miércoles, 30 de enero de 2019

¿Quién debe ser jefe?



Revisando Linkedin, me he tropezado con un artículo de Pilar Jericó con un título muy llamativo: "El más “listo” no siempre es el mejor jefe". La clave del texto aparece directamente en el primer párrafo cuando la autora afirma que: 
"en la mayor parte de las organizaciones la única manera de reconocer a los buenos profesionales es ascendiéndoles".
Las organizaciones sanitarias clásicas, basadas en la jerarquía, son un claro ejemplo de lo que cuenta Pilar. En el ámbito hospitalario, por ejemplo, las jefaturas de servicio han sido ocupadas habitualmente por profesionales con un gran prestigio técnico pero que en ocasiones son pésimos líderes. Quizás el problema es la poca diversidad del desarrollo profesional en un hospital: médicos (se puede pasar de facultativo a jefe de sección o servicio, y ya está) o enfermeras (se pasa de enfermera a supervisora de unidad o de área y ya está). Y no existen muchos sistemas de reconocimiento adicionales, y si el único que existe es la promoción, quizás perdamos a un gran cirujano en un puesto de gestión.

Una buena opción sería mantener los puestos de jefe/supervisora y crear algún tipo de diferenciación para los profesionales con mayor calidad en su desempeño. De hecho, inicialmente la carrera profesional buscaba realizar esa diferenciación pero con el paso del tiempo se ha transformado en un trienio más. Así, podríamos reconocer el gran trabajo realizado por profesionales de un gran nivel.

¿Deben ir las jefaturas asociadas al prestigio? ¿O corremos el riesgo de tener servicios con un elevado nivel técnico y un pésimo liderazgo? Tanto prestigio y tan poco oxígeno...

domingo, 27 de enero de 2019

Domingo de ninguna parte


A veces los días son tan escurridizos... Hoy versión corta del resumen. Empezamos ya mismo.

El episodio de esta semana del podcast Conectando Puntos habla del apagón tecnológico, de reconocimiento facial y del ASMR y los vídeos con sonidos de secador de pelo. Puedes escucharlo en su web, en iVoox, en iTunes o en Spotify.

Ya ha salido el número 69 de la revista online Gestión Clínica y Sanitaria. Más de 30 artículos sobre gestión sanitaria comentados y analizados por grandes expertos. Lectura muy recomendable.

Desde Pi Cuida nos presentan un documento clave para el desarrollo profesional de las enfermeras. Se trata de "Desarrollo competencial de las enfermeras y enfermeros en el Sistema Sanitario Público de Andalucía". 

Hemos hablado muchas veces del papel de los robots en el futuro de la sanidad. Este artículo que publica Xose Manuel Meijome en su blog Cuadernillo Sanitario aporta ideas muy interesantes a la robotización de las funciones que realizan las enfermeras.

En China están instalando cabinas de atención médica virtual. Podríamos enlazar la noticia, o algún vídeo en el que muestran su funcionamiento, pero nada como leer a Raul Calvo en su blog Medicina en la cabecera que es capaz de transformar esta locura noticia en una historia.

El BMJ habla en uno de sus últimos editoriales de los conflictos de intereses pero centrados en las asociaciones de pacientes. ¿Cuál es la relación con la industria farmacéutica de este tipo de colectivos? 

En Impact Blog (de la London School of Economics), un investigador reflexiona sobre la importancia de que los científicos e investigadores compartan en la red sus presentaciones y conferencias. Podríamos extrapolar sus razones y así conseguir que se compartan las sesiones clínicas dentro de cada centro sanitario, por ejemplo.

Música...

jueves, 24 de enero de 2019

Evaluar al jefe


No falla: en cuanto se plantean las evaluaciones de desempeño basadas en encuestas, llegan los miedos y las preocupaciones. Conocer lo que nuestro equipo (o nuestros compañeros) piensa de nosotros es siempre un baño de realidad difícil de asumir, pero necesario. Sin embargo, el principal problema es que no suele explicarse bien el objetivo de la evaluación.

