martes, 16 de julio de 2019

Netflix y gestión sanitaria


Puede parecer un título al más puro estilo clickbait, pero os aseguramos que no lo es. ¿Podemos aprender algo de gestión sanitaria en las plataformas de vídeo como HBO, Prime Video o Netflix? Pues sí, sin duda. Y no nos referimos a los típicos textos sobre Juego de Tronos y el liderazgo. Vamos allá...

Empezamos por recordar un post de 2018 sobre el documental "El lado oscuro del bisturí". Una buena forma de conocer la normativa sobre producto sanitario de la mano de escándalos como Esure o las prótesis de cadera de cromo y cobalto. Se puede ver en Netflix.

Posteriormente llegó el esperado documental sobre Theranos y su fundadora Elizabeth Holmes: "The inventor". Un gran trabajo sobre la historia de Holmes, sus ideas y el fracaso de su compañía que prometió un método revolucionario para detectar enfermedades en una gota de sangre. Disponible en HBO.

Y para acabar, le toca el turno a una serie de hospitales. Se trata de New Amsterdam, una serie protagonizada por Ryan Eggold, sobre el nuevo director del Hospital New Amsterdam de Nueva York. Lo más curioso es que el guión se basa en el director de un hospital público, por lo que el edificio y las instalaciones no son las habituales de los centros privados en Estados Unidos (le falta una manita de pintura y cosas así). El director lucha contra la desmotivación, la falta de presupuesto y la deshumanización. Incluso en su primera intervención (ocurre en el primer minuto del capítulo 1) despide en público a todo el servicio de cirugía cardiovascular por operar a pacientes que realmente no lo necesitaban (todo por facturar más y hacer más actividad). 

En la serie se cruzan historias de algunos médicos con pacientes que se salvan en el último minuto gracias al propio director (que siempre es parte de la solución a todos los problemas) y experiencias de gestión y liderazgo del tipo "rompe las reglas". Por ejemplo, una reunión con los celadores recordando el papel crucial que tienen en el ámbito de la seguridad del paciente en quirófano (al parecer, con la dirección anterior este tipo de reuniones no eran habituales). No es la serie del año, y da un poco de rabia que el protagonista sea siempre el salvador de todas las situaciones complejas, pero se deja ver. Quizás, como dicen aquí, sea el momento de recordar series como Urgencias o Anatomía de Grey. Ah, está disponible en Amazon Prime Video.

domingo, 14 de julio de 2019

Enlaces de domingo


Hoy vuelve a tocar resumen rápido, que el verano y las altas temperaturas no invitan a lecturas pesadas ni indigestas. Así que aparcamos las introducciones pretenciosas y os dejamos con los enlaces que hemos rescatado de las redes.

Empezamos con el podcast Conectando Puntos. Esta semana se ha publicado el episodio 62 que trata temas tan variados como la detección de mentiras mediante inteligencia artificial o el uso de mascotas virtuales para personas mayores que viven solas. Puedes escucharlo en la web, en iVoox o en Spotify.

¿Qué podría ocurrir si usamos técnicas de inteligencia artificial para leer todo lo que se ha publicado sobre un tema concreto? Pues alguien lo ha hecho y ha llegado a conclusiones sorprendentes en el ámbito de la ciencia de los materiales. Puedes leer lo que han publicado en Xataka o en La ciencia de la mula Francis.

Dani Royo vuelve a hablar de datos de salud, de diabetes y de wearables. ¿Quién posee los datos? ¿Quién debe manejarlos y utilizarlos? No te pierdas el texto que ha publicado en su blog Diabetes Tipo Uno.

Juego de tronos... Otra vuelta de tuerca a las guerras entre especialidades y profesiones, en este caso a raíz de un nuevo hospital en Cáceres y una unidad de cuidados críticos. Lo cuenta Imagine Farma.

Esta semana se ha presentado el informe “Cuando la salud es tendencia” sobre los hashtags de salud en Twitter. Pedro Soriano resume en este texto publicado en Gaceta Médica la jornada de presentación así como las líneas básicas del citado informe.

En la revista Journal of Medical Internet Research han publicado una interesante revisión sistemática sobre el uso de apps móviles para la mejora de la adherencia al tratamiento. Las conclusiones son positivas pero nada como leer el texto completo.

¿Entiende Alexa los nombres de los medicamentos? ¿Y Siri? En Nature han publicado un interesante estudio sobre las diferencias entre los asistentes virtuales a la hora de entender el nombre de los medicamentos. Ah, por cierto, el mejor es el de Google.

Lo cualitativo siempre ha tenido baja prioridad en el mundo sanitario... Los datos, las cifras y las estadísticas se asocian a evidencia, pero las emociones y las historias no tanto. Por eso, nos ha encantado leer este artículo en BMJ Opinion sobre el poder de las narrativas de los pacientes.

En la web del Proyecto HU-CI suelen comentar los artículos que se comentan sobre las áreas de investigación asociadas al proyecto. En el que comentan en este enlace hablan de las intervenciones de apoyo familiar y su impacto en la estancia y la mortalidad de los pacientes ingresados. Merece la pena echarle un vistazo.

Tecnología y humanismo... No hay una frontera clara, pero seguramente no hace falta. Separar ambas es casi contradictorio. No te pierdas el post "Digital humanism and healthcare" que publican en Medical Futurist.

