jueves, 10 de julio de 2014

Preparando la historia clínica electrónica en atención primaria


Hace unos meses, la revista Annals of Internal Medicine publicó un artículo de opinión titulado "Electronic health records: design, implementation, and policy for higher-value primary care". En dicho artículo, se proponen algunos principios esenciales (once concretamente) que deben guiar la puesta en marcha de una historia electrónica en atención primaria (EHR).

Algunos son muy conocidos, pero otros conviene recordarlos. Aquí tenéis los principios que proponen en el artículo:

1. Añadir valor al paciente. Como señala el artículo, la historia electrónica no sólo es una herramienta de ayuda en la consulta o un instrumento para medir la actividad profesional. En todos los casos debe aportar un valor añadido a la experiencia del paciente y los cuidados que recibe.

2. Su eje principal son los cuidados clínicos. La historia electrónica debe aportar un soporte útil y muy potente de información del paciente para el profesional, la parte relativa a investigación o burocracia debe estar subordinada a la de cuidar.

3. La EHR (historia electrónica) debe ser cómoda y funcional para el profesional, evitando distracciones y mejorando los procesos más complejos.

4. Cada profesional debe realizar sus tareas, sin que la puesta en marcha de la EHR implique que las tareas más burocráticas o sencillas pasen a ser realizadas por los profesionales que tienen asignadas otras funciones. Una cosa es automatizar una tarea (se extrae de un proceso concreto) y otra asignar un click adicional.

5. La historia no es sólo para médicos o enfermeras, se trata de una herramienta para todo el equipo, incluyendo también a los profesionales de promoción de la salud, planificación o salud pública.

6. La historia electrónica debe impedir que se malgaste el tiempo. Los procesos deben estar perfectamente analizados y revisados para evitar que el uso de la EHR implique un uso mayor de tiempo para hacer lo mismo. Si una tarea no aporta valor, si la recogida de un dato no es necesaria, mejor no hacerla.

7. Los procesos informáticos de trabajo deben adaptarse a los procesos asistenciales. Una cosa es mejorar y cambiar un proceso asistencial y otra adaptarlo a una estructura encorsetada.

8. Un elemento esencial es la comunicación y por ello hay que adaptar cada proceso a la herramienta más eficiente, sea una llamada telefónica, un email o una consulta presencial. La EHR debe ser polivalente y adaptarse a todas las posibilidades.

9. La puesta en marcha necesita recursos: tecnológicos, humanos y financieros. Y el día a día también, ya que la planificación, el análisis de datos, las mejoras, y la adaptación a nuevas necesidades requieren siempre de más recursos de un tipo u otro (aunque sea un nuevo programa de formación).

10. Debe existir una base explicita de evidencia detrás de los procesos de la EHR. En el caso de falta de evidencia, la aplicación debe permitir que sea el propio profesional el que tome las mejores decisiones (evitando las reglas políticas).

11. Es esencial un equilibrio alrededor de los valores subyacentes de la EHR, teniendo en cuenta que la calidad, la seguridad o la eficiencia son necesarias pero no suficientes.

Muchas veces es necesario no olvidar lo esencial. La tecnología a veces nos confunde y los adornos o las modas hacen que olvidemos que lo importante es aportar valor a los cuidados que se prestan al paciente. ¿Cumple tu aplicación de historia clínica estos principios?