En España, la evaluación de jefes y directivos en organizaciones sanitarias públicas no es algo muy habitual, pero cada vez hay más experiencias. En algún caso se trata de evaluaciones creadas por la propia normativa (como la evaluación de jefes de servicio y sección para continuar como jefes, habitualmente cada 4 años), pero en otras ocasiones es la propia organización quien las pone en marcha. ¿Para qué? Es muy sencillo: para promover mejoras en el desempeño y y conseguir un desarrollo profesional óptimo.

Podríamos resumirlo de una forma más directa: decirle a cada jefe o directivo cuales son sus puntos débiles y diseñar un plan de mejora. Lo habitual es pensar en castigos, ceses, ránkings (el mejor vs el peor) y demás, pero una evaluación bien hecha (sin dobles intenciones ni gerentes kamikazes que quieren romperlo todo o buscan una excusa para cargarse a su equipo) tiene ese objetivo: la mejora.

Otra cosa es que los directivos y los jefes no quieran mejorar, o estén ya en una zona de confort muy cómoda y calentita de la que es difícil moverles. Pero su compromiso con la organización debe pasar por un compromiso con la mejora y el desarrollo profesional, y eso implica evaluar para saber el margen de mejora existente. Ah, por cierto, y ese compromiso de mejora y desarrollo también debería tenerlo cada jefe con su equipo: medir y proponer actividades para los profesionales que tengan interés por hacerlo mejor. 

Así que, debemos eliminar el castigo y la competición (nada de elaborar rankings) de la evaluación del desempeño para centrarnos exclusivamente en la parte más importante: la mejora de jefes y directivos. Solo de esta forma podremos conseguir que las evaluaciones se vean como una herramienta motivadora. 

Créditos: la ilustración es de Tom Fishburne.

martes, 22 de enero de 2019

Los datos y el sesgo del experto



En las habituales listas de sesgos cognitivos, hay uno muy habitual en el mundo sanitario: el efecto halo de los expertos, que también se llama sesgo del experto. Este efecto implica que nuestra percepción ante la opinión de un experto es casi de confianza ciega, y ese halo que tiene (merecido o no) impregna todo lo que hace o dice. 

David Sackett publicó en el año 2000 un artículo breve en el BMJ, con el título "The sins of expertness and a proposal for redemption" en el que enumeraba algunos de los pecados que cometen los expertos. Uno de ellos es crucial: "adding our prestige to our opinions gives the latter far greater persuasive power than they deserve on scientific grounds alone. Whether through deference, fear, or respect, others tend not to challenge them, and progress towards the truth is impaired in the presence of an expert". En resumen, decía Sackett que incorporar nuestro prestigio a nuestra opinión le añade un plus de persuasión que acaba provocando que nadie la desafíe. Y como conclusión, proponía que para conseguir el avance de la ciencia es necesario retirar a los expertos. 

Siguiendo la opinión de Sackett tenemos este artículo publicado en Medicina Clínica en 2016 sobre el sesgo del experto y sus problemas. Además de la falta de crítica que señala sackett, el autor en este caso apunta al exceso de hiperespecialización de los expertos como un factor de riesgo a la hora de tener visión global en el mundo sanitario. 

Y de repente, otra vuelta de tuerca a este efecto. Un artículo publicado en enero de 2019 en JAMA recupera este sesgo y lo vuelve a poner sobre la mesa, con un título muy directo: "Reducing the Expert Halo Effect on Pharmacy and Therapeutics Committees". En el texto, de lectura muy recomendada, el autor manifiesta el riesgo que supone para los hospitales el hecho de que un experto (bien en persona o bien mediante informes) sea el responsable de apoyar la introducción de un nuevo medicamento en un hospital a través de la comisión de farmacia. El efecto halo del experto consigue que, bien por miedo o por respeto a su supuesta infalibilidad, nadie cuestione su opinión.

El artículo propone varias soluciones para reducir este efecto, que son válidas para el entorno definido por el artículo (comisiones de farmacia en hospitales de Estados Unidos) o para cualquier reunión o grupo de trabajo en un país como el nuestro. Entre dichas soluciones, destacan que las votaciones sean anónimas, que existan evaluaciones alternativas realizadas con rigor (evidencia, información y datos) y formación para conseguir analizar con claridad los estudios y conclusiones que se presenten.

