sábado, 15 de junio de 2019

El libro de junio: El director


El otro día publicamos una entrada sobre nepotismo en las organizaciones sanitarias. Uno de los temas que se trató era el de la necesidad de generar un clima en las organizaciones para que haya profesionales que no tengan miedo a avanzar y mejorar, incluso rompiendo las reglas existentes. 

Y no solo eso, como ya dijimos en 2018, es necesario que haya líderes, jefes, directivos o mandos con esa voluntad, la de romper reglas y pensar en la mejora de la organización. Pero siempre que hablamos de este tema, nos viene a la cabeza algo que escribimos: 
¿Realmente los políticos, consejos de administración, accionistas, etc. desean que estos líderes "rebeldes" estén al frente de las organizaciones? ¿Les apoyan? ¿O prefieren a líderes calladitos que no generan conflictos, no salen en prensa, que no generan resistencias y que pasan sin pena ni gloria cumpliendo el presupuesto?

Para entender algo mejor todo esto, os podríamos recomendar libros sesudos de gestión, pero las historias funcionan mucho mejor. Por eso, hoy os dejamos con un libro que acabamos de leer y lleva por título "El Director: Secretos e intrigas de la prensa narrados por el exdirector de El Mundo", escrito por David Jiménez.

David Jiménez fue director del periódico El Mundo durante un año (desde abril de 2015 a mayo de 2016). En el libro habla de juegos de poder, de cómo lidiar con la dirección de una empresa tan compleja, de lo difícil que es mantenerse fiel a tus principios y valores... Y nos explica que cuando te sales de la línea, o del rebaño, acabas fuera del tablero.

En el debate que se generó tras el post del nepotismo, un tuit lo decía muy claro: "No hay otra forma de sobrevivir, ni conozco a nadie que le haya ido bien fuera del rebaño". 

Autor: David Jiménez
Editorial: Libros del KO
Año: 2019

jueves, 13 de junio de 2019

La saga: el nepotismo en las organizaciones


Te levantas un viernes y te encuentras en todos los medios una noticia muy llamativa: "Endogamia, enchufismo familiar, absentismo juvenil y malas actitudes: así quebró Fagor". El origen de todo está en un reciente artículo publicado por dos investigadores de la Universidad del País Vasco en el que analizan las políticas de recursos humanos de Fagor. Está claro que Fagor no es una empresa de servicios sanitarios, pero siempre se puede aprender de este tipo de análisis, ¿no?

Lo primero: el nepotismo. Por si alguien no recuerda su definición, os la dejamos aquí (gracias RAE): Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos. Es decir, enchufar a familiares en los puestos de trabajo. La cuestión no es sólo eso, ya que en Fagor dicha práctica estaba institucionalizada y en los baremos de selección un 30% de los puntos se otorgaban solo por tener a un familiar directo trabajando en la empresa (tener más de 5 años de experiencia se valoraba con un 10% de los puntos). El resumen de las entrevistas incluidas en el artículo lo dejan muy claro: "Se reclutó a las personas equivocadas debido a una política de reclutamiento nepotista que seleccionaba a hijos de socios miembros sin capacitación y malas actitudes laborales".

Este tipo de contratación basada en la relación familiar hizo que se contrataran a muchas personas con baja cualificación y con un nivel de compromiso no muy elevado (era un trabajo fácil de obtener), lo que derivó en un bajo grado de transmisión de los elementos esenciales de la cultura de la organización y de los principios del movimiento cooperativista. Además, todo se multiplicó por culpa del entorno de trabajo, muy industrial, centrado en tareas repetitivas y sin cambios ni autonomía, lo que derivó en niveles bajos de compromiso y muy altos de absentismo.

Es muy llamativa la referencia al nepotismo, y seguro que en algún hospital ocurre algo parecido, incluso con jefes que buscan una especie de "sucesión" en su puesto. El nepotismo en la selección hace que se nublen los valores de la excelencia y la lucha por contratar a los mejores y surjan nuevos valores como la lealtad extrema, el caciquismo y el chiringuitismo (creer que la unidad es "mi" unidad). En muchos casos, se intenta disfrazar el nepotismo de confianza, como nuevo valor emergente, pero esto nos coloca ante una dicotomía que merece una reflexión: ¿queremos un rebaño de personas detrás del que manda (y que obedecen sin pestañear todo lo que dice) o un equipo de profesionales comprometido con ganas de hacer bien las cosas y sin miedo a avanzar y mejorar? Eso sí, que quede claro que en el caso de la selección por confianza o por familia hay muchas personas comprometidas y con ganas de mejorar, que no todo es blanco o negro.

En el mundo sanitario tenemos una especie de nepotismo endogámico: el caso de la contratación de residentes formados en el propio hospital. Este tema ya lo tratamos hace unos años en Saludconcosas, siguiendo una reflexión de Vicente Ortún que merece la pena repetir:
La endogamia tiene fácil remedio prohibiendo durante unos años la contratación de los MIR formados en el hospital (o de los doctorados de una universidad), lo cual facilitaría una mejor asignación del talento, así como un mayor mestizaje cultural, como el que históricamente hemos conocido: España ha sido un país de migraciones internas y externas y solo en los últimos 30 años, como consecuencia del neoproteccionismo autonómico, la rigidez del mercado de la vivienda y la consolidación del estado del bienestar, los profesionales han perdido movilidad: nacen, crecen,se reproducen y mueren en el mismo lugar.

¿Merece la pena la lealtad extrema? ¿Hay que buscar a los mejores? ¿O quizás sea más cómodo para todos tener a profesionales que no generan mal clima y siempre van a aceptar lo que diga el jefe? Un tema muy difícil, sin duda. Habrá que aprender de Fagor. 

