lunes, 23 de agosto de 2010

¿La web ha muerto? Pues vamos con retraso...



Claro, llega el bruto de Chris Anderson (el autor de The Long Tail y de Gratis) y suelta en la revista Wired que "la web ha muerto". Y todo el mundo habla de ello, y reflexionan, lanzan ideas, lo llaman visionario o gurú, lo critican, o incluso en un blog afirman que "la web no ha muerto, estaba de parranda", etc. Aunque si lees tranquilamente el artículo, brillante por cierto, resulta que Anderson habla del fin de la web y del crecimiento de las aplicaciones específicas (para móviles, apps diversas, etc). Vamos, que no es que el mundo se acabe, sino que todo se transforma, más o menos.

Una de las gráficas que aparece muestra el uso de internet en Estados Unidos según el tipo de recurso utilizado y la tendencia es clara: la web, como tal, empieza a perder gas.



Y como en este blog enseguida lo asociamos todo con nuestro entorno, nos surgen dos reflexiones:

1. Viendo esa gráfica, en el mundo sanitario todavía no hemos llegado al siglo XXI. Más o menos estamos en el final de los noventa... Si en muchas organizaciones sanitarias, ¡la web ni siquiera ha nacido!

2. Ante la radicalidad de titulares como el de Wired, ¿os imagináis en las revistas científicas habituales un editorial del estilo "Los hospitales han muerto, Larga vida a los centros de alta resolución" o "La atención primaria ha muerto. Larga vida a la salud comunitaria"?

Pues ya que las estrategias en internet en sanidad empiezan a crecer en España, que nadie le diga a los consejeros que la web ha muerto, a ver si les da un soponcio al comprobar que se gastan el dinero en cosas poco útiles y dejan de invertir en TIC. Y a este ritmo, en 2020 la web por fin será historia, se cumplirá lo que dice Chris Anderson y en los servicios sanitarios empezaremos a descubrir... las redes sociales. Pero todo paso a paso, no vaya a ser que nos atragantemos con tantas modernidades.