Esto no quiere decir que en España las comisiones de farmacia se dejen convencer por el primero que pasa por la puerta (cosa muy poco habitual, por cierto) y, de hecho, el papel de muchos profesionales y de los farmacéuticos hospitalarios es esencial para que se realice una evaluación objetiva y metodológicamente correcta. Pero es conveniente extrapolar las recomendaciones del artículo de JAMA a muchas reuniones que se realizan en organizaciones sanitarias y en las que el "experto" habla el primero para evitar que nadie llegue con esas tonterías de evidencia o datos y ponga en duda sus opiniones. menos mal que hay muchos expertos (sin comillas) que realmente aportan y son capaces de escuchar y cambiar su opinión inicial sin problema, así sí.

El debate es sano, contrastar las opiniones es sano,. la crítica constructiva es sana,  y sobre todo, el aprendizaje basado en las opiniones y aportaciones de los demás es esencial. Como decían hace años, si quieres matar la creatividad en tu equipo, deja que el jefe hable primero.

domingo, 20 de enero de 2019

Un paseo de domingo


Uno de los tuits que más leo últimamente es que twitter ya no es lo que era... Entre los trolls, el marketing, el autobombo o las discusiones (sin aprendizaje añadido), es muy difícil encontrar espacios para aprender y compartir. Pero difícil no es imposible. Todo es cuestión de tejer la red, de buscar otras voces, de leer lo que no sueles leer, y de esperar a que la casualidad acabe ocupando unas líneas de tu blog de notas. 

Por eso, cada semana intentamos sacar de la red los enlaces y los contenidos que más nos han llamado la atención. Esta es nuestra pesca semanal. Gracias por estar ahí.

La revista Pediatría en Atención Primaria incluye en su último número un editorial muy interesante: "¿Sigue vigente hoy día la medicina basada en la evidencia?". ¿Tiene debilidades la MBE? ¿Cómo podemos mejorarla?

Es ver las palabras "determinantes" y "salud" en algún blog, y nos lanzamos a su lectura de inmediato. Juan Revenga da un paso más y habla, en esta entrada de su blog, de los determinantes comerciales de la salud. 

Esta semana, en el podcast Conectando Puntos hemos hablado de la curva del olvido de Ebbinghaus y de tecnología aplicada a las alergias alimentarias. Ya sabes que puedes escucharlo en la propia web, en iVoox o en Spotify.

Durante estos últimos años, muchas administraciones públicas han editado guías corporativas de uso de redes sociales. Amalia López Acera ha recopilado más de 30 guías o manuales para comunicación digital, incluyendo algunos del sector sanitario. 

Hasta no hace mucho, era muy habitual comparar el sistema sanitario español con el National Health Service. Todo era maravilloso en el NHS (o eso parecía), pero las cosas se han torcido (o ya estaban torcidas). Para hacerse una idea de lo que está pasando, podéis leer a Milagros Pérez Oliva que ha publicado un artículo breve en El País sobre los problemas del NHS. 

Pero no solo eso, ya que siguiendo con el mismo tema de los fracasos del NHS, Rodrigo Gutiérrez ha analizado estos problemas más a fondo y ha publicado dos entradas (aquí tienes una y aquí la otra) en su blog Regimen Sanitatis. 

Maxi Gutiérrez ha publicado una historia en el blog Medicina de familia con blog propia que nos ha puesto los pelos de punta. La realidad tiene ese efecto muchas veces... El texto lleva por título "Un parte de lesiones" y acaba así: "Y pensé en el miedo, en el miedo que me invadía, en el miedo contagiado y en el miedo que me generan todas las violencias".

Una prestigiosa revista publicó hace poco que en el año 2040 España será el país con mayor esperanza de vida del mundo. En este texto del blog de la Fundación Gaspar Casal comentan esta noticia y revisan las luces y las sombras de un titular tan llamativo.

Nos encanta leer a Carlos, y esta entrada de su blog Rincón de Sísifo sobre redes sociales, adolescentes y salud mental es una de nuestras recomendaciones de la semana. Carlos habla de marketing, de publicidad, de los deseos de compra, del poder de las marcas y de la convivencia con adolescentes.