Lecturas de apoyo sobre estos temas: "¿Romper las reglas o que te rompan la cara? El liderazgo no es tan sencillo" (post en Saludconcosas), "Rebeldes con causa y sin apoyo" (post en Saludconcosas).  Además, os recomendamos el libro de Xavier Marcet "Esquivar la mediocridad". 

martes, 11 de junio de 2019

¿Te lo vas a comer?


Si veis la televisión, seguro que os habéis encontrado a Alberto Chicote visitando las cocinas y revisando los menús de hospitales, residencias de mayores, etc. Se trata del programa "Te lo vas a comer", y aunque parezca llamativo, es una realidad que ocurre en algunos centros. 

Comida en mal estado, menús con bajo nivel nutricional, bollería industrial, exceso de fritos, etc. Ante estas denuncias, hay dos opciones: buscar culpables y mejorar la situación. La primera es difícil, ya que hay culpables por acción y otros por omisión. Desde empresas de catering que buscan ahorrar en cada trozo de brócoli a consejerías o ayuntamientos que optan por no hacer los controles y el seguimiento que requiere este servicio. Como dice el refrán, entre todos la mataron...

En 2018 publicamos una entrada con algunas ideas para reenfocar este problema, al menos en el ámbito sanitario, y creemos conveniente rescatar algunas de ellas.

1. La pasta (el dinero, no los macarrones). ¿Es posible elaborar un menú digno y nutricionalmente aceptable con el presupuesto asignado? No podemos arrastrar presupuestos de los noventa (no olvidemos que muchos contratos se lanzan con un importe similar al de los años anteriores) y exigir en 2019 un menú de calidad. 

2. Prepara muy bien el pliego de condiciones, ya que la empresa no tiene otra opción más que elaborar y servir los menús que se indican. Si se prohiben los fritos, la empresa no podrá ofrecerlos (y si lo hacen, pues atentos a las consecuencias). Así que si no quieres que algo se incluya en el menú, dilo muy claro. Por ejemplo: "no se podrá servir bollería, productos fritos, galletas, etc"

3. Si como empresa creo que no voy a poder ofrecer un menú en condiciones al precio estipulado, ¿qué hago? Algunas empresas se acogen a estos contratos como fuente de ingresos (no de beneficios, ojo) y para mantener su cuota de mercado. Y no se dan cuenta que deben hacerlo ofreciendo una comida digna y sana. Tal vez haya que recomendar libros como "Come comida real" o "Mi dieta ya no cojea". 

4. Seguimiento y control. La administración pública puede y debe hacer un seguimiento y control constantes de la comida que se sirve y de su calidad. Para conseguir que este seguimiento sea efectivo, hay que incluir penalizaciones que permitan mandar un mensaje claro a la empresa. Si ofrecer un producto de mala calidad se penaliza con una sanción baja (o con una amonestación verbal), estamos casi incentivando a que la empresa repita. 

5. Ojo: hay empresas que ofrecen un gran servicio y profesionales de cocina y restauración que hacen el pino-puente con unos presupuestos muy ajustados y se esfuerzan por ofrecer el mejor servicio sea como sea. Aunque a veces es muy muy difícil... 

Así que llega el momento de intentar dar la vuelta a la tortilla, asumir errores y mejorar. Es posible, solo hay que querer. 

domingo, 9 de junio de 2019

Domingo de dramas y comedias



Fin de dramas... Llega el resumen del domingo, y esta vez la introducción no existe. O quizás es la propia canción. Gracias a tod@s por estar ahí.

Menudo episodio más interesante que han preparado en el podcast Conectando Puntos. Esta semana hablan de presentaciones eficaces y además el invitado especial es Fernando Fabiani

Esta columna de opinión que publica El País resume muy bien la realidad de muchos entornos laborales. Su título es muy claro: Quemada. En ocasiones hay que cambiar el centro de salud por el sindicato (o por alguien que defienda los derechos laborales). 

Nos ha encantado la entrevista de Carlos Blanco (First Tuesday) a Frederic Llordachs que se puede ver en este vídeo. Una buena forma de conocer el origen y el desarrollo de varios modelos de negocio en el entorno de la salud digital. 

Atentos a este artículo sobre la palabra escrita en un entorno audiovisual. Sin duda, es nuestra lectura recomendada de la semana: "Estos atracones de escribir son inhumanos. En el móvil, en el ordenador. Estamos rodeados, enredados en conversaciones escritas allá donde llevamos los ojos. Es una anomalía histórica. Que no se flipen los que dicen que el dedo pulgar evolucionará para adaptarse al móvil; es la tecnología la que se está adaptando al humano".

The Valley ha presentado su informe de tendencias en salud digital en un evento que han llamado Rethink Salud. Os recomendamos echar un vistazo al vídeo en el que desgranan el presente y el futuro de la salud digital.

La Agencia Española del Medicamento (AEMPS) ha lanzado una web para notificar incidentes ocurridos con productos sanitarios. La web permite que la notificación la hagan los profesionales sanitarios y también los pacientes.

Si sigues habitualmente a José Luis Urquiza en redes sociales, sabrás que es profesor de enfermería en la Universidad de Granada y que está muy interesado en aplicar prácticas innovadoras en la docencia universitaria. Su penúltimo experimento ha salido en muchos medios de comunicación: un examen estilo Black Mirror Bandersnatch. Puedes leerlo en Redacción Médica.

La telemedicina tiene su lado positivo y también sus riesgos. En este interesante enlace de Kaiser Health News cuentan algunas experiencias con telemedicina, aunque hay que tener en cuenta el matiz de que sean ejemplos estadounidenses (asociados a un sistema sanitario totalmente diferente al nuestro).

¿Hay alguna relación entre las causas más frecuentes de mortalidad y nuestras búsquedas en Google sobre temas de salud? No te pierdas los datos de Our World in Data en este enlace de Saludconcosas.

