miércoles, 18 de septiembre de 2013

Ahorro con criterio: ¿tacita a tacita?



Jordi Varela, autor del blog Avances en Gestión Clínica (muy recomendable) publicó en verano un decálogo de medidas de ahorro con criterio clínico en las organizaciones sanitarias. Los 10 puntos que incluye son los siguientes:

1 - Reducir hospitalizaciones potencialmente evitables

2 - Mejorar la gestión de camas
3 - Potenciar la ambulatorización de los procesos quirúrgicos
4 - Reducir las actuaciones desproporcionadas en oncología e impulsar la atención paliativa
5 - Mejorar el manejo clínico de los pacientes geriátricos frágiles hospitalizados
6 - Reducir la tecnificación desproporcionada de final de vida de los pacientes crónicos y frágiles
7 - Reducir pruebas diagnósticas inútiles o redundantes
8 - Reducir readmisiones y visitas sucesivas innecesarias
9 - Actualizar protocolos para mejorar resultados y costes
10 - Aumentar la seguridad clínica de los pacientes

La mayoría de las medidas forman parte de las estrategias de muchos servicios de salud, pero surgen determinadas resistencias de cara a su ejecución: 
- No existen unidades de calidad para el desarrollo de medidas de reducción de hospitalización o de mejora de la seguridad clínica. De hecho, en muchos hospitales, calidad está unida a medicina preventiva o incluso a docencia, y estas uniones forzadas a veces no son buenas.
- La gestión de camas no es algo que se pueda planificar. Mejor dicho, se puede planificar pero durante los turnos de guardia dicha planificación no siempre se sigue. La figura del responsable de camas, y una correcta asignación de camas a cada unidad, puede mejorar el uso de las camas.
- ¿Queda mucho margen para ambulatorizar procesos quirúrgicos?
- La reducción de la tecnificación y de las pruebas diagnósticas inútiles debería ir asociada a una mejor educación y comunicación en temas de salud. En muchas ocasiones, dicha reducción se "vende" en los medios como un recorte o una actuación contraria al bienestar del paciente. 
- Finalmente, respecto a readmisiones y visitas sucesivas, así como la actualización de protocolos, poco podemos decir. No solo es necesario, es imprescindible. Hay centros sanitarios que ni siquiera actualizan los consentimientos informados, que carecen de protocolos actualizados, que no revisan la evidencia de forma periódica o incluso en los que no se reducen ciertas visitas innecesarias para evitar perder "poder" (es decir, actividad).

Siempre que hablamos de ahorro, recordamos una conversación con Raúl Ferrer (fisioterapeuta y bloguero) acerca de la figura del especialista en rehabilitación. ¿Es necesario que toda la patología que ven los fisios deba pasar primero por un rehabilitador? En el caso de patología sencilla y perfectamente manejable por un fisio, ¿no puede derivar el médico de familia directamente al fisioterapeuta del centro de salud? Con unas buenas guías y unos protocolos de derivación bien trabajados, todo solucionado. Pero, ¿quien quiere hacerlo?

Acabamos con la presentación que elaboró Jordi Varela para explicar su decálogo. Nuestros comentarios son reflexiones procedentes del día a día, pero realmente se trata de 10 medidas que deberíamos revisar para ver si están presentes en la estrategia cotidiana de nuestra organización.