Y ahora música, como no...

viernes, 12 de julio de 2019

Comer mejor: etiquetas, consejos y tamaños


Nutrición y comportamiento siempre van de la mano. ¿De qué forma podemos cambiar nuestro comportamiento para comer mejor? Una herramienta muy utilizada es el nudge (se puede traducir en castellano como "empujón" o "impulsos") y se define como las "intervenciones que, respetando la libertad de elección individual, guían a los sujetos en la dirección más provechosa para su propio bienestar" (la definición está extraída de este post del blog de la Fundación Gaspar Casal que firman José María Abellán, David Jiménez y Juan del Llano). 

Ya hemos hablado muchas veces de este tema, pero hoy lo volvemos a traer porque hace unas semanas se ha publicado un metaanálisis muy interesante que ayuda a entender el funcionamiento de los nudges en el ámbito de la nutrición y la alimentación. Su título es “Which Healthy Eating Nudges Work Best? A Meta-Analysis of Field Experiments". Los autores clasifican los nudges en tres grupos: cognitivos, afectivos y de comportamiento.

Los nudges cognitivos se centran en ofrecer información al consumidor. Por ejemplo, las etiquetas con datos nutricionales, los semáforos asociados a la calidad nutricional del producto o la visibilidad de la comida saludable en los supermercados o cafeterías. 

Los nudges afectivos se basan en la interacción con otras personas que ofrecen consejos (cuando el cajero te dice si prefieres algo más saludable o si el camarero te recomienda una ensalada en vez de unas patatas fritas) o en la apariencia de la comida (por ejemplo, si la comida saludable se describe de una forma más apetecible que la no saludable).

Finalmente, aparecen los nudges de comportamiento. Estos buscan cambiar el comportamiento sin que el usuario o cliente se de cuenta o cambie su forma de pensar. Estos nudges funcionan sin la colaboración del consumidor. Por ejemplo, cuando la opción saludable en la cafetería es más fácil de conseguir o de consumir (fruta cortada, cercanía, etc.) o la modificación del tamaño del recipiente (reducir el tamaño habitual del recipiente de comida no saludable y/o aumentar el tamaño de la comida saludable). Un buen ejemplo de la cercanía y la colocación de la comida es este estudio de 2013 que señala que en los buffets, el 75% de los comensales cogieron la primera comida que vieron. 

Pero, ¿cuál es la opción que mejor funciona? En el artículo, y tras revisar diversos experimentos, se comprobó que los nudges de comportamiento eran los de mayor éxito, frente a los cognitivos (etiquetas) que tenían un efecto muy bajo. Esta infografía resume las conclusiones del metaanálisis:


Los viejos trucos del supermercado de colocar la comida en una zona u otra, o a una altura concreta, tiene un efecto muy importante en lo que compramos (lo mismo en los restaurantes, los menús, etc). Pero claro, ¿quién presiona más para colocar un determinado producto en el supermercado? Quizás el problema sea que, aunque conocemos estas herramientas, la industria alimentaria también las conoce y las utiliza desde hace muchos años. Tal vez si apelamos a la responsabilidad de los establecimientos... Quién sabe.

Por cierto, si quieres leer algo más sobre nutrición, etiquetas o industria alimentaria, te recomendamos varios libros:
- "Come comida real" de Carlos Ríos (sí, el del realfooding). 


miércoles, 10 de julio de 2019

Consulta virtual: más madera


Cada año se publican una decena de informes sobre el futuro del sistema sanitario, puede que incluso sean más. En todos ellos, da igual el enfoque que tengan, siempre se habla del uso de herramientas virtuales para mejorar la atención al paciente. 

Curiosamente, estas últimas semanas se han publicado dos experiencias muy interesantes sobre este tema, y para evitar que el tiempo las acabe hundiendo en el olvido, hemos decidido comentarlas para que así nos ayuden a reflexionar o incluso copiar.

Por un lado, tenemos Skype. Sí, sí, hablamos de Skype, esa aplicación que seguro que has utilizado alguna vez. No es algo nuevo, y de hecho en Estados Unidos es muy habitual encontrar empresas que ofrecen consultas virtuales de este tipo como Doctor on Demand, Plush Care o Teladoc. Pero quizás en el entorno de un sistema público no es tan habitual verlo (no es lo mismo cambiar una consulta que varios centros o una ciudad completa), y por eso nos ha llamado la atención ver varias experiencias de uso en el NHS, una más centrada en apoyo a residencias y centros sociosanitarios, y la otra en el ámbito de atención primaria. 

En Manchester se ha creado un equipo de guardia que atiende por Skype, y que se centra en atender a los pacientes que están en residencias o centros sociosanitarios. Los profesionales que trabajan en estos centros avisan al equipo de guardia (especializado en cuidados a distancia) y se intenta resolver el problema usando Skype. Según cuentan en esta nota del NHS, se ha reducido el uso de transporte urgente y además muchos problemas se han resuelto directamente durante la videollamada por Skype. 

Y no solo eso, algunos centros de salud iniciaron en 2014 un proyecto piloto para atender a pacientes de forma virtual usando Skype. El proyecto piloto acabó, pero siguen ofreciendo el servicio, como en Cavendish. Además, todavía se pueden consultar los documentos técnicos y los procedimientos utilizados durante el desarrollo del proyecto, que pueden servir de inspiración para poner en marcha servicios similares. 


Y para acabar, nada como comentar la experiencia virtual de Finlandia. Hace unos días podíamos leer una noticia sobre el "club del almuerzo" que se ha puesto en marcha en Helsinki. Se trata del servicio de atención domiciliaria que ofrece la posibilidad del seguimiento a distancia, que incluye la entrega de una tableta a los usuarios para conectar con el centro de control (coordinado por enfermeras) que realizan actividades grupales y seguimiento individual. Esta actividad nos recuerda mucho a lo que comentamos hace unos meses sobre el uso de mascotas virtuales para reducir la soledad de las personas mayores que viven solas.

