miércoles, 30 de marzo de 2011

Libros de texto saludables



Los hábitos saludables se aprenden desde pequeño, o al menos es la única forma de incorporarlos en nuestro día a día y que se conviertan en una costumbre. Por ello, cualquier comentario o consejo del maestro y cualquier mensaje en un libro de texto pueden hacer más por la salud que una campaña del ministerio.

Por eso se nos quedan los ojos como platos cuando leemos en BMC Public Health el artículo "Are the health messages in schoolbooks based on scientific evidence? A descriptive study", escrito por Inés M Barrio-Cantalejo, Luisa M Ayudarte-Larios, nuestro amigo Mariano Hernán-García, Pablo Simón-Lorda, José Francisco García-Gutiérrez y Jesús Martínez-Tapias (todos ellos profesionales de hospitales andaluces y de la EASP).

Resulta que un 24,6% de los mensajes de salud de los libros de texto no tenían evidencia conocida (según las diferentes guías que se usaron para comparar los libros de texto). Incluso 2 mensajes de los 844 analizados, eran contrarios a la evidencia.

¿Y como se puede mejorar? No olvidemos que la vigente Ley Orgánica 2/2006 señala que "La edición y adopción de los libros de texto y demás materiales no requerirán la previa autorización de la Administración educativa. En todo caso, éstos deberán adaptarse al rigor científico adecuado a las edades de los alumnos y al currículo aprobado por cada Administración educativa". Quizás haya que recordar que es "rigor científico" en materia de salud, por si acaso alguien lo olvida...