martes, 27 de julio de 2010

En portada



Presión, siempre bajo presión. La entrada de hoy es un caso real que ocurre de vez en cuando.

Centro sanitario. Una mañana cualquiera. Un trabajador o un paciente detecta algún problema en las instalaciones (una gotera por ejemplo). Avisa a la unidad correspondiente para que lo arreglen, comprueben, miren, limpien, etc. Hasta aquí todo bien, pero algunas veces la historia no para... A los 5 minutos, llama a la redacción del periódico más importante de la zona para quejarse amargamente. El periódico envía un fotógrafo y un redactor.

Resultado final: una gotera (por ejemplo) como portada del periódico del día siguiente con el típico texto sobre el mal estado del centro, etc.

¿Por qué hay personas que creen que avisando a la prensa se van a solucionar antes los problemas? En casa aguantan una semana con el baño roto y en la calle no esperan más de media hora para montar el numerito... Aunque en la sanidad pública arrastramos una imagen de lentitud e ineficiencia en el mantenimiento de infraestructuras que lógicamente puede provocar ataques de impaciencia al ciudadano o profesional. Todo cambiará mañana, seguro.