de la que es difícil moverles. Pero su compromiso con la organización debe pasar por un compromiso con la mejora y el desarrollo profesional, y eso implica evaluar para saber el margen de mejora existente. Ah, por cierto, y ese compromiso de mejora y desarrollo también debería tenerlo cada jefe con su equipo: medir y proponer actividades para los profesionales que tengan interés por hacerlo mejor. 

Así que, debemos eliminar el castigo y la competición (nada de elaborar rankings) de la evaluación del desempeño para centrarnos exclusivamente en la parte más importante: la mejora de jefes y directivos. Solo de esta forma podremos conseguir que las evaluaciones se vean como una herramienta motivadora. 

Créditos: la ilustración es de Tom Fishburne.

martes, 22 de enero de 2019

Los datos y el sesgo del experto



En las habituales listas de sesgos cognitivos, hay uno muy habitual en el mundo sanitario: el efecto halo de los expertos, que también se llama sesgo del experto. Este efecto implica que nuestra percepción ante la opinión de un experto es casi de confianza ciega, y ese halo que tiene (merecido o no) impregna todo lo que hace o dice. 

David Sackett publicó en el año 2000 un artículo breve en el BMJ, con el título "The sins of expertness and a proposal for redemption" en el que enumeraba algunos de los pecados que cometen los expertos. Uno de ellos es crucial: "adding our prestige to our opinions gives the latter far greater persuasive power than they deserve on scientific grounds alone. Whether through deference, fear, or respect, others tend not to challenge them, and progress towards the truth is impaired in the presence of an expert". En resumen, decía Sackett que incorporar nuestro prestigio a nuestra opinión le añade un plus de persuasión que acaba provocando que nadie la desafíe. Y como conclusión, proponía que para conseguir el avance de la ciencia es necesario retirar a los expertos. 

Siguiendo la opinión de Sackett tenemos este artículo publicado en Medicina Clínica en 2016 sobre el sesgo del experto y sus problemas. Además de la falta de crítica que señala sackett, el autor en este caso apunta al exceso de hiperespecialización de los expertos como un factor de riesgo a la hora de tener visión global en el mundo sanitario. 

Y de repente, otra vuelta de tuerca a este efecto. Un artículo publicado en enero de 2019 en JAMA recupera este sesgo y lo vuelve a poner sobre la mesa, con un título muy directo: "Reducing the Expert Halo Effect on Pharmacy and Therapeutics Committees". En el texto, de lectura muy recomendada, el autor manifiesta el riesgo que supone para los hospitales el hecho de que un experto (bien en persona o bien mediante informes) sea el responsable de apoyar la introducción de un nuevo medicamento en un hospital a través de la comisión de farmacia. El efecto halo del experto consigue que, bien por miedo o por respeto a su supuesta infalibilidad, nadie cuestione su opinión.

El artículo propone varias soluciones para reducir este efecto, que son válidas para el entorno definido por el artículo (comisiones de farmacia en hospitales de Estados Unidos) o para cualquier reunión o grupo de trabajo en un país como el nuestro. Entre dichas soluciones, destacan que las votaciones sean anónimas, que existan evaluaciones alternativas realizadas con rigor (evidencia, información y datos) y formación para conseguir analizar con claridad los estudios y conclusiones que se presenten.

Esto no quiere decir que en España las comisiones de farmacia se dejen convencer por el primero que pasa por la puerta (cosa muy poco habitual, por cierto) y, de hecho, el papel de muchos profesionales y de los farmacéuticos hospitalarios es esencial para que se realice una evaluación objetiva y metodológicamente correcta. Pero es conveniente extrapolar las recomendaciones del artículo de JAMA a muchas reuniones que se realizan en organizaciones sanitarias y en las que el "experto" habla el primero para evitar que nadie llegue con esas tonterías de evidencia o datos y ponga en duda sus opiniones. menos mal que hay muchos expertos (sin comillas) que realmente aportan y son capaces de escuchar y cambiar su opinión inicial sin problema, así sí.

