jueves, 4 de agosto de 2011

¿El olvidadizo debe pagar?


En una conversación a través de twitter acerca de los pacientes que olvidan su cita con el profesional sanitario y no acuden a consulta, recordamos que en Finlandia existía un pago para estos casos (no lo llamamos copago ya que no se paga por la asistencia recibida). 

Así, los pacientes que no utilicen su cita y no la cancelen a tiempo (salvo que haya una razón lógica, como accidente, enfermedad grave, etc.), deben pagar 33,80 euros. ¿Sería esta una forma de mejorar la eficiencia del sistema e impedir que haya cada día varios huecos libres?


Quizás el pago no es la mejor opción, pero no se puede permitir que el ciudadano, ante la gratuidad del sistema, no tenga en cuenta lo que implica la no asistencia a la consulta. El copago por la asistencia en España no parece ser una opción clara, al menos a corto plazo, pero cobrar al que derroche, ¿es legítimo? ¿y ético? Terrenos pantanosos, sin duda. Y más con un ejemplo en el que paciente no paga por la asistencia, sino que es penalizado por el propio sistema.

Como nos cuenta Amalio Rey en este artículo, es necesario que el ciudadano entienda la gratuitud en el marco del sistema sanitario, una mezcla entre gratuidad y gratitud. Porque muchas veces, ante algo gratis, nos cuesta ver el valor que tiene y lo que hay detrás (personas, infraestructuras, tecnología, etc-). Como leímos una vez: con gratuidad, no hay gratitud.