Música de domingo...

jueves, 6 de junio de 2019

Recursos humanos y sanidad pública: cuando los cimientos se resquebrajan



Sinceramente, el modelo de recursos humanos (o de gestión de personas o capital humano) en la sanidad pública no es el mejor. Hay mucho escrito sobre el tema y muchas reflexiones y críticas más o menos acertadas, pero parece que nunca llegará el momento de poner el cascabel al gato.

¿Y qué ocurre? Procesos selectivos (primando el modelo memorístico frente al de competencias), gestión poco ágil (oposiciones que tardan 3 o 4 años en finalizar o bolsas eternas), contratos precarios como norma (días sueltos, contratos que finalizan en viernes para ahorrar el fin de semana), retribuciones demasiado ajustadas (algunos años ni siquiera se han actualizado siguiendo el IPC) y normativa muy estricta (en parte para cumplir los principios constitucionales de empleo público y en parte para controlar del gasto). Y no solo eso, en ocasiones incluso se sigue "castigando" al personal temporal con turnos destructivos, cambios inesperados, etc. 

Curiosamente, se habla mucho más en los medios de otros problemas de recursos humanos, quizás porque la presión sindical o colegial dirige los titulares. Nos referimos a los enfrentamientos entre categorías (prescripción, farmacia, nuevas especialidades) o a ciertos temas relacionados con el dinero, pero pocas veces se ha visto sobre la mesa una propuesta clara de reformar el modelo de recursos humanos. Parece que estemos más preocupados de arreglar las grietas (poniendo masilla) sin tocar los cimientos.

Sin embargo, no nos damos cuenta de cómo influye este tipo de circunstancias en los profesionales de la salud. Hablamos de humanización, de cuidar a los profesionales, de liderazgo y de gestión sanitaria, y olvidamos que los contratos precarios, los turnos cambiantes o las plantillas insuficientes acaban quemando al profesional. Desde la desmotivación al burnout hay un camino largo, pero si unimos la normativa, la costumbre y un liderazgo desigual (hay grandes jefes y también jefes demasiado tóxicos), el resultado es que las condiciones de trabajo no son precisamente las mejores.

Hace unos meses hablamos de la cuarta meta, la propuesta de cambio para la famosa "triple aim" que propone incorporar el bienestar del profesional a la ecuación que permite crear un sistema sanitario excelente. Y no solo eso, hay libros que amplían esta visión como "Patients come second" de Paul Spiegelman y Britt Berrett (gracias Carlos Mascías por la recomendación). ¿Será que no nos damos cuenta que sin un profesional comprometido y bien tratado es difícil generar un entorno de trabajo seguro y de calidad?

Eso sí, si conseguimos que los que mueven los hilos de la sanidad así como los profesionales (y también los pacientes) reaccionen y empiecen a diseñar un modelo para el futuro y se planteen que quizás el sistema de recursos humanos debe cambiar, ojalá lo hagan pensando en los pacientes y en los propios profesionales (en el NHS están surgiendo ideas muy interesantes, como en este informe de King's Fund). Si metemos en medio las peleas gremiales, no conseguiremos mucho. Como decía hace años Luis Ángel Oteo: "vivimos en un mundo bipolar: los que creen en el el Estado del bienestar de todos y los que creen en el Estado de su propio bienestar". Los cimientos se resquebrajan, y casi todo el mundo mira a otro lado o silba para no escuchar a la gente que se queja.

Para acabar, tres referencias clave. Por un lado, el reciente artículo de Alison Leary en el blog del BMJ proponiendo un cambio radical en el sistema de recursos humanos del NHS (una de sus críticas más furibundas es contra un sistema que exige tareas más que resultados). La segunda referencia se la debemos a Javier Padilla, que en 2016 comentaba en twitter que había prescrito a un paciente que visitara el sindicato. Hace unos meses publicaba, junto a Marta Carmona, el artículo “Usted lo que necesita no es un psicólogo sino un sindicato”. Y para finalizar, una reciente columna de opinión en El País con el título "Quemada". 

martes, 4 de junio de 2019

Google, mortalidad y medios de comunicación


Hay gente que se dedica a "jugar" con los datos y ofrecer información visual y conocimiento muy valiosos, como la web Our World in Data. En su web podéis encontrar casi 3000 gráficos sobre temas tan diversos como la desigualdad de renta, la esperanza de vida o la contaminación por plástico.

Uno de sus últimos trabajos habla de causas de mortalidad y de noticias, e intenta adivinar si los medios de comunicación hablan realmente de las causas más habituales de mortalidad. Y no solo eso, para enriquecer el resultado, comparan también ambos datos con la frecuencia de búsqueda de cada causa de muerte en Google. Este es el resultado:



En la primera columna podemos observar las causas de defunción en Estados Unidos, siendo las 3 más habituales (por este orden) las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los accidentes de tráfico. La comparación con las búsquedas en Google ya refleja algunas diferencias muy significativas, ya que lo más buscado es el cáncer, seguido por los suicidios, los accidentes de tráfico y la diabetes. Curiosamente, las enfermedades cardiovasculares apenas aparecen en el ránking de los más buscado en Google. 

Finalmente, en el ámbito de la cobertura por parte de los medios de comunicación, en ambos casos (cobertura en New York Times y The Guardian), lo más publicado son noticias sobre terrorismo, homicidios, suicidios y cáncer.

Tal y como comentan los autores en el texto que acompaña a las gráficas, la cuestión es si los medios deberían reflejar de qué morimos o no. Es cierto que leyendo cualquier medio de comunicación podríamos pensar que el terrorismo o los asesinatos son muy habituales, cuando en proporción no lo son. Aunque conviene aclarar que los medios de comunicación suelen hablar de historias individuales, de episodios concretos, que no reflejan la realidad de forma matemática. Lo global y lo local siempre están en diferentes caras de la misma moneda...