Llega el final, con música.

jueves, 17 de enero de 2019

Sobretratamiento y paciente simulado: a propósito de un caso



La OCU realizó en 2016 un experimento muy llamativo: una mujer con una migraña "estándar", con síntomas típicos y sin complicaciones, visitó 30 consultas de neurólogos en cuatro provincias españolas (Barcelona, Madrid, Málaga y Sevilla). En ningún caso, los pacientes eran susceptibles de TAC ni RMN siguiendo los criterios de la guía de cefaleas de la Sociedad Española de Neurología. La mitad de los especialistas no solicitaron ninguna prueba (es decir, siguieron lo establecido en la guía), pero la otra mitad sí lo hizo.

Rafa Bravo publicó un extenso post (de imprescindible lectura) comentando el experimento, y recabando declaraciones de expertos y de la propia organización. De su blog hemos extraído la infografía original con los resultados que publicó OCU en su revista:

Este tipo de experimentos, denominados "cliente misterioso" o "paciente simulado", ya los comentamos en una entrada de 2017 en saludconcosas. ¿Y a qué viene todo esto? Pues volvemos a sacar el tema debido a un reciente artículo publicado en SSRN en septiembre de 2018. Se trata de un experimento realizado en Suiza con una persona que acude a 180 consultas dentales sin que necesite ningún tratamiento (solo tiene una leve caries que, según 4 dentistas independientes, no necesita tratamiento). 

Las conclusiones son muy llamativas:
- En un 28% de los casos se produce una recomendación (sobretratamiento). El tratamiento más habitual fue el empaste (entre uno y seis empastes recomendados por los dentistas visitados). Afortunadamente lo más habitual fue que el dentista le dijera al paciente que todo estaba bien. En la gráfica se puede observar toda esta información.
- Los tratamientos recomendados son muy heterogéneos.
- Los pacientes con un estado socioeconómico bajo recibieron más oferta de sobretratamiento (se les recomendaron más empastes) que los pacientes con estado socioeconómico más alto.


martes, 15 de enero de 2019

Redes sociales y servicios sanitarios: diez años después



En 2009 se publicó un artículo breve en la revista Health Affairs con un título impactante: "Take two aspirin and tweet me in the morning: how Twitter, Facebook, and other social media are reshaping health care". Una revista seria y rigurosa dando cabida a un artículo de opinión sobre la creciente importancia de las redes sociales en la atención al paciente. Aquello fue una sorpresa, y más con un título que implicaba un cambio radical en la relación con el paciente, principalmente en el ámbito de la comunicación.

Pero, ¿cómo estamos diez años después? Lo primero es que Twitter no ha seguido el camino inicialmente trazado en el artículo. Hay pacientes en Twitter, y se han creado muchas redes (formales e informales), pero la comunicación entre el profesional y el paciente no es precisamente el principal uso. De hecho, ahora Twitter es una red en transición y dentro de pocos años es difícil saber que será de este servicio abierto de mensajes cortos. Su utilidad como herramienta de aprendizaje y networking es innegable, pero lo de la aspirina y el tuit matinal, como que no.

La transformación de la consulta tradicional ha llegado gracias a herramientas tipo Skype, es decir, la videoconferencia. En Estados Unidos es cada vez más habitual, pero en España y en otros países no ha tenido el éxito esperado (al menos por ahora). Algunas aseguradoras privadas han incorporado este cambio a sus servicios, pero no se produce ningún efecto sustitución, es decir, el incremento en las visitas online no va acompañado de una reducción en las visitas presenciales. Elementos como la satisfacción del paciente y del profesional o la reducción de la brecha digital son clave para conseguir un cambio en este tipo de herramientas.

El texto. Si bien twitter fue una herramienta disruptiva, quien le ha ganado la partida es Whatsapp. Hay algunas experiencias para utilizar Whatsapp con pacientes, o incluso para utilizar sistemas de mensajería de texto para ayudar a personas con problemas estilo Teléfono de la Esperanza. Sin embargo, los canales de mensajería virtual incluidos en el portal del paciente tampoco han despegado del todo (hay ejemplos interesantes como el portal YOsalud del Hospital de Torrevieja). Parece que la que se está asentando por fin es la consulta telefónica, al menos desde una visión institucional