Puede que estas experiencias no duren más de un par de años, o quizás se acaben poniendo de moda, quién sabe. Pero se trata de experiencias centradas en usar herramientas al alcance de cualquier profesional, que se ofertan como algo opcional (como un plan B) y que buscan mejorar los cuidados que se prestan al paciente. Ya lo dice la OMS: lo virtual debe ser complementario.

Los informes seguirán hablando del futuro, pero en muchas zonas esto ya es una realidad (o podría serlo). Habrá que cambiar los procesos y la tecnología, y además habrá que formar a profesionales y usuarios, pero quizás sea el momento de abandonar los informes y empezar a priorizar y a incluir en la agenda este tipo de iniciativas. Pero ojo, que no estamos descubriendo nada nuevo, que estas herramientas existen desde hace unos cuantos años. Ya lo decía Julio Mayol en 2011 en un post dedicado a hablar de Skype y médicos: "En cualquier caso, sería interesante explorar esas posibilidades antes de recharzarlas". 

domingo, 7 de julio de 2019

Domingo perenne



Si siempre fuera domingo, no habría viernes, pero tampoco lunes. Las cadencias, los ritmos y los silencios cambiarían para siempre, aunque esa innovación nos ayudaría a entender mejor que cada día es diferente. 

Empieza el resumen de la semana, entre sueños y canciones, entre blogs y podcasts. Gracias a tod@s por estar ahí. 

Empezamos hablando de podcasts. Esta semana, hay dos interesantes enlaces que ayudan a entender el fenómeno podcast y además recomiendan algunos podcasts de salud. Por un lado, tenemos este post de Saludesfera, con declaraciones de autores e incluso con recomendaciones para poder encontrar los podcasts (plataformas, webs, apps, etc). Pero además, este articulo de Diario Médico recomienda doce podcasts sobre salud y sanidad.

Por cierto, el último episodio del podcast Conectando Puntos trata el tema de la donación de datos de salud para investigación y, además, ofrece algunas recomendaciones para mejorar nuestras reuniones (tanto físicas como presenciales). Puedes escucharlo en la web, en iVoox o en Spotify.

Y ya para acabar con el tema podcast, nos encontramos en Nature con una columna de opinión titulada "Lessons I’ve learnt from creating a science podcast". En este texto, la neurocientífica Katherine Bassil nos cuenta su experiencia en la elaboración, grabación y edición del podcast The neuroethics police.

El CRISPR, como herramienta de edición genética, ha conseguido que se popularicen algunos conceptos y técnicas asociadas a esta herramienta. Pero, ¿es lo mismo un transgénico que un organismo editado genéticamente? Nadie como Lluis Montoliu (autor del libro "Editando genes") para explicarlo en este artículo de Naukas.

Entre la poesía y la reflexión, Antón Reina nos regala un texto muy interesante llamado "151_Amanaza fantasma" que podéis leer en su blog. Tal y como dice Antón: "Es una trampa. Por eso busco salidas. Pienso en la salud de las personas. Valoro la dignidad humana, el servicio solidario, la sostenibilidad ambiental y la transparencia participativa".

Dentro del campo de la economía del comportamiento se habla mucho de los nudges, esos empujones que permiten que una persona adapte su comportamiento gracias al entorno. Pero leemos en Nada es Gratis que alguno autores proponen una alternativa a estos empujones: los refuerzos. Una de nuestras lecturas recomendadas de la semana.

En Comunidad, la publicación periódica del Programa de Actividades Comunitarias de Atención Primaria (PACAP), hemos encontrado un interesante editorial titulado "La prescripción social desde el trabajo social sanitario". Una reflexión muy necesaria sobre este tema, del que además ya hablamos en el blog hace unos años con un post titulado "Ganchillo basado en la evidencia".

Burnout, segundas víctimas, errores médicos (y no médicos)... Sobre estos temas trata este post que firma Gustavo Tolchinsky en el blog Avances en Gestión Clínica. El título lo dice todo: "De la humanización de la medicina a la deshumanización de los profesionales".

¿Conoces el proyecto "Entrevista prequirúrgica anlalgésica" que se lleva a cabo en el Hospital de Valme? Gracias a este enlace del Banco de Innovación en Cuidados de PiCuida, podemos aprender en qué consiste y cuales son los datos que respaldan esta iniciativa.

El Pentágono ha desarrollado un sistema para detectar e identificar personas sin ver sus caras y sin utilizar sensores basados en la temperatura (muy típicos en las películas). ¿Y cuál es el nuevo sistema? Se trata de una tecnología que detecta los latidos del corazón a distancia, y eso permite conocer el número de personas. 

Patología crónica, medicalización y hábitos saludables... Sobre estos tres puntos se apoya la entrada que publica Carlos en su blog Rincón de Sísifo, en la que habla de la importancia del comportamiento (nutrición, ejercicio, etc) en la cronicidad, frente a la tradicional medicalización. Lectura casi obligatoria. 

Acabamos con música, como siempre. 

jueves, 4 de julio de 2019

Compromiso: hoy por ti y mañana ¿también?


Hace unos días escuchaba una conversación sobre la cultura de una gran empresa española. Esta empresa había puesto en marcha un concurso de ideas para mejorar los procesos internos y para aportar mejoras de cualquier tipo.  Todo muy colaborativo, muy de innovación abierta y de crowdsourcing.