Es cierto que, cada vez, son más comunes las noticias relacionadas con estilos de vida saludables, centradas en la prevención de determinadas patologías crónicas incluidas en el listado de causas de mortalidad más habituales. Pero, teniendo en cuenta lo que muestran los datos de las búsquedas de Google, ¿hay enfermedades más visibles que otras? La respuesta parece clara.

PD: Si quieres saber algo más sobre datos globales y visualización de información, te recomendamos el último libro de Hans Rosling "Factfulness: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas".

domingo, 2 de junio de 2019

Domingo de promesas


Muchas promesas que acaban cuando empiezan. Muchas líneas sin final y sin sentido. Mucho futuro por construir (y quizás por destruir). Llega el resumen de la blogosfera sanitaria, entre promesas.

En el último episodio del podcast Conectando Puntos hablamos del hospital del futuro, de los vehículos autónomos y de la inteligencia artificial. Por cierto, el libro recomendado de la semana es "El jamón York no existe", el nuevo libro de Marian García.

Nuestro buen amigo el Doctor Alberto González García ha publicado una entrada en su blog Gestión de Enfermería para hablar de su tesis doctoral "Modelo de Competencias para la Gestora Enfermera". Un tema de gran interés en el mundo de la gestión sanitaria. Gracias Alberto y enhorabuena.

El mundo del big data une campos tan diferentes como la informática, las ciencias de la salud e incluso el derecho. Por eso, nos ha llamado mucho la atención el post que publica Carmen Rodrigo en el blog Derecho y salud no van siempre de la mano sobre big data, salud y transparencia. 

Y si hablamos de datos y salud, uno de los enlaces imprescindibles de la semana lo firma Dani Royo en su blog Diabetes Tipo Uno. ¿Quién es el propietario de los datos sobre diabetes que genera el paciente con un dispositivo de una empresa? Para leer, tomar notas y reflexionar.

Las fake news siguen creciendo, incluso estamos llegando a un momento en el que es difícil distinguir las noticias reales de las falsas. En este artículo de Retina comentan un reciente experimento sobre fake news en el que plantean que igual somos demasiado perezosos para analizar una noticia.

Después de comprobar el éxito de Pokemon Go a la hora de promover hábitos saludables, ahora leemos en Techcrucnh que Pokemon está estudiando un nuevo juego para recompensar los buenos hábitos de sueño. Estaremos pendientes de nuevas noticias.

Una de las citas más importantes del mundo de la salud pública es la Escola de Salut Pública de Menorca, que se celebra en el Lazareto de Mahón. Entre todos los cursos que se han programado para este año, queremos destacar uno sobre economía del comportamiento y salud que dirige José María Abellán. Si quieres saber qué es un nudge y como se puede aplicar a la mejora de la salud, seguro que te interesa el curso. Aunque también puedes mirar el resto de cursos, que también son muy interesantes.

Uno de los titulares de la semana tiene que ver con la receta médica, el ibuprofeno y el paracetamol. Para tener las ideas claras, nada como leer este artículo de Esther Samper en Zona Crítica (eldiario.es). Si prefieres un resumen en vídeo, Fernando Fabiani es la solución a todas tus dudas.

Cada día más wearables, pero ¿el exceso de medición puede conseguir que estemos peor? En este artículo que publica Wired nos cuentan varios experimentos sobre los riesgos del yo cuantificado.

Seguro que si conoces el modelo de determinantes de salud, tendrás claro que el código postal es tan importante (o más) que los datos genéticos. En este enlace de Microsiervos nos cuentan la historia de un zasca ante una noticia sobre el ADN y la predicción del éxito en la universidad.

Más allá de luchas gremiales, problemas de coordinación y demás, todavía es necesario recordar el papel crucial que tiene atención primaria en nuestro sistema sanitario. O nos ponemos las pilas o... Puedes leerlo en este enlace de Saludconcosas.

Llega el momento de la música.

viernes, 31 de mayo de 2019

Atención primaria... otra vez



Pocos textos resumen tan bien el problema (¿o crisis?) de la atención primaria en el marco de nuestro sistema sanitario público como este editorial que firma Joan Gené Badia en la revista Atención Primaria.

Son apenas 3 páginas y es de lectura obligatoria para cualquier persona interesada en el mundo de la gestión sanitaria o de las políticas de salud. Y creo que también para periodistas y comunicadores. Por si alguien tiene pereza o quiere algunas conclusiones rápidas, os las dejo a continuación.

El principio del editorial es un zasca mítico. Joan recoge alguna de las conclusiones de un artículo sobre la aparición de los médicos de familia británicos en los medios de comunicación y señala que: "Las apariciones públicas de los médicos hospitalarios británicos son para compartir su conocimiento, mientras que las escasas intervenciones de sus colegas de medicina de familia se centran en la defensa de su especialidad o en informar sobre las diferentes crisis que ha sufrido su ámbito de actuación. [...] Desafortunadamente aquí ocurre prácticamente lo mismo". Y claro, enseguida pensamos en la visibilidad, la confianza, la imagen del médico de familia en la sociedad, etc.

Los resultados en salud de la atención primaria son muy claros. Uno de los últimos estudios que se comentan en el editorial indica claramente que "la contribución de los médicos de familia a la reducción de mortalidad es muy superior a la de los especialistas de la atención secundaria". Sin embargo, ni aún así...

