lunes, 7 de noviembre de 2011

En un lugar de Calahorra



Las redes sociales están de moda, las organizaciones hacen lo que pueden por subirse al carro de la web 2.0 pero no ese salto no se basa exclusivamente en abrir una cuenta de twitter, una de facebook y contratar un community manager que dinamice la actividad online.

Asumir que las redes sociales forman parte de la realidad de una organización implica dar un paso adelante hacia la transparencia, hacia la apertura, hacia el respeto y, por supuesto, es fundamental permitir que cualquier blog o red social hable de nosotros. Entrar en el mundo dospuntocero implica hablar y escuchar, pero nunca limitar, prohibir o impedir a cualquier voz que lance sus ideas u opiniones sobre nosotros. A veces algunos entienden dicha limitación en casos de opiniones negativas, pero ¿si la opinión es además positiva tiene sentido prohibirla?

Esto se convierte en un hecho kafkiano si además la voz es interna y pertenece a un profesional de la propia organización. Hace unos días, algo así pasó con nuestro amigo Iñaki (@goroji) que nos anunció que va a dejar de hablar de su organización (Fundación Hospital Calahorra) en su blog Sobrevivirrhé:
"Siempre se hizo desde el respeto, es más, desde la admiración diría yo y con orgullo de trabajar dónde uno trabaja, pero parece ser que no en todos los sitios se ha visto así, y no nos queda otra que dejar de hacerlo."

Pretender en plena era de la comunicación que la voz de la organización sea la única en internet es una idea muy inocente, de hecho esta misma entrada es un ejemplo de que hablar de la Fundación Hospital de Calahorra es tan sencillo como hacer click en "Publicar entrada". El miedo no es buen consejero, aunque tal vez más que miedo, se trate de una decisión basada en el desconocimiento. Algún día rectificarán y se darán cuenta de que tener un empleado con un blog es clave para la comunicación, y más si se trata de Iñaki y su Sobrevivirrhhé. Al fin y al cabo, todo eso del dospuntocero tiene mucho que ver con el concepto del "open leadership", y la transparencia, la cercanía y la confianza son elementos fundamentales

La canción no puede ser otra que un clásico de Tears for Fears: "Everybody wants to rule the world".