Y aunque el título hable de redes sociales y otras herramientas de comunicación, vamos a acabar con unas cuantas líneas sobre telemonitorización y telemedicina. Estas herramientas llevan años con nosotros pero siguen sin despegar del todo... Mucha confianza y una apuesta muy potente desde las estrategias de pacientes crónicos, grandes proyectos con mucho dinero pero poco éxito. Poco a poco algunos servicios de salud van incrementando este tipo de servicios, gracias sobre todo a la mejora en los dispositivos (al principio eran demasiado molestos o poco útiles), y seguro que la llegada de wearables como el nuevo Apple Watch y su electrocardiógrafo (y las imitaciones que surjan) van a conseguir cambios muy importantes. Otra cosa es que las organizaciones sanitarias estén preparadas para manejar esta información y adaptar sus procesos. Ganas hay, y muchas, así como oportunidades para mejorar el servicio. Barreras también hay algunas. Y errores en el diseño y puesta en marcha de este tipo de estrategias, pues también.

domingo, 13 de enero de 2019

La ilusión de la brevedad (resumen)



Este domingo toca un resumen telegráfico. Sin más. Empezamos:

Los de Conectando Puntos hablan esta semana en su podcast de instagram y salud. Además, la invitada especial es Marian García (Boticaria García). Aquí tienes el enlace al último episodio.

Noticias que nos alegran. Esta semana se ha entregado el premio de la Fundación Avedis Donabedian a la mejor página web de una institución sanitaria a... la red de cuidados de Andalucía, conocida como Pi Cuida. Lo cuentan en la web de La Factoría Cuidando y también podéis leer el "discurso" (lo entrecomillamos porque realmente no hubo discurso) de agradecimiento por el premio. ¡Enhorabuena a todo el equipazo de Pi Cuida!

Un reciente estudio publicado en Nature presenta una app para móvil que permite diagnosticar trastornos congénitos y del neurodesarrollo con fotos, evaluando con algoritmos de inteligencia artificial los rasgos faciales.

Nunca podíamos imaginar que hablaríamos de Marie Kondo en el blog, pero ha llegado ese día. En el blog Consultoría Artesana hablan del nuevo éxito de Netflix ("A ordenar con Marie Kondo") y lo asocian con el método de las 5S. Una reflexión muy interesante.

Ya no somos nadie sin nuestros datos, y mucho más en el entorno sanitario. En Yorokobu hablan de fragmentación de los datos, de identidades múltiples y de la reconstrucción que se puede hacer con los datos de una persona para intentar adivinar sus comportamientos futuros. ¿Todo está en los datos?

El saco de la ilusión tiene fondo, y más en estas fechas de caos en los centros de salud y las urgencias hospitalarias. La historia se repite, y la ilusión se desvanece. Otro relato de Raul Calvo en su blog Medicina en la Cabecera, que además acaba de cumplir cuatro años.

¿Se pueden utilizar los "nudge" (empujones sutiles) para cambiar el comportamiento en las empresas? En este artículo de Retina nos explican cómo utilizarlos para evitar los sesgos habituales de los grupos humanos. Una lectura muy interesante.

¿Emprender en salud? ¿Es el momento? En este texto de Nacho González nos cuenta su experiencia en Medtech, la academia de emprendimiento en salud que han desarrollado en el CEIN de Navarra. Ideas, proyectos y mucho futuro... 

Tras la crisis de Facebook, son muchos los usuarios que han dicho adiós a esta plataforma. Sin embargo, tal y cómo explican en este artículo del New York Times, darse de baja no es la solución. 

Si lo dicen en Tincture habrá que hacerles caso: el sistema sanitario necesita una visión punk-rock. El artículo habla de Sex Pistols, de la filosofía punk y de la necesidad de cambiar las palabras y la forma de pensar para darle una vuelta a este sistema tan oxidado.

Empezar el resumen con prisas, acabar con música...

viernes, 11 de enero de 2019

Otra vuelta de tuerca al factor de impacto


Cada año hay más voces críticas contra el temido factor de impacto a la hora de medir la producción investigadora de un profesional, pero no hay una alternativa sencilla o más objetiva. La mayor parte de los baremos para medir los méritos de un profesional en cuanto a sus artículos científicos centran su interés en el medio en el que se publican, y no en la calidad del propio artículo. Tienen una confianza casi ciega en los filtros de cada revista y así suponen que un artículo publicado en una revista del primer cuartil es mejor que uno publicado en una revista de segundo cuartil.

