viernes, 2 de julio de 2010

¿Quien dijo miedo?



Después de leer la impactante (y certera) entrada de Alain Ochoa en su blog Ahí viene la plaga, nos entran ganas de conquistar Manhattan, y de comernos el mundo a trocitos... Coincidimos de principio a fin con Alain, y nos encantaria firmar frases como: "Sí, hay muchas cosas que están mal, o peor de lo que queríamos. Y queda como más pomposo quejarse como si los mismos dioses hubieran vuelto la espalda al médico, al periodista, a quien sea. Como si existiera una Arcadia pretérita y podamos convencer al orden universal para que vuelva a ella". Pese a que algunos puedan criticar lo que dice, creemos que da de pleno en la diana.

Pero damos un paso más. Nuestro compañero de viaje Dr Mayol and Mr Klint habla de la bajada salarial de los funcionarios públicos, y de dar un paso más buscando reducir el despilfarro. Como afirma en su blog, "En realidad, el despilfarro debería haber sido el primer objetivo contra el que tomar medidas. Pero no tenemos lo que hay que tener para ejecutar acciones frecuentemente impopulares. Como mucho, hablamos del copago para controlar el despilfarro de acceso. Sin embargo, hay muchas otras acciones tan o más importantes, de las que los profesionales sanitarios no queremos ni oir “porque no voy a ser yo el que diga nada si los demás hacen la vista gorda”."

Está claro que las ideas para evitar el despilfarro en la sanidad dependen de una palabra clave: responsabilidad. Pero no solo de los políticos, también de trabajadores y ciudadanos. Por ello, no deberíamos tener miedo a la hora de preguntar a nuestro alrededor, y mucho menos para responder con total sinceridad. Siempre hablamos con admiración de Salud Innova, el banco de prácticas innovadoras del sistema sanitario público de Andalucia, o de OPIMEC (el observatorio de prácticas innovadoras en el manejo de enfermedades crónicas complejas). Ambas son ideas perfectamente exportables al resto de servicios de salud. ¿Alguien nos leerá y se pondrá manos a la obra? Ojalá...




Pero se puede ir un poco más lejos. Hace unos días leíamos que el Ministerio inglés de Economía lanzaba la web Spending Challenge para recoger ideas y reducir el gasto público mejorando los servicios que se prestan. Ideas para mejorar, para evitar gastos superfluos, ideas radicales, etc. Dicen que en una semana han recibido más de 35000 propuestas, muchas de ellas relacionadas con su sistema de salud. Si hasta el primer ministro lo dice claramente: "Don’t hold back. Be innovative, be radical, challenge the way things are done. If you think you can make things better for less money don’t just complain to your colleagues about it – tell us about it so we can make it happen". ¿Quien dijo miedo?

La foto de hoy es del Onion Face Paint Project. La canción no podía ser otra. Y por favor, a ver si logramos mover los cimientos un poco, que el movimiento no es malo y desentumece las estructuras y mentalidades más rígidas.