La única referencia al tema presupuestario es bastante acertada. ¿Siempre hay dinero para el hospital que necesita más y más tecnología y nunca para estabilizar y evitar los problemas de plantilla (por ejemplo) en atención primaria? Dice este editorial: "El presupuesto ha castigado la docilidad de una atención primaria que está cumpliendo escrupulosamente con las medidas de contención, y en cambio ha premiado la deslealtad de unos hospitales que han seguido gastando". De hecho, es muy acertada la visión de Gené cuando habla de la gestión en tiempos de crisis en el ámbito de atención primaria: "Los directivos se limitaron a intervenir sobre lo que podían recortar fácilmente como salarios, plantillas, lista de medicamentos o la población cubierta.".

En cuanto a la gestión y a la organización, dos apuntes. Por un lado, la "hipertrofia burocrático-administrativa de nuestro sistema de atención primaria", con muchos directivos. Por otro lado, el problema de la nula evolución del modelo, dado "que solo hemos añadido unos ordenadores a las consultas de los primeros centros de salud, mientras que la actividad clínica ha crecido en complejidad, llegando a incorporar muchas prestaciones que venían realizándose previamente con muchos más recursos en un entorno hospitalario". 

¿Tenemos un problema de diagnóstico o quizás falta empezar a reformar el modelo? Uno de los párrafos finales lo deja muy claro: "No precisamos más comisiones para entender que debemos avanzar en la atención centrada en el paciente, aumentar la proporción del presupuesto destinado a atención primaria, promover un liderazgo compartido, hacer la medicina de familia más atractiva, incorporar más enfermeras, redistribuir las responsabilidades clínicas, fijar un nuevo modelo de relación con la atención especializada y los servicios sociales, así como modificar radicalmente el currículum universitario para incorporar plenamente la medicina de familia.".

Y para acabar, os dejamos con la propuesta de re(re)forma de la atención primaria que plantean Colectivo Silesia y La Cabecera. Una buena forma de empezar a colocar las piezas del puzzle con un rumbo diferente.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Big data y determinantes de la salud


Si humanización fue la palabra de 2018, seguramente big data o inteligencia artificial sean las protagonistas absolutas de 2019. De hecho, hace unos días hablamos de las tendencias que está desarrollando la inteligencia artificial (y el machine learning, que podríamos decir que son familia). 

Frente a los algoritmos de la inteligencia artificial, el big data parece más como el universo: infinito, sin una definición clara, sin límites. Y aunque en parte es así, hemos encontrado un artículo que puede ayudar a cuantificar los datos que se generan alrededor de la salud.

Se trata de un texto titulado "The era of exponential improvement in healthcare?" que se publica en la web de la consultora McKinsey. El objetivo del artículo se centra en la definición de nuevos modelos de negocio alrededor de la salud, pero hay un gráfico que nos ha llamado mucho la atención.



En el artículo han estructurado la generación de datos de salud según el modelo de determinantes de salud, y hay algo muy llamativo. Mientras que muchos proyectos se están centrando en datos estructurados como la historia clínica o los datos genéticos, la información que se genera por cada persona en relación a los determinantes sociales y a los comportamientos relacionados con la salud (estilos de vida) es mucho mayor (de 6,4 terabytes pasamos a 1100 terabytes). Y si hay más datos, es lógico que sea más probable obtener información mucho más fiable y útil.

Todavía estamos haciendo esfuerzos (sobre todo económicos) para generar y manejar la información clínica de forma adecuada (interoperabilidad, datos compartidos, grandes bases de datos, etc). Pero el gran reto que tenemos delante es el uso (adecuado y seguro) de los otros datos, quizás menos estructurados, pero que son los que más afectan a la salud del individuo y de la población y con los que se pueden construir también mejores algoritmos. Julio Mayol lo ha comentado en algunas de sus conferencias, cuando habla del origen de datos para hacer análisis big-data:




Uno de los principales miedos es el tema de la privacidad. Los datos relacionados con estilos de vida son muy útiles para el marketing, y por eso Google y otro tipo de webs ofrecen sus servicios gratis, porque a cambio les damos ese gran volumen de datos sobre nuestra vida y entorno social. De hecho, algunos autores ya se preguntan si nuestras leyes de privacidad están preparadas para ello, como cuentan en este artículo publicado en Catalyst.

Una solución interesante, que ya comentamos en el blog hace unos meses, es integrar la información social y de estilos de vida de cada persona en su propia historia clínica. De esta forma, se le otorga un nivel de protección mayor.  En Estados Unidos se ha elaborado un protocolo de recogida de parte de esta información (preguntando al paciente) conocido como PRAPARE. Sin embargo, ¿y el resto de la información? ¿cómo podemos recogerla e incorporarla? En este artículo de 2019plantean algunas ideas y casos prácticos muy interesantes, como se ve en esta gráfica.




Dos cosas finales:
- Un reciente libro sobre el papel de los datos y de la inteligencia artificial en el entorno sanitario es "Deep medicine", de Eric Topol.
- Un zasca que hemos leído en Microsiervos sobre el uso del ADN: ante un artículo sobre el uso de la información genética para saber si un bebé obtendrá un doctorado o no, alguien respondió "Esto ya puede hacerse sabiendo el código postal". 

domingo, 26 de mayo de 2019

Domingo de mensajes


Llega un domingo intenso, con muchas decisiones por tomar y muchos cambios a la vuelta de la esquina. Mientras llega el momento de las noticias y los titulares, de las risas y las lágrimas, os dejamos con el resumen de la semana de la blogosfera sanitaria.

Empezamos conectando los puntos. ¿Conoces el concepto "knowmad"? ¿Sabes que hay algoritmos muy injustos? De todos estos temas hablamos en el último episodio del podcast Conectando Puntos.

Pedazo de entrevista a Rafael Matesanz que ha hecho Álvaro Sánchez. Podéis leerla en su web. Una buena forma de conocer más a fondo al fundador de la Organización Nacional de Trasplantes.