El debate es sano, contrastar las opiniones es sano,. la crítica constructiva es sana,  y sobre todo, el aprendizaje basado en las opiniones y aportaciones de los demás es esencial. Como decían hace años, si quieres matar la creatividad en tu equipo, deja que el jefe hable primero.

domingo, 20 de enero de 2019

Un paseo de domingo


Uno de los tuits que más leo últimamente es que twitter ya no es lo que era... Entre los trolls, el marketing, el autobombo o las discusiones (sin aprendizaje añadido), es muy difícil encontrar espacios para aprender y compartir. Pero difícil no es imposible. Todo es cuestión de tejer la red, de buscar otras voces, de leer lo que no sueles leer, y de esperar a que la casualidad acabe ocupando unas líneas de tu blog de notas. 

Por eso, cada semana intentamos sacar de la red los enlaces y los contenidos que más nos han llamado la atención. Esta es nuestra pesca semanal. Gracias por estar ahí.

La revista Pediatría en Atención Primaria incluye en su último número un editorial muy interesante: "¿Sigue vigente hoy día la medicina basada en la evidencia?". ¿Tiene debilidades la MBE? ¿Cómo podemos mejorarla?

Es ver las palabras "determinantes" y "salud" en algún blog, y nos lanzamos a su lectura de inmediato. Juan Revenga da un paso más y habla, en esta entrada de su blog, de los determinantes comerciales de la salud. 

Esta semana, en el podcast Conectando Puntos hemos hablado de la curva del olvido de Ebbinghaus y de tecnología aplicada a las alergias alimentarias. Ya sabes que puedes escucharlo en la propia web, en iVoox o en Spotify.

Durante estos últimos años, muchas administraciones públicas han editado guías corporativas de uso de redes sociales. Amalia López Acera ha recopilado más de 30 guías o manuales para comunicación digital, incluyendo algunos del sector sanitario. 

Hasta no hace mucho, era muy habitual comparar el sistema sanitario español con el National Health Service. Todo era maravilloso en el NHS (o eso parecía), pero las cosas se han torcido (o ya estaban torcidas). Para hacerse una idea de lo que está pasando, podéis leer a Milagros Pérez Oliva que ha publicado un artículo breve en El País sobre los problemas del NHS. 

Pero no solo eso, ya que siguiendo con el mismo tema de los fracasos del NHS, Rodrigo Gutiérrez ha analizado estos problemas más a fondo y ha publicado dos entradas (aquí tienes una y aquí la otra) en su blog Regimen Sanitatis. 

Maxi Gutiérrez ha publicado una historia en el blog Medicina de familia con blog propia que nos ha puesto los pelos de punta. La realidad tiene ese efecto muchas veces... El texto lleva por título "Un parte de lesiones" y acaba así: "Y pensé en el miedo, en el miedo que me invadía, en el miedo contagiado y en el miedo que me generan todas las violencias".

Una prestigiosa revista publicó hace poco que en el año 2040 España será el país con mayor esperanza de vida del mundo. En este texto del blog de la Fundación Gaspar Casal comentan esta noticia y revisan las luces y las sombras de un titular tan llamativo.

Nos encanta leer a Carlos, y esta entrada de su blog Rincón de Sísifo sobre redes sociales, adolescentes y salud mental es una de nuestras recomendaciones de la semana. Carlos habla de marketing, de publicidad, de los deseos de compra, del poder de las marcas y de la convivencia con adolescentes.

Llega el final, con música.

jueves, 17 de enero de 2019

Sobretratamiento y paciente simulado: a propósito de un caso



La OCU realizó en 2016 un experimento muy llamativo: una mujer con una migraña "estándar", con síntomas típicos y sin complicaciones, visitó 30 consultas de neurólogos en cuatro provincias españolas (Barcelona, Madrid, Málaga y Sevilla). En ningún caso, los pacientes eran susceptibles de TAC ni RMN siguiendo los criterios de la guía de cefaleas de la Sociedad Española de Neurología. La mitad de los especialistas no solicitaron ninguna prueba (es decir, siguieron lo establecido en la guía), pero la otra mitad sí lo hizo.

