jueves, 6 de mayo de 2010

¡Fuera de mi cama!



Nos encanta llegar a la exageración con ciertas medidas que se ponen en marcha... Justo hace pocos días hablábamos de la higiene de manos, también hemos hablado otras veces de seguridad del paciente y de reducción de la infección nosocomial.

Pero de repente, un día nos sorprende la noticia de la prohibición de las flores en las plantas hospitalarias en Inglaterra. Unos piensan que las plantas y flores mejoran el entorno del paciente, y otros opinan que las plantas pueden portar bacterias y bichitos diversos y que por ello deben desaparecer del entorno del paciente. ¿Hay evidencia? ¿Es necesario? En aquella entrada lo comentábamos.

Pero lo último que hemos leído en una revista tan respetable como el British Medical Journal (BMJ) es que en los hospitales británicos se ha prohibido que los familiares y los profesionales sanitarios se sienten en la cama junto a los pacientes. ¿Exageración o control exhaustivo de la infección? Además, ¿realmente hay evidencia de que sentarse en la cama para hablar con el paciente provoca la transmisión de infecciones a otros pacientes? Suena algo exagerado la verdad.

Hay referencias en múltiples medios de comunicación como el Telegraph, el Medical Journal of Australia, el blog de salud del Wall Street Journal o el Financial Times. Incluso en un blog proponen, irónicamente, que cada paciente esté ingresado en un compartimento totalmente estanco y así no habrá problemas.

Si una crítica habitual a la sanidad moderna es la falta de humanización en la asistencia, con este tipo de prohibiciones lo único que conseguimos es empeorar la relación médico-paciente. ¿Os imagináis la situación? ¿El paciente en la cama y el familiar alejado? Raro, muy raro