viernes, 7 de junio de 2013

El meollo


Estamos en plena era de la interoperabilidad, de la esalud y de las redes sociales, de las aplicaciones para hacer de todo con una pantalla, de forma remota y con mucha mayor rapidez. Pero nadie se acuerda de los procesos, de la forma de trabajar, de saber y entender porque hacemos las cosas de una forma y no de otra.

La mayoría de las grandes aplicaciones informáticas en el terreno de la asistencia sanitaria de los últimos tiempos se basan en una de estas premisas:
1. Queremos informatizar la gestión de "X". Se llama a una empresa o a la unidad de informática, que aprenda como se hace ese proceso y lo informatice. Sin más... Como máximo, que pregunte a alguna persona que conoce el proceso, pero solo a una o dos. 
2. Empieza como la anterior pero en este caso la empresa o unidad coge una "suite" de gestión de éxito (cara, generalmente) y mete "a capón" el proceso en esa aplicación. 

¿Y la fase previa de analizar el proceso por si podemos mejorarlo? ¿Y la comprobación de si podemos utilizar la informatización para mejorar el proceso? Con lo fácil que es sentarse y hablar, y lo difícil que es sacudirse de encima los miedos y las expectativas, el miedo al cambio, o a el miedo a perder poder o a que el proceso se simplifique tanto que "mi" unidad ya no tenga el poder de siempre. 

Seguimos arreglando y perfeccionando los alrededores, pero el meollo sigue igual... Una cosa es la decoración, y otra la reforma.