Una de las personas que participaba en dicha conversación, trabajador de la empresa, dijo que, aunque había participado mucha gente, él se había negado. ¿Motivo? Era trabajar y "pensar" gratis para tu empresa, sin llevarte nada a cambio (o casi nada).

Dejé aquel lugar y empecé a pensar en el compromiso, en la motivación interna, en el sentimiento de pertenencia y en muchas más cosas. Habitualmente damos por supuesto que estás sensaciones son las normales, pero ¿es normal este sentimiento de rechazo hacia la propia organización en el que se percibe casi como un enemigo a batir? ¿es lógico? ¿debe la empresa promover ese compromiso o se trata de algo extra al "contrato social" entre la organización y el trabajador?

En cada organización hay un grupo de personas muy comprometidas, otro que tiene un compromiso variable y otros que pasan totalmente de la organización. Este último sentimiento es tan respetable como los demás, e incluso sería necesario plantear si esta cultura del pasotismo tiene su origen en los comportamientos directivos y en la cultura de la propia organización.

La pregunta es clara: ¿qué hace tu organización por ti? Ya hablamos en su momento de la cuádruple meta, y está reflexión va en esa línea. Y por cierto, otro día hablaremos de los mitos del pasotismo y la falta de compromiso: ¿es más habitual entre los profesionales jóvenes, con poca experiencia? ¿O acaso son los profesionales de más edad los que se asocian a esa actitud pasiva? 

Todo depende... Pero al final, el éxito de iniciativas como la descrita al principios tiene mucho que ver con la cultura de la organización y con el nivel de compromiso existente. Si una cultura que favorezca este tipo de comportamientos, serán iniciativas que pasarán sin pena ni gloria.

martes, 2 de julio de 2019

Sanidad pública: el lastre de la espera


En el último barómetro sanitario (correspondiente al año 2018 y publicado hace unos meses) se incluyó una pregunta sobre el uso de los seguros privados de salud. Concretamente, a las personas que disfrutaban de doble cobertura (sanidad pública y seguro privado) se les preguntaba lo siguiente: "¿Y cuáles son las dos principales razones por las que ha contratado Ud. (o alguien de su familia) un seguro privado, teniendo ya un seguro público?".

Las respuestas son muy variadas, pero permiten conocer algunos de los puntos débiles de la sanidad pública para algunos usuarios. Lógicamente existe un sesgo muy claro: es la opinión de la gente que puede permitirse un seguro privado de salud, pero se trata de un porcentaje significativo y su opinión merece una reflexión.

Estas son las respuestas:

Las cuatro razones que más han señalado los encuestados son: 
- Porque atienden con más rapidez que en la pública (77,9%).
- Porque se puede ir a el/a la especialista directamente sin consultar con el /la médico de cabecera (37,3%).
- Porque necesita algún servicio o atención que no está incluido en los servicios públicos, por ejemplo atención dental (15,4%).
- Porque atienden mejor que en la pública (15,1%).

Es muy llamativo que los dos factores más citados tengan que ver con la agilidad. El primero es la rapidez, bien sea porque los tiempos de espera para intervención quirúrgica o prueba sean más breves, o porque los trámites y gestiones son rápidos. El segundo es un viejo conocido: el gatekeeping no gusta (este término se refiere a la función del médico de familia de autorizar que al paciente para que pueda acceder al médico del hospital). Abandonar esa función implicaría reducir al mínimo el papel de atención primaria, con el riesgo de sobreutilización que implica, pero en ocasiones el paciente ve este paso como un obstáculo para acceder directamente al hospital (y la sanidad privada ofrece esta posibilidad como reclamo). En resumen, parece que los usuarios prefieren los seguros privados por la mayor agilidad, rapidez, coordinación y colaboración.

Si a este dato añadimos los cambios que piden los encuestados para el sistema sanitario, podemos tener un mapa muy interesante de experiencia (y de opinión) del paciente. Así, a la pregunta "¿Y podría decirme cuáles son los principales problemas que cree Ud. que deberían ser solucionados?", las respuestas más habituales fueron:
- Las listas de espera para ser atendidos/as (86,8%).
- La masificación (congestión) de las urgencias de los hospitales (67,7%).
- El poco tiempo que dedican los/as médicos/as a los/as pacientes en las consultas (38,8%).
- El copago de medicamentos (36,4%).
- Por cierto, temas como la mala gestión o los aspectos hosteleros (limpieza, comida, etc) alcanzan un porcentaje del 1,3% y 13,3% respectivamente. Es decir, son importantes pero el usuario prioriza otros elementos como los citados anteriormente.

Volvemos con los temas de agilidad y rapidez: listas de espera y masificación de urgencias. Curiosamente se trata de problemas antiguos, conocidos desde hace décadas y quizás ya asumidos como de difícil solución. ¿Será que somos incapaces de resolverlos? ¿O quizás es que ya no son problemas sino características del sistema? Quizás por eso ahora estemos más centrados en otros temas y otras prioridades, y las listas de espera son solo un arma arrojadiza entre políticos que nadie resuelve del todo.

domingo, 30 de junio de 2019

Resumen central


Vamos con un resumen fugaz, que llega el verano. Por cierto, en julio y agosto puede que no haya resumen, o puede que sí. Todo depende de las olas del mar, de las noches de luna llena y de mucho más. Llega el resumen semanal de la blogosfera sanitaria. Todo va a cambiar...

En el episodio 60 del podcast Conectando Puntos hemos decidido hablar de dispositivos de voz y de apps para emergencias. Puedes escucharlo en la web, a través de la plataforma iVoox o en Spotify.

