martes, 29 de marzo de 2011

Negociación sindical abierta: ¿truco o trato?


Parece que la casualidad ha querido que el tema del liderazgo abierto en sanidad sea recurrente estos días. La semana pasada hablamos a un grupo de directivos de las posibilidades de las herramientas 2.0, y ayer lunes se publicaba en Diario Médico una tribuna de opinión titulada "Liderazgo abierto en sanidad" que hemos escrito con Fran Sánchez y que podéis leer en este enlace

Hablar de transparencia, de colaboración, de innovación y de visibilidad, en teoría no debería provocar ningún rechazo, pero hubo un pequeño debate en la clase que merece la pena contar aquí. El origen fue un pequeño caso práctico basado en una negociación con los sindicatos.

En los hospitales es habitual aprobar normas de régimen interno que afectan a todos los trabajadores y que se negocian con los sindicatos por parte de la dirección. Lo habitual es que se prepare un texto por cada parte, se negocie (revisar los puntos de desacuerdo) y se apruebe finalmente un texto definitivo. ¿Por qué se negocia con los sindicatos? La ley atribuye a estas organizaciones la representación de los trabajadores y por ello aunque la norma vaya a afectar a 3000 trabajadores, se negocia con sus representantes, un ejemplo más de la democracia representativa que define nuestra sociedad.

Sin embargo, ¿podría utilizarse algún tipo de herramienta 2.0 para mejorar esta negociación? La propuesta que se lanzaba en la clase era la de publicar en la intranet del centro sanitario el texto original (o sus premisas básicas) para que cualquier trabajador pudiera comentar, alegar, criticar o proponer lo que estime conveniente. Con una herramienta tipo foro, web de ideas o documento colaborativo sería posible, y el coste sería de cero euros.

Aunque parezca descabellada la idea, en el ámbito estatal y autonómico es habitual que los borradores de las normas se publiquen para que cualquier ciudadano pueda alegar (aquí un ejemplo). La ley lo permite, e incluso obliga a ello, hasta con normas que después son objeto de negociación con organizaciones representativas (como los sindicatos o las organizaciones empresariales).

¿Y que ocurre en sanidad? Tras plantear dicha propuesta a ambas partes (en el curso y en el hospital), las respuestas fueron de rechazo en su inmensa mayoría. Los sindicatos sostienen que representan al trabajador y que la administración solo puede hablar con los representantes, ya que entonces el sindicato perdería poder. Los directivos lo suelen ver bien, pero no dan el paso por miedo a los sindicatos y a su reacción, que suele ser muy mediática.

¿Alguien se anima a ser el primero? En breve tendremos más noticias, que estamos en fase de experimentación... Al final, el poder y el miedo siguen limitando cualquier cambio. Una autentica pena, sin duda.