Ya se ha publicado el número de primavera de la revista Gestión Clínica y Sanitaria. Además de un magnífico editorial sobre big data, podéis encontrar varios comentarios a artículos de estos últimos meses sobre gestión, economía de la salud, etc. Merece mucho la pena. 

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos ha publicado un durísimo informe sobre las prácticas inapropiadas de una de las empresas más importantes de diálisis. En dicho informe se ha conocido que esta empresa realizó pagos y regalos "inapropiados" en España. Podéis leer la noticia completa en El País.

La FDA se está poniendo muy seria con los dispositivos y las apps para control de diabetes que no han sido autorizados. Los riesgos pueden ser muy elevados, pero ¿qué ocurre con los dispositivos DIY tipo Nightscout? ¿Hace falta la autorización para todo? Os recomendamos el análisis que han publicado en el blog Reflexiones de un Jedi Azucarado.

Siempre que alguien habla de la metodología Lean, pensamos en las neveras. Es casi automático, y la "culpa" de todo la tiene Osenseis y su blog. Esta semana vuelven al ataque y nos dicen que la nevera ordenada se asocia a una vida digital ordenada. ¿Están locos? No, simplemente es Lean...

En estos últimos años están cayendo muchos dogmas alimentarios. Un buen ejemplo es el de los zumos de frutas, como cuentan en este comentario publicado en JAMA en el que se plantean si los zumos de frutas son tan poco saludables como las bebidas azucaradas.

Y seguimos con un tema muy cercano: la efectividad de los impuestos a las bebidas azucaradas (o edulcoradas). Uno de los últimos estudios publicados muestra un descenso en las ventas, aunque se incrementaron las ventas en las zonas cercanas no expuestas al impuesto. El artículo se puede leer en JAMA.

Econsulta es un sistema de teleconsulta entre los pacientes y el médico de familia que existe en Cataluña desde 2015. En este estudio que publican en TIC Salut Social analizan el impacto de estas consultas virtuales en el número de visitas presenciales de bajo valor clínico. 

Elena Plaza por fin ha lanzado el episodio 7 de su podcast Más que urgencias y emergencias. El tema principal es muy interesante, ya que habla sobre chupópteros, listillos, envidiosos y asociados. 

La Fundación Esteve sigue publicando libros sobre aprendizaje, formación, comunicación, divulgación científica y miles de temas más. Uno de los últimos es "La ciencia de The Big Bang Theory" en el que comentan conceptos tan apasionantes como la teoría de cuerdas o el  gato de Schrödinger desde la perspectiva de Sheldon y sus amigos.

A veces nos obsesionamos con cambiar, sin ni siquiera pensar el objetivo a largo plazo del cambio o si es el momento o no. Os dejamos en este enlace algunas recomendaciones para hacer un cambio basado en el sentido común. 

Acabamos con música. 

viernes, 24 de mayo de 2019

Cambia, cambia...


Hoy vamos a hablar de cambio. Nooooooo, otra vez no... Pues sí, y es que después de decir tantas veces eso de que todo está en constante cambio, que si tenemos entornos VUCA y cuando todo gerente o jefe lo primero que hace es proponer un cambio... parece que cambiar es algo inherente al sistema sanitario. 

Lo primero que se nos viene a la mente es Lampedusa, que hace muchos años en su obra El gatopardo, hablaba de la obsesión por cambiarlo todo para que todo siga igual. Esto suele verse cuando existen reformas de tipo "decorativo" que cambian las formas pero no el fondo, o que realmente no atacan los ejes de un problema. Y entonces lo mueven todo, pero seguimos igual. Un clásico, sin duda.

Jeffrey Braithwaite publicó en el British Medical Journal un artículo muy breve ("Changing how we think about healthcare improvement") sobre el cambio y la mejora de la calidad, que apunta algunas ideas muy interesantes sobre el cambio y sus estrategias. Aunque todo el artículo es para tomar notas y buscar en la bibliografía que incluye, nos quedamos con su propuesta de 6 principios para construir el cambio en una organización sanitaria. Son los siguientes:
1. Ten siempre en cuenta cómo se trabaja en primera línea (en la trinchera). Se lanzan muchos planes de mejora, muchas estrategias y muchos libros blancos sin saber qué ocurre en la segunda planta o en el sótano. Salir del despacho y escuchar es tan fácil y tan útil... 
2. Las mejoras y cambios que funcionan suelen ser locales. Las estrategias genéricas no sirven para mucho. Copiar a los mejores sin adaptar a la cultura y la costumbre no sirve de mucho. 
3. Errores, eventos adversos... Todo sirve para corregir un proceso o un protocolo o una forma de trabajar, pero no olvidemos que si hay un 10% de errores, existe un 90% de acierto. Y seguramente de ese 90% podremos extraer los factores que nos pueden ayudar a llegar la excelencia.  
4. El cuarto principio es multifactorial. Después de analizar diversas iniciativas de éxito, el autor propone cuatro enseñanzas para ese camino hacia el cambio sostenible: desarrollar las iniciativas pequeñas que tengan éxito, usar los datos para mejorar las decisiones, el éxito necesita de la colaboración (el héroe solitario no funciona), el paciente debe estar siempre en el centro de cualquier cambio. 
5. Humildad en los objetivos. En un entorno tan complejo como el sanitario, puede que las intervenciones más grandes fracasen y las pequeñas sean las que consigan mover esa palanca invisible que logre un cambio global.  
6. Casi como resumen de todos estos principios: el cambio es impredecible, por lo que es esencial adaptarse al entorno y revisar constantemente la evolución de nuestra intervención. 

Kotter, uno de los autores más conocidos sobre gestión del cambio, tiene dos libros que pueden ayudar mucho a la hora de entender este concepto. Uno es "Acelerar: Cómo construir agilidad estratégica en un mundo que se mueve a toda velocidad" y el otro "Aquí No Hacemos Las Cosas Así" (que cuenta un cuento con los suricatas como protagonistas, una historia muy divertida).

