lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Iguales? ¿Para qué?



Los profesionales del márketing farmacéutico nunca podían imaginar que sus decisiones tuvieran tanto que ver con la salud pública. Y es que todas las cuestiones relacionadas con marca, envase y nombre forman parte de la estrategia de márketing de la empresa, pero tras campañas como la que comentamos hace unas semanas (Si son iguales, que parezcan iguales) y su influencia en la seguridad del paciente, seguramente las decisiones de ese tipo empiecen a tener una trascendencia mucho mayor.

En el último número de la revista Medical Journal of Australia aparece un breve artículo, firmado por un grupo de médicos del Fellow of the Royal Australasian College of Physicians, que lleva por título "What’s in a name? Brand name confusion and generic medicines".

Su petición es muy sencilla:
- El principio activo del medicamento o su nombre genérico deberá mostrarse con un tamaño mayor que la marca o el nombre del fabricante.
- El tipo de letra y los colores para los medicamentos genéricos deberían ser únicos para facilitar la comparación por parte del consumidor y así evitar potenciales errores que les puedan afectar.

Sobre el tema de la confusión de medicamentos y como afecta a la seguridad del paciente, existe abundante bibliografía. ¿Asumirá el nuevo gobierno las peticiones del manifiesto por la isoapariencia que apoyan varias sociedades científicas?


Nota: la imagen es de un triturador de pastillas, la única forma actual de que dos medicamentos con el mismo principio activo tengan la misma apariencia.