Si todavía tienes dudas sobre la utilidad de los podcasts en salud, tanto para estar informado como para aprender, no te pierdas esta entrada del blog Digital Nursing. Soete razones sencillas y muy potentes para lanzarte al mundo podcast.

Ya sabéis que somos muy fans de Xavier Marcet. Esta semana ha publicado un delicioso post en Sintetia: 30 notas sobre el talento. Lectura imprescindible de la semana. Y por cierto, si te apetece una lectura interesante para el verano, os recomendamos el último libro de Marcet: Esquivar la mediocridad.

Leemos en ctxt (Revista Contexto) un interesante reportaje sobre la subcontratación de pruebas de detección de cáncer en Irlanda y el efecto que ha tenido la privatización de la sanidad. 

¿Conoces Kahoot? En este reciente artículo de la revista BMC Medical Education nos cuentan una experiencia de uso de esta app de gamificación para el aprendizaje en el ámbito de la salud.

Carlos Arenas firma un artículo en el blog de la Fundación Signo sobre liderazgo en el sector salud. Mitos, competencias y una visión muy real sobre el líder, el gestor y el trabajo en equipo. Una lectura necesaria.

Algoritmos, inteligencia artificial y discriminación. La ética es uno de los elementos más importantes a la hora de utilizar la inteligencia artificial en el ámbito de la salud. En este post de Becoming Human se plantean el problema que surge cuando un algoritmo no es justo o no cumple con criterios como la equidad o la igualdad. 

¿Deben los pacientes tener acceso completo a las historias clínicas que incluyen sus datos? ¿Debe incluir ese acceso la posibilidad de leer las notas clínicas que escriben los profesionales? En este artículo del blog Kevin MD reflexionan sobre este tema.

Una de las estrategias más recomendadas por los nutricionistas para comer mejor es leer bien las etiquetas de lo que compramos. En esa línea, ha surgido el proyecto ElCoCo (El consumidor consciente) para promover la transparencia en los supermercados. Lo cuentan en este enlace de Ethic.

¿Un club virtual para la hora de la comida? ¿Y dirigido a personas mayores que suelen comer solas? Pues sí. En Finlandia están utilizando la tecnología para conseguir mejorar la atención sociosanitaria a las personas mayores. No os perdáis lo que cuentan en este artículo de The Guardian. 

El blog Balance for Business vuelve con fuerza. Aunque suene a mantra, la importancia de las personas es crucial en cualquier proceso de transformación y cambio en las organizaciones. Y si te queda alguna duda, lee este breve artículo.

Y llega la música...

miércoles, 26 de junio de 2019

El truco: ¿cansados de tanto cambio vacío?


Si cambiar ya es un reto, cambiar la cultura de una organización es casi un sueño... Nos ha llamado la atención un reciente artículo publicado en la revista BMJ Quality and Safety titulado "Ten tips for advancing a culture of improvement in primary care" en el que un grupo de profesionales de atención primaria de Toronto nos explica el esfuerzo llevado a cabo para transformar y mejorar de forma continuada la atención que prestan a la población, instaurando una cultura de mejora. De esta forma, además, mejoran la satisfacción de los profesionales. ¿Y cuál es el truco?

El artículo presenta diez consejos para poner en marcha (y mantener en el tiempo) una cultura de mejora en atención primaria. Pero vamos a centrarnos en unos pocos, que quizás son los que más se olvidan en el mundo sanitario. 

- Una cultura de este tipo requiere de dinero y recursos. 
Los canadienses son muy claros: los profesionales necesitan tiempo para el trabajo asociado a una cultura de mejora. Esto implica que hay que reforzar los equipos de tal forma que se pueda asistir a una reunión sin que haya problemas asistenciales o sin que otro compañero del equipo tenga que asumir más pacientes. Todo esto cuesta dinero, sin duda, pero ¿y las mejoras a largo plazo?

- Experiencia del paciente.
Es fundamental contar con la opinión del paciente, medirla y actuar en consecuencia. No podemos olvidar que, además de las quejas y los comentarios negativos, hay mucho feedback positivo.

- Rediseño colectivo.
Para cambiar la forma de hacer las cosas, hay que contar con la participación de TODOS los profesionales, pero también con los pacientes. Hay ejemplos centrados en la cocreación y en el diseño basado en la experiencia que se pueden aplicar en los pequeños y grandes cambios tanto en atención primaria como en hospitales o emergencias. Este reciente trabajo publicado en Health Expectations aporta mucha luz a este tema.

- Cambiar es algo continuo, no un proyecto con fecha de fin.
Esto tiene muchos matices. Poner en marcha una cultura centrada en la mejora implica asumir errores, corregir iniciativas y adaptar los esfuerzos de todo el equipo a la realidad de cada día. No es algo que acabe, es algo que debe integrarse en la forma de trabajar de todos los profesionales y desvincularlo de un líder concreto o de un proyecto con fecha de fin.

Cómo dijo Donald Berwick, "toda mejora requiere cambio, pero no todo cambio es mejora". La obsesión por el cambio es un clásico en el sector sanitario, y quizás debamos reflexionar sobre el impacto de muchas iniciativas de cambio y mejora que "se pierden en el tiempo, cómo lágrimas en la lluvia", a veces porque vienen de arriba y nadie entiende su pertinencia, o por estar más centradas en la foto o el premio que en el propio cambio. 

domingo, 23 de junio de 2019

El resumen de las dudas eternas



El futuro está lleno de dudas, pero quizás esas dudas son las que alimentan los saltos al vacío. Peter Thiel ya lo escribió hace unos pocos años en su libro "De cero a uno: cómo inventar el futuro". Pero aunque no haya saltos, a la hora de avanzar y progresar todo el mundo es necesario: los que sueñan, los que vuelan y los que dan pasos seguros. 

