lunes, 20 de agosto de 2018

Las recetas para cocinar una solución


Organización tipo silo, falta de coordinación, nivel desigual de trabajo en equipo, liderazgo débil... Surge el debate en las redes, en los medios o en las jornadas y congresos, y los expertos de todo tipo ponen sobre la mesa sus soluciones. Citan artículos de revistas serias, citan teorías de expertos (más o menos cercanas al mundo sanitario) o incluso citan informes o guías de otros países sobre la aplicación de esas soluciones.

Y no nos damos cuenta de varias cosas:
- Encontrar la solución es solo el primer paso. Lo realmente difícil es poner en marcha esa solución, ya que la cultura de cada organización es un elemento muy a tener en cuenta.
- Las soluciones de otros países tal vez no funcionen en nuestro entorno. Seguramente el área sanitaria de Matalascabrillas del Monte no es exactamente igual a una zona rural de Gales o de Escocia.
- Creemos que las teorías más recientes o con un halo de innovación mayor van a solucionar todos los problemas casi de forma instantánea. La mayoría de las veces esos problemas se han enquistado y se han transformado en características de nuestro sistema, y la mejora debe realizarse con cambios estructurales, difíciles de poner en marcha, con resistencias al cambio muy acusadas, y que además suelen ir asociadas a rupturas del statu quo que igual no son bien recibidas. 
- Llega un nuevo gerente, y en dos semanas anuncia un importante cambio en la organización. Salvo excepciones, esto provoca un incremento de la desconfianza. No tener en cuenta a los profesionales de "la casa" es desperdiciar el talento interno, que siempre existe (y a veces es mucho y muy bueno). Cambiar por cambiar es casi fracaso seguro.
- El problema de no evaluar la puesta en marcha de cambios organizativos es que podemos llegar a conclusiones incorrectas. Medida A (algo estilo crónicos por ejemplo) asociada a cambios B (mejora de las consultas, por ejemplo) y C (mejora de las transiciones de pacientes, reitero lo del ejemplo ya que son medidas al azar) para su puesta en marcha. Y dos años después se observa una mejora en algunos indicadores. Dado que no hay evaluación, muchos dirán que la medida A ha conseguido resultados positivos, pero... ¿y si el verdadero motor de la solución ha sido el cambio B o el C?

1 comentario:

  1. Tendrán el valor los de "la casa" de apoyar a la nueva estructura?
    Sin duda imprescindibles tus reflexiones. Un saludo.

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