Rafa Bravo publicó un extenso post (de imprescindible lectura) comentando el experimento, y recabando declaraciones de expertos y de la propia organización. De su blog hemos extraído la infografía original con los resultados que publicó OCU en su revista:

Este tipo de experimentos, denominados "cliente misterioso" o "paciente simulado", ya los comentamos en una entrada de 2017 en saludconcosas. ¿Y a qué viene todo esto? Pues volvemos a sacar el tema debido a un reciente artículo publicado en SSRN en septiembre de 2018. Se trata de un experimento realizado en Suiza con una persona que acude a 180 consultas dentales sin que necesite ningún tratamiento (solo tiene una leve caries que, según 4 dentistas independientes, no necesita tratamiento). 

Las conclusiones son muy llamativas:
- En un 28% de los casos se produce una recomendación (sobretratamiento). El tratamiento más habitual fue el empaste (entre uno y seis empastes recomendados por los dentistas visitados). Afortunadamente lo más habitual fue que el dentista le dijera al paciente que todo estaba bien. En la gráfica se puede observar toda esta información.
- Los tratamientos recomendados son muy heterogéneos.
- Los pacientes con un estado socioeconómico bajo recibieron más oferta de sobretratamiento (se les recomendaron más empastes) que los pacientes con estado socioeconómico más alto.


martes, 15 de enero de 2019

Redes sociales y servicios sanitarios: diez años después



En 2009 se publicó un artículo breve en la revista Health Affairs con un título impactante: "Take two aspirin and tweet me in the morning: how Twitter, Facebook, and other social media are reshaping health care". Una revista seria y rigurosa dando cabida a un artículo de opinión sobre la creciente importancia de las redes sociales en la atención al paciente. Aquello fue una sorpresa, y más con un título que implicaba un cambio radical en la relación con el paciente, principalmente en el ámbito de la comunicación.

Pero, ¿cómo estamos diez años después? Lo primero es que Twitter no ha seguido el camino inicialmente trazado en el artículo. Hay pacientes en Twitter, y se han creado muchas redes (formales e informales), pero la comunicación entre el profesional y el paciente no es precisamente el principal uso. De hecho, ahora Twitter es una red en transición y dentro de pocos años es difícil saber que será de este servicio abierto de mensajes cortos. Su utilidad como herramienta de aprendizaje y networking es innegable, pero lo de la aspirina y el tuit matinal, como que no.

La transformación de la consulta tradicional ha llegado gracias a herramientas tipo Skype, es decir, la videoconferencia. En Estados Unidos es cada vez más habitual, pero en España y en otros países no ha tenido el éxito esperado (al menos por ahora). Algunas aseguradoras privadas han incorporado este cambio a sus servicios, pero no se produce ningún efecto sustitución, es decir, el incremento en las visitas online no va acompañado de una reducción en las visitas presenciales. Elementos como la satisfacción del paciente y del profesional o la reducción de la brecha digital son clave para conseguir un cambio en este tipo de herramientas.

El texto. Si bien twitter fue una herramienta disruptiva, quien le ha ganado la partida es Whatsapp. Hay algunas experiencias para utilizar Whatsapp con pacientes, o incluso para utilizar sistemas de mensajería de texto para ayudar a personas con problemas estilo Teléfono de la Esperanza. Sin embargo, los canales de mensajería virtual incluidos en el portal del paciente tampoco han despegado del todo (hay ejemplos interesantes como el portal YOsalud del Hospital de Torrevieja). Parece que la que se está asentando por fin es la consulta telefónica, al menos desde una visión institucional

Y aunque el título hable de redes sociales y otras herramientas de comunicación, vamos a acabar con unas cuantas líneas sobre telemonitorización y telemedicina. Estas herramientas llevan años con nosotros pero siguen sin despegar del todo... Mucha confianza y una apuesta muy potente desde las estrategias de pacientes crónicos, grandes proyectos con mucho dinero pero poco éxito. Poco a poco algunos servicios de salud van incrementando este tipo de servicios, gracias sobre todo a la mejora en los dispositivos (al principio eran demasiado molestos o poco útiles), y seguro que la llegada de wearables como el nuevo Apple Watch y su electrocardiógrafo (y las imitaciones que surjan) van a conseguir cambios muy importantes. Otra cosa es que las organizaciones sanitarias estén preparadas para manejar esta información y adaptar sus procesos. Ganas hay, y muchas, así como oportunidades para mejorar el servicio. Barreras también hay algunas. Y errores en el diseño y puesta en marcha de este tipo de estrategias, pues también.