Las voces contra la tiranía del factor de impacto van creciendo, pero ahora se suma una muy fuerte: la de los jueces. En la sentencia 986/2018 del Tribunal Supremo  (junio de 2018), se estima un recurso de casación interpuesto por una profesora de universidad del ámbito de la economía. Las afirmaciones de la sentencia son muy claras:

- "no es suficiente para decidir si las aportaciones sometidas a la evaluación de la Comisión Nacional merecen o no un juicio técnico favorable o positivo, la consideración de la publicación en la que han aparecido"
- "resulta claro que es el trabajo, la aportación, no la publicación, el que ha de valorarse en función de si contribuye o no al progreso del conocimiento, si es o no innovador y creativo o meramente aplicativo o divulgador"
- "las investigaciones, las aportaciones presentadas por los interesados, no pueden dejar de examinarse sólo por el hecho de que no se publicaran en las revistas o medios incluidos en los índices o listados identificados [...]  Dependerá de su contenido la evaluación que merezcan"

El gran problema que plantea esta sentencia es la dificultad y complejidad que implica leer y evaluar la producción científica de cada persona, sin recurrir a índices o filtros previos. Hay alternativas al factor de impacto, pero en ningún caso son herramientas directas, ya que evalúan la calidad en base a las citas de cada artículo (como los índices G o H) y no siempre las citas se asocian con la calidad de un original. Un problema complejo de muy difícil solución.

Un buen resumen de toda la sentencia es este titular de El País: La justicia obliga a leer los trabajos para acreditar los méritos de investigación en la Universidad. Además, os recomendamos la lectura de dos textos que comentan esta sentencia, por un lado este enlace de Aula Magna 2.0, y por otro este editorial de Nure Investigación.

martes, 8 de enero de 2019

Apps de salud versión 2019


Las apps siguen ahí, y seguimos más pendientes del último avance tecnológico que de elementos tan importantes como la utilidad, la seguridad o la efectividad. Las revistas más importantes publican interesantes reflexiones sobre la necesidad de un cambio a corto plazo, pero parece que la complejidad del sector, las modas o la libertad que rodea al mundo 2.0 son barreras muy difíciles de sortear. 

Ya no es solamente la necesidad de evaluar las apps y su calidad (hay escalas validadas muy potentes, como la escala MARS), o de mejorar la interoperabilidad de sus datos y resultados para que la integración con la historia electrónica (si es necesaria) sea casi automática. La clave radica en conseguir que el usuario final sea capaz de distinguir las apps fiables o validadas de las que no lo son, y para ello los directorios de apps (como el NHS Apps Library) o proyectos como el de Fundación iSYS son un primer paso. 

Pero hay que ir mucho más allá, ya que habitualmente este tipo de directorios o webs públicas no suelen ser muy consultadas antes de buscar y descargar una app sobre salud. El artículo citado al principio (publicado en JAMA en octubre de 2018) propone elaborar una especie de etiqueta con la puntuación de cada app para que Google Play o App Store las puedan incorporar. El ejemplo que incluyen es muy interesante:


A todo esto, hay que unir las típicas medidas para mejorar y garantizar el uso de apps fiables y seguras: llevar a cabo y difundir acciones de evaluación de apps, conocer la investigación realizada con dinero público sobre apps (ensayos, modelos, etc) y, siempre que sea posible, recordar aquello de la ciencia abierta. Un buen ejemplo es el Mobile Parkinson Disease Score, definido en un artículo publicado en JAMA Neurology y cuyo desarrollo informático se encuentra disponible para uso y descarga en Github.

Para acabar, suscribimos la afirmación de Xose Manuel Meijome publicada recientemente en su blog y de lectura recomendada: "no soy un tecnófobo, pero me entristece la aparente falta de visión crítica de algun@s y me enfada la descarada venta de #eHumo por parte de otros". ¿Tienen claro los creadores o evaluadores de una app los riesgos reales respecto del uso de los datos personales? Llevamos unos cuantos años deslumbrados por las apps, y el tiempo pasa, y se hacen muy pocas cosas. Y después llegarán los lamentos...

domingo, 6 de enero de 2019

Domingo de magia


No vamos a hablar de la magia, ni de los trucos o las mentiras. De todo eso hay muchos expertos pululando por las redes. Tampoco hablaremos de la magia que se construye día a día, la que brilla menos pero consigue más. Solo queremos recordar que hay blogs maravillosos, noticias que merece la pena recordar y contenidos con los que aprender mucho. 