Quizás el elemento que siempre olvidamos es que vemos el mundo sanitario desde un punto concreto (planta, unidad, centro) y las presiones y resistencias a nivel macro son tan grandes que se transforman en grandes losas de costumbre y de lentitud para el cambio ágil por parte de profesionales o unidades con ganas. La jerarquía y la falta de autonomía están generando organizaciones lentas, que no reaccionan ante nada y que sobreviven en un entorno aburrido y desmotivante. Y seguimos sin darnos cuenta.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Salud digital y sesgo de confirmación


La evidencia rodea (o al menos debería hacerlo) casi todas las conversaciones dentro del entorno sanitario. Y sin embargo, parece que se genera más entusiasmo con las historias y las experiencias que con las revisiones sistemáticas. Parece que una historia de éxito, extraída de una web de noticias de Idaho tiene más impacto que un trabajo serio publicado en una revista científica. Podríamos hablar de cualquier faceta del entorno sanitario, pero hoy nos vamos a referir a la salud digital.

Y todo tiene que ver con el famoso sesgo de confirmación y el papel de las redes sociales. Hay dos aspectos muy llamativos que explica muy bien Hugo Sáez en este artículo sobre el consumo de información: la infoxicación nos lleva a vivir de titulares (huimos de los textos largos y/o complejos) y por otra parte  nos gusta consumir contenidos que avalen nuestra forma de pensar. ¿Qué provoca esto? Que sin darnos cuenta obviamos aquellas noticias, historias o estudios que incluyen conclusiones contrarias a nuestra opinión sobre un tema.

Hace poco hablamos de innovación en el podcast Conectando Puntos. Una de las recomendaciones fue intentar ver la realidad con otras gafas. ¿Qué implica eso? Leer a autores que sabemos de antemano que no piensan como nosotros, estar atentos a teorías que a priori nos chirrían y adentrarnos en entornos, webs o fuentes de información que casi ni conocemos. Todo esto nos ayuda a aprender, a cuestionar nuestra forma de pensar y a renovar nuestros prejuicios y nuestras filias y fobias. Y este aprendizaje (incómodo pero muy efectivo) es lo que realmente nos puede ayudar a renovar la famosa zona de confort, porque lo que hacemos es adentrarnos en terrenos aparentemente pantanosos.

¿Y por qué lo enfocamos al terreno de la salud digital? En primer lugar porque, como ya hemos dicho, en ocasiones parece que tiene más importancia una historia o una experiencia que una revisión o un artículo de investigación. Ambas fuentes son importantes, pero es más recomendable sacar conclusiones de la segunda que de la primera. Sí, podríamos hablar de la importancia del storytelling y de lo aburridos que son los artículos científicos, y de hecho ambos son importantes, pero no podemos alimentar nuestra opinión solo con los primeros.

Lo del sesgo de confirmación nos pasa a todos. Cuando leemos opiniones de gente que no piensa como nosotros, los etiquetamos como trolls. Si leemos algo en nuestra linea, lo llenamos de favs y de retweets. Y olvidamos que aprender y crecer es leer ambas opiniones, y de vez en cuando cuestionar la nuestra, ponerla a prueba, y revisarla. Así que, si nos gustan las historias y las experiencias reales, quizás debamos leer tanto las que coinciden con nuestra opinión como las que no encajan del todo con nuestra forma de pensar.

Todo esto viene porque hemos leído en el blog de Rafa Bravo la traducción de un artículo  ("A Contrarian View of Digital Health") sobre los riesgos de la salud digital, el exceso de prevención, el sobretratamiento que se asocia a la monitorización de nuestra vida y el miedo que dan temas como la genómica. Todo se basa en la historia de un granjero, y se incluyen algunas referencias bibliográficas muy interesantes. No es una revisión ni nada parecido, pero ayuda a pensar y a replantearse que todo lo nuevo requiere ajustes, revisión y mejoras constantes. 

domingo, 19 de mayo de 2019

El resumen invisible del domingo


Días invisibles, entre la luz y el silencio. Un entorno perfecto para recopilar algunos enlaces que resumen (más o menos) lo mejor de la semana en el mundo de los blogs sanitarios. Empezamos...

Esta semana, el tema estrella del podcast Conectando Puntos es la innovación en las organizaciones sanitarias. Además, en el episodio colabora Olga Navarro (tekuidamos) que nos cuenta su visión sobre este tema.

En este artículo de Harvard Business Review comentan algunos estudios sobre la efectividad del uso de la telemedicina en zonas rurales de Estados Unidos. Uno de los más llamativos se centra en el apoyo mediante videoconferencia a hospitales pequeños en la atención a recién nacidos.

Hace unos días se celebró el Día Mundial de la Enfermería, y desde el fanzine Nuestra Enfermería han lanzado el reto #12visibles12M. Uno de los retos ha sido publicar varios artículos sobre la enfermera del siglo XXI precisamente el día 12 de mayo. El resultado ha merecido mucho la pena, y podéis leerlo aquí.

Muy interesante el reportaje que publica Diario Médico sobre la rentabilidad de la innovación en las organizaciones sanitarias. Patentes, subvenciones, unidades específicas, formación: un recorrido por todo lo relacionado con la innovación. 

Uno de los rasgos fundamentales de la relación entre el profesional sanitario y el paciente es la toma de decisiones compartidas. Para intercambiar opiniones y aprender, el pasado día 13 se desarrolló un tweetchat (coordinado por Nacho Vallejo) sobre este tema. Si quieres conocer las conclusiones, no te pierdas esta entrada que han publicado en el blog del Servicio de Medicina Interna del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe.

