miércoles, 21 de marzo de 2012

Verdades incómodas sobre la función directiva


En España, el directivo sanitario (o gestor) nunca ha estado bien visto, y menos ahora en plena época de recortes y demás. Un papel difícil, cada vez más centrado en apagar fuegos, y con peculiaridades que, con el tiempo, han ido convirtiéndose en la parte central de su perfil laboral.

Hay mucho por revisar en este campo pero nos surgen múltiples preguntas sin respuesta que necesitamos compartir:
- ¿Cual es el criterio actual para elegir a un directivo? ¿Es válido? ¿Sirve para seleccionar al mejor?
- ¿Por qué en España no existen instituciones al estilo The King's Fund o instituciones como el Institute for Innovation and Improvement?
- ¿Por qué la responsabilidad no es un valor en alza entre algunos directivos?
- ¿Hay una zona de confort para directivos?
- ¿Por qué aún se sigue confundiendo ser buen directivo con ser "colega"?
- ¿Por qué el principio de Peter sigue vigente?
- ¿Podría la sociedad de directivos sanitarios (SEDISA) adoptar el papel de de comunidad de innovación y de mejora? ¿Por qué diez años después se sigue hablando de lo mismo?
- ¿Quien forma a los directivos? 
- ¿Necesitamos directivos que ejecuten o que planifiquen? ¿Están bien vistos los que piensan y luchan? ¿Escuchan los políticos a los directivos sanitarios? ¿O tienen más influencia los jefes de servicio de "toda la vida"?
- ¿Por qué aún se ven directivos que prefieren dejarlo todo como está por miedo a la crítica o la noticia en prensa? ¿Así es posible cambiar?

Y mientras aquí aún quedan directivos que apenas se mueven, los vecinos del NHS lanzan ideas, se preocupan por aprender y aplicar nuevas técnicas y herramientas y, en definitiva, luchan por mejorar el papel directivo. Aún estamos a tiempo, pero entre tanto fuego por apagar, ¿quien quiere pensar en estrategias?

Además, ya que la amenaza y el chantaje sigue siendo un elemento clave en las negociaciones  (del estilo "si seguimos así, llamo al consejero por teléfono y te enteras" o "ahora aviso a la prensa y verás"), poca evolución vemos a corto plazo. Pero como dice una buena amiga nuestra, querer es poder, ¿verdad?



Nota: esta entrada va dedicada a todos los que siguen creyendo firmemente que es posible mejorar, incluso en esta época en la que la apatia gana a la esperanza (pero no por ko).