Ah, y si queréis magia, mirad a vuestro alrededor. Nunca se sabe. Empieza el resumen semanal de la blogosfera sanitaria.

Esta semana, en el podcast Conectando Puntos hemos decidido aclarar algunos conceptos sobre innovación. Hablamos de design thinking, visual thinking, canvas, pensamiento lateral, y un largo etcétera. Puedes escucharlo en la web, en iVoox, en Spotify o en iTunes.

Almetric es una de las herramientas para medir el impacto de un artículo científico que más está creciendo en los últimos tiempos, ya que centra su interés en la difusión del artículo en redes sociales, revisiones, otros artículos, etc. Ahora han publicado su top 100, es decir, los 100 artículos con mayor difusión del año (casi la mitad son del área de ciencias de la salud).

¿Qué está pasando en Cochrane Collaboration? Divisiones internas, problemas con la calidad de algunos de sus informes... Para saber algo más, os recomendamos leer este artículo que publica la revista British Medical Journal.

El blog Urgencias y Emergencias ha publicado su resumen del año, con los mejores contenidos y proyectos que han pasado por sus páginas. Merece la pena visitarlo, ya que además de temas muy interesantes, tiene un podcast muy bueno. 

En Medical News Today revisan seis casos de autocirugía. Los motivos son muy diversos, desde los casos por el afán investigador y por entender mejor el cuerpo humano, a los casos extremos en territorios aislados. Una lectura muy interesante. 

Nos encanta que una revista seria como Annals of Internal Medicine se lance a publicar un artículo tan diferente como "Caring for Dying Patients: Visual Narratives From the Intensive Care Unit". Se trata de un proyecto visual con dibujos explicando la atención que se presta en una unidad de cuidados intensivos. Si quieres ver más proyectos como este,  no te pierdas la web de Medicina Gráfica

¿Conoces la Fundación Ambulancia del último deseo? En este artículo que publica El Mundo nos explican este proyecto y cuentan algunas historias reales de deseos, de sueños y de personas.  

Cada vez es más habitual encontrar artículos sobre el uso de big data para predecir el futuro. Uno de los últimos aparece publicado en PLOS One y su objetivo es conocer con antelación los síntomas de pacientes oncológicos. Por cierto, PLOS tiene una recopilación temática con muchos artículos sobre machine learning en el ámbito de la salud. 

El País se hace eco del premio recibido por un proyecto de una prótesis vaginal para mujeres sin vagina, casos de mutilación genital severa y cambios de sexo. En el texto podéis saber algo más sobre la prótesis y sus efectos en los pacientes. Por cierto, es un lujo comentar una noticia cuando además conoces a parte del equipo que lo ha desarrollado.

Tener en cuenta la experiencia del paciente es algo muy serio, y además casi esencial en una organización sanitaria. Un buen post para empezar el año conociendo diversas experiencias de mejora basadas en la experiencia del paciente es este que publica Teresa Perez en su blog. 

Llega la música para un día lleno de magia.

jueves, 3 de enero de 2019

Información en tiempo real para pacientes ingresados


Uno de los elementos esenciales para mejorar la experiencia del paciente ingresado en un hospital es la comunicación y la información. Para su desarrollo, es muy importante la interacción con los profesionales sanitarios y con la organización a través de conversaciones tanto en la habitación como durante las pruebas, consultas, medicación, etc. Sin embargo, muchas veces el paciente necesita algo más, sobre todo para tener ordenada y clasificada toda la información que supone un ingreso hospitalario.

