lunes, 3 de mayo de 2010

Facilidades (para todo)



Hace siglos los tornos de los conventos no se usaban para vender dulces, como ahora. Una de sus funciones era la de actuar de centro de recogida de niños que eran abandonados por sus padres, ante cualquier problema económico o social o de cualquier otro tipo (que en aquella época, lo de ser madre soltera, por ejemplo, no estaba muy bien visto).

El tiempo pasa, la sociedad evoluciona pero el abandono de bebés sigue siendo algo que ocurre incluso en ciudades de países avanzados. Lo malo es que muchos abandonos se producen en circunstancias bastante insalubres para el bebé como contenedores de basura, solares, centros comerciales, etc.

En algunos países europeos se crearon los llamados buzones-bebé o baby box, como podemos leer aquí o en esta otra noticia. Sin embargo, en el caso que comentamos hoy, es un hospital el que actúa de centro de recogida y además lo publicita en los medios. En Estados Unidos la ley permite el "abandono controlado" en determinadas zonas de recogida, como son los parques de bomberos o los hospitales, los conocidos como Safe Surrender Site.

Pero en Canadá, en el St Paul's Hospital de Vancouver se va a poner en marcha una zona segura para que las madres puedan "abandonar" a sus bebés de forma segura, que han bautizado como Angel's Cradle. Han creado una zona cercana al área de urgencias, sin vigilancia y con una alarma que sonará a los 30 segundos de dejar el bebé en la cuna. Además, la policía se ha comprometido a no colocar cámaras en las proximidades del acceso a la sala en cuestión para que así las madres puedan utilizarla sin miedo a ser detenidas posteriormente.

Lógicamente en Canadá se han generado opiniones de todo tipo, muchas de ellas en contra. Sin embargo, la noticia se ha comentado en muchos medios, incluso en televisión. En España (con servicios de recogida similares), el abandono está considerado como delito, tal y como establece el Código Penal en los artículos 229 y siguientes; no obstante hay posibilidades de entrega para adopción, que se realiza muchas veces en el propio hospital.

Es la clásica disyuntiva ante un problema social: ¿atajamos el problema directamente? ¿o lo asumimos eventualmente e intentamos minimizar el daño que genera? Las mejores soluciones deberían ir por ambos lados. Por cierto, ¿alguien conoce algún servicio similar?