Llega el primer resumen del verano, entre dudas y señales. Empezamos. Gracias a tod@s por estar ahí.

Cada vez surgen más apps de salud, y de hecho, si entras a Google Play o a la App Store encontrarás miles. Pero, ¿es posible distinguir las apps útiles para el paciente de las que solo quieren sus datos o su dinero? ¿Podemos saber si una app es efectiva o no? Para saberlo, en el podcast Conectando Puntos hemos hablado de apps de salud y de mucho más. También lo puedes escuchar en Spotify.

La evaluación de las políticas de salud permiten algo tan sencillo como conocer si una medida política tiene un efecto sobre la salud de la población. En este enlace del blog Nada es Gratis comentan algunos recientes estudios sobre medidas como la prohibición de fumar a menores de edad en Suiza o la venta sin receta de la píldora del día después en Alemania.

Historias, trocitos de realidad, fragmentos de un día normal (o no). Dani Royo nos regala una historia que se ha convertido, según nuestro equipo editorial, en lo mejor de la semana. Así que todos a leer su blog Diabetes Tipo 1.

¿Existe alguna relación entre el número de pasos diarios de las mujeres de más de 65 y las tasas de mortalidad? En este reciente artículo de JAMA Internal Medicine nos explican una reciente investigación sobre este tema. Y las conclusiones son muy interesantes.

Entre las organizaciones que más datos personales manejan y custodian están las administraciones públicas. Los gobiernos gestionan datos de salud, de seguridad, de vehículos, de propiedades, etc. Pero, ¿están los datos bien protegidos? Enrique Dans nos plantea algunas dudas sobre la seguridad de los datos personales y los diferentes gobiernos.

¿Sirve de algo centralizar la cirugía compleja? ¿Hay evidencia que respalde esta decisión? En este texto del blog Avances en Gestión Clínica revisan las últimas recomendaciones sobre esta forma de organización en el área quirúrgica.

Innovación y salud, dinero, proyectos que salen bien (o mal)... Ticbiomed nos trae en esta entrada el resumen y las conclusiones de la jornada "Retos y oportunidades en la adopción y financiación de innovación en salud". Para tomar nota, sin duda.

Aprender con un cómic es posible (y si todavía tienes dudas, te recomendamos que visites la web Medicina Gráfica). En este artículo de BMJ Quality and Safety explican una experiencia de aprendizaje en temas de seguridad del paciente usando un cómic. Innovación docente, tan necesaria...

La retribución variable llegó hace años al mundo sanitario, y se intentó asociar con el cumplimiento de objetivos de calidad (así nació el P4P). Pero, ¿realmente funcionan los incentivos económicos a profesionales sanitarios? No te pierdas esta entrada de Saludconcosas.

Llega la música...

martes, 18 de junio de 2019

Incentivos: cuando "pagar más para hacer las cosas mejor" no funciona


Ya se veía venir, pero la evidencia cada vez es más fuerte: parece que el pago por desempeño (P4P), tal y como lo hacemos actualmente, no funciona tan bien como nos venden. Los últimos en afirmarlo son varios expertos de Harvard que han publicado un artículo de opinión en BMJ Quality and Safety. Y por si alguien tiene dudas, cuando hablamos de P4P (pay for performance) nos referimos a los incentivos financieros en base a objetivos de calidad, del tipo "te pago más si lo haces bien".

Una revisión Cochrane ya dijo en 2011 que esos incentivos no servían para mucho (su conclusión era paradójica: pueden ayudar a cambiar comportamientos de los profesionales, pero no generan mejores resultados en salud para la población). Y en 2017 se publicó una revisión sistemática que volvía a poner el acento en unos resultados similares: hay mejoras en los procesos asistenciales pero no hay impacto en los resultados en salud.

Aunque ya tiene once años, el artículo que se incluyó en el Informe SESPAS 2008 sobre este tema, firmado por Salvador Peiró y Anna García Altés, resume muy bien este modelo retributivo y sus implicaciones. En dicho texto, se define el P4P como "un conjunto de diferentes estrategias que intentan estimular la mejora de la calidad asistencial remunerando a los proveedores de atención sanitaria según sus resultados en el cumplimiento de objetivos de calidad o productividad predefinidos". Este tipo de incentivo necesita medir el trabajo de los profesionales y comprobar si se cumplen unos estándares previamente definidos, así que ya hay dos retos previos: medir bien el trabajo y decidir cómo van a ser esos estándares. Tarea compleja...

Entre las limitaciones existentes, hay algunas muy llamativas. Una es el riesgo de basar la medición de la actividad en el registro clínico de la actividad (este post de Sergio Minué resume muy bien el problema). Otro es el llamado "efecto lupa", es decir, priorizar unas actividades frente a otras (incentivar implica priorizar, dado que no toda actividad va asociada a un objetivo de calidad). Esto provoca el incremento de diagnósticos (caso de la demencia en UK) o el paradójico caso de las actividades que se dejan de incentivar (que automáticamente se realizan en un porcentaje menor, pese a seguir siendo recomendadas por la evidencia y las guías). Finalmente, hay motivos éticos que invitan a examinar atentamente las medidas que se pongan en marcha para evitar ciertos problemas relacionados con la ética profesional.

Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Hay alguna conclusión clara sobre este tipo de incentivos asociados a la mejora de la calidad? Pues sí, y de hecho muchos expertos coinciden. Vamos a establecer algunas pautas de diseño de incentivos:
1. Si ya tienes un programa en marcha, analiza, estudia y evalúa qué está ocurriendo con lo que haces. ¿Hay mejores resultados? ¿Está el profesional más motivado? Tantos datos y tan pocas evaluaciones...
2. Pedro Rey lo decía en el blog Avances en Gestión Clínica: "Seamos más inteligentes diseñando incentivos que realmente apelen a las auténticas motivaciones del profesional". De hecho, hace unos años se plantearon algunos criterios basados en la economía del comportamiento para diseñar incentivos que funcionen (algunos económicos, y... ¡otros no!).
3. Hay mucho por hacer más allá de los típicos incentivos. Ya en 2008 comentaban Peiró y García-Altés lo siguiente: "Los sistemas de indicadores utilizados mayoritariamente en el SNS, que fundamentalmente cargan contra los medicamentos de alto precio en atención primaria y contra la duración de la estancia y el rendimiento de quirófano en atención especializada, no parecen conceptualmente asociados a mejores resultados para los pacientes".
4. No metas la pata en lo esencial. Puedes usar el checklist de Glasziou que comentó Sergio Minué en esta entrada de su blog para así tomar decisiones acertadas sobre qué medir, cuánto pagar, etc.
5. Todo incentivo tiene su cara oculta: los famosos efectos no deseados. Por ello, es esencial adaptar el modelo de incentivos a cada equipo dado que las características de los equipos no suelen ser comunes. El café para todos solo consigue un acierto muy limitado, como cuentan en este artículo del BMJ de 2016, y te puedes cargar la motivación intrínseca del profesional.
6. Los incentivos (principalmente los económicos) hay que establecerlos con la participación de los profesionales. Imponer sirve de poco, o quizás sea hasta contraproducente. (Gracias Charo).  
7. Lo hemos dicho antes: no olvides los incentivos no financieros. 

Ah, y si quieres leer más sobre el tema, no te pierdas las entradas de Sergio Minué sobre este tema (lectura obligatoria para gestores y políticos). También hemos dedicado un capítulo completo a incentivos en el libro "Conversaciones sobre gestión sanitaria" que puedes adquirir en Amazon.

domingo, 16 de junio de 2019

El resumen del mar


Hay días y días... Días en los que te sientes lejos, y otros demasiado cerca. El punto medio es una utopía, quizás es que no existe. Pero lo mejor es seguir. Así que, como cada domingo, llega el resumen semanal de la blogosfera sanitaria. 

Empezamos con el último episodio del podcast Conectando Puntos. Esta semana hemos hablado del impacto de los robots en el empleo, de la importancia de la innovación realizada por los propios pacientes y de cómo consumimos información en internet. Puedes escucharlo en este enlace

Menuda semana. Tras las noticias sobre el medicamento de Alzheimer que ocultó una farmacéutica y los productos de protección solar que no protegen tanto como dicen, llega este artículo de Cuaderno de Cultura Científica para explicar (muy bien) los entresijos técnicos de cada noticia.

Vicente Baos decidió dar un paseo por la Feria del Libro y descubrió que la mayor parte de libros magufos de una editorial concreta (sobre pseudociencias) están firmados por autores ¡¡¡que no existen!!! No te pierdas toda la historia en esta noticia de eldiario.es

Rafa Cofiño nos recuerda en su blog (Salud Comunitaria) la importancia del entorno urbano en la salud de la población. Por ello, en esta entrada recomienda algunos artículos muy interesantes sobre el tema.

Si te gustan las series policiacas de televisión, estarás acostumbrado a las pruebas de ADN. ¿Son infalibles? En El Mundo nos explican las limitaciones de la tecnología asociada a las pruebas genéticas. 

Nos ha encantado esta entrada de Charo Merino en su blog Cuidando en Quirófano sobre el tráfico en los quirófanos. Un texto muy completo sobre puertas cerradas en el quirófano, sobre circulación interna y número de personas en el área quirúrgica. Merece mucho la pena su lectura.

Con las reclamaciones y las encuestas que cumplimentan los pacientes hay principalmente dos opciones: aprender y mejorar o defenderse sin ponerse en la piel de la otra parte. En este artículo de opinión de la revista BMJ Quality and Safety nos cuentan la importancia de estas encuestas y su efecto en los profesionales.

Teresa Pérez dedica una entrada en su web a hablar de #cambiacongreso, un movimiento que lleva unos años pidiendo una transformación radical en el modo de organizar los congresos y también de participar en ellos. El post tiene muchas ideas de fácil aplicación que son, sin duda, un buen comienzo para cambiar los congresos y las jornadas. 

En este artículo de El País, Frederic Llordachs habla de digitalización, del fin del papel en las historias clínicas, y de Obama. Un texto muy interesante para entender lo que supone que la información sea digital y se pueda compartir.

Acabamos con música, como cada domingo...

 

sábado, 15 de junio de 2019

El libro de junio: El director


El otro día publicamos una entrada sobre nepotismo en las organizaciones sanitarias. Uno de los temas que se trató era el de la necesidad de generar un clima en las organizaciones para que haya profesionales que no tengan miedo a avanzar y mejorar, incluso rompiendo las reglas existentes. 