Por ello, es cada vez más habitual encontrar portales de información dirigidos a pacientes ingresados y a sus familiares y cuidadores, de acceso a través de web o de app. Uno de los portales más utilizado en Estados Unidos (más de 140 organizaciones lo usan) es Mychart Bedside que, previo acceso verificado, ofrece información individual sobre la historia clínica del paciente, la medicación que se le ha prescrito, planes de cuidados, resultados de pruebas, envío de mensajes seguros, elección de menú así como acceso a información para temas de educación en salud. Os dejamos una imagen de la pantalla principal:



Un reciente artículo, titulado "Inpatients Sign On. An Opportunity to Engage Hospitalized Patients and Caregivers Using Inpatient Portals" enumera las ventajas de este tipo de portales y las mejoras que supone su uso tanto para pacientes como para profesionales. Algunos estudios se han centrado en las ventajas para el paciente, pero todavía no existe información sobre su uso real y sobre la influencia de este tipo de portales en las decisiones que toma el paciente, cambio de comportamientos o sobre la comunicación con los profesionales sanitarios. 

Además, varios estudios comentan algunos riesgos como el incremento de la ansiedad por parte del paciente (por la sobreexposición a su proceso) o el incremento de preguntas al profesional sanitario (dado que todos los detalles de pruebas, procesos, etc. están a disposición del paciente). 

Más allá de su uso masivo (o no) por parte del paciente, la tecnología actual permite el acceso de los pacientes a información sobre su proceso en tiempo real, con las ventajas e inconvenientes descritos. Cada vez es más habitual el acceso vía web o app a la información de salud, y el hecho de poner en marcha proyectos como el descrito en este post es solo un paso más en las estrategias centradas en mejorar la comunicación. 

Es interesante leer algunos de los trabajos enlazados para conocer detalles sobre su implementación y sobre la respuesta del paciente, aunque todavía no hay una evaluación rigurosa de este tipo de portales. Además, de forma previa a su diseño y puesta en marcha, es recomendable conocer de primera mano las necesidades concretas del paciente en nuestro entorno respecto a la información y a la comunicación, y así evitar poner en marcha herramientas que no aportan nada a nadie.

martes, 1 de enero de 2019

La revolución de la inconsciencia


En 2011 decidimos que el uno de enero era el día de la revolución. Y así, mientras mucha gente escribe sus propósitos de año nuevo, nosotros los camuflamos detrás de un post. Y la bola de nieve va creciendo...

2011 fue el año de la revolución del folio en blanco, para que "cada uno empiece su propia historia". En 2012 llegó la revolución de las ideas, reivindicando el papel de los raros. En el año 2013 planteamos la revolución del fondo y la forma, para que el conocimiento vaya de la mano de la acción. Para el año 2014 pusimos en marcha una revolución con un mapa, para no dar ni un paso atrás y tener claro el rumbo (el destino es otra cosa). ¿Y cómo iban las cosas?

La respuesta fue la revolución del año 2015, en la que propusimos un escape, una reacción para cuando los planes salen mal. Y volvimos a lo básico, y por eso los valores fueron los protagonistas de la revolución de 2016. Y aunque se vean molinos al final del camino, el miedo se quedó a un lado en la revolución de 2017. Y por si alguien se aburre, la revolución de 2018 fue totalmente improvisada. Menudo recorrido: ocho años de revoluciones, la mayoría sin final, pero con muchas ganas.

La idea para la revolución de 2019 tiene su origen en una viñeta de Máximo que publicaba El País en 1997. ¿Y cómo hemos llegado a esta viñeta? Pus gracias a Javier Segura del Pozo, que la incluye en su libro "El efecto dominó" (lectura muy recomendable, por cierto). La viñeta es muy clara y rotunda: la libertad y la independencia, es decir, ser capaces de hablar sin problemas en cualquier momento, implica que muy poca gente va a respaldarte o apoyarte. ¿Libertad implica soledad? Puede ser, pero no tener miedo permite caminar con los valores y la ética a tu lado.

Pues sí, la revolución de 2019 es una mezcla de todas: con valores, sin miedo... Pero con un riesgo claro: el hecho de que te señalen con el dedo, o te claven un puñal en la espalda. En el blog ya lo hemos comentado varias veces, ya que ser un rebelde está muy de moda, pero no es tan sencillo. Como decíamos en un reciente post, a veces hay que elegir entre romper las reglas o que te rompan la cara. ¿Merece la pena? Sin duda... 

Ahora a trabajar duro, que seguro que 2019 será un gran año.