viernes, 24 de junio de 2016

Y a su barco le llamó Libertad (de expresión)


Que pena que en pleno 2016 la transparencia y la libertad de expresión se castiguen con presiones, amenazas y escritos poco acertados. Y además, volvemos a lo de siempre: un profesional sanitario que habla abiertamente en su blog de listas de espera, de problemas en la atención sanitaria, etc. ¿Y qué hace el gerente de su hospital? Le remite un escrito a través de la asesoría jurídica, dando un plazo para alegar y amenazando con elevar el expediente a la Inspección Médica. 

Todo empezó cuando Virginia, una oncóloga radioterápica del Hospital de Burgos, decidió escribir esta entrada titulada "Help" en su blog Un rayo de esperanza. El texto habla de una situación límite, de la incapacidad por parte del Hospital de encontrar soluciones, de la búsqueda desesperada de una alternativa. Un periódico de Burgos se hizo eco de lo que contaba y en ese momento la maquinaria sanitaria empezó a redactar un escrito que, si se hace público, pasará a los anales de la historia. Es una pena que aún queden gerentes que no crean en la transparencia y que, ante la libertad de expresión, saquen el arma de la confidencialidad y de los ataques a la institución. Quizás haga más por la institución Virginia con su post que el gerente firmando un escrito de ese tipo y defendiendo lo indefendible.

La SEOR (Sociedad de Oncología Radioterápica) ha publicado una nota de apoyo a Virginia. Además, algunos blogs como el de Ana de Pablo, también han escrito al respecto. Las amenazas deberían ser cosas del pasado, y hoy por hoy son algo inadmisible. Quizás si se hubiera resuelto el problema a tiempo, no pasarían estas cosas. Al final, detrás de todo, hay pacientes esperando un tratamiento y de eso, en el escrito, apenas se habla. Una pena...