La celebración del congreso de la SEMFyC (libre de humos) ha generado conversaciones muy interesantes en las redes. En este post que publica el blog Hablando de geriatría se incluyen las ideas más interesantes del debate sobre la industria farmacéutica y su relación con los profesionales sanitarios que se celebró en la filial del Garraf de la Academia de Ciencies Mediques de Catalunya i Balears.

Gracias a la web de la Fundación iSYS hemos conocido un interesante estudio sobre la relación de la salud digital con los determinantes de salud. Además, enumeran la importancia porcentual de cada determinante en la salud de la población con datos de 2018. 

Leemos en la revista El Profesional de la Información un apasionante artículo titulado "Ética en la publicación científica biomédica. Revisión de las publicaciones retractadas en España". Quien nos iba a decir que en España hay 130 retractaciones en los últimos veinte años. El artículo permite conocer los motivos, los años transcurridos desde la publicación, si han sido citados, etc. 

¿Cuales son las competencias digitales que deben tener los profesionales sanitarios? Hace unos días se publicó en la revista Educación Médica un artículo que propone seis competencias en el ámbito de la salud digital. Ah, y si quieres aprender algo más sobre el tema, te recomendamos el libro "Siete competencias clave hacia una salud digital". 

¿Realidad virtual y resonancia magnética? Pues sí... El objetivo es reducir la ansiedad de los pacientes que van a ser sometidos a una prueba de este tipo. Si queréis saber algo más, podéis ver el vídeo que han elaborado o la entrada que publica el blog Enferdocente.

El uso del vídeo en la investigación cualitativa permite obtener documentos como #dialogavacunas, un video de Maite Cruz y Marina Pérez que presenta diferentes posiciones alrededor del tema de las vacunas. Motivos, valores, estigmas... un gran recurso para saber algo más de las opiniones alrededor de las vacunas desde la perspectiva ciudadana. 

La gran Marian García (Boticaría García en el mundo de las redes) ha lanzado su nuevo libro, que lleva por título "El jamón de York no existe: la guía para comprar saludable y descubrir los secretos del supermercado". Una buena forma de pasarlo bien y además aprender a leer correctamente las etiquetas que vemos a diario en el super. Y como colofón, os dejamos con aquella mítica intervención de Marian y Gemma del Caño en Naukas cantando al sandwich mixto.

Acabamos con "El precio del silencio", un reciente post de saludconcosas que habla de la escucha activa por parte de los jefes, de la innovación basada en la participación y las conversaciones y del miedo a alzar la mano. 

Y ahora, música...

viernes, 17 de mayo de 2019

El precio del silencio


Si hablamos de innovación, una de las herramientas más importantes es escuchar a todo el mundo: pacientes, profesionales, jefes, ciudadanos, etc. Si nos centramos más concretamente en los procesos asistenciales o en aspectos organizativos, además de la figura del paciente (que ya empieza a ser tenido en cuenta), los profesionales juegan un papel esencial a la hora de aportar ideas, opiniones, reflexiones, propuestas, etc. Sin embargo, esta práctica tan sencilla todavía no es algo habitual en muchas organizaciones.

En un reciente artículo publicado por Harvard Business Review se preguntan porqué los jefes no escuchan a sus empleados. Hay mil motivos pero existen algunos especialmente interesantes que conviene tener en cuenta para entender qué ocurre en nuestro entorno.

Por un lado, tenemos la propia actitud del profesional que puede tener miedo a dar su opinión. Ya lo comentamos en un post previo, titulado "Rebeldes con causa y sin apoyo": los comportamientos de desobediencia constructiva no gustan ni a los jefes ni a los compañeros. De hecho, varios estudios avalan esta tesis, la del miedo a hablar para no ser etiquetado negativamente. En otros casos, ya no solo es miedo sino desmotivación, y es que con un porcentaje tan elevado de empleados desmotivados es difícil crear espacios de conversación útiles.

Pero además, muchas veces es el propio jefe, director o supervisor el causante de ese silencio institucional. Desde jefes que directamente ignoran la voz interna del profesional (prepotencia, falta de humildad, sesgo de infalibilidad, etc) a otros que son incapaces de generar la confianza necesaria para que los profesionales puedan hablar sin miedo, en un entorno creativo y de escucha activa. Ah, y no olvidemos el factor "no quiero tener problemas" ya que esa escucha activa para mejorar implica muchas veces cambiar procesos o estructuras que llevan años siendo intocables y cuya modificación puede generar roces o problemas (o salir en prensa, o enfrentarse con alguien poderoso). 

Sin embargo, todo esto no solo depende de los jefes directos, ya que el papel de los jefes de los jefes también afecta al comportamiento. Este estudio de 2019 plantea que los jefes necesitan sentirse capaces de poner en marcha iniciativas de cambio y mejoras de forma autónoma. Si tienen cierta autonomía, la probabilidad de escuchar al empleado es mayor (lo otro genera frustración: escuchar para no poder hacer nada, salvo elevar un informe con propuestas). 

Pero no solo eso, el estudio muestra otro factor muy interesante asociado con la variable tiempo. Si los objetivos planteados al jefe son muy a corto plazo, habitualmente las acciones serán del mismo tipo. Poner en marcha escenarios de escucha activa y estrategias de participación, requieren de tiempo y muchas veces los cambios son "para ayer". 

En resumen, que el silencio existe, el miedo también y que muchas veces es la propia organización la que genera las barreras para promover ese silencio. Será cuestión de pensar que a veces es necesario romper las reglas para mejorar el futuro de todos, aunque el riesgo esté ahí. Ah, y si eres jefazo en tu organización, solo te pedimos que mires dos ejemplos como son la iniciativa "Break rules for better care" o la Escuela de Agentes del Cambio (NHS), ambas promovidas por la propia organización.