Y no solo eso, como ya dijimos en 2018, es necesario que haya líderes, jefes, directivos o mandos con esa voluntad, la de romper reglas y pensar en la mejora de la organización. Pero siempre que hablamos de este tema, nos viene a la cabeza algo que escribimos: 
¿Realmente los políticos, consejos de administración, accionistas, etc. desean que estos líderes "rebeldes" estén al frente de las organizaciones? ¿Les apoyan? ¿O prefieren a líderes calladitos que no generan conflictos, no salen en prensa, que no generan resistencias y que pasan sin pena ni gloria cumpliendo el presupuesto?

Para entender algo mejor todo esto, os podríamos recomendar libros sesudos de gestión, pero las historias funcionan mucho mejor. Por eso, hoy os dejamos con un libro que acabamos de leer y lleva por título "El Director: Secretos e intrigas de la prensa narrados por el exdirector de El Mundo", escrito por David Jiménez.

David Jiménez fue director del periódico El Mundo durante un año (desde abril de 2015 a mayo de 2016). En el libro habla de juegos de poder, de cómo lidiar con la dirección de una empresa tan compleja, de lo difícil que es mantenerse fiel a tus principios y valores... Y nos explica que cuando te sales de la línea, o del rebaño, acabas fuera del tablero.

En el debate que se generó tras el post del nepotismo, un tuit lo decía muy claro: "No hay otra forma de sobrevivir, ni conozco a nadie que le haya ido bien fuera del rebaño". 

Autor: David Jiménez
Editorial: Libros del KO
Año: 2019

jueves, 13 de junio de 2019

La saga: el nepotismo en las organizaciones


Te levantas un viernes y te encuentras en todos los medios una noticia muy llamativa: "Endogamia, enchufismo familiar, absentismo juvenil y malas actitudes: así quebró Fagor". El origen de todo está en un reciente artículo publicado por dos investigadores de la Universidad del País Vasco en el que analizan las políticas de recursos humanos de Fagor. Está claro que Fagor no es una empresa de servicios sanitarios, pero siempre se puede aprender de este tipo de análisis, ¿no?

Lo primero: el nepotismo. Por si alguien no recuerda su definición, os la dejamos aquí (gracias RAE): Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos. Es decir, enchufar a familiares en los puestos de trabajo. La cuestión no es sólo eso, ya que en Fagor dicha práctica estaba institucionalizada y en los baremos de selección un 30% de los puntos se otorgaban solo por tener a un familiar directo trabajando en la empresa (tener más de 5 años de experiencia se valoraba con un 10% de los puntos). El resumen de las entrevistas incluidas en el artículo lo dejan muy claro: "Se reclutó a las personas equivocadas debido a una política de reclutamiento nepotista que seleccionaba a hijos de socios miembros sin capacitación y malas actitudes laborales".

Este tipo de contratación basada en la relación familiar hizo que se contrataran a muchas personas con baja cualificación y con un nivel de compromiso no muy elevado (era un trabajo fácil de obtener), lo que derivó en un bajo grado de transmisión de los elementos esenciales de la cultura de la organización y de los principios del movimiento cooperativista. Además, todo se multiplicó por culpa del entorno de trabajo, muy industrial, centrado en tareas repetitivas y sin cambios ni autonomía, lo que derivó en niveles bajos de compromiso y muy altos de absentismo.

Es muy llamativa la referencia al nepotismo, y seguro que en algún hospital ocurre algo parecido, incluso con jefes que buscan una especie de "sucesión" en su puesto. El nepotismo en la selección hace que se nublen los valores de la excelencia y la lucha por contratar a los mejores y surjan nuevos valores como la lealtad extrema, el caciquismo y el chiringuitismo (creer que la unidad es "mi" unidad). En muchos casos, se intenta disfrazar el nepotismo de confianza, como nuevo valor emergente, pero esto nos coloca ante una dicotomía que merece una reflexión: ¿queremos un rebaño de personas detrás del que manda (y que obedecen sin pestañear todo lo que dice) o un equipo de profesionales comprometido con ganas de hacer bien las cosas y sin miedo a avanzar y mejorar? Eso sí, que quede claro que en el caso de la selección por confianza o por familia hay muchas personas comprometidas y con ganas de mejorar, que no todo es blanco o negro.

En el mundo sanitario tenemos una especie de nepotismo endogámico: el caso de la contratación de residentes formados en el propio hospital. Este tema ya lo tratamos hace unos años en Saludconcosas, siguiendo una reflexión de Vicente Ortún que merece la pena repetir:
La endogamia tiene fácil remedio prohibiendo durante unos años la contratación de los MIR formados en el hospital (o de los doctorados de una universidad), lo cual facilitaría una mejor asignación del talento, así como un mayor mestizaje cultural, como el que históricamente hemos conocido: España ha sido un país de migraciones internas y externas y solo en los últimos 30 años, como consecuencia del neoproteccionismo autonómico, la rigidez del mercado de la vivienda y la consolidación del estado del bienestar, los profesionales han perdido movilidad: nacen, crecen,se reproducen y mueren en el mismo lugar.

¿Merece la pena la lealtad extrema? ¿Hay que buscar a los mejores? ¿O quizás sea más cómodo para todos tener a profesionales que no generan mal clima y siempre van a aceptar lo que diga el jefe? Un tema muy difícil, sin duda. Habrá que aprender de Fagor. 

Lecturas de apoyo sobre estos temas: "¿Romper las reglas o que te rompan la cara? El liderazgo no es tan sencillo" (post en Saludconcosas), "Rebeldes con causa y sin apoyo" (post en Saludconcosas).  Además, os recomendamos el libro de Xavier Marcet "Esquivar la mediocridad".